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Premios Serious&moe 2012. Los premios principales

Mis expectativas para 2013

Durante los meses de otoño, las fuentes noticiosas en internet y varias revistas especializadas abundaron en anuncios sobre proyectos de series con green light, publicidad de secuelas o películas y fechas de probables estrenos en anime que coparían los primeros trimestres de 2013. Esta avalancha de noticias generó curiosidad e ilusión entre los fanáticos de varios éxitos en espera de desenlace como Boku wa Tomodachi ga Sukunai, Ore no Imouto ga Konna ni Wake ga Nai!, la franquicia -Monogatari o -Saki-, que recibirán continuaciones. El arranque de enero parece confirmar que quizá Minami-ke recibió (¡por fin!) una decente “segunda temporada”, mientras que, luego del reciente chasco, Manglobe no escarmienta y propone un cuarto Hayate no Gotoku. Si sumamos el anuncio del retorno nostálgico de Bishoujo Senshi Sailormoon en verano, el anhelado retorno de Railgun y otra probable entrega de Kuroko no Basket, puede preverse un predominio de las secuelas en 2013, al menos, a nivel publicitario, pues cuentan con magníficos avales (la esperanza del espectador por continuar disfrutando de sus personajes e historias favoritas). Sin embargo, entre nuevas adaptaciones y contenidos originales, la apuesta por títulos frescos augura también halagadoras sorpresas. KyoAni juega sus fichas por Tamako Market, producida por el mismo equipo joven detrás de K-ON!, mientras que P.A. Works -además de trabajar en la película de Hanasaku Iroha– se lanza a adaptar la novela fantástica RDG Red Data Girl. Siguiendo la tendencia favorable a la light novel como nueva cantera narrativa del anime, Brain’s Base anuncia en verano Yahari Ore no Seishun Love Come wa Machigatteiru., una comedia romántica con cierto toque de ironía. Más inclinada hacia la acción, AIC Plus+ pretenderá enamorarnos con los atractivos diseños de personajes de Date a Live. A-1 Pictures ya lanzó la provocativa Ore no Kanojo to Osana Najimi ga Shuraba Sugiru, mientras que Shaft prolonga la saga de NisiOisin y añade a su repertorio Sasami-san@Ganbaranai. Incluso J.C. Staff se pliega a la onda con Henneko. Por tanto, el flujo hacia la literatura de masas en desmedro del manga parece confirmarse e incluso acentuarse (no debería llamar la atención que KyoAni promueva un concurso de novelas: la propia industria fomenta su retroalimentación). Pero también se exploran nuevos espacios: Maouyuu Maou Yuusha, la primera serie de 23 minutos en estrenarse este invierno, proviene de un relato publicado en 2ch y aborda temas de economía, política y diplomacia. Podemos, entonces, arriesgarnos a vaticinar un panorama para los siguientes meses. Se radicalizan las fórmulas habituales en 2012: secuelas y mayor preponderancia de la light novel. Pocos debuts notables provenientes del manga, aunque algunos estudios se animen a probar con historias originales, en especial, mezcla de simpáticas jovencitas y acción detonante. No esperen un cambio vertiginoso: los esquemas generales se mantienen, aunque también la variedad de opciones y posibilidades creativas.

Los premios principales

Mejor personaje secundario masculino

Ganador: Villagiulio (Yuichi Nakamura, Rinne no Lagrange series).
2do lugar: Satoshi Fukube (Daisuke Sakaguchi, Hyouka).
3er puesto: Toshiyuki Karasawa (Yuuki Ono, Danshi Koukousei no Nichijou).

Hasta 2011, premiamos dos categorías separadas de personajes secundarios masculinos (en vena cómica y dramática). Esta ocasión, he optado por reducirlas, de nuevo, por motivos prácticos. Mientras muchos personajes varones destacan como protagonistas en diversas series de acción, drama y comedia, sus roles a nivel secundario han venido disminuyendo y limitándose. Abundan los héroes, pero rodeados de harenes; muchos villanos se tornan esquemáticos; los compañeros de lucha son opacados, no reciben suficiente desarrollo; y la mayoría de slice of life son espacios cerrados, exclusivos para señoritas. Sin embargo, entre la sequía, aparecen también alternativas creativas. Danshi Koukousei no Nichijou recuperó, para los hombres, el terreno perdido en comedia estudiantil, aplicando una perspectiva masculina juvenil para describir el mundo cotidiano, nada épico pero glorioso en sus pequeñeces, de un pintoresco grupo de estudiantes de preparatoria. Karasawa merece los aplausos por tolerar los destemplados gritos de tres vecinas impertinentes. Ganarse el respeto de mujeres tan odiosas en un mundo hostil donde las chicas actúan como bestias salvajes es digno de admiración, pero mandarlas al trasto sin perder ese toque cool es un acto heroico y temerario. Satoshi cumple con decoro su función de contraste, como antítesis de Oreki, pero también incitándolo a socializar y emplear su talento. Aunque parece frívolo y despreocupado, esa fachada esconde una mentalidad más perceptiva, más atenta al detalle, más inquisitiva. Más adelante, ese carácter se torna más complejo: durante el arco del Festival, intenta poner a prueba sus habilidades (incluso pretendiendo competir con Houtarou). Como muchos adolescentes, se enfrenta al dilema de compararse (y perder) frente al talento obnubilante de su mejor amigo, pero ese balance negativo no destruye su amistad. Villagiulio experimentó un crecimiento a medida que abandonaba los gestos de patán sedicioso y descubríamos sus auténticas motivaciones. El vertiginoso ajedrez del poder de Rinne no Lagrange lo transformó de líder rebelde y villano circunstancial en gobernante de un planeta, paladín del bando “menos malo”. Su frescura e informalidad quiebran la rígida e hipócrita diplomacia que pretendía imponer Dizelmine. Tampoco esconde sus emociones cuando descubre que su hermana menor estaba viva y amnésica. Esa chispa sarcástica y jodona, al comienzo antipática, se vuelve su sello personal de carisma y, aunque se comporte como idiota, es heroico y hot-blood cuando la circunstancia lo exige. Hasta la fecha, Madoka no aprende a pronunciar bien su nombre. La fashion police lo acusa por poner de moda la ropa terrestre en Polyhedron.

Mejor personaje secundario femenino (comedia/slice-of-life/acción cómica)

Ganadora: Yukari Akiyama (Ikumi Nakagami, Girls und Panzer).
2do lugar: Shinka Nibutani (Chinatsu Akasaki, Chuunibyou demo Koi ga Shitai!).
3er puesto: Sakurako Oomuro (Emiri Katou, Yuru Yuri♪♪).

Difícil decisión: desde establecer el cuadro de nominaciones hasta determinar el podio. Las once candidatas merecerían una mención honrosa, pues, desde sus respectivas series, nos brindaron escenas hilarantes o conmovedoras, siempre desde la perspectiva esperanzadora y refrescante que caracteriza a la comedia de anime. La infatigable Subara! nos entregó una lección de optimismo con inagotables baterías: su catchphrase se convirtió en lema de batalla del mahjong. Komari aplicó su jovialidad y entusiasmo a irradiar felicidad con vena idealista: aunque casi la vencen los traumas de infancia, se recuperó gracias al amor que sembró en sus nuevos amigos. La pequeña Remon se lució con intervenciones impredecibles e incisivas (y algunas saludables, como regalar condones). Ayuko Oka alborotó el gallinero incitando a la pareja misteriosa a profundizar su relación. Hazuki se cansó de permanecer ajena a la verdadera acción y, aunque deteste los microbios, terminó convirtiéndose, a punta de tenacidad, en la nueva engreída del hongo Aspergillus oryzae. La comedia ofreció un terreno fértil para desarrollar otros matices aparte del humor. Yukari se ganó las preferencias del público de Garupan gracias a su apasionamiento y honestidad, sus ganas de colaborar, su solidaridad, sus arranques de fanatismo y su fortaleza emocional. Es leal a Miho, pero no profesa una confianza ciega: admira su calidad humana y defiende el supuesto “error” de Nishizumi porque, antes que obsesionarse con ganar, importa divertirse y disfrutar la experiencia del tanque. Me quito el sombrero por Guderian: incluso sus comentarios técnicos son enternecedores. La degradación de Nibutani Shinka arruinó su imagen de chica perfecta, pero nos devolvió, a cambio, una adolescente mandona y neurótica con un variado repertorio de gestos y muecas de antología. Los enfrentamientos de Mori Summer contra el Martillo de Mjölnir sacaron a relucir su ingenio y poderío: jamás te enfrentes a una bruja de preparatoria que redactó su propio libro de magia. Pese al intento exasperado de ocultar sus ridiculeces de pubertad, su personaje adquiere también un atisbo de simpatía y dignidad cuando ayuda a la pareja protagónica a confesar sus sentimientos. Una verdadera amiga, dejando de lado sus petulancias. Finalmente, el tercer puesto le corresponde a Sakurako Oomuro, responsable de elevar la idiotez a niveles inauditos de comicidad. Sus secuencias en compañía de Himawari han creado un nuevo género de humor yuri, belicoso y pendenciero, pero aplacado por un tierno compañerismo, incluso con ataques de celos. Pese al bendito don de congregar los peores defectos (pereza, gula, estupidez, terquedad, envidia, insolencia) resulta simpática, pues no actúa con malevolencia, sino con la sinceridad inconsciente del tarado. Fue maid OF THE DEAD, la enana tonta, cocinera infernal y cazadora de serpientes. Sus hermanas todavía pretenden cambiarla en trueque por Kaede-chan.

Mejor performance colectiva

Ganadores: La Selección de Panzerfahren de Ooarai (comandada por Miho Nishizumi e integrada por Saori Takebe, Yukari Akiyama, Hana Isuzu, Mako Reizei, Anzu Kadotani, Momo Kawashima, Yuzu Koyama, Aya Oono, entre otras).
2do lugar: El Club de Coro y, a veces, Bádminton del Instituto Shiharamazaka (compuesto por Konatsu Miyamoto, Wakana Sakai, Sawa Okita, Taichi Tanaka y Atsuhiro “Wien” Maeda).
3er puesto: El comando de campaña de Yuuki Oojima (bajo la dirección del candidato y Chisato Sumiyoshi, y conformado por Mifuyu Kiba, Isara Aomi, Michiru Morishita, Nozomi Edogawa, Ai Sarue, Kii Monzennaka, Oboro Yumeshima, Mieru Airake y Reiji Saga).

En ocasiones, el trabajo colaborativo, las sinergias, las mutuas influencias, las dinámicas de grupo permiten apreciar mejor la evolución del elenco en lugar de evaluar su desarrollo individual por separado. El anime le otorga un gran peso argumental y valora los sentimientos de identificación colectiva, de pertenencia, de solidaridad, de espíritu de equipo. El tópico por antonomasia del slice-of-life o las comedias estudiantiles es la formación de clubes escolares, de equipos u otras actividades extracurriculares. A veces, no bastan los simples grupos de amigos: se necesita un objetivo grupal, una meta, un plan. La aparición de nuevas tecnologías y espacios de interacción han introducido variantes al modelo (por ejemplo, los parties de RPG), pero continúan honrándose los valores de amistad y compañerismo, la filosofía de divertirse y crear recuerdos, el ideal de vivir a plenitud los momentos felices. Este premio galardona el crecimiento, la compenetración, la unidad, la complicidad. La escena del baile del Pez Anguila me convenció del progreso colectivo del equipo de Senshadou del colegio Ooarai, un grupo disparejo, casi improvisado, formado bajo la presión de salvar la escuela, integrado por chicas con intereses desiguales y personalidades muy heterogéneas que se enrolaron al proyecto “persuadidas” por un engañoso video promocional. El liderazgo blando de Nishizumi fue fundamental para consolidar la armonía, el estilo amistoso y jovial que propugna cuando, en lugar de increpar o reprender a sus batallones, las invita a compartir una vergüenza en señal abierta nacional y, mediante este gesto de coraje y alborozo, declararle al rival, a sus familias, al país entero, que juntas son capaces de derrotar al miedo y enfrentarse a cualquier dificultad. Un contricante que demuestra al unísono haber derrotado la timidez e imponerse a la desesperanza se convierte, sin duda, en un enemigo digno de temer. El anime privilegia la épica del débil, del equipo armado con remiendos, en situación de precariedad, que logra sobreponerse a diversas desventajas. Tari Tari relata la historia de un club de muchachos talentosos, pero sin espacios ni oportunidades para desarrollar sus cualidades hasta que deciden tomar la iniciativa, romper un poco las reglas, formar un club extraño, sin identidad definida (llamado de Coro, a veces de Bádminton), pero el único en oponerse al poder, rebelarse con causas y defender la integridad del colegio en tiempos de crisis. La revolución también arriba en forma de dulces. Los partidarios del black horse político Oojima pretenden, al inicio, salvar su minúsculo y ocioso club de golosos, pero, gracias al sudor del dúo dinámico Ai-Kii, los discursos de Mifuyu, los innombrables yaoi sticks, un cosplay de Madoka Magica, y el apoyo de otakus y fujoshis, ese grupo de glotones lideró una transformación radical del injusto sistema de segregación que imperaba en su escuela tras realizar la campaña presidencial más extravagante y literalmente edulcorada.

Mejor personaje secundario femenino (drama – melodrama -acción dramática)

Ganadora: Izumi Akazawa (Madoka Yonezawa, Another).
2do puesto: Shinobu Oshino (Maaya Sakamoto, Nisemonogatari).
3er lugar: Toki Onjouji (Yui Ogura, -Saki- Achiga-hen episode of side-A).

Another es deslumbrante gracias al carácter vehemente y oscuro que adquieren sus personajes después de intentar surcar sin éxito los mares de la desesperación. Los adaptadores de P.A. Works tuvieron el acierto de ampliar la participación de Izumi Akazawa, una figura de tercer rango en la novela original de Yukito Ayatsuji, y transformarla en antagonista espiritual de Misaki, agonista trágica del Destino e imagen viva de la impotencia, la frustración, el fracaso, la indefensión absoluta frente a la fatalidad. La palabra que mejor describe su personalidad es agon, un concepto ético y literario del clasicismo griego que alude al conflicto, la lucha, el combate desigual del sujeto contra las fuerzas, ajenas a su voluntad, que definen su Destino. En resumen, ese intento infructuoso por rebelarse al determinismo, por oponer resistencia y sobrevivir. Esa forma de “agonía” posee una majestuosidad heroica, incluso cuando el individuo comete errores o incurre en exceso de orgullo, porque esa desmesura le otorga una dimensión épica. Como indicaba en nuestra reseña de Another 12, “Su muerte nos causa conmoción (y quizá nos subleve, nos apene, nos parezca injusto) porque el personaje trágico debe establecer un vínculo psíquico con el espectador, generándonos simpatía e identificación (el pathos), que conduzca, mediante nuestra compasión o asombro, a efectuar una catarsis personal”. Shinobu abandonó su habitual silencio para asumir una actitud más provocadora y sarcástica como consejera y protectora de Araragi, aunque también aprovechó su cambió de ánimos para exigirle más donuts. La loli vampiresa protagonizó una candente escena de baño cargada de diálogos (como corresponde a la franquicia -Monogatari) y, sin perder su faceta cool, le aplica una paliza colosal a Ononoki. Un héroe pervertido como Koyomi merecía una escudera tan astuta y mordaz. Aunque -Saki- provee diversos tipos de emociones, desde la excitación competitiva de Subara, la ternura inquietante de Koromo o la comedia carnavalesca de Tacos, le faltaba un instante de melodrama desgarrador, que comprometiese al espectador a compartir la sensación de dolor, el sacrificio, las agónicas tribulaciones del personaje. Toki, la jugadora estrella de Senriyama, se entrega al máximo, arriesgando su integridad y tolerando el sufrimiento. Podemos acompañar su martirio durante los episodios que dura el partido de vanguardias como un largo lamento: vemos a Onjouji inmolándose de amor en cada ronda y cada movimiento se torna más abrumador. Sin embargo, aunque esa tortura tenga una recompensa moral y deportiva, su valentía inquebrantable tiene ese resplandor desdichado y calamitoso de las grandes heroínas capaces de someterse al suplicio, de luchar contra sus impedimentos, llegar al extremo más pavoroso y mirar de reojo la muerte.

Mejor protagonista masculino (comedia – slice-of-life – acción cómica)

Ganador: Houtarou Oreki (Yuiichi Nakamura, Hyouka).
2do lugar: Yuuta Togashi (Jun Fukuyama, Chuunibyou demo Koi ga Shitai!).
3er puesto: Hidenori Tabata (Tomokazu Sugita, Danshi Koukousei no Nichijou).

Un muchacho apático, aburrido, escéptico, indiferente al entusiasmo juvenil, áspero para socializar y esquivo al afecto: el perfil del típico adolescente aguafiestas que prefiere sus cavilaciones solitarias o sumergirse en sus lecturas para rebelarse en silencio contra un mundo donde predomina la banalidad, la vulgaridad, la estupidez. Retraerse y juzgar la vida con amargura mientras tus compañeros de clase rebosan de ingenuo optimismo es una forma de declarar tu individualidad, tu autenticidad, negarte a mezclarte con el rebaño. Oreki es la versión masculina (y nada traumática) de Victorique de Blois: su inteligencia le permite crear un modelo hipotético que explique con éxito cualquier evento misterioso. Sin embargo, en lugar de resolver casos policiales, Houtarou socorre la curiosidad irresistible de una chica pura y fervorosa: en cierta medida, con desgana y sarcasmo, cumple su función de galán al estilo de KyoAni: un desmotivado, un crítico ácido, un indolente que prefiere evitar los contactos pero termina enredándose en la dulzura inspiradora de una muchacha cortés que clama su apoyo. Yuuta se enfrenta también a la obligación indeseable de convertirse en “héroe”, aunque haya renunciado al heroísmo legendario de caricatura que solía escenificar para satisfacer sus delirios de grandeza de pubertad. Una chiquilla torpe e indefensa lo arrastra a revivir el mito del Dark Flame Master, pero aplicando sus oscuros y lúgubres poderes demoníacos para objetivos más románticos y cotidianos. Rikka logra sacudirlo de su letargo de madurez anticipada, revivir sus anhelos de aventura y salvarlo del absurdo mandato social. Yuuta descubre la belleza y dignidad del chuunibyou, su carácter subversivo y liberador: volverse adulto significa perder la capacidad de ilusionarse, de rebelarse, de vivir con franqueza una ficción. Esas experiencias delusorias le trajeron enredos al imaginativo Hidenori, propenso a crear escenarios de aventuras RPG con desarrollos incoherentes, pero incapaz de controlar los desvaríos ficcionales de una madame Bovary adolescente con ansias de transformar sus encuentros ocasionales al borde del río en materia narrativa de una historia pasional. Sus simulacros de novela romántica terminan en imprevistos knock-outs, persecuciones o amagos de acoso con tendencias yandere. Sin embargo, luego de lidiar con mujeres violentas y desequilibradas, un caballero no renuncia jamás al desafío de brindar entretenimiento a las damas, aunque solo conlleve a descalabros.

Mejor protagonista femenino (comedia – slice-of-life – acción cómica)

Ganadora: Mikoto Urabe (Ayako Yoshitani, Nazo no Kanojo X).
2do puesto: Madoka Kyouno (Kaori Ishihara, Rinne no Lagrange series).
3er lugar: Sawa Okita (Saori Hayami, Tari Tari).
Menciones honrosas: Miho Nishizumi (Mai Fuchigami, Girls und Panzer) y Akari Akaza (Shiori Mikami, Yuru Yuri♪♪).

Difícil elección: las series de perfil cómico (desde el slice of life escolar hasta la ciencia ficción con corte humorístico pasando por comedias románticas y relatos deportivos) dominaron el panorama de 2012 recuperando el terreno perdido ante el drama de acción en 2011. En pleno auge del heroísmo femenino, las chicas salieron a reclamar su cuota de reflectores y, con diversos estilos, asumieron un liderazgo en materia de entretenimiento. Aunque las once nominadas merecerían un poster alusivo en homenaje al espléndido grado de identificación que generaron, creo haber seleccionado los cinco nombres más significativos en una muestra heterogénea de subgéneros y registros. Akari jamás se cansó de perseguir la fama y, premio al espíritu perseverante y cándido, obtuvo su one-man-show, un capítulo especial dedicado a narrar sus peripecias en plan Marty McFly. Sus compañeras le adjudican poderes sobrehumanos (desaparecer, el odango missile e incluso elevar su cosmoenergía), pero la normalfag por antonomasia solo busca resaltar apelando a su infinita dulzura y deslumbrante bondad. Miho enfrentó los dictámenes familiares, se rebeló ante la tradición, experimentó la amistad que tanto anhelaba, la diversión, la esencia del deporte, el placer del compañerismo y, rodeada de cariño, partió a derribar tanques. Suena paradójico, pero la premisa de Girls und Panzer consiste en descubrir los afectos más enternecedores dentro de una cabina de combate. Nishizumi afirma su identidad como estratega, pero también como amiga. Sawa es brillante, una presencia solar, contundente, imposible de eclipsar, una amazona adolescente con coletas y giros acrobáticos que provocan sonrojos. Pocos personajes poseen semejante don innato de concitar simpatías mediante los gestos mínimos, los movimientos, las sonrisas: su aparato comunicativo tanto verbal como gestual es bastante carismático y contribuye a crear una imagen de fortaleza emocional por encima de cualquier circunstancia negativa. Frente al vendaval caótico de Konatsu y la melancolía reprimida que aqueja a Wakana, la chica del templo lleva las riendas e intenta sostener un admirable sentido común transmitiendo siempre una onda positiva. Empleando una montura más tecnológica, Madoka Kyouno también impuso el equilibrio desde su arista del triángulo equilátero, reuniendo bajo el mismo abrazo a las hermanas menores de ambos bandos enemigos en una guerra de orgullos galácticos. La muchacha del jersey anaranjado difundió más allá de Kamogawa su ingenua pero eficaz filosofía: ayudar, brindar apoyo al necesitado, colaborar con cualquiera que solicite su cooperación, estar lista y dispuesta a salvar vidas, no importa si organiza el festival del barrio comercial, si impide la destrucción del planeta o reconcilia a dos viejos amigos. Todo dilema urgente cuenta como misión para su excéntrico club. Madoka es Maru!, con círculo o check, al cien por ciento. Mikoto removió los cimientos anquilosados de la comedia romántica: enrareció el amor para revelarlo más natural y auténtico, libre de estereotipos, pero liberado al placer del fetiche. Pocas heroínas de love-com logran escapar del modelo: han transcurrido más de setenta capítulos del manga y Urabe continúa siendo, en muchos aspectos, un misterio; sin embargo, ha construido alrededor de tantas demostraciones de extrañeza una personalidad original, un estilo inconfundible de concebir la sensibilidad, sin necesidad de forzar separaciones entre cuerpo y alma, entre dimensión orgánica y plano espiritual, sino buscando esa experiencia de plenitud que todos ansiamos al entregarnos al romance. Urabe tiene la astucia, el talento y el ingenio poético de transformar la situación más desventajosa, incómoda o anormal en instancia amorosa. Como indicaba en nuestra reseña al capítulo tercero, “Mikoto es capaz de sacrificarse, pasar por situaciones vergonzosas, resistir el embate lujurioso de las fuerzas naturales y transformar esos inconvenientes en una vivencia placentera, gozosa, aplicando una dosis de impudicia que, mediante los malabarismos retóricos, se convierte en gesto romántico.”

Mejor protagonista masculino (drama – melodrama – acción dramática)

Ganador: Zenkichi Hitoyoshi (Yuuki Ono, Medaka Box series).
2do lugar: Koyomi Araragi (Hiroshi Kamiya, Nisemonogatari).
3er puesto: Kouichi Sakakibara (Atsushi Abe, Another).

Aunque toda generalización resulta burda, en muchos casos, existe en anime una tendencia poco frecuente en la épica popular de Occidente: la lucha desigual del héroe sin atributos, el sujeto normal, común y corriente, que reivindica su “inferioridad” frente a enemigos más expertos, poderosos y maliciosos, o fuerzas que superan el entendimiento racional. La diferencia en habilidades, técnicas, velocidad o potencia, son extremadamente notorias: el protagonista está condenado a sobrellevar esos handicaps. Zenkichi representa la apoteosis del no-héroe, ese nuevo modelo de sujeto épico tan característico del anime reciente. Así lo describíamos en nuestra reseña de Medaka Box Abnormal 5: “Los “no-héroe” [como Zenkichi] encarnan la superioridad del mérito: luchan aunque las probabilidades de triunfo sean nulas, aunque sus expectativas sean magras, pues su victoria se engrandece ante la adversidad y adquiere más valor. Además, transforman sus carencias, deficiencias o vicios en virtudes, aprovechándose de la dificultad para obtener más fuerza.” Las circunstancias de Hitoyoshi son deprimentes: está rodeado hasta el hartazgo de gente talentosa como Akune, de semidioses como Medaka y desquiciados invencibles como Kumagawa, todos espectaculares y conscientes de su superioridad. Sin embargo, en lugar de renunciar a pelear, Zenkichi enfrenta con indignación los obstáculos más espeluznantes y aunque reciba los peores golpes, sale victorioso. Semejante propensión al sacrificio masoquista es marca registrada de NisiOisiN: también Araragi se ofrece de carnada o acude a combatir sin excusas valiéndose de sus escasos recursos vampirescos, insuficientes para resistir el embate de criaturas más brutales (incluida su hermana). Aunque Nisemonogatari viró, en ciertos episodios, hacia la comedia metaliteraria, las discusiones de fondo continuaron girando en torno a temas similares: las anomalías semánticas, la connotación, el significado, la verdad, lo simulado, los engaños conceptuales, ideas más acordes a la filosofía del lenguaje, como la parodia posmoderna de tono corrosivo y ligeramente nihilista, expresada en los diálogos que sostiene Araragi con otros personajes, pero también transformada en acción durante esas batallas desequilibradas y abusivas, donde se niega la “heroicidad” del héroe. Más trágica que épica, la trayectoria de Sakakibara retrata la impotencia del individuo moderno, racionalista, refinado, frente al resurgimiento intempestivo de entidades sobrenaturales, misteriosas, que contradicen e invalidan su lógica, que obligan a retrotraerse al pensamiento mágico. Doblemente forastero, tanto geográfica como mentalmente, Kouichi trata de mantenerse cuerdo en un ambiente laberíntico que arrastra al sujeto hasta la enajenación. Debe resistir el destierro social, la constante amenaza de muerte, el desenfreno de pulsiones arcaicas, guardadas en el desván del instinto. Pero, pese a atestiguar el primera fila la fatalidad y aunque recaiga en sus manos la responsabilidad de ponerle freno, dejando de lado sus dudas y estremecimientos, Sakakibara es un héroe oscuro, un triste vencedor.

Mejor protagonista femenina (drama – melodrama – acción dramática)

Ganadora: Mei Misaki (Natsumi Takamori, Another).
2do lugar: Saki Watanabe (Risa Taneda, Shin Sekai Yori).
3er puesto: Himeko Inaba (Miyuki Sawashiro, Kokoro Connect).

La presencia de Misaki es etérea y perturbadora, lúgubre pero conmovedora, violenta pero apacible, extraña pero familiar, cruda y poética. Antes de Mei-chan, otros personajes femeninos construyeron su atractivo enigmático alrededor del fetiche del parche (pienso en Chihiro Shindou, la heroína literaria de ef -a tale of memories.). Sin embargo, el misterioso atributo de Misaki concentra un amasijo de asociaciones más enrevesadas y perturbadoras. Los estetas decadentes de fines del siglo XIX celebraban con morbo enfermizo una belleza frágil, a punto de quebrantarse o desaparecer, una hermosura monstruosa, de pieles cadavéricas y siluetas delicadas, pero también de cuerpos mutilados, deformes o contrahechos, como las obras del taller de Kirika. Esta visión del arte buscaba estimular la percepción mediante las experiencias extremas de eros y tánatos. La belleza mórbida combinaba los conceptos de placer y muerte: se asociaba, de forma real o metafórica, a impulsos primitivos, ocultos más allá de las tinieblas de nuestra racionalidad. Mei-chan posee esas características ambiguas que atraen y repelen la curiosidad del hombre sensible, pero, cuando el lado unheimlich (siniestro) se disuelve, brota también una dimensión cotidiana, dulce, de detalles enternecedores. «Misaki afirma que cubre su ojo postizo porque “puede ver cosas que deberían permanecer no vistas”. La trascendencia es tanto un ideal como una maldición: el esteta, el exquisito, el poeta es, por definición, maldito, un infeliz.» Su sonrisa del último episodio, después de sobrevivir a la calamidad, no cierra la historia: invita a reabrir un ciclo de dudas, de incertidumbres, de bellas pero aterradoras preguntas. Saki Watanabe cumple también un papel subversivo en una sociedad adormecida por falsas premisas utópicas que maquillan un intrincado proyecto de control social al estilo de Brave New World, pero en versión rural. Aunque el hombre se disocia del desarrollo tecnológico, se torna dependiente de otra techné, de otros modelos de producción y otras estructuras de represión, igual de crueles y despiadadas. Saki representa el espíritu crítico en un mundo donde pensar por cuenta propia es pecaminoso, conocer demasiado es herético y acceder a la verdad implica comprar un pasaje a la fosa común. Una sociedad que descarta y elimina al débil, que manipula las memorias y oprime la voluntad. Ese mundo perfecto (y salvaje debido a su carácter idílico y pacífico) es criticado con amargura desde los recuerdos perdidos y nuevamente recuperados de Saki, cuyo temperamento rebelde, sensible, inconforme, la destacan cual oveja negra que percibe el horror detrás de la apacible superficie. Himeko Inaba reivindica la dignidad de la heroína melodramática: sus debilidades y fortalezas, su conjunción de terquedad, timidez y miedo. Pero, aparte del componente romántico, es conmovedor el proceso que atraviesa durante el fenómeno de deseos o instintos liberados. Los sujetos racionales confiamos en la capacidad de nuestra conciencia para reprimir tanto los ímpetus violentos como los anhelos libidinosos. Cuando el subconsciente no atraviesa esa aduana y fluye con impunidad, el mundo se hace añicos: se revela lo vergonzoso, lo maligno, lo ridículo. Aceptarse como individuo implica admitir la existencia de ese mundo subterráneo, que todos preferimos esconder.

Mejor serie (drama – melodrama – acción dramática)


Ganadora: Another. Dirigida por Tsutomu Mizushima. Libretos de Ryou Higaki. Basada en la novela homónima de Yukito Ayatsuji. Producida por P.A. Works.
2do lugar: Fate/Zero 2nda temporada. Dirigida por Ei Aoki. Libretos de Akihira Yoshida, Akira Hiyama, Kazuharu Sato y Takumi Miyajima. Basado en la novela homónima de Gen Urobuchi. Producida por ufotable.
3er lugar: Nisemonogatari. Dirigida por Akiyuki Shinbo. Libretos de Muneo Nakamoto y Yukito Kizawa. Basado en la novela homónima de NisiOisin. Producido por SHAFT.

El cuadro de nominaciones de 2012 (y además el podio de series ganadoras) revelan la consolidación de un giro radical respecto del diálogo entre formatos que alimenta la producción de anime. El manga ha cedido su predominio como fuente preferencial de adaptaciones y ahora presenciamos el auge imprevisto de la light novel (aunque el calificativo de “ligera” resulte discutible). Los profetas culturales más pesimistas anunciaban la muerte del consumo literario a manos de la historieta. Sin embargo, las industrias creativas parecen seguir otra lógica. El vanguardismo visual de Shinbo encontró en la franquicia -Monogatari su plataforma ideal de expresión y experimentación. Los diálogos densos y posmodernos, cargados de referentes pop, calzan de maravilla con la osadía gráfica del director estrella de SHAFT. De recursos narrativos más clásicos, los guionistas de ufotable concluyeron la trágica saga de Urobuchi brindándole su merecido tono épico y creando la atmósfera infausta que conduce al escenario de stay/night. Los personajes se encuentran aplastados por un fracaso definitivo, sin solución, cuyos únicos desenlaces posibles son morir o vivir en desgracia. P.A. Works volvió a ejecutar una demostración impecable de virtuosismo artístico. Another es espectacular y exquisita, alucinante y cotidiana, gracias a la sutileza del detalle mínimo que transmite, mediante una variedad de gestos, esa mezcla confusa de sensaciones que asalta al elenco cuando debe enfrentarse a la muerte como realidad inminente. No existen historias más dolorosas y sobrecogedoras que aquellas catástrofes que combinan fatalidad y juventud, porque -en nuestros mejores deseos- la adolescencia representa la plenitud vital, el derroche fervoroso de energía, las ganas de vivir. Desde chivos expiatorios (farmakós) hasta rituales con dogmas fallidos: la maldición obliga al microcosmos del salón 3-3 a reestructurar su experiencia social y religiosa, a redefinir su escala de valores bajo los criterios de convivencia y supervivencia. Another es un relato oscuro: no porque aborde una temática misteriosa o violenta, ni porque apele, con frecuencia, a imágenes grotescas y sangrientas que sacudan la sensibilidad del espectador provocando espanto o consternación. Existe otro tipo de oscuridad, la intelectiva, que consiste en ensombrecer, en nublar las posibilidades de comprensión mediante eventos o signos ambiguos que impiden fijar una verdad absoluta o determinar con certeza un motivo. Nunca descubrimos las causas del fenómeno: simplemente ocurre y los alumnos de promociones posteriores continuarán peleando, pues existir equivale a luchar. Esta temática apela al pathos, las emociones y principios, del espectador que asiste al fascinante duelo de influencias entre heroína y antagonista, dos personajes seductores, admirables, pero condenados a destruirse.

Mejor serie (comedia – slice-of-life – acción cómica)

Ganadora: Hyouka. Dirigida por Yasuhiro Tanemoto. Libretos de Shioji Gatou, Maiko Nishioka, Miyuki Egami y otros. Basada en la novela homónima de Honobu Yonezawa. Producida por Kyoto Animation.
2do lugar: Rinne no Lagrange. Dirigida por Toshimasa Suzuki. Libretos de Eiji Umehara, Hiroshi Ounogi, Shigeru Morita, Shoutarou Suga y Yuuichi Nomura. Producido por XEBEC y Production I.G.
3er puesto: Nazo no Kanojo X. Dirigida por Ayumu Watanabe. Libretos de Deko Akao. Basado en el manga original de Riichi Ueshiba. Producido por Hoods Entertainment.

La producción en géneros de corte cómico (tanto en slice of life, comedia romántica, acción cómica, humor absurdo, incluso las historias sensuales y picarescas) alcanzó un nivel memorable y faltan espacios en el podio para describir con amplitud su calidad y variedad. Entre las menciones honrosas, cabe añadir dos títulos fundamentales para comprender la evolución y reescritura del modelo impuesto desde la década pasada: YuruYuri♪♪ representa la apoteosis del “nuevo yuri”, desenfadado, ligero, informal, cotidiano; mientras que Danshi Koukosei no Nichijou propone, mediante su celebración del humor grotesco, una lectura crítica de los estereotipos idealizados de la comedia estudiantil sobre las relaciones adolescentes, la imagen femenina y la identidad masculina. Cuando la love comedy se sumía en un letargo imaginativo, estancada en su limitado repertorio de recursos formulaicos, el espíritu marginal y atrevido de Mikoto Urabe desafió las definiciones convencionales de amor, pasión y subjetividad. Planteada como relato de aprendizaje en pareja, Nazo no Kanojo X admite, sin embargo, una multiplicidad de interpretaciones, desde una aproximación semiótica (la metáfora, lo simbólico, los canales de comunicación, la materialidad del mensaje) hasta estilística (la apuesta posmoderna por renovar los discursos mediante la nostalgia, el retro, la vuelta al origen), sin obviar las alucinantes secuencias oníricas, el conflicto entre deseo y realidad, y cómo los fetiches se transforman en complejos mecanismos de expresión individual. La palabra espectáculo resume el aporte de Rinne no Lagrange: el paquete completo de acción, comedia, chicas lindas, robots gigantes, extraterrestres, desencuentros sentimentales, traiciones, melodrama, situaciones de angustia y melancolía. Todos los ingredientes se conjugan con eficiencia para cocinar una opera magna de diversión que captura al espectador gracias a la simpatía nada empalagosa de Madoka Kyouno, la tibia dulzura de Lan, las épicas idioteces de Villagiulio o el bullying contra Tadokoro, pero mantiene su emoción cuando aborda circunstancias tensas y dolorosas: esa capacidad de reunir elementos tan dispersos, integrándolos a favor del relato y aprovechándolos al máximo, demuestran una gran pericia narrativa. Para finalizar, la fastuosidad visual que desplegó Hyouka durante seis meses merece el honesto reconocimiento de cualquier amante de la animación en cuanto Arte, por encima de preferencias temáticas: KyoAni concretó su obra maestra y, con regularidad abrumadora, le concedió vida a un universo dinámico, colorido, de avasalladora hermosura. Lo pobló de sujetos fascinantes, cuyas historias resuenan con verosimilitud conmovedora: como el pariente de Chitanda que, después de rebelarse contra las autoridades estudiantiles en plenos años sesenta, existe en cada integrante del Club de Literatura Clásica un “I scream” particular, un grito callado que parece derretirse como el helado. Hyouka privilegia una narración más apacible, el ritmo jamás se torna estrepitoso, se ajusta al temperamento del protagonista, se compaginan fondo y forma, pero pese a transmitir esa sensación de lentitud, no malgasta ningún segundo y cada encuadre parece invitarnos a disfrutarlo con detenimiento.

2 comentarios

  1. Inmejorables ganadores, tendre que ver un par de series dentro de poco, pero celebro el triunfo de Hyoka y Another (si no me equivoco la autora de la novela es esposa del escritor de Shiki, uno de mis animes favoritos).

    12 enero 2013 en 14:45

  2. rolo2k

    Yo igualmente me doy más que satisfecho de mis series ganadoras (Another, Nazo no Kanojo), sin con ello menospreciar a series ganadoras que aún no conozco pero que han dado mucho de qué hablar como la vanguardista Nisemonogatari, Fate/Zero, la secuela de Saki, Hyoka, Medaka box, To loveru darkness, Rinne no Lagrange y Girls und panzer entre otras. También me da gusto haber acertado con personajes para mí entrañables como Toshino Kyoko, Ayano, Yui Sempai, Himawari, Rea san, Sakurako, Kanna chan, Chinatsu, Ranko, Mio, Oka, la adorable Akariin, Akazawa, Momo, y sobre todo Mei Misaki y Mikoto Urabe, mis favoritas de este año. No puedo despedir el 2012 sin dar mi mención honrosa para “Ano Natsu de Matteru”, una serie que fue muy criticada desde su inicio por considerarla un simple clon de la ya conocida Onegai Teacher, y que a pesar de su simpleza y de no tener un gran argumento nos regaló una historia tierna y divertida, con personajes memorables como la simpática Remon sempai y sus colegas de MiB; para mi fue un gusto haber comentado este serie de la mano de nuestro estimado Benjammin (que espero aún se pase por aquí), a quien también agradezco haberme interesado en conocer series ya populares de los últimos años, como “Hanasaku Iroha” “Usagui Drop” y “Toradora”.
    Con relación al presente año, la temporada invernal hasta el momento no me da muchas expectativas pero estoy seguro que ´podrán guiarme en las nuevas producciones; y finalmente con respecto a las secuelas ó continuaciones en lo personal esperaría la nueva temporada de Sankarea, Nazo no Kanojo, Kore Wa Zombie desu ka, C3,¿Nekomonogatari?, Yuru Yuri, Sasameki Koto (ojalá) y si fuese posible (para los fanáticos del nuevo yuri) la esperada producción en anime de Girlfriends de Morinaga sensei.
    ¡Muy buen año para todos, siempre adelante!

    13 enero 2013 en 22:01

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