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Bakuman II 23-24: Alta tensión

Pulgar arriba o pulgar abajo

En esta reunión, el dúo se juega el todo o nada. Hasta ahora, le han puesto mucho ahínco a esta obra, alabada por todos los que la han leído, de manera que cuentan con cierta preferencia para su serialización. Sin embargo, tiene que enfrentar un severo inconveniente. Esta historia no será juzgada de una forma normal. Habitualmente, a los manga en evaluación se les compara con otro que están intentando ingresar y también se decide si resultará conveniente para la revista. Se preguntan si serían capaces de vencer a Nizuma con sus dos manga ya consagrados y que posiblemente pronto tengan un anime. Juzgarlo desde el punto de vista de la popularidad los llevaría a un campo demasiado desnivelado. Habrá que sufrir, entonces, hasta conocer el futuro de los chicos.

Una vez que el trabajo está en las manos de los editores para su aprobación o rechazo, los mangaka nada tienen que hacer a favor o en contra, pues el jurado se encuentra en un ambiente aislado de cualquier tipo de presión que pueda forzarlos a cambiar de opinión. En ese momento, solo cuenta la veredicto de las personas presentes. Su decisión sobre determinado manga es decidida mediante votación que, para nuestra intriga, terminó siendo desfavorable para Ashirogi-muto. No obstante, el dictamen no fue absoluto, puesto que el resultado de los votos fue de 4 contra 3, es decir, una mayoría pero circunstancial. Es difícil definir realmente a una mayoría, porque, si nos atenemos al designio de las votaciones, este puede ir cambiando con los vaivenes del ambiente, fluctuando para favorecer o perjudicar a una de las posiciones, a tal punto que, cuando decidieron cambiar los votos, la balanza se inclinó al lado del dúo. Al final, esa elección les dejo una sensación de incertidumbre y, como siempre, se traslada la decisión al público. La tensión de los chicos se asemejaba a la angustia de un prisionero frente al pelotón de fusilamiento, a esperas de alguna milagrosa amnistía. Ellos sabían muy bien que esta reunión de editores era una instancia decisiva. Fallar en este escenario significaría hacer sus maletas dentro de la revista y despedirse de todos, pero, antes de que el pelotón apretase el gatillo, llegó la esperada llamada: estaban adentro. Una sensación gratificante corría por sus venas, ya podían pensar con toda claridad en su futuro. Además, la competencia que libraban contra Nizuma, podía volver a comenzar, pues el extravagante mangaka había iniciado una especie de ley del hielo, mientras sus rivales no despertaran, pero ahora podía tratarlos de nuevo como amigos y enemigos.

Hiramaru y su editor Yoshida sostienen una de las relaciones profesionales desarrolladas de manera más interesante en Bakuman, pues la hallamos ilustrada en pequeñas escenas donde se muestra la tiranía del editor con su mangaka a cargo. En la serie, podemos observar los diferentes estilos de cada editor: Hattori se expone como una figura cercana, pero apoya su autoridad en su conocimiento. Miura intenta ser amigo de sus dirigidos, al punto que desaparece la barrera entre la persona y el editor, lo que conlleva a perder el respeto, siendo tratado como un sujeto más. Yuujirou también mantiene una relación cercana con los mangaka e incluso es capaz de mantener discusiones utilizando el mismo nivel de frases que Fukuda, pero sabe mantener su equilibrio como buen editor. Sin embargo, Yoshida tiene un estilo peculiar, que podría definirse como sádico: a pesar de utilizar estímulos positivos, los emplea con tanta alevosía, que parece estar torturando al perdido Hiramaru. Además, disfruta hacerlo: están en perfecta sintonía en su papel de víctima y victimario. El editor va seduciéndolo con algunas cosas que luego terminarán devolviéndose al mangaka, porque sabe que lo hundirán más y más, como el auto que se compró, que luego tendrá que pagar con trabajo duro. Esto no hace más que profundizar su personalidad depresiva, por tanto, no extrañan sus escapes de la prisión de alta seguridad donde lo mantienen. Debe ser su demonio personal: también ayuda que el pobre chico posee nula experiencia en el amor, provocando el momento Aoki, donde se alimentan las ilusiones del muchacho, haciéndole creer que la chica tiene cierto interés en él, aunque, en realidad, es parte de un elaborado engaño, por parte de Yoshida, para mantener trabajando al mangaka, ya que el manga Other 11, se mantiene con altos niveles de popularidad. Además de ganarse un espacio en el anime, también se incluye su propia figura: ¿a quien no le gustaría tener la figura de una nutria con traje de oficina?

Al parecer se cumplió uno de los mayores deseos de los chicos: volver a trabajar con Hattori, a quien siempre tuvieron como referencia cuando trabajaron con Miura. La razón de su regreso se debería al supuesto trabajo a espaldas de los demás, pues al final todos sabían que Hattori estaba detrás del operativo estratégico. Ambos estaban satisfechos porque el editor también pensaba en ellos: aún seguía en pie la apuesta que hizo hace tantos años atrás, cuando dijo que ellos superarían a Nizuma. El nuevo manga de los chicos está listo para comenzar, pero son ambiciosos: por eso, están decididos en vencer a Nizuma de una vez por todas y, por ello, intentarán arreglar cada parte. De este modo, identifican la primera gran falla: la estructura del propio manga, ya que Takagi se encargaba de esta parte a grandes rasgos, debido a que él hacía un boceto del nombre, que luego Mashiro rehacía con su estilo. Sin embargo, en ese aspecto, el propio manga no muestra mucha resistencia a los cambios. Mashiro decide que Takagi solo escribirá la historia, para que él pueda dedicarse a placer a los cuadros, pudiendo preparar mejor el arte en este aspecto. El arte del manga no está solo dentro de los cuadros, sino que también en toda la hoja. Introduciendo este cambio, que parece pequeño, podrán mejorar bastante la obra.

Miura es cambiado al manga +Natural, donde tendrá que supervisar a sus dos autores. Iwase no estaba feliz con esta decisión, ya que supuestamente se había enamorado de Hattori y la primera impresión que le dejó Miura no fue muy buena, ganándose todo el odio de esta chica bastante temperamental. Por otro lado, Nizuma demuestra ser sociable, aunque pueda parecer lo contrario: es capaz de llevarse bien con todo el mundo, pero primero Miura les debía una, ya que fue su culpa que Ashirogi-muto realizara tanto esfuerzo, aunque, después de todo, sin importar quién fuera su editor, él derrotaría al dúo.

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