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Ben-to 4: La prima del Lobo

Come. Canta. Ama

La Belleza del Lago debe ser la carta maestra de la serie, capaz de conquistar hombres, mujeres y bentos, para que su presentación venga acompañada de su propio opening donde se confirma su semejanza física con cierta idol rubia de la serie Idolm@ster, en particular, cuando hace alarde de su calidad vocal. En realidad, podía decirse que Ayame Shaga sería la idol Miki Hoshii transportada a alguna otra dimensión donde trocaría su fama en las plateas por su celebridad como loba de supermercado, y como buen animal salvaje, la chica desea pelear para invadir y conquistar el territorio ajeno emostrando su hegemonía como especie superior.

 

Ayame Shaga encarna dos arquetipos básicos harto comunes: el primero, la chica coqueta que continuamente trata de ligarse a su interés romántico por más estúpido que este resulte, y en segundo lugar, la relación incestuosa, por ser prima de Satou. Sin embargo, ciertos rasgos la distinguen: es una meganekko fanática del SEGA (lo que garantiza continuas apariciones de Sonic). Fue ella quien inspiró en el joven Lobo Satou el placer por derrotar a rivales más fuertes. En aquellos días solo habría tenido el valor de vanagloriarse con la victoria o por conseguir algún “premio físico’’. Este primer entrenamiento a su instinto de lobo habrá necesitado un empuje más intenso cuando los combates saltaron de la pantalla a la realidad y los golpes se volvieron verídicos. Su prima debió haber tenido siempre esa intuición para mantenerlo constantemente fuera de los combates y una postura dominante y activa en la relación con su primo, también siendo, de lejos, la única -hasta el momento- en mostrar un auténtico interés romántico hacia el muchacho, con constante afecto y posibles intentos de llegar hasta los últimos linderos en esa relación –según afirma- prohibida, otro punto que incrementa el atractivo, aunque los niveles de erotismo se mantienen alrededor de cierto nivel, ya que superar ese punto obligaría a cambiar la estructura de la serie debido a las consecuencias que conlleva, dejando suficiente espacio para que el ambiente de instinto salvaje se mantenga. Ayame también cumpliría los roles de amiga de la infancia, ya que no todo familiar llega a convertirse en un amigo. Esta segunda función implica un tipo diferente de relación, con ciertos privilegios, entre ellos, la confidencialidad. Su forma provocativa de acercarse hacia Satou, teniendo o no reales intenciones calenturientas con el muchacho es fruto de una relación de confianza de larga data que permite que actúen con naturalidad, es decir, con avances y rechazos entre ellos y momentos de privacidad llevados a la ligera con una reacción de excitación mínima por parte del protagonista, circunstancia usada a favor de la rubia en sus continuos enfrentamientos en los videojuegos. Su relación debió haber empezado por el medio de las consolas, donde la comunicación surgía de sus competencias entre ellos, fortificándose por el principio de que las mejores amistades se forjan en las grandes batallas, en este caso, primero de una forma simbólica y posteriormente sustituidos por los puños verdaderos en los combates de supermercado donde  Satou será cordial con sus rivales fuera del frenesí de la lucha, como es con Ayame fuera de los juegos, en el entorno hogareño. Además debemos considerar que los animales son ser atraídos por su misma especie, por lo cual, Ayame y Satou tienen otro punto a favor en un contexto romántico más sólido, ya que ambos pertenecen a la misma especie de lobos peleadores, frenéticos e instintivos, contrarios a Yarizou, que es más fría y certera.

Calificar a Shaga de “loba’’ conlleva una fuerte carga connotativa de carácter sexual, asumiendo que actúa como chica promiscua, comportamiento que proyecta no solo hacia Satou, aunque su primo sea su “juguete’’ favorito, sino también a personas de su mismo sexo, siendo su primera presa conocida la fuyoshi Hana (de quien descubrimos sus aficiones, aunque a los personajes no parece haberles quedado claro, pues Yarizou tiene una pésima comprensión oral y Satu es demasiado casto para entender dobles sentidos tan sofisticados). Conjeturar sobre la sexualidad de Shaga (si es totalmente heterosexual o una bisexual con preferencia mayor hacia un genero que al otro), dependerá de cómo consideremos su manoseos a la meganeko, si apenas se trata de una broma pícara, como vemos frecuentemente en varios personajes femeninos, o si lo hace por que disfruta sexualmente al propiciar el contacto, ya que intentó sacarle el sostén a Hana en dos ocasiones: parece decantarse por lo segundo, lo cual tampoco afectaría su posible canon con Satou, sino que proporcionaría momentos cómico-fanserviceros, como escuchar los grititos agudos de Aoi Yuki. La escena recuerda algunos momentos de Yuru Yuri por la semejanza de ambas rubias, por ejemplo, cuando Kyouko Toshino se aprovechaba táctilmente de su kouhai. La diferencia es que Chinatsu no es dulce como parece indicar su peinado y las posibilidades románticas están cerradas por el propio título de la serie. Cualquiera sea su sexualidad, el momento en la habitación del club y en el cuarto, Satou muestra que Ayame prefiere ser la dominante, la que corteja, la activa en el rol sexual: para eso debe elegir a presas manipulables como son Hana y Satou, y cuando Ume aparece para intercambiar roles, ya que la tall dark and bishoujo es mucho más imponente y activa que la rubia, al cortejarla  pudo dominarla y despojándola del techo de confianza que exhibía Ayame, revelando a una chica avergonzada e insegura. En el caso de Ume,  aunque esté enamorada de su amiga, como no tiene ningún compromiso formal con ella, puede sentirse libre de tener aventuras (probablemente debido a su debilidad por las meganekko). El encuentro entre ambas afectó bastante a Ayame como para tratarla con el honorífico “-sama”, dando a entender que reconoce su superioridad. El vestido también sexualiza más la escena ya que es el mismo que Ume usó anteriormente, ahondando más en la intimidad sin olvidar hasta qué punto la presidente la ayudó a ponérselo.

Este encuentro sirvió para demostrar su lado frágil, contrario a la personalidad desafiante, orgullosa y seductora que mantuvo durante el día. Haciendo otro paralelo con el mundo salvaje, podemos equipararlo al combate por los territorios. Yarizou y Shaga deben ser lobos de alto ranking, y como sabemos, los lobos desean pelear contra rivales fuertes. Relacionado con los manjares, puede que en algún punto, vencer a “lobitos’’ no les proporcione más el sabor que los lobos grandes anhelan, y para recuperarlos, necesitan enfrentarse cada vez contra rivales más poderosos, lo que les permitirá volver a sentir literalmente el sabor de la victoria. Derrotar a un gran rival también acarrea el prestigio de haberlo despojado de su título legendario, creando a su vez otra leyenda. Como la bruja del hielo Yarizou es una campeona invicta, quitarle ese membrete debe resultar placentero.

En el combate del día, Ayame no corría a tomar el manjar: todos sus ataques fueron dirigidos a la bruja, ya que pelear por el bento es solo una excusa conveniente para estimular a Yarizou a pelear en serio. En otras condiciones puede que no lo haga, ya que no activaría sus instintos cazadores. El combate entre ellas fue uno de los mejores hasta la fecha gracias a que la belleza del lago peleo de una forma más creativa que su rival usando palillos, como inspirada por las peleas de Jackie Chan. ¿Cuál es el gusto de ver a dos chicas peleando? La respuesta sería el contexto erótico que posee porque crea una atmósfera hormonal bastante fetichista por los movimientos y los toques. Por su parte, El Mago emprendió contra Satou: debe haber percibido en su encuentro anterior la bestia que late al interior del estudiante, convirtiéndolo en su adversario favorito. Por el momento, pasaremos por alto las escenas que revelan un evento más épico. La terquedad y las inseguridades que Shaga transparentó indicarían que debajo de esa apariencia deslumbrante debe tener un punto débil que trata de enmascarar con su personalidad brillante. Es común que personas con grandes tristezas se escondan bajo capas de felicidad. Por ahora, concluiremos que ella solo subestimó su nuevo entorno y se sorprendió con los resultados. Cuando se tranquilice, mantendrá la sonrisa.

4 comentarios

  1. Apuesto a que Shaga siente amenazado su lugar con respecto a manipular libremente a Satou, quien se rodeada de nueva compañía femenina. Por cierto, te equivocaste con respecto al Mago, el sujeto con el que peleo en esta ocasión es Ren Nikaido, si bien tienen el mismo corte de cabello y un parecido facial asombroso, este último es un miembro de la pandilla de Gabriel Ratchett, que tendrá más preponderancia en el siguiente episodio, al revelar su plan maestro. Y Ume, bueno…

    9 noviembre 2011 en 17:58

  2. davidvfx

    igual, cuando mencionastes al “mago” me que de confundiddo…. Ren Nikaido cierto que guarda parecido por su cabellos color gris pero hay diferencia grandes en sus diseños

    9 noviembre 2011 en 19:31

  3. Batou

    Me encanto este capitulo por ovias razones jijijiji

    10 noviembre 2011 en 12:03

  4. Batou

    Hablando un poco mas enserio las escenas de pelea estuvieron muy buenas Ayame Shaga una muy buena adicion a esta serie

    10 noviembre 2011 en 12:07

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