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Kore wa Zombie Desu ka? OF THE DEAD 1: Esos vestidos no son tan lindos embarrados de sangre

Broom-Broom!
Resuena el sonido de una motosierra.

Studio DEEN apuesta por una doble dosis de muertos vivientes, convirtiéndolos en héroes románticos (Sankarea) o paladines épicos (Kore wa Zombie Desu ka?), aunque la heroicidad de Ayumu Aikawa tiene un cariz cómico, ya que cada golpe bien atestado que endilgue significa que debió pasar por otra vergüenza demás. Siguiendo los arquetipos básicos del género, Ayumu evolucionó de su condición inicial de sujeto ordinario a su nueva personalidad de figura fantástica gracias a la voluntad de una bishoujo altruista. Por default, lo llamamos zombi, aunque prosiga con casi todas sus actividades de estudiante común: no es un antropófago, se alimenta de comida normal como cualquier humano, e incluso funge de cocinero para su nueva familia, y continúa asistiendo a su colegio pese a que sea inmortal y tal vez nunca crezca ni abandone su apariencia juvenil. Si no se volvió el típico monstruo cinematográfico se debe principalmente a la nobleza de su resucitadora,  que lo transforma en un muerto viviente poco habitual, que convive con otras personas “vivas” solo diferenciándose por su invencibilidad física, entre otros rasgos menores, y porque es el protagonista de un extraño harén de tendencias necrofílicas, un fetiche poco habitual, que pasa desapercibido.

Otros ejemplos de zombis no antropófagos ni cazadores de humanos aparecen en la serie de comics sobre la encantadora niña muerta Lenore y en la película de Tim Burton, La novia cadáver: su condición es fácilmente identificable por tener piel pálida, un cuerpo que se desmiembra fácilmente y una actitud anquilosada. En ambas obras, el ambiente fúnebre es esencial, acompañado del humor negro, principalmente en Lenore, cuyo su encanto infantil impacta en contraste a la crueldad de sus bromas. Este humor es infrecuente en Kore wa Zombie, que prefiere seguir el modelo humorístico de la comedia romántica, absurda y fanservicera: es un caso minoritario donde el protagonista tiene la mayoría de los créditos del entretenimiento y cumple una función más relevante en comparación con sus compañeras de elenco, ya que, por más que nos agrade Haruna, gracias a su excentricidad genki y sus engreimientos de masou shoujo, quien más ejerce los roles de guerrero en acción es el zombi con vestido. Llamarlo trap puede ser correcto en el sentido amplio de la palabra, pero en términos más estrictos, lo correcto sería denominarlo payaso, pues su vestimenta es usada para ridiculizarlo, mientras la vestimenta de un trap debe feminizarlo, convirtiéndolo en objeto de deseo. Irónicamente, cuando Ayumu se transforma, el vestido no le otorga rasgos femeninos, sino, por el contrario, destaca sus rasgos masculinos por lo desubicado que luce. Como primer capítulo, se desarrolla con tranquilidad. El atractivo de la primera mitad reside en esa pequeña pelirrosada a la cual Ayumu identifica como un hada borracha que afirma tener más edad que el protagonista y habla como si fuera una anciana. En este mundo sería recurrente que existiesen seres eternamente jóvenes: el propio Ayumu en el futuro podrá ser uno, aunque difícilmente gane mejor apariencia que la actual. Sus compañeras dudaron de la veracidad de las teorías iniciales del muchacho, que pensaba considerarla un fantasma, porque no sería un hecho científico, pesar a que ellas mismas no podrían tener esas habilidades que detentan si se ciñeran a las reglas de la física. Cada universo fantástico permite la existencia de ciertas criaturas: algunos solo albergan una especie de seres místicos, mientras otros adoptarán una infinidad. Ayumu concluyó automáticamente que las habilidades de  las chicas y sus experiencias eran un estándar que confirmaría la existencia de cualquier ser sobrenatural, pero la plática con las muchachas demuestra lo contrario: solo una parte de la infinidad de seres míticos podría existir. Tiene más lógica, por el hecho de que Ayumu fuera resucitado como un zombi y no como fantasma: de ese modo, se deduce que ser un zombi es la única forma de tener vida después la muerte. No excluye la posibilidad de la reencarnación, como fue afirmado anteriormente, pero como es una especie de ciclo, implica olvidarse la vida anterior para ingresar a una nueva en caso que sea aplicada ampliamente. Tal vez, sea demasiado arriesgado profundizar en estos temas cuando la serie prioriza una elaboración menos compleja y privilegia una fórmula más rara como la identidad masou shoujo de Ayumu. Como la mayoría de héroes, el protagonista esconde sus habilidades con la intención de proteger a sus conocidos. Como las peleas contra los monstruos  llegan a ser muy inconvenientes por las horas en que atacan, disponía de la habilidad para borrar la memoria de los espectadores: sin embargo, una foto tomada por algún individuo, ampliamente divulgada, vence su capacidad para esconder su otra vida.

Esto lo lleva a cometer un error: mentirle a sus amigos, principalmente a la delegada Taeko, que lo defiende de su supuesta perversión, sin necesitar de argumentos, sino negándolo rotundamente. Es incorrecto aprovecharse de tan buena voluntad y, por eso, Ayumu se disculpa con la chica en sus monólogos, aunque se avergüenza más por ser percibido como un pervertido. El impulso de Taeko por defenderlo surge por su crush hacia el héroe, aunque asume que sus posibilidades son obviamente nulas porque el muchacho está comprometido con Yuki. Ambas ignoran que esta atracción hacia Ayumu podría considerarse necrofilia, en el sentido etimológico del término (amor hacia los muertos) y como suele tratársele en muchos textos poéticos. Esa clasificación sería estrictamente terminológica porque Ayumu presenta pocos rasgos de un fallecido y las chicas no se sienten atraídas hacia él debido a estos rasgos. Por lo tanto, sería una calificación a medias, a diferencia de su serie “hermana” en esta temática, Sankarea, donde esta temática se aplicará con más exactitud. No obstante, los mayores méritos de la serie se refieren a los combates contra los Megalos, variados y con ciertos malentendidos boys-love hacia Ayumu (un aspecto homoerótico más acentuado en el ending donde Orito tiene una actuación más “destacada” que ser apenas el amigo pervertido del protagonista). Los Megalos no mencionan su deseo hacia Ayumu como romántico o sexual, sino como predatorio, a pesar de ciertos manoseos. Pese a ello, estas escenas son elaboradas con el fin de contrabandear un doble sentido, como, por ejemplo, cuando Ayumu protege sus nalgas. Nótese el chiste, cuando el Megalo considera mucho mejor que la Mahou Shoujo que buscaba resultara ser un chico: es una obra broma frecuente entre los aficionados a los traps cuando descubren una nueva (“Es un chico, mucho mejor’’). Teniendo el fanservice como presencia constante, la presencia de un tentaculeador como el pulpo o calamar es obligatoria, aunque esta ocasión no se atrevió a dar los tradicionales manoseos. El punto alto del capítulo es hallar al público más impresionado por descubrir a Ayumu travestido en lugar de preocuparse porque su compañera se encuentra en manos de un monstruo, con muchas más cámaras dirigiéndose al escandaloso crossdress y, al parecer, causando una acalorada discusión en Twitter. Esconder sus secretos se tornaría más difícil debido a la destrucción de Mystletainn-sensei  (sorpresivamente parlante), ya que no dispone de magia para el borrado de memoria sumándose al grueso volumen de fotos e imágenes capturadas: la mayoría de sus compañeros ignora que haya sido un héroe dejando llevar por el morbo por verlo travestido. Su heroicidad toma menos que un segundo plano. El consuelo estaría en ese pequeño elogio torpe de Taeko con respecto a sus bragas y ciertos love points con Saravasti y su inusual fetiche por los traseros (ella lo toma como si fueran individuos distintos). Mientras tanto, las lágrimas de un héroe desvalorizado caen se desprenden por enésima vez.

2 comentarios

  1. desde el 2008, con la penosa exepcion de IS, no he visto ningún harem del tipo estupido a lo Love Hina, y aunque al principio dudaba en creerlo, Kore Wa es uno de los mejores.

    No puedo esperar a ver que tipo de monstruo será la representante de la clase. En todo caso es un deleite ver a esa anti-Sakura Card Captor de Haruna y a Tomonori, son lo mejor de la serie.

    Todavía no entiendo por qué los megalos usa gariden es qué se dice, pero eso es harina de otro costal.

    Una de las frases que pasaran a la historia del anime debe ser:

    ¡No es una patada!

    13 abril 2012 en 08:27

  2. davidvfx

    aaahh… Kore wa Zombie Desu ka? realmente es de las pocas series ke no me canso de ver y volver a ver para simplemente reir.

    Kore wa Zombie Desu ka? OF THE DEAD …. me a traido la misma alegria ke me dio el 1er ep de la temporada anterior.

    El extra del fina donde Yu imaginaria se encuentra con la Yu verdadera reclamando los Kia~! y Tehe~! ke hace su contra parte fictisia, ya que ella no los hace… es gracioso y mas ver como se enoja la veradera al ver ke ña otra no le hace caso y hace Kia~ y Tehe~… LoL😄

    13 abril 2012 en 12:11

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