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Bakuman II 1: Ascendiendo al primer equipo

Esto recién comienza

 ¡CELEBRAMOS NUESTRO POST 1000!

Este invierno, abordaré la segunda temporada de Bakuman. Tiempo atrás, publiqué en este blog un compendio de la primera parte. Esta serie llama mi atención por su cautivadora narrativa y su historia envolvente que predispone a la empatía hacia sus personajes y sus objetivos. El relato desnuda un entorno muchas veces expuesto de manera demasiado superficial en el anime (casi siempre limitándose a poner en escena al mangaka creando su obra). Bakuman profundiza este tema, mostrándonos los diferentes niveles de producción y el trabajo creativo detrás de la gestación de un manga, además del camino necesario para serializar su trabajo, además del desarrollo emocional de los nóveles artistas, debido a la complicación de manejar durante la juventud las relaciones de trabajo y los enredos amorosos.

En la temporada anterior, nos habíamos quedado con la aprobación del manga de Ashirogi-muto para su serialización. Después de mucho esfuerzo desarrollando una y otra idea, habían concretado el manga que los pondría dentro de la revista Shonen Jack (Shonen Jump). Bajo el cuidado de Hattori, el editor a cargo, fueron revisando variados géneros para encontrar el que mejor se adaptara a su modo de trabajo en pareja. Mientras que Takagi se encargaba de diseñar una gran cantidad de historias, todas bastante variadas, Mashiro aportaba los dibujos perfeccionando su arte a medida que practicaba diferentes técnicas (el anime abunda en discursos y explicaciones sobre materiales y técnicas, por lo que sirve de referencia para la creación de un manga): ambos fueron desarrollándose en las instancias que planteaba la revista a través de los muchos concursos que convocaban, una especie de divisiones inferiores, donde tenían que pelearse los cupos para ascender a la liga de honor. La consistencia y la elaboración que Takagi le daba a sus historias sorprendía a todos por la madurez que evidenciaba a pesar de su edad. Respecto del desarrollo emocional, ambos siguieron caminos diferentes: mientras Takagi tenía cerca a Miyoshi (quien además apoya a ambos en su trabajo), comportándose como una pareja común y corriente, saliendo varias ocasiones en citas románticas, Mashiro mantenía una relación a distancia con Azuki. Ambos se apoyaban en sus sueños de ser mangaka y seiyuu, sin embargo, en persona no han podido demostrar su amor llevándolos a dudar de los sentimientos del otro yprovocando ansiedad en sus corazones. Después de algún evento importante volvían a sus propios caminos anhelando el día en que tranquilamente puedan amarse. Hasta ahora todo está condicionado a la posibilidad de conseguir una adaptación al anime; por ello, se justifica su apuro en todos sus pasos.

La entrada a esta fiesta de año nuevo recordaba a una reunión de la mafia: autos negros y caros, guardias por todos lados. Ashirogi-muto ingresan con miedo a este mundo nuevo y extraño, este ambiente VIP donde solamente pocos pueden asentar sus pies y donde circulan mangakas novatos y experimentados. El ingreso a este lugar significó la bienvenida a su nuevo trabajo, aunque haya una diferencia abismal en cuanto a tomos vendidos e incluso en capítulos de anime adaptados que ostentan por cabeza. Los chicos son mirados hacia arriba por muchos de sus colegas que llevan más tiempo en esta carrera pero no han sido capaces de alcanzar los mismos logros que nuestros protagonistas a tan corta edad. Mashiro se encuentra con personas que conocían a su tío en su faceta de mangaka. Aunque conocía muchos de los sucesos que ocurrían tras bambalinas en estos entornos, ignoraba a ciencia cierta el verdadero esfuerzo que solía invertir su tío cuando trabajaba, además de su calidad como artista. Mashiro lo admiraba por su profesión y su obra, pero lo veía como un pariente. En la temporada previa descubren incluso otra faceta del tío: su relación a distancia con la señora Azuki, situación que lleva al sobrino a conocer más de cerca a la persona detrás del manga. Como pensaba su tío, hay muchas cosas que Mashiro le habría heredado como mangaka, menos el dibujo, porque en este rubro, el muchacho lo supera. Cuando se trabaja en el terreno profesional, cualquier empleado es susceptible de cambios en sus condiciones laborales: no puede interferir en las decisiones de la empresa porque estas quedan en manos de sus superiores, por ello, es comprensible el cambio de editor. Además, dada su condición de novatos, es muy difícil que nuestros protagonistas puedan revertir de alguna manera esta situación. Hattori los había formado como artistas del manga, corrigiendo su obra para que alcanzara un público más amplio, y este entrenamiento en las categorías inferiores fue muy importante para su evolución, porque es más fácil moldear a los aspirantes a creadores cuando tienen esa edad. Además, los jóvenes tienden a escuchar de manera más receptiva, pues son conscientes de que los dirige una persona con mayor trayectoria y mejores experiencias. No obstante, la separación será espinosa: durante el período de aprendizaje se arman lazos profundos, además, los muchachos lo consideran un buen editor. Al nuevo le costará ganarse su respeto, pues, aparte, cierta característica del susodicho los hace dudar. En principio, se trata de alguien bastante joven: la diferencia de edad entre quien dirige y los subordinados se recorta. En segundo lugar, su actitud de bufón impide dificulta tomar en serio a una persona que actúa de forma poco seria. El tercer punto, es el factor Hattori: admiran mucho a su anterior editor y estarán constantemente comparando al nuevo usando como criterios las virtudes del antiguo. Sin embargo, como no puede juzgarse a primera vista, esperan que trabajar con el actual les permita conocer mejor su actitud profesional.

El resto de personajes son también bastante interesantes. Al principio, Nizuma se muestra como un tipo bastante raro, cuesta sentir empatía hacia el sujeto debido a su conducta extravagante. Parecería que siempre estuviese escuchando hacia una parte muy lejana dentro de su cabeza y le hiciera caso para todo, pero a medida que nos familiarizamos con su modo de actuar, resulta bastante carismático: trata a todo el mundo amigablemente, siente una gran pasión por lo relativo al manga, disfruta mucho sus historias y tiene una percepción muy intuitiva acerca de la actualidad de su oficio, que lo lleva a estar permanentemente dibujando. Ogawa, el asistente profesional, robó de inmediato la atención de Mashiro pues, sacando a relucir los años de experiencia que carga en el cuerpo, es capaz de adueñarse del estudio transformándose prácticamente en el jefe. Aunque este primer acercamiento solamente sirviera para construir una imagen del espacio de trabajo, presiento que Ogawa será un aporte fundamental para la editorial. Otro personaje nuevo que destacó en este primer episodio es Hiramaru, debido a su curioso ideal de vida: ser un panda, tener asegurados techo y comida y aunque le falta libertad, su único trabajo consiste en ser observado por la gente. Se nota que Hiramaru hace lo que le viene en gana, pero no consigue visualizar las cosas a largo plazo y se desmorona sin oponer resistencia. Debe ser un tormento para su editor mantenerlo motivado: su único punto favorable sería su talento.

Una respuesta

  1. Bien Mijogo! Me alegro que hayas decidido reseñar Bakuman II. Ya vi el epi 2 y está mas que brutal! Espero con ansias tu nueva reseña.
    Me pareció bueno que no iniciaran la serie con un resumen de la primera temporada, pero los que no la vieron se van a sentir perdidos.
    Aun no me acuerdo su nombre, pero el tipo que en la 1ra temporada fue presentado como “rival” al final resultó inofensivo, sin saber qué cosa hacía en la fiesta o publicando un manga. Y Eiji pasó de caerme mal a ser mi favorito. Esa combinación de enajenación y coherencia es alucinante; pero aún me intriga cuál será el manga que mande cancelar (ya que pidió ese favor para publicar el suyo).
    Una cosa que todo el mundo le criticó a la primera parte fue el mal desarrollo que le dieron al romance de Saiko y Azuki. Está bien, yo como que les entiendo, pero no se pasen, hasta el opening gritaba “esta es una serie romántica”, y al final quien más salió ganando fue Takagi… Espero que esta vez le den mejor tratamiento a la relación, pero aún si no fuera así, me la voy a ver todita.
    Gracias por tu reseña amigo

    14 octubre 2011 en 19:37

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