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Nisemonogatari 11: Täuschen (FINAL)

¿Cuál es el valor de una cosa falsa?

La última entrega de Nisemonogatari fue, sin duda, hermosa. No escatimaron en gastos para animar la última parte de este arco de un modo excepcional. La explicación del fénix de sombra (la cual había proporcionado en la reseña anterior) se encuentra entre algunas de las secuencias mejor animadas que he visto, junto con una narración interesante y una música oriental que conmueve los sentidos. Una poesía sonora y destello visual que entremezcla los niveles de experiencia, un todo que atrapa la atención en la sucesión de sus formas y colores. Cautivado por el desenlace de esta historia, he llegado a apreciar mucho más la capacidad artística y narrativa de Shaft, que ha entregado algunos de los productos de animación de mejor calidad, incluso me atrevería a decir que a nivel mundial (la verdad es que nunca he visto experimentos visuales así en ninguna otra serie de televisión, sea animada o en acción real). En esta historia basada en equívocos y mentiras, allí donde un personaje pronuncia “odio” debe entenderse “amor”: esto resume la difracción en el discurso de los tres Araragi, una especie de doble-vínculo diferido, donde lo que uno dice no es exactamente lo que uno piensa o siente. Como nunca podemos escuchar pronunciada la última palabra, debemos aceptar esa variabilidad, aun cuando en el fondo conozcamos su falibilidad. Incluso en sus distintas encarnaciones el viejo fénix re-encuentra su lugar, su hábitat, en medio de la artificialidad.

Cuando uno elige una serie, hay ciertas expectativas que se tienen de ella. Monogatari nunca fue una serie para todos los públicos (un lector hacía esta observación en la primera reseña que hice). Ya sea por sus escenas de violencia o por el humor negro que despliega, es la clase de serie que no posee acción (aun hay gente que considera esto una especie de shounen), o un plot lineal y comprensible (Bakemonogatari, sin duda, poseía una trama auto-contenida en una entrega cerrada de dos capítulos o más), tampoco es la clase de serie donde se pueda prescindir de los monólogos (vamos, se trata de palabras). El paso lento o los desvíos de la historia principal son objeto privilegiado de la misma narrativa, que hace surgir lo contradictorio. El discurso pretende fundarse sobre la lógica y regirse por ella, pero no ocurre así con el mundo que describe ese discurso: lo que produce el lenguaje no son más que paradojas. El lenguaje, ese desconocido que habla por sí mismo quienes somos o quienes creemos ser. Al aceptar esa premisa se puede por fin disfrutar de la escritura de Nisio y del estilo único de Shaft. De lo contrario, continuaremos golpeando nuestras cabezas contra una pared y seguiremos condenando a la franquicia misma. Cuando Bakemonogatari alcanzó su éxito hace dos años, creo que muchos de los comentarios negativos que se hacen ahora, eran el pan de cada día en ese entonces. Para quienes han argumentado que Nisemonogatari no posee trama ni punto de apoyo, quizás no han observado con suficiente atención lo que ha sucedido a lo largo de todos los episodios. He intentado trazar ese subtexto que gobierna los arcos de Karen y Tsukihi en mis reseñas y he argumentado que se trata de los procesos por los cuales se producen mentiras y simulacros. Ese es el núcleo por el que debe interpretarse todo lo sucedido hasta ahora. Pero eso no es todo. La clausura de Nisemonogatari coincide con la respuesta a la pregunta que Araragi se hizo a sí mismo en el primer episodio: ¿debe contarle a su familia acerca de las rarezas, y de qué él mismo no es humano? Esta pregunta, que hacía eco en su cabeza, termina siendo respondida de un modo negativo: hay cosas que deben ocultarse, y para ello es necesario trastocar los signos con el fin de lograr tal cometido. Si la verdad causa el rompimiento y la separación de su familia, entonces usará la mentira como cemento, imponiendo, con destreza, su propio ideal, un ideal hermoso conseguido al ser deshonesto, porque el fin justifica los medios. Atar, unir, con fuerza, a su endeble parentela: esa es su misión, su deuda para quienes le han proporcionado felicidad: está dispuesto a morir por mantener esa mentira. Incluso está dispuesto a probar con sus labios el sabor de lo falso, para comprobar si sus sentimientos son irreales. No por nada le pregunta a Karen su propia opinión: ¿ella misma se ha dejado seducir por esa suplantación? Por supuesto, aún cuando sea una impostora, su hermana hace emerger lo mejor de ella. Las preguntas y respuestas de la omyooji resultan ser pura retórica.  Koyomi debe dar el veredicto final, saber si está dispuesto a ayudar a Tsukihi o la abandonará. Como solamente actuando es posible llegar a una respuesta, decide seguir el camino que ha elegido. Kagenui niega categóricamente la existencia de los impostores, Araragi afirma la continuación de las imposturas. Desde su perspectiva, de repente, el bien se convierte en mal. Sólo por medio de la aceptación de la maldad se le permite gozar de la felicidad. En las líneas que han trazado esta aventura narrada por Nisio hemos observado el intercambio de palabras desde diversos ángulos. Mientras que Bakemonogatari trabajaba el tema de la curación por medio de las palabras, a la manera de una confesión con un sacerdote o un trabajo psicoanalítico desarrollado sobre los sujetos, que confrontaban sus traumas y sus culpas, sus deseos y problemas, Nisemonogatari se enfocó en como las palabras pueden servir para engañar y lastimar, no curar. Y únicamente en la aceptación de ese postulado, puede la mentira aspirar a ser buena. El mantener las apariencias se convierte en una verdadera capa, un barniz que da lustro y belleza a la cosa más fea. Lo que era un chiste en el primer capítulo, en el último se convierte en un asunto de vida o muerte. En este sentido la diferencia en las dos entregas es patente, pues lo que comienza como una mentira termina como una mentira, una mentira buena. Koyomi acepta a su impostora hermana, al precio de engañar a su familia en un intento de protegerla. Ese principio de la maldad fundamental, por supuesto, fue adaptado a la serie, pues la filosofía de Xu Zei no se basa en un egoísmo desmedido de los principios humanos. Sea como sea, el argumento retórico de Kaiki se basa en un sofisma (si es que se puede seguir usando peyorativamente esta palabra), porque en la verosimilitud es el argumento más fuerte y convincente el que se considera el más apropiado para apoyar. No veo ningún valor negativo en reconocer su astucia, porque el cuervo negro termina imponiéndose al final. La estafa de Deishuu se traslada al resto del cast y en cierta forma esboza el título apropiado que carga el enunciado de entrada de Nisemonogatari.  Es su argumento el que triunfa, no el de que lo verdadero es lo más valioso.

Metafísica

Los filósofos medievales solían preguntarse si el ser era equívoco, unívoco o análogo. Estas tres doctrinas, se asimilan en cierta forma a las posturas de Kaiki, Oshino y Kagenui en su época de juventud. En nuestro mundo moderno, mucho más aristotélico y místico de lo que está dispuesto a admitir, retomamos esta discusión para volver sobre ciertos presupuestos antiguos. Por razones prácticas simplificaremos las discusiones metafísicas alrededor de estos presupuestos, y las adaptaremos a la discusión interior a la serie misma, para poder argumentar los tres puntos de vista expuestos por Yozuru acerca de la esencia de lo real. 1) Los equivoquistas argumentaban que el ser es lo que se dice de muchas formas: una mesa es, una persona es, una piedra es. Si el ser es equívoco, entonces significa que puede designar cualquier cosa, en la medida en que no establece ninguna diferenciación o principio de clasificación, lo que obtenemos es una dispersión, una especie de anarquismo ontológico. Clara, la mesa, el hombre y la roca son, pero en un modo distinto y sin medición. En esta perspectiva, el ser se convierte en una argumentación indirecta. No se es, simplemente cada cosa tiene su propia forma de ser. Nada es o todo es en un modo distinto. Como el impostor intenta ser intencionalmente, entonces debe ser considerado más verdadero que el original, aunque de un modo distinto a este, pues este último ya es, mientras que el otro deviene su ser, arrastrado por un ideal, que resulta ser lo verdaderamente valioso en su intento de surgir como real. Tiende hacia la verdadero de un modo en que el original deshecha porque se encuentra acabado. Entonces únicamente por medio de un desvío le es posible al ser llegar a ser. Kaiki es falso y por eso es malvado, porque él, a través de la ironía de sus palabras, que describen lo contrario de lo que dicen, no hace sino surgir una infinita negatividad que corroe la existencia. Lo falso activamente presiona por ser reconocido como real. 2) Los univoquistas solían decir que todos los seres son, sin distinción, en la medida en que el ser únicamente es en un solo sentido: un árbol es, un hombre es, un animal es porque poseen la misma propiedad indivisa. Por tanto todas las cosas son igualmente reales (poseen el mismo valor dice Oshino). Lo único que las diferencia es la potencia de cada una. En la medida en que la potencia de dos seres se equipara, eso los hace más similares en sus propias características. No se trata, como los analogistas, de realizar un cuadro clasificatorio lleno de categorías fijas, sino de potencias y fuerzas. Dos seres de una misma especie pueden diferir más entre sí que dos seres de especies distintas. De este modo, Tsubasa es más cercana a un gato que aun ser humano, Kanbaru es más cercana a un mono que a una persona. Como el ser es en un solo sentido, entonces la posición ante el original y lo falso pasa de ser activa a ser neutra, no hay necesidad de negar la existencia de algo basado en principios axiomáticos, porque ambos tienen el mismo estatuto. Si todo posee un ser en un solo sentido, habría que reconocer horizontalmente que lo verdadero y lo falso no difieren en ningún modo, se ubican al mismo nivel. Esta posición es la que termina adoptando Araragi, aunque, en cierto modo, tienda hacia la equivocidad de Kaiki.

3) Los analogistas dicen: el ser es lo que se dice de muchas formas, pero en distintos grados. Es decir un hombre es, una mesa es, una roca es, mas solo son en la medida en que se establece un sistema de categorías que ordenan y clasifican esos seres. Una sustancia primera, una naturaleza inalterable, de la cual el resto de las naturalezas es derivada. Como hay una regla para medir los distintos grados del ser, entonces existe un modo de saber de cuanta sustancia o cuanta esencia hay en cada derivado, en la medida en que esa esencia se va alejando de esa sustancia, se hace patente su engaño, el hecho de que es un simulacro. En la cadena del ser, diríamos que un humano es superior a la imitación creada por el pájaro moribundo, pues el humano se ubicaría en un nivel superior de esa clasificación, mientras que el otro es una imitación derivado del primero, que por lo demás ha conseguido su estatuto simulando. De ahí que lo artificial posea un grado de corrosión con respecto a lo real: es su copia, su reflejo, su inferior. Luego esa degradación debe ser eliminada. En cierto modo, este argumento de la copia sigue operando en las cacerías contra la piratería del mundo contemporáneo: si siguiéramos este hilo de la reproducción ilegal del material, veríamos que esta serie podría ser considerada una excelente exposición de los principios legales que prohíben la copia de material protegido por la cual, hace dos meses, recibimos un duro golpe en el intercambio de archivos por vía electrónica. Esas falsificaciones que pululan en la red, son modos de degradación de las originales que se alzan reclamando su valor sobre un mar de fraudes. Como pureza o naturaleza de los orígenes, solo lo que pertenece al género correcto debe estar organizado. Esta tendencia fue la que históricamente triunfó, y la que ha dominado desde la Edad Media hasta nosotros. El iconismo y nuestra afición por la metáfora son producto de esta forma de elaboración del mundo. Yozuru es, por supuesto, el bien, porque entiende los distintos grados y reconoce la impostura que se oculta detrás del simulacro. La maldad que expide ese primer crimen del cuco inmortal, genera incluso más maldad, ahora que Araragi acepta convertirse en un pecador para hacer a su hermana feliz. Extirpar de raíz ese mal es una prioridad. Increíblemente, Kagenui que representa el polo opuesto de los impostores, termina haciendo mímica de los argumentos de otras personas: habla del mismo modo de Oshino y Kaiki. Sin contar que ella misma miente acerca de la naturaleza del fénix, pues este también es un falso fénix. En cierta forma su propia verdad se reviste de las palabras de los demás y a través de ellas cuenta su realidad, la realidad que es mentira. Pero ese revestimiento oculta la virtud que profesa, y esa virtud es la que golpea, quebrando huesos, al pobre vampiro de repuesto. La golpiza de Koyomi me recordó a la violencia con la que fue hecho pedazos por el “demonio de la lluvia”. En esta ocasión, sin duda, Shaft censuro el derramamiento de sangre que empaló el pecho de Araragi, mientras un arroyo corría hacia el suelo. Una bolsa de boxeo cuyo contenido se derrama después de haber sido golpeada con demasiada fuerza. Es únicamente en su acto final que ella misma deja de imitar a alguien más, dando la despedida a la pareja de ex-vampiros. Por supuesto que su despedida marca el punto de quiebre de sus creencias, porque termina reconociendo la posición de Kaiki-san. De todos modos, el Unlimited Rulebook (el libro de infinitas reglas) es un furigana para “cada excepción tiene muchas reglas” o “manual principalmente lleno con excepciones”, dando a entender que incluso en un segundo nivel el significado de la mentira varía en el contexto. Al haber dejado claro la ambigüedad de cada posición, se puede apreciar lo disímil y complicado que es está serie. Personalmente, me inclino más por el univoquismo: como ya lo dije arriba, el analogismo ha servido para condenar las copias en un sentido moral, se trate de la impostora hermana de Koyomi o de los capítulos que descargamos de la red. Por mi parte estoy dispuesto a darle a lo falso y lo verdadero un lugar igual, aunque el argumento de Deishuu resulte poseer una potencia interesante.

Impresiones finales

No soy muy dado a dar opiniones enteramente negativas de nada, a menos de que sea necesario. Al haber sido el reseñista de dos series que han sido muy criticadas (Blood-C y ahora Nisemonogatari), siento que debemos tener en cuenta en que se basa la misma serie para poder darle a cada elemento su espacio, aun cuando muchos de sus elementos impongan, por fuerza propia, su poder desconcertante. Personalmente, Nisemonogatari fue para mí todo lo que esperaba, vi animadas muchas escenas que me divirtieron y me hicieron preguntarme por lo que es visualmente posible. Como ya dije, esta no es una serie para todos los públicos, solamente aquellos que estén dispuestos a ver un anime que oscila entre la demencia y la completa ausencia de una trama prefabricada (que compone la mayor parte de las series actuales, donde ya sabes el final incluso antes de terminar), puedes pasar un rato agradable. Bakemonogatari se concentró en mostrar una serie de casos anormales que eran resueltos por medio de una confesión mágica. Su secuela se dedicó, en cambio, a mostrar la imposibilidad de resolver estos problemas, al menos no por medio de confesiones, sino de indirectas, de tergiversaciones, de hipocresías. Comparar las dos series me parece desacertado, porque significa no entender el título de ambas perspectivas. El trabajo de la adaptación animada ha sido excelente, dándole rostro y voz a personajes que habitaban las páginas de los libros nada más que en la ficción, en lo negro y blanco que componen el entramado de un códex: el diseño de Ononoki es exclusivo del anime. Ahora bien, ya que la serie termina con un continuará, creo que debemos esperar las nuevas entregas que planea Shaft para una de las tres franquicias más importantes de novelas ligeras, junto con Toaru y Haruhi. Siento que esas adaptaciones tienen mucho que dar, y más para una saga que rompe los arquetipos habituales a los cuales estamos acostumbrados: además de Gahara-san –de quien no sabemos si es tsundere o kuudere o lo que sea–, pienso que Kaiki es una excelente muestra de eso, para ser un villano de anime no necesitas ser ni badass, ni guapo, ni estar loco, simplemente se es con acciones, nada más. Tengo la sensación de que aunque muchos consideren que Nisemonogatari no está a la altura de Bakemonogatari,  se tiene que estar dispuesto a ir un poco más lejos para apreciar lo valioso de esta serie. De cualquier modo, no me arrepentiría en decir que ambas series de Monogatari pueden aspirar a convertirse en clásicos del anime…


23 comentarios

  1. Eriol elric

    No puedo estar de acuerdo con muchos de los aspectos analizados.
    Personalmente encuentro a NISEMONO como una gran parafernalia entre el bien y el mal, con el mismo “floro” de muchas series-peliculas pero con el maquillaje visual reciclado usado en SHAFT-SHINBO (ya anteriormente usado en PETTITE COSSETE). Las mismas tomas, aunque el OST estuvo resaltante.
    Serie que no es para todos los publicos?, eso es verdad, solo los otakus pueden diferenciar la temática maquillada tras el gran vacío de la serie, que disfraza el moe, para bien, lo usa como impulsador y trata de narrar algo “original”, ok, no le quito ese credito, pero no hay nada nuevo que saber al final de este “viaje” a través de otra historia de NISIO Isin.

    Como calofón, no quiero ofender al usar el adjetivo “otaku”, usado despectivamente en oriente. Sino de haber visto tantos títulos anime como para tratar de ubicar lo originalidad visual del común. Solo vi este ultimo junto con otros 2. y creo que en verdad no me perdí de nada impredecible con Araragi salvando el día con una frase y Shinobu, ya antes visto en BAKEMONO

    20 marzo 2012 en 23:17

    • Pues si se tratara de ver Araragi salvando el día con algo más que palabras, creo que estaríamos muy decepcionados con esta clase de serie, porque aquí no se trata de otra cosa, en ninguna de sus novelas la verdad. Tampoco entiendo porque Bakemonogatari gozaría de preeminencia con respecto a Nisemonogatari en alguna de sus formas, siendo esta última la continuación de la primera. El argumento de Nise es sin duda más subterráneo que el de Bake, porque la segunda tenía los arcos auto-contenidos en breves historias, mientras que la primera se explaya en dar un montón de ejemplos de prácticas de falsificación. La verdad es que el estilo de escritura de Nisio y la forma visual que Shinbo le encanta aplicar siempre han sido considerados de un modo negativo. Muchos hubieran preferido que no se animara de este modo…

      No le resto a Monogatari la originalidad de tomar algo de otra parte y darle un nuevo uso. Puede ser que no haya nada nuevo que encontrar al final del camino de ninguna de las historias de Nisio, pero también puede ser nuestra incapacidad de sacar algo nuevo de todo esto. Parafernalia del bien contra el mal típica no es, pues se termina justificando y aceptando el mal sobre el bien, mejor dicho justificándolo para hacer el bien: por eso lo falso tiene más valor que lo verdadero.

      Bueno, son mis opiniones, nada más…

      21 marzo 2012 en 21:41

  2. Yo tampoco puedo estar muy a favor de Monogatari. Por la sencilla razón que no es para todos los públicos.

    Edgar Allan Poe decía que cuando uno escribe un libro, se compone una canción o se crea cualquier arte (el anime es un arte, como toda demás expresión humana que conlleva una historia, una idea y un escenario) se debe empezar por el motivo, la razón o el sentimiento que se quiere expresar, el por qué del arte, y que en base a ello se debe orquestar las demás piezas para así apuntar a crear cierta impresión en el espectador. Y para eso se necesita ser accesible, fácil de entender, que la gente se preocupe del qué y no del cómo.

    Si la serie entera es una cortina de humo en donde se trata de comprender que significa cada minino detalle, retrocediendo para no perderse en una trama enredada en vez de ocuparse de la razón por la que todo ese efectismo colorido es desplegado en una estética a veces desmedida se vuelve un sinsentido.

    Las grandes historias son universales, no solo para la minoría que pueda entenderla.

    21 marzo 2012 en 17:32

    • El problema de la recepción del arte es un tema complejo que esta sometido a muchos avatares. Increíblemente, muchos de los autores que son incomprendidos en un momento, de repente son sobrevalorados en otro. Cuando las vanguardias artísticas creaban obras de arte para espantar a los burgueses de su generación, se encontraban con que los hijos de esos mismos burgueses que los habían despreciado compraban sus obras por precios exagerados. Citas a Poe, pues bien, debo decirte que el mismo fue considerado oscuro, vulgar y simbolista, ininteligible en gran medida y no fue valorado como escritor durante su vida sino muy tardíamente (sobretodo en Francia). Hay que tener en cuenta que mucho de lo que llamamos gusto esta sometido a los devenires de un público que en un momento esta en busca de ciertos atractivos y luego de otros, por lo que intentar pensar un patrón de medida para la recepción resulta bastante absurdo…

      Por mí parte, no desearía restarle al arte la misma capacidad de ser ininteligible e inexplicable; en un producto de consumo masivo como este se pide que el mensaje sea uniforme para una gran cantidad de la población, que de lo contrario se vería perdida en referencias oscuras, pero debemos tener en cuenta que ningún mensaje, por universal que parezca, es realmente el mismo para cada persona, debido a que el mensaje de por sí esta vacío, y quienes lo llenan son cada uno de los receptores con los distintos códigos que manejan. Entonces lo que para uno es un desperdicio de colores, para otro es una mina de sentido, eso significa crear una guerrilla semiótica que se preocupa por las múltiples interpretaciones de un sistema de signos. Podría decir que todas las opiniones son válidas a su modo, pero no todas son acertadas (la mía, por ejemplo, puede ser la menos oportuna).

      Gracias por el comentario, fue muy bueno…

      21 marzo 2012 en 22:07

      • El meollo del asunto esta en que por más interpretaciones que le hagamos a un libro, serie o pintura, siempre sobresale la intencionalidad del autor, el motivo que lo movio a crear ese algo, a darle vida. Puede que Poe era un escritor de terror, creador de la novela periodistica y, en Filosofía de la Composición, admite que considera el horror la representación de la belleza, así que eran criticas acertadas. Esa era su intención.

        Yo también quiero pensar que el arte es inexplicable, pero debe ser entendible, ya que lo importante es entregar el mensaje. Las palabras, los colores y los simbolos son meros canales para expresar las ideas, para compartirlas, que se interpreten como cada quien le venga en gana es otro asunto. Pero si te puedo, estoy completamente convencido, que si no hay una idea nitida no tiene sentido decir algo, mucho ruido y pocas nueces.

        22 marzo 2012 en 00:02

        • En algunas de mis reseñas he criticado el hecho de que haya una correspondencia entre el contenido y la forma de los símbolos. El simbolismo, normalmente, ha sido estudiado como un proceso de comunicación, como un efecto de la comunicación y el intercambio, cuando en realidad la comunicación es un efecto del simbolismo. Puede haber muy fácilmente intercambia de información y no por eso haber transmisión de sentido (piensa en la estática de la radio). En realidad no hay sentido que dar a los símbolos, pues estos son magma, rizomas, caldo en ebullición, únicamente en un segundo nivel se pretende que estos sean rocas petrificadas que pretendan decir algo. Quienes han estudiado los símbolos saben muy bien por experiencia lo imposible que es darle a alguno de ellos un sentido, o pensar en ellos en términos comunicativos (los olores, los sabores, las imágenes son producto del simbolismo y no por eso podemos dar explicaciones conscientes de esos procesos). Por lo tanto la utilización de estos mismos no esta codificada. Aunque sin duda tienes razón cuando hablas de la intención de un autor para decir algo, pues el arte moderno busca provocar, no considero que toda significación este dada a un nivel consciente y todo sea intencional. Hay significaciones que son extencionales (todo lo que no es intencional) e inconscientes, por lo que la claridad de las ideas siempre esta sometida a la opacidad del lenguaje y a la falta de códigos para interpretar. Por esa razón lo que era excepcional en un momento (los pintores vanguardistas) son asimilados en otro momento como algo común y corriente, porque ellos mismos provocaron en su público el reto para que fueran entendidos…

          22 marzo 2012 en 10:36

  3. Eriol elric

    No agigantemos algo que es simple y sencillo. Yo encuentro a tus críticas algo saturadas de detalles formales, pero es entendible ya sea por tu capacidad de expresión y cultura, pero no maquillemos algo tan sencillito como lo es Shinbo y Nisio Isin, que prácticamente trata de imitar el estilo caotico y subliminal de Anno (90′) pero con el mismo sonido sordido morboso para vender el producto, así como comparar al mágnanimo de la literatura Poe con un “bro” nipon que vende dibujitos a gorditos con su almohada de Senjogahara.

    Lea lo que lea, siempre consideraré a los productor de SHAFT como entretenimiento masivo, que trata de ensalzar algo pre-fabricado y vacio como cuasi-intelectual (no hay nada que analizar, sino leer el HINOTORI de Tezuka para saber a donde apunta la vida, el círculo que engloba y como la ILUSIÖN PUEDE SER EL MAYOR PLACER SOBREPONIENDOSE A LA REALIDAD)

    21 marzo 2012 en 22:55

    • Tienes razón cuando dices que soy muy formalista. La verdad es que como estudiante de humanidades me han enseñado a valorar toda actividad humana por insignificante que parezca, y después de haber leído teorías sobre el ocio y las industrias culturales, he intentado aplicar muchos de esos análisis al anime. Sin duda lo que hago puede ser sobrevalorar mucho las cosas, porque al fin y al cabo me dedico a aplicar lo que aprendí. Es cierto que esto nunca deja de ser un producto de entretenimiento masivo, pero no significa que en esos productos no operen los mismas pautas que producen las grandes obras consideradas como magnánimas, solamente que estas últimas se ubican en niveles distintos. Si uno es univocista, entonces acepta que todos los seres están al mismo nivel, aunque no poseen la misma potencia. Lo que significa salvar todo, aun lo más absurdo. Demencia.

      Ahora bien, mí perspectiva, como ya lo he dejado claro en otras reseñas, es que yo no parto de un código pre-existente que pretende decir algo por medio de un mensaje – todo eso es un sinsentido, no hay nada que analizar, estoy de acuerdo – y quien llena ese mensaje es el receptor y no la fuente. Por ejemplo, para algunos esto es la misma basura televisiva que están acostumbrados a ver con todo el moe que maneja la industria, otros consideran que la adaptación es buena y se dedican a decir algo valioso sobre la hipocresía, un tercero dirá que se trata de un absurdo que disfruta, un cuarto se contentará con comprar mercancías, un quinto tal vez haga una reseña a favor o en contra, etc… Es decir, no parto del producto, sino de su interpretación. Por otra parte, no sé cual sería la diferencia fundamental que haría de la obra de Tezuka, Hi no Tori, inspirada por Igor Stravisky, algo más intelectual que los desarrollos multimediáticos de Shaft de Nisio. Como si el paso de un medio cerrado a un medio masiva desvalorara las formas de apropiación del producto, o fueran excluyentes entre sí…

      22 marzo 2012 en 09:58

      • Es una tontería pensar que porque es un entretenimiento masivo carece de profundidad.

        Todavía hoy Cien Años de Soledad sigue estando entre los libros más vendidos, Charlie Chaplin era un comediante y ahora lo vemos como un gran artista y así hay miles de ejemplos. A la gente le gustan las cosas porque son buenas o porque llenan cierta necesidad en ellos, incluso la superficialidad es una necesidad, y por ende todo cuanto existe tiene su proposito, y lo que no a la larga es descartado.

        Además, el arte es un negocio, y si no lo fuera no habría escritores, pintores ni escultores, porque tendrían que vivir de algo más.

        Es un error sobre valorar las cosas, pero es uno más grande infravalorarlas.

        22 marzo 2012 en 22:05

  4. ele-ene-ene

    Interesante debate.
    Debo reconocer que aunque disfruté mucho de las reseñas, no me pasó lo mismo con la serie. La sensación es estar en la fábula de “Las ropas nuevas del Emperador”, pero no estoy seguro en qué sentido funciona en este caso. La opinión aparentemente mayoritaria y que personalmente comparto, es que el Emperador está desnudo. Pero se escucha otra voz, describiendo sus maravillosos ropajes. Es difícil entender todas esas interesantes reseñas sólo como ejercicios académicos de aplicación de conocimientos humanísticos, y da que pensar acerca de la serie. Después de todo, hay formas más simples y directas de “vender dibujitos a gorditos con su almohada de Senjougahara”.

    22 marzo 2012 en 14:59

    • Puedes entenderlo como otra de las muchas mentiras que un nisemono fabrica para estafar a sus victimas. Bueno, cuando se dedica uno a escribir sobre productos de mass media, y no se tiene una perspectiva negativa de condena, normalmente se ve atacado por todos los ángulos porque pisas terreno poco firme. Esto, después de todo, es espuma, pero la espuma dice algo sobre otra cosa, es un signo de algo más. Tal vez soy como la voz que pinta un mundo fantástico donde no hay nada que ver, pero las producciones estéticas se encargan de embellecer, hacer visible lo que no existe…

      22 marzo 2012 en 15:42

  5. Me gustan mucho las adaptaciones de los trabajos de NisiOisin, debido a la forma didáctica en que se comunica con los receptores, al menos he visto Bakemonogatari, Nisemonogatari y Katanagatari, de este autor me atrae en especial esa forma en que desarrolla su juego con el lenguaje, ya que la particularidad del japonés es su simbolismo, a diferencia del español que es una lenguaje fonético, en esto toma estos símbolos y los deforma para sacar más de un significado de ellos, llevando mas allá de lo que una interpretación a simple vista podría hacer, el ser humano utiliza el lenguaje para modelar su mundo, es así como se crean las leyendas, a través del relato de las generaciones que además le agregan mas símbolos, haciendo más complejo este relato, Nisemonogatari juega con nosotros, muchas veces se ríe del espectador con sus falsificaciones, nuestra percepción es engañada todo el tiempo, ya que es nuestra percepción lo más débil en nosotros, ya que todos tenemos una percepción diferente del mundo en donde creamos nuestro constructo, por lo cual nuestra idea que se construye con la información que nos muestra puede ser en si una falsificación, incluso en el mundo real lo que creemos que es real, puede ser que sea falso.

    Me imagino que existe una gran diferencia entre leer sus novelas ligeras del japonés, que al ver anime subtitulado al español, una gran cantidad de información se pierde, me gustaría mucho aprender ese idioma para disfrutar esa forma de arte.

    Akiyuki es mi director favorito de anime, debido a que me gusta su apuesta visual, desde hace un tiempo a la fecha, el ha ido puliendo su estilo, su primera gran apuesta fue Bakemonogatari, en la cual fue probando lo que ya había hecho en sus trabajos anteriores, en especial lo que realizo en Sayonara Zetsubou Sensei, en Nisemonogatari ya se le ve un poco más maduro, se ven cuadros más definidos, el manejo de los tiempos y del relato fueron muy buenos.

    Mención especial para Kaiki, el arco de Karen me había dejado una mala impresión de él, pero el de Tsukihi, el cuadro de este tipo que a simple vista no tiene nada de especial, me pudo sorprender, fue el verdadero villano de toda Nisemonogatari, estuvo detrás de todos los incidentes, ya que el enemigo más peligrosos es aquel que no puedes ver, Yozuru se había mostrado de frente, Araragi siempre supo a qué atenerse al enfrentarse a ella, pero solo supo la verdad sobre Kaiki, cuando Yozuru le cuenta que son viejos conocidos, el manejo del engaño es una herramienta muy peligrosa y puede ser usada para el “mal” muy fácilmente.

    Espero que veamos pronto mas de las serie monogatari.

    22 marzo 2012 en 21:59

    • Bueno, no es tan cierto que la escritura chino-japonesa sea más simbólica que el español, pues también representa sonidos y no es, como comúnmente se dice, ideográfica únicamente. En español también se pueden realizar juegos simbólicos con las letras de su escritura alfabética, pero para eso hay que saber de poesía, donde las palabras homónimas, sinónimas y antónimas son usadas de modo especial, con la intención de crear una indiferencia en el sonido y una diferencia en la escritura. Otra cosa, es que nosotros podemos usar nuestras palabras para trazar las lineas de una imagen y crear una poesía visual (busca caligramas en la red). A esto le podemos añadir el lenguaje del chat (XD,😉, etc) que realiza algo parecido a lo que hace Nisio con la escritura japonesa.

      Es verdad que disfruto mucho el juego artístico que hace Shaft con todo esto, y a mejorado mucho en sus últimas entregas. Y Kaiki, bueno, el se destacó mucho en este arco y también lo hará cuando cuenten la historia de Nadeko. Creo que uno comienza odiándolo, luego respetándolo y por último amándolo. Al menos fue una impresión que tuve de él…

      23 marzo 2012 en 09:03

  6. virgilius

    Excelente reseña🙂, nunca habia leido este blog y debo decir que es un gusto ver que haya gente que haga un analisis tan profundo al anime, ya que hoy día muchos solo ven pasar una serie tras otra, agregando unas cuantas chicas más a sus waifus y menospreciando la trama.

    Y la industria potencia mucho esto, cada temporada vemos series basadas en eroges, o con tramas tan conocidas que probablemente desde el 2º episodio sabes que el protagonista acabara con la primera chica con la que hizo contacto o sabes las intenciones del villano antes de que lo diga.

    Realmente he disfrutado con las obras de Nisio (Bake,Katana y Nise), han hecho equivocarse a esa parte de mi cerebro que decia “seguro que ahora koyomi…” y me han hecho enorgullecerme de poder apreciar una serie como esta🙂

    Por ultimo decir que tus entradas me han dado algo de esperanza, hacen ver que el anime es más que moe, fanservice, ecchi, dakimakuras, doujins e imagenes.. cuestionables, etc y mostrar que habemos los que queremos ponerlo al nivel de la literatura y la pintura llamandolo un arte, y como tal es digno de apreciación😀

    30 marzo 2012 en 21:30

    • Muchas gracias por el comentario y bienvenido, esperemos estar a la altura de tus expectativas. Me alegra escuchar que hay gente que también le gusto Nisemonogatari por lo qué es, y debido a esta temporada a ganado de verdad muchos haters… Como sea, debo decirte que una de las razones por las que me uní a este blog, fue precisamente porque estaba harto de escuchar siempre que el anime contemporáneo es puro moe y fanservice, por esa razón, cuando encontré este blog en internet y me uní a él hace casi un año, pensé que podía hacer algo más que contar la historia que se había mostrado, intentar explicarla desde mí punto de vista, desde mis lecturas…

      Por otro lado, creo que es desacertado pensar que el anime esta al “nivel” de la literatura y la pintura, porque esos son dominios de la producción cultural que establecen relaciones diferentes con el público y tienen unas pautas propias, que sin embargo, cada vez más tienden a los medios de comunicación masiva. En realidad si el arte contemporáneo es prácticamente cualquier cosa como se ha afirmado en algunas ocasiones, se debe a que el sueño de las vanguardias se ha cumplido. Esto es una industria cultural y su labor es producir sentidos, sentidos que aquí intentamos analizar…

      31 marzo 2012 en 09:55

      • Bueno, creo que no me exprese de la manera adecuada, en realidad mi idea era exponer el anime como un medio de expresión, que aunque muchas veces es repetitivo, en ocasiones nos da historias dignas de admiración, tal como la gente admira un buen libro o una buena pintura. Es decir que el anime puede ser “de altura” y no estar relegado a un publico infanil, o peor, un publico que disfruta solo viendo más moe y fanservice en cada entrega..

        Pero no me gustaria ponerme a pelear cosas de humanidades contigo, porque seguro que salgo perdiendo ^^U

        31 marzo 2012 en 11:56

        • Muchas gracias por dejar más claro eso. La verdad es que se tiende mucho a desvalorizar este ámbito por muchas razones, así que es agradable encontrar a alguien que lo tome seriamente, otra vez gracias por el comentario…

          31 marzo 2012 en 12:34

  7. Sigfried

    la verdad esta muy bueno el blog y el analisis con el cual estoy muy de acuerdo
    en cuanto a los comentarios ke no los lei todo confieso vi varios puntos sobre las critica a esta saga de monogatari en los que se veo que tienen razon pero discrepo con ellos refiriendose a esta anime por ejemplo en cuanto ah si es o no algo prefabricado, poniendose en ese punto me atreveria a decir ke cerca del 90 % talvez mas de los actuales animes se encuentran dentro de los pre fabricado y bake y nise monogari dieron un poco de sabor y giro a lo acostumbrado, si dicen es arte debe ser para todos, si es un libro debe ser para que cualquiera lo comprenda y estas novelas y animes sin embago son mas de opinion personal, aunque deberian de ser para que cualquera lo entienda debe mantener a la audiencia a la espectativa no siendo lineal sino que siga una ruta diferente.
    en cuantos a los personajes creo que son dignos de admiracion por que sus personalidades aunque estan definidas tienen la chispa de hacer cosas que no pensabas que harian a final de cuentas que lo hiciera o si lo esperabas keda ese espacio vacio que tiene ke ocurrir para hacer eso.
    en mi opinion es una de las pocas series que he visto y que siguen un dialogo que no es logico del todo y podrias esperar otras cosas y para mi fue desde bake algo nuevo ke implementaras esas muletillas como lo son las esenas de negro,rojo,blanco…. en las cuales resalta lo importante en determinado grado y conforme al color presedido por la cortinilla y las frases o palabras que salen en ciertas esenas refiriendose a alguna accion, sus personajes con carisma pero con un secreto e historia que aunque relacionaadas no lo son del todo

    31 marzo 2012 en 04:52

    • Gracias y bienvenido. Es verdad que mucho del anime contemporáneo esta basado en una repetición interminable de la misma historia, pero eso se debe a su cualidad meta-textual que he explicado en Rebuild of Evangelion. Todo texto, imagen o sonido son palimpsésticos, en la medida en que repiten un sentido anterior cuyo origen es desconocido. Hay series que son buenas y series que son malas, ésta, para mí, es buena, aún cuando retoma los argumentos de otras, pero los dispone de un modo original que cambia su sentido. En cuanto a los recortes, bueno, eso se debe a que cada recorte se corresponde con una parte de la novela que no fue animada, por lo que tienen su lógica. Es verdad que Shaft logró algo bastante original a nivel visual, pocas veces ves algo así…

      31 marzo 2012 en 10:12

  8. No debería extrañar que tanto NISEMONOGATARI como BAKEMONOGATARI generen opiniones encontradas. Las razones, creo que ya las han explicado (o esta hecha para todo el publico, en ocasiones confunde), pero eso es lo que ha hecho de esta serie de novelas de NISIOISIN que genero el atraer a cierto publico, alejado un poco de la clásica imagen del consumidor de animemanga.

    En términos simples y sencillos, es un cuentacuentos que con ayuda de un animahistorias, ha vuelto una serie de historias un “clásico” que en unos años más pasara la barrera de clásico realmente. No es sobrevalorar. Es darle el justo valor a algo que lo merece. Y esta serie de historias, lo vale.

    P.S. Al menos, no veo a NISIOISIN haciendo de sus historias como lo han hecho de Evangelion, que aunque las nuevas películas son buenas, se ha ido prostituyendo y alejando del sentido original que la acerco y convirtió al publico en lo que es hoy a un mero objeto de merchadising vendedor de bonitas figuras coleccionables.

    5 junio 2012 en 16:56

    • Gracias por tu opinión, espero que sea tenida en cuenta, porque estoy muy de acuerdo con ella, aunque muchos digan que sobrevaloro las cosas. Es cierto que Eva ha alcanzado un nivel de prostitución que hasta a mí me perturba. Supongo que hay cosas que superan el entendimiento humano, y en mi caso es el merchandising (es increíble todo lo que pueden convertir en un producto de venta, desde condones hasta cuchillas de afeitar), y el moe (me sorprende como convierten calamares, gatos, serpientes y otros animales en parte del imaginario del manga/anime)…

      5 junio 2012 en 18:15

  9. Hibiku7Soul

    Asi que en ves de salvar el dia con la verdad, se termina usando una mentira, pero con una justificacion… Que hace esa mentira en algo bueno… Ya que la verdad destruiria la familia de Araragi. haciendo que lo falso sea mas valioso que lo real.
    Unlimited… RULE BOOK!!!

    6 octubre 2012 en 20:44

  10. yo me esperaba mas capitulos asi como el bakemongoatari =( que pena que lo acortaron y fueran 11 y no 15 …habra esperar la otra novela ligera

    27 noviembre 2012 en 17:17

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