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Mawaru Penguindrum 24 (FINAL): Compartamos la fruta del Destino

Cenicientas

Nuestras aventuras en el Expreso del Destino han concluido. Arribamos a nueva historia, un mundo distinto con ligeros grandes cambios en algunos aspectos. Termina un viaje que proveyó más preguntas que respuestas, al punto de considerar que resolver unas cuantas incógnitas sea seña de gran gentileza. Sin embargo, este trayecto se trataba justamente de entrar en contacto con esos enigmas para salir en busca de respuestas y su magia permanezca. De nuevo, se impidió el fin del mundo y se concretó el definitivo milagro de derrotar a la muerte para salvar a la hermana prodigio a cambio de las vidas anteriores y los recuerdos de sus personas más preciadas. No fue un final triste, sino un desenlace que abre camino a la posibilidad de alcanzar la felicidad en un universo distinto, donde ya no habrá castigos ni rumbos crueles del destino.

Después de nuestras expectativas sobre un vínculo entre pingüinos y bacterias, el Penguindrum resultó lejano a esta definición, mientras que el aporte del diario de Momoka sería un conjuro que, como todo trabajo de magia, tendría el poder de conceder hasta lo imposible, una frase que guarda bastante relación con la familia Takakura, cuyos integrantes, pese a carecer de lazos sanguíneos, estaban unidos por los más fuertes lazos fraternos. La serie no dejaría de ser ambigua hasta sus últimos momentos: la última plática entre los hermanos, Kanba despedazándose en millares de emblemas, Shoma arrancándose el fruto del destino. La manzana como representación de este concepto abarcaría, en primer lugar, un sentido teísta: cuando los primeros humanos compartieron el fruto prohibido, recibieron una punición por este delito. Su destino lleno de privilegios es cambiado por otro donde la existencia misma sería un castigo y vivirla un sufrimiento. En cambio, la familia Takakura tuvo la fortuna de tener el fruto del elegido, uniéndolos y deparándoles tanto todas las alegrías como todas las tristezas. Para entenderlo mejor, retrocedamos hasta las cajas, donde Shoma y Kanba estuvieron aprisionados, cajas marcadas por el enigmático emblema del pingüino, ubicadas en el vacío, donde fueron dejados a su suerte y su futuro era idéntico al de los niños del vertedero infantil, convirtiéndose en seres inexistentes. Ambos eran sitios fabulosos, situados en algún lugar fuera del espacio y tiempo habituales. En el vertedero infantil, veíamos a los niños romperse como cristales: podría ser un lugar físico, pero acorde con la naturaleza fantástica de la serie, del mismo modo que los transeúntes en forma de figuras de tránsito que representaban a los individuos ordinarios que formaban una multitud, los que, por su falta de contacto unos con los otros, se volvían seres indistinguibles, dejando que solamente aquellos que poseyeran alguna identidad tuvieran un cuerpo diferenciable. Por otro lado, podría haber sido metafórico que los niños abandonados se apagasen del mundo porque nunca tuvieron un registro o alguien que se interesara por ellos. Fue el sitio donde ocurrieron la salvaciones de Tabuki y de Himari, mostrando otra coincidencia entre sus historias, así como también sucedería con Shoma, que habría sido salvado por la gentileza de su futuro hermano. La manzana es un obsequio concedido al morir por amor. Debió ocurrirle a Kanba cuando aceptó sobrellevar las consecuencias junto a su padre, para liberar de ese peso a sus hermanos. El fruto bíblico produjo que los primeros humanos compartieran el castigo. De la misma manera, el fruto del destino causó que estos tres se convirtieran en hermanos por poseer cada uno su porción afortunada. Pero Mary había cometido una ofensa contra una diosa sádica que eligió a la oveja más querida para infligirles dolor.

Por otro lado, la transferencia del Destino también es considerada un acto de amor. La recompensa sería el valor intrínseco de su objetivo, sin embargo, el intercambio se produce mediante el fuego maldito que consume al individuo como consecuencia de su bondad, porque será pagado con el precio más elevado que una persona puede otorgar: su propia vida. Es una especie holocausto (un cuerpo consumido por llamas a modo de ofrenda): el fuego maldito también incendiaría las maldiciones del beneficiario. En el caso de Tokikago, la distorsionada opinión sobre belleza que defendía su padre. En el caso de Tabuki, haber sido abandonado por su madre al no satisfacer sus expectativas. Ambos no habían recibido nunca el afecto real de sus progenitores, sino solamente de esa pequeña niña, casi divina, destruida por la insania terrorista y dividida en dos mitades, una de ellas, la engreída princesa cuyo mandato fue hallar el Penguindrum mientras el bishounen construía su conspiración para destruirlo. Todo el proceso  de sacrificio y salvación, de beneficiarios y perdedores, resulta más fácil de interpretarse gracias a este pequeño esquema creado por los fans. El Penguindrum tendría sus orígenes en  el fruto que Kanba compartió con Shoma. La mitad fue compartida con Himari, pero ella fue elegida para cargar con la responsabilidad de los crímenes cometidos por sus padres, al ser la persona más inocente entre las víctimas de su familia. Luego, sería escogida por nuestra Princesa para servirle de vehículo. Cuando atravesó a Kanba fue para tomar otra porción de su destino y alargar la vida de Himari. Pero el Penguindrum no se reducía a esta fruta. En caso contrario, la medicina de Sanetoshi sería suficiente para sanarla, cuando al parecer es producida por las mismas manzanas del destino. El fruto debía contener los sentimientos que Kanba y Shoma cultivaron. Kanba estuvo dispuesto a ceder todo a Himari: esta determinación hizo que Watase levantara ligeramente la voz mostrando que había sido alterado por primera vez, ya que su plan se despedazaba  La función del Penguindrum se extendió a evitar la destrucción del mundo. Para salvar a Himari todavía necesitarían la transferencia del destino, que Ringo había aceptado por su amor hacia su amiga. Pero por su amor a la colegiala acosadora, Shoma toma su castigo ya que Ringo, como su hermana, más que víctima, era una heroína y no sería justo que desapareciese por los crímenes de un monstruo.

 

Que Himari conociese a Ringo fue un suceso independiente al hecho de haber adquirido una familia y tenido unos hermanos. Por otro lado, si Ringo no hubiese conocido a Himari, tampoco habría conocido a Shoma ni tampoco le habría encargado que fuese su lacayo ni se convertiría en su primer amor. Puesto que este mundo no fue totalmente reseteado, sino solamente la historia de nuestros jóvenes protagonistas, el resto apenas sufrirá sus efectos. Himari vive todavía en su casa y aprendió la receta de Ringo. Su historia con Doble H no sería posible porque, en esta nueva historia, ella vivió con sus padres biológicos. Su lugar favorito del zoológico no habría sido el acuario de pingüinos como indicaba la foro anteriormente, sino el hogar de los monos. Igualmente, Tokikago y Tabuki conocieron a Momoka y, sin sentimientos de venganza de por medio, su romance, en otro momento dudoso y superficial, puede concretarse. Esto implica admitir que Tokikago cumple los requisitos del yuri Clase S. Como ocurre en estos casos, este tipo de reseteo deja residuos, una especie de karma. Los sentimientos de Himari se desbordan al leer el único mensaje restante de su hermano como único testimonio físico que sobrevive a los cambios. En menor medida, el sueño de Masako sobre la existencia de un hermano mayor. Pero Kanba y Shoma no desaparecieron del mundo, sino saltaron a otra escala del tiempo donde serán más jóvenes. Tal vez como retribución por su amor hacia Ringo, Shoma obtuvo su propio fruto que pudo compartir con Kanba, quien ya no tendría derecho a obtenerlo por ser un regalo único. Watase tampoco habrá desistido de sus ideales, ya que los humanos cerrados en cajas siempre existirán y en algún momento el tren del destino volverá para su próximo viaje. Este final guarda semejanzas con el desenlace de su “hermana mayor”, Utena, donde, al parecer, todo su colegio se habría olvidado de su existencia. Se piensa que la historia de la chica revolucionaria era una creación de la mente de Anthy contra el mundo opresor que enfrentaba. El final de Penguindrum nos ofrece una explicación a este fenómeno. Como los hermanos, Utena podría haber cedido su destino a Anthy, en un mundo donde ella no sufriera semejantes opresiones. Son respuestas que cubre una parte de los enigmas y dejan la otra abierta a discusión, puesto que ambas son obras complejas, que admiten diversas interpretaciones. La fantasía es capaz de quebrar lo racional, lo lógico: su propósito máximo es, por encima de todo, presentar una historia emocionante.

“Cute penguins do cute things’’ sería una manera irónica de describir la serie. El trío de pingüinos cumplió siempre un gran papel en la contraescena. No abandonaron su rol de juguetear y tontear sino hasta el final. Fueron un elemento importante para la identidad de la serie, como los viajes por la estación, la Princesa de Cristal, su arte y los constantes giros que provocaba que cada nuevo episodio cambiara la percepción de los capítulos anteriores, pues todos los sucesos se encuentran conectados para participar en revelaciones posteriores. Siempre nos quedaremos estupefactos por las diferentes matices que la serie va adoptando a medida que avanza la historia, al punto que extrañamos su período más feliz y despreocupado, cuando se arriba a sus instantes más trágicos, cuando se profundiza sin descanso en el drama. El tema más impactante de su primer episodio -el tabú del incesto- fue desplazado por mucho tiempo por las aventuras de Ringo y Shoma, quienes conformaron una pareja de lo más encantadora y divertida. Ellos fueron los grandes protagonistas de toda la serie, aun cuando en términos generales, los demás personajes ejecutaron sus roles con gran precisión, tanto que sería difícil concebir la serie si alguno faltara. Incluso el menor tuvo sus grandes momentos y cuando el tema del amor prohibido parecía descartarse, fue revivido de forma magistral, demostrando que estuvo siempre delante de nosotros, de manera explícita. Mawaru Penguindrum trajo consigo risas y lágrimas, esperanzas y angustias, integrándolas para constituir una de las series más creativas e imaginativas de esta nueva década que comienza. En una sola palabra: sublime.

4 comentarios

  1. Mawara fue bastante especial en muchos aspectos, aunque no atrajo tanto las miradas ni fue tan sensacionalistas, sin duda tenía un aire que la hacia de lo más entretenida e impredecible que uno pudiera pensar. Todo el tiempo contrario nuestras expectativas y nos hizo seguir el relato con detalle. La disfruté hasta el último momento, cuando Kamba se convertía en vidrio roto y Shoma se quemaba hasta los huesos al intercambiar su lugar con Ringo. De verdad que me encantaron todas esas referencias artísticas que salían en la serie (el Beso de Klint, el estilo Cubista en que se cuenta la historia de Tabuki, el padre clasicista de Yuri, el hospital en forma del centro Pompideau), al igual que esas especies de fracturas y elementos simbólicos que a lo largo de la serie reemplazaban a ciertos personajes con peluches, animales, paradojas, alegorías, etc. Hay quienes odian ese lenguaje, pero a mí me fascina. Realmente excelente, me gustan las historias abiertas de esta clase, donde siempre permanece un poco de misterio que jamás puede ser resuelto…

    4 enero 2012 en 23:29

  2. Sinceramente, este anime lo considerare siempre el mejor del 2011, drama, comedia, ciencia ficción, suspenso, de todo.
    La tematica de los niños no amados por sus padres que terminaban desapareciendo, el enfasis que le hacen al cuento del primero hombre y mujer de la tierra, como relacionan todo alrededor de eso.
    Los personajes como van cambiando a medida que avanzaba, los diferentes escenarios que se mostraron en la serie, diversas tecnicas de Arte, con una trama que te envuelve hasta el final, ningun capitulo fue aburrido, siempre pasaba algo que no te esperabas, algo que te hacia reir, preocuparte hasta sentir tristeza.
    Y como dice ahi, más preguntas que respuestas como resultado, con un final subjetivo, pero que raramente dejo satisfecho a quienes disfrutaban de esta serie.
    Personalmente no creo que me olvide de esta animación, serie, como quieran llamarle, por mas color que le ponga, ha sido uno de los mejores animes que he visto sin dejar atras el diseño de personajes por Hoshino Lily, una de mis mangakas preferidas. Tambien muy buena banda sonora, sin añadir más.
    Puede que no llamo la atención de muchos, pero se pierden de un gran trabajo que les hara sentir muchas emociones en 24 Capitulos.

    18 enero 2012 en 20:13

  3. DxDream

    Simplemente, este anime representa la vida misma, alegrias, tristezas, culpas, castigos, amor, etc; que gracias a la combinacion de todos ellos, y la carga metaforica y abstraccion que Ikuhara ideo, lo hacen unico en su tipo. Como dijeste, es sublime, y como Utena, es revolucionario.

    18 enero 2012 en 22:51

  4. Fantastico anime! Una serie muy sublime, que permite experimentar toda clase de emociones. El final se me hizo hermoso, para nada malo. Los pinguinos representaban la esencia de cada uno de los personajes. Pero con mensajes que nos hacen dudar de nuestra existencia, muy buena reseña y analisis. Aunque creo que falto el elemento del altruismo, ya que juega un papel importante, cuando Shoma rescata a Himari, una niña que no tuvo amor ni cariño, una niña perdida, y que el y su familia recibieron con mucha felicidad. De eso no se ve hoy en la sociedad actual! En fin, gracias por la reseña.

    12 diciembre 2014 en 23:23

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