Tu pasaporte en español para disfrutar de un fuwa fuwa time intelectual

Amagami SS+ 6: Fracasado examen navideño

Exitosa cita navideña

Esta serie casi no maneja una dimensión trágica, en el sentido de plantear conflictos irremediables o dilemas imposibles de resolver como faltar a un compromiso, al punto que resulta inconcebible dejar a tu novia sola en Navidad. Ni los exámenes –y mucho menos un campamento de estudios forzoso- importan cuando irradian su magia las noches navideñas, motivando al protagonista a tomar cualquier riesgo. El combate contra una hoja de papel puede aguardar su debido momento, pero los instantes oportunos para crear y atesorar un recuerdo no esperan. Sin embargo, estos sentimientos fueron apabullados por la firme convicción de sus profesores, incitando a Junichi a convertirse en un fugitivo. La policía de la educación no logrará arrestarlo gracias al regalo de Noche Buena de su fiel escudero Umehara, quien también vivirá su propia noche de sorpresas en la zona más “iluminada” de la ciudad.

La práctica ausencia de Junichi en la especial noche de Navidad tenía un sentido más profundo para la pareja protagónica: implica el inicio de tiempos difíciles pues, a causa de las obligaciones académicas del senpai y debido al año de diferencia entre ellos, deberán tolerar por lo menos doce meses de separación constante, hasta que puedan reunirse si acaso Nanasaki decidiera asistir a la misma facultad. Este problema no ocurre en los arcos de Tsubasa, Rihoko y Kaoru, porque tienen cursan el mismo grado de preparatoria, aunque compartiría el mismo destino de distanciamiento con Sae Nakata, mientras en el arco de Morishima ocurría lo inverso. La Navidad sería la última fecha que podrán celebrar juntos en mucho tiempo. Los años universitarios son famosos porque se intensifica la actividad romántica, como también las relaciones cortas y superficiales, pues una pareja dispone de menos tiempo que durante sus épocas de colegiales. Esta situación deriva en un presagio de los años de madurez, cuando, al formar un matrimonio y convertirse en familia, el tiempo dedicado a la pareja cede su espacio a otras obligaciones. Sin embargo, Amagami SS es una historia optimista. El futuro siempre tiende a ser promisorio: se logra imponer un equilibrio entre los deberes y el amor, del mismo modo que, aunque haya el peligro de fracasar, puede avizorarse un buen final. Repetir que “vivirán juntos y felices para siempre” suena a la típica promesa adolescente, ignorando las vueltas que da la vida, pero en Amagami SS ese desenlace es posible. Hasta entonces, comprar un regalo costoso para Ai es signo de compromiso, que Junichi está dispuesto a enfrentar cualquier obstáculo y representar su afecto mediante gestos tangibles. Elegir el abrigo de Ai también tiene un significado más íntimo, como compartir la ropa y la calidez que se impregna en ella. Los sucesos secundarios y paralelos a la trama principal fueron también bastante interesantes y contaron con mayor tiempo en pantalla porque el desenlace de este arco parece más sencillo. En primer lugar, Miya y Sae juegan los roles de Romeo y Julieta. Miya en un disfraz de hombre casi podría pasar por hermano menor de Junichi –asimismo, el hermano de Ai también es parecido al protagonista, como si Nanasaki prolongara su función protectora incluso dentro de casa. Sae es la amiga más cercana a Miya y esta proximidad se refleja durante su arco. Cuando no cumple el papel de heroína principal, Miya la trata como si fuera su muñeca, acaparándola toda, jugando y cuidándola, asumiendo la función de su hermano en su intento de entrenarla para curarla de su timidez (la razón para presentar una obra teatral), tanto que el papel original de entrenadora recae en Miya. Junichi solamente heredaría ese deber. Para los aficionados al yuri, resultan atractivas sus escenas en el teatro, en un universo libre cualquier distracción, aunque no será la primera ocasión para estas alusiones lésbicas: antes, Miya aparecía como un tiburón amenazando con devorar a Sae –referencia erótica que remeda lo mismo que hiciera Junichi con el ramen de Ai. A ello sumemos el manoseo de Miya, su atracción por las almohadas “corporales” y, para quienes busquen más yuri, recordemos además que en casi todos los arcos, Hibiki y Haruka suelen mostrarse como una imagen perfecta de pareja, en especial si consideramos las afirmaciones ambiguas de Morishima.

Ningún evento de background resultó tan entretenido como la noche de caza de Umehara y su inesperado heroísmo al convertirse en cómplice de un crimen educativo en nombre del amor. Porque, aunque Junichi técnicamente terminó de resolver su examen de prueba, por sus palabras da a entender que no lo hizo muy bien, incluso teniendo las respuestas en mente. El apuro lo habría derrotado en su intención de ganar puntos. ¿Acaso los tutores no tienen familia con quien compartir en lugar de jugar a los detectives? El campamento estaba en la ciudad, por lo tanto, no estarían tan distanciados de sus familias y podrían entender el deseo de un muchacho de saltarse esas obligaciones, pero al parecer, para tener el cargo de tutor, deben ser fríos como el propio hielo. La llegada a la zona de hoteles parecía un gran salto a la adultez para los protagonistas, aunque los pensamientos de Junichi no dejaban de ser inocentes y en la continuación de su historia, Ai se comportaba con menos audacia, producto de cómo había madurado su relación. Tamaña carga erótica terminó revelándose como una mera ilusión, aún cuando la pareja mostaba cierta predisposición, principalmente por parte de Nanasaki, aunque, para las chicas, aceptar ese gran paso es tomar una decisión más determinante. Todo termina cuando huyen disparados al encontrarse con su profesora. Umehara casi tiene un acierto en su noche de caza al hacerle un piropo, pero como disparaba al azar, acaba inmiscuido en una experiencia embarazosa. Nada de relaciones prohibidas entre maestras y alumnos, aunque este sea un round bastante deseado por los fans e hinchas acérrimos de tan excelente amigo, que merece por fin un buen resultado.

Nanasaki manifestó su miedo, temía que su relación se volviese frágil, pero es parte de tener una relación que la pareja se consolide como una unidad, como un todo. Por eso, en matrimonios muy apegados, la viudez resulta devastadora. Aprender a lidiar con la soledad es un paso trascendental en el desarrollo y crecimiento de una pareja: para confortarse, deben creer en las promesas y avalar su sinceridad. La decisión de Junichi de vivir solo tiene otro propósito aparte de huir de su hermana y sus caprichos, quizá esa finalidad sería dar un paso adelante en su vida íntima con Ai, como un adelanto a su futura vida en pareja. Por ahora, Nanasaki solo lo visitará para despertarlo y… algunas cosillas más. Junichi comprender que, a esa edad, la convivencia acarrea demasiadas responsabilidades que siendo alumnos promedio no podrían sostener. Además, cada cual tiene sus propias prioridades, tanto estudiantiles como familiares (Ai debe cuidar de su hermano menor, Miya ya creció y puede cuidarse sola, aunque podría perderse como un gatito y su nii-nii tendría que salir a buscarla). Por ahora, fue el capítulo que invirtió más en situaciones románticas de pareja propiamente dichas, sin otro tema predominante, como las elecciones en el caso de Tsubasa o arreglar un error en el arco de Sakurai. Pero, por comparación, tampoco llegó a tener la misma intensidad que los anteriores segmentos. De todas formas, vale la pena disfrutar la alegría de la capitana del equipo de natación mientras la nieve adorna los escenarios y los fuegos artificiales decoran su noche.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s