Tu pasaporte en español para disfrutar de un fuwa fuwa time intelectual

So.Ra.No.Wo.To

So.Ra.No.Wo.To 13 (EXTRA): El segundo descubrimiento de América

Navegando al oeste llegaremos al Oriente

Han transcurrido doce meses desde que Kanata Sorami arribó a Seize cargada de ilusiones mientras el mundo se muere lentamente. Luego de heredar el instrumento de su maestra, mejorar sus habilidades musicales e impedir una batalla con el toque de trompeta más épico del anime, la ingenua Kanata descubre que, mientras el resto de compañeras del Pelotón 1121 aspira a realizar sus ambiciosos sueños, ella carece de una motivación a futuro. Hora de preguntarse cuánto derecho tienen a soñar quienes viven bajo la amenaza de una lenta catástrofe ecológica que viene engulléndose al continente. Quizá Rio-senpai posea la respuesta.

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So.Ra.No.Wo.To 7.5: Juegos de Guerra

Brindo por las mujeres que derrochan simpatía...

¿Qué resulta de sumar calvados, chisguetes con tinta roja, adolescentes ebrias, una fortaleza militar, una pizca de contacto lésbico y Kureha service? So.Ra.No.Wo.To, episodio especial 7.5, un épico combate carnavalesco donde las doncellas del Pelotón 1121 en compañía de la monja-miko Yumina, ridiculizan la guerra, se embriagan y terminan cometiendo actos impuros que la soldado Suminoya se reserva de contar. Oh, Filicia: pillina…

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So.Ra.No.Wo.To OST + Servante de feu (lyrics)

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So.Ra.No.Wo.To 12 (FINAL): War is over (if you want it)

El poder de la música

El arribo agónico del Takemikazuchi, magullado por las balas, hasta la cima simbólica del rascacielos derrumbado donde siglos atrás la Humanidad peleara por su supervivencia sería el preludio angustioso al pico dramático del episodio, cuando Kanata emerge de la escotilla y alumbrada por el amanecer icónico de una nueva era detiene a las fuerzas de ambos bandos tocando Amazing Grace, un desenlace previsto desde el primer capítulo, cuando la mayoría supusimos que la música jugaría un papel determinante en las acciones bélicas.

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So.Ra.No.Wo.To 12 (FINAL) Pre-reseña

El momento de gloria de Kanata Sorami

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So.Ra.No.Wo.To 11: El Sacro Imperio Romano… Germánico

Bienvenue chez Kanata!

Un repaso veloz por nuestros ajados libros de Historia Universal del colegio bastaría para recordarnos que los nietos de Carlomagno estaban condenados por el hado trágico de enfrascarse en guerras fratricidas. Desde las épocas de Luis el Germánico y Carlos el Calvo, pasando por la Guerra de los Cien Años, las guerras napoleónicas y ambas Guerras Mundiales, no conozco otra rivalidad histórica que haya teñido al mundo con tanta sangre durante siglos. Enfrentar a francos y germanos es un clásico, incluso ahora que pintan de buenos amigos; sin embargo, sorprende encontrarse con esta suerte de guiño histórico en una serie anime. Recordemos que la lengua oficial de Helvetia es el francés, pues así lo indican diferentes documentos escritos: para marcar la barrera lingüística entre romanos y helvéticos, Aisha, la “prisionera” que Kureha y Kanata salvan de la nieve, debía “comunicarse” en alemán. Este detalle subraya la diferencia que luego será subvertida cuando medie entre ambos bandos un lenguaje neutro, la música, que trasciende la incomunicación y reúne a los enemigos en torno a raíces emotivas comunes. La universalidad de la música fundamenta el idealismo político que postula la serie, postura encarnada de forma subjetiva por Kanata y defendida de manera institucional por Filicia. La opinión de Kureha al respecto está condicionada por su sentido del deber, su concepción del oficio de soldado y probablemente la experiencia dolorosa de perder a sus padres durante la guerra. Ese resentimiento es interferido y cuestionado cuando todas descubren lo evidente (aunque no siempre admitido): el Otro, el rival, es también humano, por tanto, la reconciliación es posible. Amazing Grace conmueve a romanos y helvéticos por igual. Desde luego, puede objetarse que Aisha es un sujeto particular: su abuela fue doncella de la Fortaleza del Tiempo, hecha prisionera y enamorada de su captor, por tanto, ambas sangres fluyen por sus venas. Al principio, su obstinación tsunderesca la asimilaba bastante a Kureha, e incluso se atreve a hacerle probar a nuestra twintail girl preferida una cucharada de su propia medicina cuando le muestra la lengua. Rato después, sin embargo, cuando oye mencionar su paradero, se desmorona de calma, recuerda a su “Grossmutter” y muestra otra faceta, dejándose consentir por las atenciones y mimos de Kanata y una dulcísima Noël. Esta utopía de convivencia es perturbada cuando arriban noticias acerca de ciertos rumores que circulan entre los pobladores de Seize acerca de la captura de una espía romana. La preocupación de Filicia al preguntarle a Kureha si habían encontrado a alguien de regreso revelan su interés de mantener la estadía de Aisha en secreto, pues intuye que además de sembrar la alarma entre los habitantes del pueblo, podría encender la chispa de un conflicto bélico inminente, desenlace que ciertos elementos al interior del Ejército están interesados en precipitar a toda costa. El coronel Hopkins se revela como rostro emblemático del mal. Desde su inocencia, Kureha piensa también que una invasión territorial es imperdonable y Helvetia debe actuar en consecuencia con la agresión, pero Hopkins representa una desviación malévola de este pensamiento. Aunque sus propósitos todavía no son enunciados, la perversidad de su mirada nos permite sospechar que 1. pretende elevarse en la escala de poder gracias al conflicto, o 2. es un maniático sanguinario, un genocida en potencia, que disfruta matar y ansía saciar sus apetitos. La primera opción es propia de antagonista de un relato de intrigas, la segunda describe al villano tradicional con sus distintas variantes de animalidad, irracionalidad, brutalidad. Me declaro incapaz de adelantar un pronóstico porque So.Ra.No.Wo.To suele coger desprevenido al espectador, pero resulta curioso que durante un mismo capítulo se humanice al enemigo y se describa con rasgos salvajes al colega de armas. La serie no plantea una confrontación entre dos países, sino entre guerra y paz. No es épica: no glorifica los hechos de armas, sino a quienes los evitan. Políticamente es idealista: los criterios de bondad y maldad son independientes del uniforme, en consecuencia, la guerra solo puede ser producto de la ambición desmedida de las altas esferas.

Nunca viene mal un poco de acción yuri franco-germánica

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