Tu pasaporte en español para disfrutar de un fuwa fuwa time intelectual

Extractos del informe oficial redactado por la comandante Minna Dietlinde-Wilcke al Cuartel General de Britania respecto de los eventos acaecidos el 31 de agosto de 1944

Entente Moe

“(…) Las circunstancias referidas al lamentable caso de hurto de pantaletas ocurrieron durante mi ausencia, pues, bajo autorización expresa del Comando Supremo de Occidente, me dirigí esa mañana al poblado de Northfolk, en compañía de la sargento BAF Lynette Bishop, para cumplir labores de aprovisionamiento básico y suministro de artículos de limpieza. Pautamos el retorno en hora y media, con objetivo de acondicionar la base y preparar el estrado de honor donde efectuaríamos la ceremonia de condecoración programada a mediodía. Por decreto imperial, la teniente Erica Hartmann recibiría el codiciado galardón que recompensa la eficiencia del soldado germánico: la Ritterkreuz des Eisernen Kreuzes (…) Los sucesivos actos de latrocinio de ropa interior, las acusaciones y persecuciones caóticas que condujeron al encendido accidental del sistema mecánico de alarmas mecánicas, que produjo pánico y evacuaciones en las aldeas aledañas, fueron provocadas por una inaceptable travesura de Hartmann, fruto de su temperamento ocioso, egoísta y desordenado fuera del escenario de combate. Procediendo conforme al consejo de oficiales de alto y mediano rango que tuvieron la oportunidad (y privilegio) de dirigir a Erica en campañas previas, he perdonado su displicencia y flojera, pues ha exhibido, en batalla, valentía y contundencia a niveles incomparables. Sin embargo, robar prendas íntimas y promover el escándalo en guarniciones militares son comportamientos sancionados por los códigos de justicia de Karlsland como “faltas graves” al reglamento de conducta del perfecto ciudadano promulgado por Su Majestad Federico IV; en consecuencia, luego de conducir el juicio correspondiente, he aplicado los castigos estipulados por ley, con descuento del 25% del salario y período de reclusión. También ordené adecentar y desinfectar su recámara, labores de aseo cuya ejecución involucró la colaboración del equipo en pleno. (…) La alférez Francesca Lucchini fue multada por insubordinación al mandato de sus superioras y obligada a cargas baldes y pelar patatas como escarmiento por generar alboroto. Los cargos por sustracción indebida de lencería quedaron suspendidos porque las leyes del Ducado de Romagna no tipifican este delito. En tierras mediterráneas, “tomar prestadas” las truzas del vecino no causa indignación, sino risa. Cuidándome de respetar las diferencias culturales, he derivado una copia del expediente de acusaciones de Lucchini al despacho de Su Alteza Real la Duquesa María, solicitándole una reprimenda ejemplar. Sus compatriotas la juzgarán según sus descarriadas y negligentes costumbres (…)

(…) Las investigaciones se originaron tras la denuncia formulada de manera antojadiza e irresponsable por la teniente Pierrete-Henriette Clostermann, quien, al salir del baño, se declaró víctima de ultraje contra su propiedad privada. Sin embargo, los testigos mencionan que Perrine fue sorprendida hurgando entre las canastas, pretendiendo extraer el bañador azul modelo colegial de la sargento Miyafuji Yoshika (un artículo codiciado en Gallia, donde los artículos de Fuso se cotizan a alto precio). La teniente intentó ocultar sus tenebrosas perversiones fingiendo enojo y apelando como excusa a lanzar acusaciones. De inmediato, la mayor Sakamoto, inició las pesquisas necesarias. Se dirigió al comedor y confrontó al personal aprovechando la hora del desayuno. Se decomisó la prenda de Miyafuji como evidencia del crimen y prueba de análisis, aunque, al evaluarse los errores cometidos durante el proceso, se concluyó que retener ese objeto resultó contraproducente y absurdo. Mediante deducciones lógicas se halló culpable a Lucchini. La alférez admitió tácitamente su culpa al huir corriendo sin brindar mayores explicaciones y apoderándose del mencionado bañador, es decir, reincidiendo en su delito y eludiendo la responsabilidad de pedir disculpas y devolver los bienes ilegalmente apropiados. La oficial romagnesa también desacató las reiteradas órdenes de Sakamoto conminándola a detenerse y retractarse. La inculpada clamó inocencia mientras era perseguida por salones y pasillos. En combate, la alférez Lucchini destaca por su agilidad, espontaneidad y escurridizas mañas, calificadas de genialidades aeronáuticas dignas de una niña prodigio del dogfighting. Esta ocasión, utilizó esas virtudes para escabullirse y engendrar confusión. La oficial Eila-Ilmatar Juutilainen le imputó los cargos de allanamiento de morada, invasión de la privacidad, robo de pertenencias y perjuicio emocional, aunque retiró sus quejas tras una ardua y espinosa negociación, pues la fugitiva amenazó con divulgar por radio al resto de witches nocturnas los caprichosos hábitos de sueño de la teniente Alexandra Vladimirovna Litvyak. El atestado indica que Lucchini descendió por un ducto adosado al muro ayudándose de unas calcetas o pantimedias blancas de diseño similar al uniforme de Suomus; por tanto, su alegato de inocencia se desbarata, pese al descargo. (…) Según las declaraciones de la capitana Gertrud Barkhorn, cuando acudió temprano a despertar a Hartmann, la encontró durmiendo en el suelo, en sostén, sin bragas, y rodeada de trastos, envolturas vacías de golosinas, revistas abiertas y ropa hedionda. La teniente aceptó levantarse luego de varias amonestaciones y recriminaciones patrióticas, incluida la orden expresa de ponerse unos calzones. Sorprende que, durante las averiguaciones pertinentes, la capitana pecara de amnesia y obviara este detalle, en especial, si sopesamos los antecedentes de Erica, suficiente para encabezar cualquier lista de sospechosas. (…) Sacando ventaja del tumulto que originó de manera inescrupulosa, la teniente Hartmann pretendió venderse ante sus compañeras como heroína apresando a Lucchini y forzándola a arrepentirse y confesar. Este frustrado intento de estafa coincidió con la hora fijada con puntualidad alemana para celebrar la investidura, en consecuencia, cuando el viento reveló que Hartmann inició la cadena de robos al usufructuar ilegítimamente la trusa a rayas de Francesca, las solemnidades se suspendieron debido al súbito ingreso de Barkhorn que invadió el estrado de premiación con imprecaciones nacionalistas y reproches a Erica por rebajarse a vestir calzones extranjeros, un acto deshonroso para el soldado de Karlsland. (…)

“En diversas circunstancias, de manera sistemática, pero sin motivo aparente, la capitana Barkhorn intentó despojarse de su lencería, validando su acto de exhibicionismo como solución de emergencia exigida por la necesidad de hallar estrategias de supervivencia en escenarios de guerra. Andar sin calzón, explicaba, facilita la movilidad.”

(…) Por oportuna recomendación de la mayor Sakamoto, procuré prevenir futuros eventos similares y emprendí la “Operación Limpiar el Cuarto de la Teniente Hartmann”. Según declaraciones de la capitana Barkhorn, este misterioso recinto se asemeja a “una colmena de Neuroi, una guarida del Mal, donde las cosas que tienen la desgracia de entrar, pierden la esperanza de salir”. En junio, se contrató una cuadrilla de obreros de construcción civil para encargarse del trabajo pesado, pero la habitación regresó a su estado normal en apenas tres horas. La capacidad de Erica de transformar un habitáculo en agujero negro ha incitado la curiosidad científica de su hermana Ursula Hartmann, del 507th Joint Fighter Wing, quien dedicó cuatro meses a observar y reunir información acerca del nivel de anarquía acumulada dentro del susodicho recinto, investigaciones que derivaron en revolucionarios planteamientos físicos y matemáticos denominados “teoría del caos”. (…) El equipo se dividió en tres grupos para capitalizar al máximo los recursos de personal. La mayor Sakamoto ayudó a concientizar y aleccionar a los elementos de rangos inferiores convenciéndolas de participar en una misión de alto riesgo, de vida o muerte, instruyéndolas sobre la importancia de limpiar a menudo sus strikers, pues cualquier mínima suciedad puede atracarse en los orificios de ventilación y obstruir o causar daños al motor mágico. La capitana Barkhorn también motivó a sus subordinadas con inspiradoras analogías sobre los beneficios de “mantener las cosas en orden” en combate. Por desgracia, aunque transcurrieron varias horas de intenso hurgamiento y remoción de montículos enteros de cachivaches, no logramos cumplir nuestro primer objetivo trazado: recuperar las bragas de Hartmann. Para evitar más gasto inútil de esfuerzos humanos, invocamos las habilidades de la oficial Juutilainen, famosa entre las oyentes de radiodifusión por ofrecer consejos de vida mientras vaticina el futuro leyendo su baraja del tarot. Según el vaticinio de Eila, si buscábamos en el cuarto, jamás encontraríamos el mencionado calzón; en consecuencia y, pese a considerarlo un método con escaso sustento racional, detuvimos los operativos de limpieza que dejaron, en balance, una deserción (la alférez Francesca Lucchini huyó saltando por la ventana desde el tercer piso, presa del pánico) y varias bajas por agotamiento o inhalación del excesivo polvo que despedían algunos muñecos de peluche. (…) Estas campañas globales permitieron interiorizar un discurso que refuerza la identidad colectiva, el respeto mutuo y el compromiso moral. Las culpables han recibido sanciones ejemplares contempladas por la normatividad oficial como se expuso en párrafos anteriores. Ambas han expresado su arrepentimiento y realizaron un acto público de contrición. En aprecio a su honorabilidad, adjuntamos las cartas de disculpas que redactaron y firmaron de puño y letra, esperando su gentil deferencia. (…)

Strike Witches Himeroku 1. Pista 4

Permítaseme destacar, además del fervor exhibido por Miyafuji en anteriores batallas, el trabajo concienzudo y valiente de la mayor Mio Sakamoto. Su aporte en funciones ejecutivas y su enérgico liderazgo merecen un reconocimiento especial, como demostró a cada minuto durante la crisis de robos de pantaletas, revelando madurez y dominio de situación en casos de extrema incertidumbre. Por intermedio de la Suprema Junta de Generales de Britania, extiendo mi solicitud a la Marina Imperial de Fuso para acelerar sus trámites de ascenso a teniente-coronel. (…) Deploro, en cambio, la actitud cobarde y egoísta de la teniente Clostermann, cuya ineptitud y descuido permitieron el estallido de semejante trance. Su falta de precaución y constantes distracciones en pensamientos deshonestos merman su rendimiento. Según testimonio de la alférez Lucchini, Perrine fue pillada mientras espiaba los entrenamientos de artes marciales orientales de la sargento Miyafuji a cargo de Sakamoto. Más adelante, renunció a participar en acciones de persecución e incluso en maniobras de defensa aérea alegando que su pudor de aristócrata le impedía proseguir. Estas muestras de desconsideración, además de continuas quejas y gestos de desprecio hacia sus compañeras de oficio, la convierten en factor disuasivo que conspira contra la meta de consolidar la unidad y promover la solidaridad. Semanas atrás, la teniente Clostermann provocó un incidente de agresión verbal contra Miyafuji que logré contener interponiendo mi autoridad con amenazas de penalidad. Desde entonces, la novata ha exhibido un comportamiento modélico, pero Perrine reincide con terquedad en sus defectos. Para solucionar estos impasses, propongo su intercambio temporal por otra witch de perfil menos conflictivo. Una temporada de retorno al Grupo de Destacamiento en Isla de Wight podría resultar beneficioso para su crecimiento profesional. En reciprocidad, ellas podrían cedernos hasta la primavera los servicios de la sargento Amélie Planchard o la subteniente Laura Tóth, quien originalmente estaba enrolada en nuestro escuadrón (…)

Atentamente,

Comandante Minna-Dietlinde Wilcke
Oficial en comando
501st Joint Fighter Wing

Hace dieciocho días empezó la temporada de combates a muerte súbita en Saimoe (la implacable carnicería de chicas hermosas) y, además de brindarles pronósticos, estadísticas, avances y comentarios, también me propuse acompañar la cobertura del certamen con breves reseñas o artículos adicionales, a modo de suplementos, para integrar el lado “serious” del blog al espíritu festivo. Estos posts llevarán un cintillo identificador para distinguirlos, pues también incluirán -en ocasiones- los eventuales análisis y vaticinios previos a la jornada de competición o balances sobre las fechas más recientes. Mi objetivo es destacar la presencia de candidatas con escasas chances de ganar sus rondas, examinar asuntos curiosos, revivir algún episodio memorable de los últimos doce meses o valorar una serie poco difundida que sobresalga durante esa fecha de competencia. Los temas los escoge el editor, aunque son bienvenidas las sugerencias. La finalidad es aprovechar el evento tradicional, frívolo pero divertido, para compartir nuestra experiencia como espectadores y descubrir una variedad colorida de géneros, títulos, arquetipos o personajes adorables que aguardan la oportunidad de conquistar tus simpatías. Cada Saimoe suele depararles a nuestros lectores grandes hallazgos: este 2012 no será la excepción.

Una respuesta

  1. Me encantó, ¡excelente!

    1 septiembre 2012 en 19:42

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