Tu pasaporte en español para disfrutar de un fuwa fuwa time intelectual

The World God Only Knows

The World God Only Knows II 12 (FINAL): El sueño del galge propio

En la vida hay amores que nunca pueden olvidarse...

El fanático del videojuego fantasea con el control absoluto: mientras más variantes, menos limitaciones o mayores posibilidades de personalización o gratificación le ofrezca un juego, más enganchado y obsesionado con disfrutarlo. Pero ninguna aspiración de poder supera al máximo galardón: la chance de ascender, de abandonar su posición receptiva de mero consumidor que halla deleite en esos universos ficticios y pasar a crearlos él mismo, a convertirse en emisor, en productor, en pequeño dios capaz de concebir su propio mundo a su medida. Sería como darle al futbolero acérrimo la ocasión de volverse entrenador en lugar de criticar desde la tribuna. Keima, aún alegando su divinidad en otro campo (las capturas) experimenta la dificultad de definir lo ideal, el sumo grado de perfección en un ámbito que conoce mejor que nadie (los galge) justamente porque toda “definición” obliga a prescindir de las particularidades y reducir el concepto a una generalidad. No obstante, la experiencia de Keima se caracteriza por la multiplicidad. (más…)


The World God Only Knows II 10-11: Mucha lucha

A la maestra, con cariño

Nota del blogger: Como explicaba a los lectores, este mes de junio muchas circunstancias iRL complotaron contra la regularidad de mis proyectos bloguísticos de primavera. Me esforzaré (sin importar los aprietos) para completar los episodios finales de cada serie y dejar saldada esta temporada al 100%. La única variación en mis planes originales es que interrumpiré las reseñas de Nichijou después del capítulo 12 porque, entre las cinco series que comenté estos meses, produjo pocas observaciones de parte del público. Me contento con concluir su cobertura correspondiente a esta temporada.

Aunque muchos consideran a Ano Hana la mejor serie del periodo que cerramos esta semana, si hablamos de ejes temáticos recurrentes, la oposición entre realidad e ideal, entre mediocridad y originalidad, entre normas sociales (normalidad) y deseos individuales (lo extra-ordinario), se consolidó como materia de preocupación desde los bastiones de la comedia, dispuesta a discutir la condición del sujeto en entornos anquilosados por la desidia, que asumen su mezquindad como placebo, o peor aún, como verdad definitiva, como único estilo de vida aceptable. (más…)


The World God Only Knows II 9: Yo también quiero tener a Aki Toyosaki de maestra

Onegai Teacher

Porque sería tan alucinante y delicioso como asistir a clases dictadas por Kanetsugu, Uiharu o Yui-senpai (o, dependiendo de sus gustos: Lisa, Bonbori, Otohime Ryuuguu o Nako Oshimizu). Podio fijo en cualquier top-10 de seiyuus y quizá, junto a Kana Hanazawa y Kanae Itou, la voice actress más versátil de la generación reinante, Toyosaki posee un talento superlativo para dotar de una vitalidad peculiar a cada personaje que toca, en particular, aquellos caracterizados por una alta dosis de entusiasmo, idealismo y cierto aire de ingenuidad, el perfil preciso que describe a Jun Nagase, la nueva chica target de Kaminomi. El casting es perfecto porque el personaje parecía reclamarla a gritos. Aki emplea el registro dojikko y arrebatado que la lanzara al estrellato apaciguándolo con tonos más maduros para componer con éxito la identidad mixta de Nagase-sensei: una profe joven, a medio camino entre la docente y la hermana mayor, entre la educadora y la muchacha inexperta, una figura en tránsito, que enseña, pero también vive su propio aprendizaje, crudo por cierto. (más…)


The World God Only Knows II 8: El décalogo del erogamer

El poder fluye por tus venas, Elsie

Pareciera que esta clase de capítulos (“de relieve cómico”) estuviesen deliberadamente programados para concederle un descanso a las agitadas neuronas del blogger y autorizan a redactar una reseña más relajada y festiva; sin embargo, esta percepción es mitad certera, mitad errónea. Cunde entre muchos comentaristas de anime un prejuicio crítico: creer que una serie es superior debido a la densidad de su desarrollo argumental. Ello les impide reconocer la necesidad estructural de estos espisodios “de transición”, también llamados “de relleno”. Es cierto que durante estos capítulos la historia global, el hilo principal, no avanza; no obstante, los relatos menores ayudan a configurar la identidad y el discurso de los personajes que actúan en circunstancias especiales, distintas a sus funciones corrientes. Keima, héroe atípico, extrae sus recursos de una cantera inusual, un nicho estético y mediático cargado de connotaciones negativas incluso dentro de Japón donde opera bajo la forma de mercado de bienes culturales. Detrás del genio, existe una actividad de consumo. (más…)


The World God Only Knows II 7: Singing in the rain

No more tears

Que Chihiro me supiese antipática (pero atractiva) en los anteriores episodios y ahora saltase en trampolín al segundo lugar de mi ranking de conquistas de Keima (debajo de Shiori) evidencia su crecimiento gradual como personaje dramático, desarrollo que explota finalmente cuando ella constata su soledad y falta de respuestas, cuán llana y descolorida es su vida “normal”. Keima admite un error en su enfoque estratégico y como blogger, aunque preví que Chihiro sería la chica target con problemas más auténticos y delicados, más cercanos a la Realidad de cualquier adolescente, nunca imaginé que esta configuración de perfil la convertiría en una heroína adorable, al menos para los estándares de Kaminomi donde abunda la excepcionalidad. Incluso, sin forzar un formulismo ni encajar en ningún arquetipo, resulta atractiva como ícono 2D. Si Keima no fuese un 3D-ista radical, Chihiro sería la waifu ideal, porque la lengua hosca que maneja le serviría para disciplinarlo al estilo de su madre. (más…)


The World God Only Knows II 5-6: El ocaso de los dioses

Losing his religion

Arduo arco el estelarizado por Chihiro, pues convergen demasiados obstáculos para cumplir una labor que escapa a sus cálculos y los recursos humanamente posibles. Esta última condición se torna esencial y será problematizada con cierta mezcla de humor y preocupación: aunque suene a verdad de Perogrullo, Keima no es ningún dios en sentido estricto. Su apodo es hiperbólico y desde la mirada de gente “normal”, simple, sin pasiones, como Chihiro, Katsuragi es un nerd repulsivo que merece ser socialmente aislado. Hasta estos episodios, el maestro de las capturas no había mostrado angustia ni preocupación por la imagen que proyectaba según la sociedad. El último capítulo de la primera temporada contaba como un elocuente manifiesto a favor del 2D>3D, del eremitismo virtual, de la superioridad de los mundos ficticios en comparación con la mundana realidad. Enterarse de la enorme cantidad de loose souls que faltan para liberarse del compromiso que lo mantiene atado IRL transformó el panorama. (más…)