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Fate/ Zero 10: El camino de una tsundere en el mundo de los magi

Una sonrisa millonaria

Para empenzar, tendría que pedir disculpas por mi falta de continuidad esta temporada, pues debido a una serie de circunstancias no había podido regresar a escribir. Ahora que dispongo de tiempo libre y muchas ganas, quisiera comenzar por retomar Fate/Zero. Debido a que la trama se ha adelantado mucho, simplemente reseñaré los episodios que faltan y discutiré las relaciones de estos con los anteriores. Para quienes han seguido la serie, hemos visto que, a pesar del ritmo lento, el hilo del relato se ha ido construyendo poco a poco , sin disminuir la tensión provocada por los roces, los combates, las dudas y deseos de cada uno de los protagonistas: no se trata solamente de batallas espectaculares o victorias conseguidas al derramar sudor y sangre, se trata de la complejidad de las personalidades de los participantes y de la gente que los rodea (debo felicitar al estudio Ufotable por la adaptación, pues realmente posee una calidad extraordinaria y un parecido indiscutible con Kara no Kyoukai). Cada uno de ellos no solo lucha contra un enemigo externo; desenfocados, distraídos, se encuentran demasiado ocupados peleando contra sí mismos como para prestarle atención a quienes están a su alrededor. Sus demonios internos los acechan, mientras se acerca el momento decisivo, cuando el Grial descienda  y el Heaven’s Feel (toque del cielo) concluya. Esta vez nos dan un respiro, para presentar una historia al margen, aunque complementaria, de los eventos principales que ocurren en la guerra. En este corto intervalo, observamos las desventuras de una pequeña que desea más que nada continuar el camino de su padre: Chibi-Rin.

Un padre severo

Tohsaka Rin, una de las protagonistas de Fate/Stay Nigth, por ahora no es más que una loli excepcional. Bella, inteligente, una genio sin igual, práctica y domina con esmero las lecciones impartidas por sus mayores mejor que cualquier otra, sobresale en los estudios tanto mágicos como escolares. Altamente competitiva, no acepta la derrota incluso cuando no hay oportunidades de victoria. Daría todo lo que tiene por llegar a la meta, aunque no deseara nada después de triunfar. Sus amigas del colegio se le acercan para que les enseñe, no hay mejor maestra que una de sus compañeras; defiende con sus garras a la indefensa Kotone, blanco del bullying de los niños malos de la clase. Lo mismo sucede cuando se trata de aprender y heredar la magia de su familia. Tokiomi introduce a su hija en los secretos de su arte oscuro basado en la manipulación de joyas. Cristalización, construcción, reformulación, convierte unos trozos dispersos de cristal en una escultura digna del mejor de los talladores de diamante. Un caballo forjado por la magia es entregado a manera de prueba de la perfección de su alquimia. Entre el maestro y su estudiante existe una diferencia considerable. Pasará tiempo antes de que ella perfeccione sus trabajos, mientras tanto, intenta salir con vida de un libro embrujado que susurra en alemán palabras inteligibles para la loliesca protagonista de la historia del día, escapando a los brazos negros que la asfixian, rescatada por su padre y regañada después, recibe un regalo de su más apreciado tutor. Es el ídolo del colegio en que todos confían, ella se abre camino en el mundo de los seres humanos normales y de aquellos con habilidades especiales. Magos y personas comunes la reconocen por igual, le ceden el paso a esa joven que parece de la realeza, sin caer en la idolatría completa, pues algunos saben, que tras esa apariencia de chica buena, se esconde una personalidad traviesa que disfruta de molestar a los demás, causando toda clase de problemas al burlarse de sus debilidades y atacar con cierta picardía los puntos sensibles de cualquiera. Sus enemigos, las personas que detesta, permanecen callados ante el bombardeo indiscriminado de sus palabras ofensivas y sus acciones igualmente malditas: Kirei recibe toda clase de comentarios sarcásticos y amenazas, también gestos físicos que demuestran desprecio. Esta tsundere ataca con todo a sus víctimas, no reserva sus pensamientos, ni acciones, cuando alguien demuestra no agradarle para nada.  Muchos la dejarían atrás después de descubrir este lado de su personalidad, que permanece oculto tras una de sus muchas máscaras, su indiferencia general por casi todos con quienes habla, su aislamiento auto-impuesto debido a su intención de convertirse en un magus, su estoicismo aparente que es interrumpido por sus continuos ataques de malicia y su risa traviesa. No obstante este lado oscuro y molesto, después de recorrer los senderos de la tortura, lo que emerge de las entrañas de ese desvío en el bosque es la chica confiable en la que todos depositan su fe. En realidad no hay nada debajo del rubí finamente esculpido, a pesar de que la luz que lo atraviesa rebota con todas sus aristas, este no es más que la apariencia que representa: a veces las cosas son lo que parecen y por mucho que Rin cambia la espectativas que los otros tienen de ella, rápidamente se dan cuenta de quién es realmente. Una rara joya, una hermosa flor roja que se convierte en una apoyo indispensable. Después de Emiya Shirou, es quizás el segundo personaje más importante junto con Saber, e igualmente, de las tres heroínas principales de la novela visual Fate/ Stay Night es la que posee una personalidad más dinámica, una de las pocas tsunderes bien hechas, pues la mayoría peca en una excesiva violencia o dominación irracional sobre el objeto de sus afectos, golpeándolo y maltratándolo física y verbalmente. Rin es mucho más sutil, más lista y reservada, en realidad no cae en la exageración propia del medio caricaturesco, mantiene la compostura lo mejor que puede, desplegando muchas facetas diferentes, que van desde la sabelotodo que pasa por alto lo obvio, hasta la amante violenta que se avergüenza por los acercamientos de su interés romántico. “Siempre mantén tu elegancia”, es el credo de la familia Tohsaka, y nadie mejor que ella sigue ese principio literalmente, incluso de pequeña no cambia sus creencias, porque ella maduró más rápido que muchos. Al ser la hija de una prestigiosa y antigua familia, era normal que la infancia no fuera agraciada: al haber perdido a su hermana, al recibir la instrucción de su padre, al soportar el dolor de su madre, algunos, sino todos, se hubieran quebrado al aguantar una carga que supera al común de los mortales. Aun cuando se note una cierta arrogancia en su forma de actuar, esta encubre las pesadas responsabilidades que cayeron en los hombros de una frágil niña desde muy temprano. En realidad Rin es más parecida a su padre de lo que estaríamos dispuestos a aceptar, porque Tokiomi es al fin y al cabo un hombre atormentado por el sueño de sus antepasados. Mucho más amable y buen padre de lo que pensaríamos, trata con cariño a la única heredera que puede tener, dandole varios regalos a lo largo del tiempo de vida que aún tiene, el tiempo de vida que se le escapa poco a poco. Demasiado ingenuo, demasiado tonto para darse cuenta de lo que ocurre en su mundo, este hombre es humanizado al menos un poco, después de haber abandonado a una de sus hijas. Es este mismo pecado del padre el que se transmite a Rin, porque las acciones de sus dos progenitores desencadenan muchos de los problemas con los que ella lidiará cuando tenga que confrontar a su hermana poseída por Angra Manyu en el escenario de Heaven’s Feel, o cuando intente conseguir el Santo Grial para cumplir el sueño de su padre. Ella recibe la voluntad del hombre que más admira, aún cuando confiese posteriormente sentir un cierto odio por las decisiones tan desconsideradas que tomó: jamás le perdonara el hecho de haberla separado de Sakura y siempre se preocuparía, a su modo, de su hermana. En su corazón mantendrá viva la lucha constante contra el deseo de abandonar a alguien, intentara por todos los medios no perder el vínculo que formó con una persona cercana. Aún cuando demuestre su amistad de un modo terrible, a través de insultos constantes, la persona que ella es no puede ser ocultada por ningún medio posible. Eso la diferencia de muchas tsunderes típicas, que hacen alboroto antes que nada. Estos son los sentimientos de una niña que se preocupa por su familia, mientras observaba impotente el desenvolvimiento de la guerra, se prepara para un futuro en que ella pueda hacer más. La pequeña es impulsiva y decide estudiar por sí misma lo que puede poner en peligro su vida si no es lo suficientemente fuerte para luchar en su contra. Decidida, intenta lidiar con sus problemas por sí misma, para finalmente ser rescatada por las personas a quienes ella apoyó en algún momento. Esta personalidad firme le permite superar la adversidad, las desgracias, que llueven constantemente a lo largo de su camino. Rin, en sus años de infancia, despliega muchas de las características que la harán triunfadora. De todos modos, su ingenuidad sale a flote, pues por más preparada que esté, realiza acciones imprudentes que pueden costarle muy caro sin estar preparada por completo, sin haber pensado dos veces : salir en medio de la noche en una ciudad inmensa, intentando encontrar una amiga perdida suena a proposición absurda no sólo para una niña, sino para un adulto que razone con cuidado. Eso le agrega intrepidez a su carácter.

My brain

Igual a un caminante despreocupado, que se pierde en sus pensamientos, y luego se da cuenta bruscamente que el camino que recorrió es el equivocado, para algunos esto resulta relleno de primera mano (primera gran modificación de la serie con respecto al contenido de la novela ligera), pero en realidad hace énfasis en los comentarios y especulaciones de alguien marginal a los extraños eventos que están ocurriendo en su pueblo convertido en un infierno plagado de atentados terroristas, secuestros, asesinatos, calles desoladas y un pánico asfixiante. Volviendo nuestros ojos hacia el pasado, contemplamos el camino que transita una jovencita en tiempos de guerra. Mientras la mayor parte de la gente inadvertidamente continúan sus vidas lo mejor que pueden a pesar del caos que consume su ciudad, Rin decide hacer algo, algo diminuto, que, dentro de los grandes eventos épicos y la prosa heroica, resulta insignificante y despreciable. Esta es la historia de una pequeña que no cambia el destino general que padece la humanidad, sino que protege a unos cuantos de morir atrozmente en las manos de un psicópata y artista macabro. Gran pecado: esta guerra es de héroes, y son ellos quienes pelean. Insertar esta trama es artificial e inútil. Gran error, pues la franquicia Fate  siempre puso en discusión el tema de la heroicidad y cual es su función. Rin no es una heroína (aún) con superpoderes especiales como Saber ni posee los ideales de una santa. Antes que nada es alguien preocupada por su amiga más cercana, quien se encuentra perdida y convaleciente, secuestrada por un flautista siniestro que recorre la noche con una pulsera purpura, emanando una pesada magia de sueños que hipnotiza a sus víctimas. Tomándolos de la mano, lo siguen a todas partes, dormidos y caminando, son sonámbulo, ovejas llevadas al matadero, al taller de pesadillas del dúo más sádico de la temporada. Más cercana a nosotros, Rin busca por los callejones abandonados de un pueblo bajo asedio. Usando una brújula, sigue un camino perdido, desolado, se asquea ante la basura, se asusta frente a su propia torpeza al tirar unos botes, se horroriza al encontrar a sus amigos desaparecidos. Reuniendo todo el valor que puede tener una niña de edad muy tierna en la palma de sus manos, hace volar por los aires el objeto mágico que controla la mente y los corazones de sus contemporáneos, hiriendo al torpe asesino serial que considera esto un juego entretenido. No hay despliegue de una hazaña épica, tampoco grandes metas, es simplemente la decisión que una persona común y corriente haría, aun inmadura y creyendo que sus acciones cuentan. Aunque, de hecho, al final contaron, porque protegió con sus manos lo que era valioso y precioso. Ante este breve encuentro bostezan muchos: para mí es más bien un momento de retrospectiva que se aleja de lo grandioso y se sumerge en lo diminuto. No es lo que esperábamos, pero es lo más cercano al heroísmo cotidiano, que carece de recompensa, de poderes sobrenaturales (aun contando con la magia), de vida protegidas por el riesgo que acarrea enfrentar a alguien más peligroso que uno mismo. Rin aporta el granito de arena que su padre no podría por estar ocupado en eventos más importantes. A nivel molecular lo que hizo seria nada, pero a nivel sentimental salvó a una amiga y a un grupo de niños, donde los caballeros en brillante armadura fracasaron. Rin triunfó de un modo inesperado: cliché, tal vez, un cliché lleno de esperanza. Tokiomi planeaba detener las imprudentes acciones de Caster y Ryuunosuke, pero solo su hija consigue localizar al maestro y alejarlo de sus presas. Por esto merece un reconocimiento, al menos uno tan diminuto como ella. Por esta razón, las aventuras de Rin nos permiten observar con otros ojos las reacciones de la gente común en un mundo infestado por acontecimientos que nadie puede explicar y que alguien trata de entender y finalizar. Desvío lleno de peligros que acaba con un final feliz donde todo lo demás será muerte y tristeza.

I'm a "Justice Hero"

Excurso. Matou Kariya:

Por más valor que se tenga, no se puede lograr lo imposible. Cuando uno no posee la habilidad ni los medios para completar su objetivo termina desfalleciendo a la mínima señal de peligro. “Al estudiar magia, la primera cosa que uno necesita hacer es aprender, aceptar y conocer la muerte” (Fate/Zero, Vol. II, acto 8, cuarta parte). Un mago sabe que la magia cuesta la energía de su propia vida, y sabe también que su camino lo conduce cerca a los peligros más inminentes. La vida de Rin corre hacia un abismo ante los monstruos pantanosos que Caster dispersó por la ciudad. Esos monstruos marinos, “Chulthu” para ser exactos, son algo con lo que la heroína no puede competir. Salvada por un enjambre de insectos, la niñita se desmaya ante el susto provocado por las feroces abominaciones que revolotean y se arrastran por las alcantarillas y pasadizos oscuros. Cargada por un hombre común y corriente que comparte su deseo de proteger a una niña indefensa, es cuidada y entregada a su madre en el parque donde solían jugar los cuatro formando una familia ficticia, una familia feliz que fue separada por la magia, por sus parientes y el peso de la tradición de sus ancestros. Aoi recupera a su hija desmayada y escucha atónita el nombre de su otra hija abandonada. Observa con terror al amor de su infancia, desfigurado, ausente, la mitad de su cuerpo ha sido devorada por insectos, su ojo izquierdo ha perdido toda movilidad y a quedado congelado en un estado fantasmal, su garganta ha sido destrozada y emite sonidos casi sordos parecidos a palabras, “todo su cabello se había vuelto blanco y su piel estaba llena de lesiones, se encontraba desprovisto del color rosado de la carne y en lugar de su aspecto habitual adquiría una forma sepulcral y un tono gris. El veneno llamado prana, que circulaba en sus venas se podía ver expandiéndose por debajo del tejido muscular semitrasparente, como si su torso estuviera lleno de grietas manchadas con tinta negra… el impacto fue particularmente fuerte en su costado izquierdo y en sus nervios, a tal punto que su muñeca y su tobillo estaban paralizados por completo” (Fate/Zero, vol. I, Acto 1, cuarta parte). El magus de reemplazo observa a la mujer que siempre ha amado y a la pequeña que protegería con su vida. Con palabras de confianza declara su intensión directa, mientras malinterpreta totalmente la utilidad de sus esfuerzos. Dice que va a ganar, salvará a Sakura y reconstruirá su familia rota y quebrada. Esta máquina estropeada funciona gracias a esa idea que le proporciona el combustible del que su sistema escasea. Por más que Kariya se esfuerce, sus sentimientos terminan en tragedia, pues planea salvar a una niña y al amor de su vida al matar a su padre y esposo y terminar con su vida. Ironía. El “héroe de la justicia” es el más humano de entre los maestros que participan en la carnicería, el deseo más común entre los siete invitados a esta sangrienta contienda, pues todos los demás sueñan con respeto, prestigio, alcanzar el origen de la creación, incluso salvar el mundo. No, eso no importa, son adornos, simplemente quiere reunir a una madre con su hija, y en el camino, si es posible, hacer pagar a quienes lastimaron a esas dos mujeres tan profundamente.  En realidad él es un cuerpo sin órganos que merodea por las noches buscando venganza, segado por el odio hacia sus dos grandes enemigos mortales: Matou Zouken y Tohsaka Tokiomi, quienes han causado más daño a la gente que ama. Matou Kariya aprende el significado del rencor y el desprecio. Consumido por la locura, su sirviente refleja ese mismo sentimiento de ira: el maestro de Berserker concuerda con esa personalidad ausente. Mientras que ambos caminan por la ciudad infestada de trampas y asesinos seriales, se enfrentan con sus propias debilidades. Kariya es devorado vivo por una plaga, una plaga física y mental. Este es el camino de un mago que ha caído bajo, sumergiéndose en las entrañas de la muerte.

8 comentarios

  1. ok. me sorprendio como acaba esta reseña ya que el contenido alegre y algo fantasioso del inicio acabo con una escritura tragica y algo melancolica dejandoe con un extraño sentimiento

    7 diciembre 2011 en 18:14

  2. Aunque sea un capitulo de relleno o incluso se le pueda referirse a este como fanservice, debido a que habemos muchos fans de Rin que imaginamos que dificilmente la veriamos en esta entrega de Fate/Zero, se nos hizo un regalo con un capitulo completo para su version loli, como se iba desarrollando la serie, imaginaba que hasta los capitulos de relleno iban a ser buenos, ademas de la heroina, pudimos ver un capitulo mut bien armado, con un desarrollo interesante que nos muestra el inicio de este gran personaje, a la serie en particular, considero que estan haciendo un gran trabajo con ella, ahora me atrevo a decir que es la segunda mejor del año despues de madoka, aunque todavia falta mucho desarrollo , me deja con un buen sabor de boca.

    9 diciembre 2011 en 23:12

  3. Comparto tú opinión Mijogo, yo también considero que el desarrollo de Fate/Zero ha sido muy bueno, y también soy un fan de Rin. Aunque este episodio sea fanservice, sin duda aprovecharon para contar una historia al lado que se desenvolvió con maestría. Me gustó que contaran los orígenes de uno de los personajes más populares del mundo del anime, pues sin duda ella es casi un icono de la cultura otaku, aún siendo loli tiene mucho carácter, y se volverá más tsundere cuando crezca, su versión adulta es un “sex simbol” entre los fans y su versión chibi es demasiado tierna. De ahora en adelante la historia empezara a volverse más y más siniestra, por eso, que algunas cosas terminen bien, es parte de la trama, pues con el recrudecimiento de la guerra se acabara la piedad y las cosas irán cuesta abajo. Después de todo, el mismo Urobuchi decía que Fate/Zero es una historia trágica, pero también una historia de esperanza.

    10 diciembre 2011 en 09:27

  4. Kei

    Hiciste un buen analisis de este cap, aunke para mi este cap no encaja muy bien en lo que es fate/zeo osea poner un final feliz no le venia al caso, mejor lo hubieran dejado igual que en la novela ademas era como un suceso para ke Rin veo como es el mundo y no siempre las cosas van a salir como esperas, es por eso ke no me gusto estos cambios de trama ke se hizo aunke ni es parte importante de la historia, ademas no me creo eso ke una loli pueda dejar asi a un asesino como uryuu , espero que el manga esta tal como esta en la novela.

    23 septiembre 2012 en 01:22

    • Como muchos lo han dicho muy bien, este capítulo de Fate/Zero no fue sino relleno, y también, aunque me parecía innecesario en algunos puntos, creo que pudo haber sido una lección de vida para Rin: los eventos del mundo son independientes de mi voluntad, por lo tanto no siempre ganaremos (al menos deja esa sensación en la novela, y al final de la serie es patente). No obstante, debemos recordar que Rin no es una heroína trágica (como Saber, Iriasviel o Sakura), por el contrario, se trata de una chica dulce que tiene un exterior tosco, por lo tanto le resulta difícil aceptar los eventos traumáticos con los que se enfrenta… Eso y supongo que los productores prefirieron darle tiempo en escena por su popularidad…

      25 septiembre 2012 en 08:02

      • Kei

        En eso te doy la razón Rin no sera de mis personajes favoritos pero debo admitir que tiene mucha popularidad solo hay que ver la ultima encuesta de Type-moon que hubo quedo entre los 5 primeros creo aunque a pesar de todo sigo prefiriendo lo que mostro la novela en como ella se ve mas como una victima que al final recibió una lección y ver que aun le falta mucho que aprender en el camino de ser un mago incluso ahora me pude ver esa parte en el manga de fate/zero y quedo mas apegado a la novela.

        16 febrero 2013 en 01:04

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