Tu pasaporte en español para disfrutar de un fuwa fuwa time intelectual

FRACTALE

FRACTALE 10: Beloved Daugther

Quebrando barreras

La catástrofe era previsible: Phryne no puede confiar en el Templo, menos aún negociar ni pactar condiciones. Una ingenuidad peligrosa, pues la jovencita conoce los métodos macabros del poder para asegurar el funcionamiento del Sistema manipulando a seres humanos como animales de granja y porque ella vivió en carne propia y atestiguó en sus “hermanas” la crueldad del utilitarismo más barbárico y deshumanizante. Para sentarse a negociar, ambas partes deben considerarse interlocutores iguales, de lo contrario, no existe negociación, sino rendición, donde el ganador le impone sus cláusulas al perdedor. Phryne se entregó a la boca del lobo creyendo que bastaría su mero valor como llave para forzar al Templo a renocerla como persona, pero Barrot y #141923 manejan agendas distintas y siempre la verán como una subordinada, un pieza o una herramienta. (más…)


FRACTALE 9: #152589 vs #141923

"Duerme conmigo" (es cierto, lo dijo)

Cuando hablábamos en nuestra reseña anterior acerca de cómo el Sistema se valía de la masificación de un estándar homogeneizante que tenía como función anular la diferencia y crear ciudadanos ajustados a un patrón como las fábricas producían autos, advertimos que esta maquinización social deshumanizaba al sujeto convirtiéndolo en una pieza prescindible, sustituible, sin importancia en sí misma, en suma, una cifra más para los censos. Para las Phryne, estas condiciones se cumplen en sentido estricto: son generadas por un proceso mecánico, científico; son idénticas, de manera que difícilmente se conciben distintas al resto; y la única manera de identificarlas para motivos meramente estadísticos, es mediante un número “de registro”, “de serie”, “de orden”. Usted elija el término, porque, a final de cuentas, todos implican un control rígido sobre seres humanos cosificados, tratados como objetos. (más…)


FRACTALE 8: “Yo”

El radar nunca falla

Phyrne (o Φρυνη) significa “sapo” en griego, pero también fue el apodo de una célebre hetaira ateniense del siglo IV a.C., reputada por su belleza (que sirvió de modelo a varios artistas) y debido a sus escándalos. Durante un juicio por profanar los misterios de Eleusis, el abogado de Phryne presentó como argumento definitivo los pechos desnudos de la cortesana para demostrarle al jurado que estaban delante de una manifestación divina.

“What’s in a name?” es quizá la línea más conocida de la tragedia shakespeareana de Romeo y Julieta y suele interpretarse como un cuestionamiento de la relación entre la Realidad y el lenguaje, o entre la experiencia subjetivas y las estructuras sociales. En esos versos, Julieta añade: “That which we call a rose, by any other name would smell as sweet” (Lo que llamamos rosa, con otro nombre olería igual de dulce”). (más…)


FRACTALE 7: It’s a trap

Desde las entrañas de la bestia

La perfección es una cruel fantasía: no existe, alguien intentó forjarla por medios artificiales e inventó un sucedáneo engañoso y adictivo de la felicidad, cuando la auténtica reside en las cosas simples, en aquello que todavía “puede tocarse”. Después de varios episodios, Clain por fin comprende el mensaje de Nessa, pero primero debía internarse en el corazón del Sistema, en Xanadú, la ciudad ideal, manipulada por Fractale en su máxima potencia operativa, en su pleno esplendor y derroche de medios, tanto que resulta pecaminoso que tanto refugiado vague por la periferencia buscando reconectarse al Estado. La opulencia exorbitante es apenas la fachada para la vacuidad, el envoltorio luminoso y polícromo para la corrupción y la perfidia. Así como Clain descubre el sinsentido de una vida artificiosa, entregada a la apariencia, nosotros también nos indignamos por el bajón en la calidad de animación. (más…)


Otra pizca de teoría literaria: “Down by the Salley Gardens” de William B. Yeats

"She bid me take life easy, as the grass grows on the weirs..."

FRACTALE ha concitado la atención del público, no solo gracias a su controversial narrativa política y su crítica -a través de la ciencia-ficción distópica- del totalitarismo y las románticas aventuras revolucionarias, sino también por motivos varios como su diseño de personajes, las declaraciones de su director y los misterios que encierra la enigmática e indescifrable Phryne. Pero para los espectadores letrados, llamó la atención que Yamakan, famoso por dirigir un célebre ending coreografiado, escogiera para el cierre de su nueva producción un poema de aires folklóricos adaptado por William Butler Yeats, quizá el poeta más grande del Renacimiento Irlandés para crear ese ambiente de ruralidad gaélica, de antigüedad mítica, casi medieval, céltica, que contraste con la deshumanizante modernidad que impone la tecnología del Sistema. Les propongo un breve análisis de este particular texto. (más…)


FRACTALE 6: Radar de perversión

Clain reclama potestad sobre su harén

No sabrá lidiar con las veleidades y vaivenes del espíritu femenino, pero Clain ha aprendido a rodearse de simpáticas aunque levantiscas adolescentes que, siguiendo a pie juntillas la norma del moe-ness referente al harem #345: “Toda circunstancia casual amerita llamar pervertido al lead masculino (sin excepciones)”. Sin embargo, este no será un mero episodio de transición -como el anterior- que retrate la vida cotidiana de Granitz, sino un auténtico momento de ruptura que defina los matices del escenario ideológico donde se desenvuelve la rebelión de Lost Millenium, además de limar las aristas todavía imperfectas de la relación entre Clain y Phryne. Un capítulo imprescindible para disolver, mediante la duda y el constante cuestionamiento, la dualidad entre el Estado teocrático y los guerrilleros. De nuevo, la respuesta transita los caminos de una sentimentalidad perdida por los hombres. (más…)