Tu pasaporte en español para disfrutar de un fuwa fuwa time intelectual

Hanasaku Iroha 24-25: Blitzkrieg Bop!

Hey ho, let's go!

El clímax ha llegado. La bomba ha explotado. Se forman en línea recta, cruzando a través del viento, perdiendo la cordura. Una guerra relámpago que divide a la familia, separa a los amigos y destruye los sueños. La noticia del cierre del Kissuiso pasó de ser una preocupación a convertirse en una amenaza, una afrenta para los empleados, una razón para rebelarse y romper las ataduras que los sujetan bajo el férreo mando de Sui Shijima. Casi emulando lo acontecido en Libia y Egipto, la revolución gestada en el interior de la otrora pacifica posada por poco y arrasa con todo lo bello que hemos podido conocer en el breve tiempo que tenemos visitándola. Los vientos de cambio soplan con la fuerza de un huracán, aclamando una transformación muchas veces pospuesta. La cuestión es a qué bando vas a apoyar, si estarás con la anarquía o el tradicionalismo. En medio del fuego cruzado, Ohana no logra hacer de pacificadora como antes; y estando al borde de la crisis, la ayuda aparece como caída del cielo.

Love Psychedelico

La emotiva confesión de Ohana hacia Koichi tuvo que ser pospuesta hasta la finalísima de esta serie, dejando en ascuas a toda la afición deseosa de presenciar la tantas veces postergada unión entre los enamorados. Lástima por aquellos que esperaban ver nuevamente en acción a la meganekko. Los tres minutos que dedicaron al encuentro de ambos, sin embargo, fueron suficientes para asegurarnos que el final será como lo predecimos. De su breve conversación pudimos entender con claridad algunas cosas. Koichi definitivamente está enamorado de Ohana. Si existiera una forma más intensa de escribir enamorado, la usaríamos, ya que es casi como si el muchacho transpirara amor por la rubia. Tal como lo comentó Rolo2k, tal clase de amor es rarísima de hallar en estos días, ya que excluye por completo el lado carnal, comportándose con completo dominio de sus impulsos, y por el contrario expresando sus sentimientos de poéticas maneras. Desde los detalles deslumbrantes, como la decisión de conservar el sabor del café bebido en compañía de su amiga, hasta la forma de ver su entorno por la ausencia de su amada, todo lo que hace y piensa va en relación a Ohana. Para él, su mundo era ella, y al tenerla lejos, solo vivía con la idea de volverla a ver, en gran similitud a Takaki Tono (Byosoku 5 Centimeter), pero de mejor forma, ya que Koichi no se ve limitado por el tiempo ni la distancia. La intervención de Ohana no deja de ser desacertada, pero nuevamente sobresalen las cualidades de Kou-chan permitiendo que sea ella la que decida el momento adecuado para iniciar la relación. Para él, las lágrimas de la niña deberían ser el mejor indicio de que está siendo correspondido, y la invitación para visitarla en su nuevo entorno después de oír lo impactado que quedó con solo ver una grabación de la posada, puede ser interpretado como una respuesta positiva. No es que sean presentados como personas extraordinarias, irreales, inexistentes, debido a su capacidad para reprimir de esa manera sus sentimientos. Al final del encuentro, Koichi echo a gritar presa desfogando su nerviosismo y frustración. Ohana no podía evitar llorar pensando no solo en Kissuiso, sino por la intensidad de sus emociones y el deseo de zanjar la deuda pendiente con los sentimientos de su amado. Retratar el amor romántico de esta manera idealizada, lejos de parecer exagerada, se aprecia como un pequeño homenaje al verdadero amor, aquel que ya está en extinción.

Anarchy in UK

Toda guerra tiene una razón de ser, sea esta válida o no. De forma inesperada pero casi sincronizada, todos los miembros del mesón empiezan a sentir la pegada de las cruciales palabras de la Ookami, viendo que, aunque el infortunio no va a acabar con su futuro, sí pondrá fin a sus felices días en compañía de amigos queridos. Para Minko, su tsunderismo innato no le permite contenerse al enterarse de su inminente alejamiento de Tohru, ahora que las cosas han empezado a mejorar entre ambos. Los sentimientos de Minchi se revelan con más claridad que los de Ohana, ya que sin temor es capaz de expresarle con lágrimas a su mordaz jefe su congoja al ser dejada atrás por sus mentores. Es cierto, no termina una relación estando separados, pero el solo hecho de pensar que estarán separados sí causa desasosiego. Dejando de lado el hecho de que la escena se resuelve de forma cómica (revelando detalles sorprendentes que por la temática de esta reseña no vienen al caso), en este punto se enciende la llama que lentamente se transformará en un incendio descomunal. Este fuego es avivado por las palabras de Sui, que no toman en consideración el momentum que se empieza a vivir la vieja posada, cortesía de Satsuki. La resistencia de la Ookami por cerrar Kissuiso contra viento y marea definitivamente es desconcertante, tomando en consideración que llegados a este punto toda la cuadrilla de trabajadores se ha encariñado con el lugar y la posición que ocupan. Es tan denso el aire que se respira que hasta la apacible Nakocchi pierde los estribos ante la desazón.

Después de la desazón viene la rebelión. Por supuesto, las reacciones de Renji, Tohru y Tomoe son sorprendentes porque nunca se les vio insubordinarse ante la gerente, mas en el caso de Enishi esto se veía venir. Pese a su comportamiento débil y sumiso frente a las mujeres, como varón su orgullo le impulsa, y le ha impulsado, a intentar salir de ese encasillamiento como segundón de todas, de su madre, su hermana, y ahora de su esposa. Al ver comprometido su futuro como heredero de Kissuiso, Enishi ve la oportunidad de romper las cadenas que lo atan como vasallo, dejando salir toda la rabia acumulada por años. Hasta cierto grado es comprensible que después de tanto tiempo de servil sumisión, la presión de los eventos y la terquedad de Sui colmen la paciencia de todos los trabajadores; pero siendo el caso que la abuela no se ha hecho perder el respeto con su postura, definitivamente la rebelión no está justificada. Después de todo, debieron haber comprendido que por más autoritarias que sean las decisiones de la Ookami, siempre han resultado en beneficio para el Kissuiso, y en su posición de empleados están en deber y la obligación de obedecerla sin chistar. Atreverse a desafiar la autoridad de la dueña es una locura. Por más que se esfuercen y logren resultados positivos, eso no aseguraría que sigan formando parte de la posada amotinándose y pasando por alto a la fundadora del lugar que quieren, la razón por la que el Kissuiso existe, y la promotora del estilo y las costumbres que lo han convertido en más que un centro laboral, en un hogar. Al contar con el apoyo del joven amo, se sienten con la motivación de gestar la insurrección más pintoresca de esta temporada, convencidos de mientras estén unidos, jamás serán vencidos. Es triste contemplar como las cosas se salen de control justamente por tomarse el asunto tan personalmente, como una guerra contra Sui, cegados por la consigna de no perder ante ella. El esfuerzo conjunto es válido, pero el cambio en la atención es contraproducente, porque deriva en restarle al Kissuiso su verdadera esencia. A lo largo de la serie hemos visto los múltiples esfuerzos por modernizar el local, y llegábamos a la conclusión de que lo mejor era permanecer auténticos antes que innovadores; pero si cambiar significa llenar tan agradable lugar de gritos y riñas, es preferible permanecer antiguos y escuchar gritar a una sola persona en lugar de no poderse oír porque gritan todos. La idea de aceptar más reservas fue ambiciosa pero desmedida, poco razonable pensando en la cantidad de empleados. Asusta la nueva actitud de la gente, en especial Renji y Tomoe. Es cruel ver como entre gente que era tan unida se forman dos bandos antagónicos solo por el simple hecho de apoyar u obedecer a la gerente, sin poder reconocer contra quien se está luchando en realidad y lo que se está logrando en consecuencia.  Para Enishi los resultados son aún más adversos, acabando por comprometer la integridad de sus amigos y su propia autoestima. No puedes madurar de golpe en un solo día por más empeño que le pongas.

Todo parte en sí de Sui y su incomprensible decisión. ¿Qué macabra idea le motiva a acabar con los sueños de su grupo de colaboradores? Sus palabras revelan su verdadera identidad de varias formas. El problema es comparar el propósito por el que nació el Kissuiso con el que tiene ahora, no por la mejoría en el servicio sino por la pérdida de la emoción que provoca el aprendizaje en el arte de atender y complacer al cliente; la ilusión de formar algo desde cero, no de darle continuidad al propósito de otra persona. Lo que la abuela no entiende es el hecho de que los sueños de ella y su esposo se convierten en los sueños de todos los que trabajan y viven en la posada. Al contarle a su nieta su historia como gerente y madre, Sui revela su lado más narcisista, aferrada a la propuesta de su difunto esposo de hacer de la posada un lugar para hacerla feliz exclusivamente a ella. El quid del asunto no estriba en compartir o no los sueños, sino en cierto resquemor por haber hecho las cosas mal al obligar a los demás a que sigan el patrón establecido. Al fin y al cabo, no habría Kissuiso sin Sui. Decir cosas tan egoístas con tremenda tranquilidad requiere cierto nivel de temple que nuestra venerable abuela posee y demuestra de forma impecable, incluso estando muy enferma. No la disculpamos por forzar a sus empleados e inclusive a sus hijos a vivir sólo para complacerla, haciendo gala de sus dotes de dictadora. Hasta el deseo de Sui de que Satsuki dirija el Kissuiso aparece como fruto de su egoísmo. Visto así se hace comprensible porqué la hija no quiso vivir de esa forma, y su repulsión original hacia su primer hogar. Reconociendo que aquel bello regalo de su esposo ha perdido razón de ser, Sui simplemente quiere liberar a todos de la pesada carga que cree haberles impuesto, aunque al final haya logrado imbuirlos de aquel sueño.

La conversación que sostienen propicia el entendimiento entre abuela y nieta, siendo para Ohana una experiencia enriquecedora comprender (parcialmente, ya que la hobiron es muy lenta con esas cosas) a la matriarca de la familia Shijima. Sin siquiera pensarlo, de esta forma se pone en el bando contrario al de su actual familia. La parcialización de los anteriores amigos tomando como excusas situaciones laborales es tonta, pero sugiere motivaciones racionales. Las lágrimas de Minko evidencian que no solo se trata de su frustrado amor por Tohru, sino de la posibilidad de que su sueño se rompa, su anhelada vida junto al  cocinero y sus apreciados compañeros; y que Ohana aparente no sentirse triste por ello. El punto es cuánto cariño le ha llegado a cobrar a su hobiron, por más que le saque de quicio con frecuencia. Pareciera como si Ohana apoyara la idea de cerrar la posada, y eso provoca la ira santa de la tsundere. Recibir posteriormente el encaramiento de Tohru le revuelve la mente pensando en si de veras ha cambiado; y en su anterior conversación con Nako se sintió un aire dolido en sus palabras, aludiendo nuevamente a la diferencia de significados entre “esforzarse” (ganbatteru) y “esforzarse” (bonbotteru), demostrando que esta última palabra de seguro implica una mayor intensidad en lo que respecta al sentimiento, a la actitud de la persona que se esfuerza con un motivo correcto. Aquí hay algo que todos debieron reconocer y aceptar: el Kissuiso ha cambiado desde la llegada de Ohana. Meditando, la niña reconoce que sí tenía la ambición de brillar (¿hace cuánto que no escuchaba esa palabra de sus labios?) al llegar a la posada, pero sin que nadie se diera cuenta – ni ella misma – su meta cambió al hallar en la vieja casona más que un escenario para lucirse, un hogar. A su vez, logró motivar a todos a ponerle verdadero empeño (bonboru) en sus labores, lo que hizo que se ganara el aprecio y cariño de ellos. Justo cuando la situación empieza a dañar emocional y físicamente a los trabajadores, se suscita un verdadero milagro.

Love, Peace and Understanding

En pleno campo de batalla, se da lugar uno de los hechos más conmovedores de esta serie. En medio de tiroteos y apuñalamientos, el lastimero clamor de Nakocchi pidiendo que le devuelvan su amado Kissuiso logra ablandar la postura de los anarquistas. De hecho, la actitud de Nako es la más razonable de todas, estando dispuesta a aceptar la opinión del otro bando antes que seguir con el triste espectáculo. A partir de ese punto, la magia se apodera de la posada para dar paso a hermosas postales que quedarán grabadas en las retinas de todos los que somos fans acérrimos de esta serie. Sobresaliente la humildad de Sui al aceptar colaborar con los que luchaban contra ella, sin perder ni un poquito de su dignidad, con ese peculiar estilo que la caracteriza. Se le ve dispuesta pero formal, como parte de su obligación como miembro del staff. Su actitud conciliadora parece disuadir a todos los demás de su nefasto proceder, y poco a poco se recobra la naturalidad que siempre caracterizó al Kissuiso por encima de Fukuya y otras posadas. Pudo parecer precipitado, pero la llegada de Satsuki se venía anunciando desde hace buen tiempo, y traerla de vuelta en este momento en particular fue magistral, haciéndola participe del alegre alboroto de servir en una posada mágica. De repente es como si todos abrieran los ojos y empezaran a ver nuevamente qué es lo que hace del Kissuiso el maravilloso establecimiento que siempre ha sido, redescubriendo lo bello de laborar al estilo Sui. Cooperando unidos como siempre debió ser, las cargas y obligaciones se hacen más llevaderas, todos se sienten motivados a trabajar, y pese al cansancio, una sonrisa puede iluminar sus rostros. Hablan las imágenes.

Esta historia ha tenido como base desde el principio la naturaleza y dificultad de los cambios. Nos queda claro que no solo los adolescentes deben cambiar, rumbo hacia la madurez, sino que aun los adultos y hasta los viejos deben plantearse constantemente la posibilidad de hacer reajustes en su forma de vivir y ver las cosas, con el objetivo de ser mejores personas. Todos estamos en el derecho de cometer errores, y a veces acarrearlos por largo tiempo; pero siempre es agradable la disposición de enmendarlos y corregir nuestro sendero, abriendo los ojos a nuevas perspectivas que pueden deparar gozos y satisfacciones. En esta ocasión todos los personajes (hasta Mameji) fueron influenciados por la ola de cambios, adaptándose a las circunstancias. Se nota un saludable cambio aun en la terrible Satsuki, dispuesta a ayudar y aceptar humildemente la posición de Enishi como jefe, y obsequiándonos la mejor escena desde el episodio 11, la cual adorna la portada de esta reseña. Se dice que los inteligentes aprenden de sus errores, pero los sabios aprenden de los errores de los demás. Sea cual sea el caso, los integrantes de la familia Kissuiso han aprendido valiosas lecciones sobre la unidad y la sumisión. Sui no se equivocó al implantar un estricto control sobre su posada, pero que sin quererlo dio origen al mejor sistema de administración pública, uno que funciona en base al disfrute del cliente. Hallar la felicidad en dar más que en recibir: esa es la base sobre la que descansa la vieja pensión. Conociendo este secreto, podemos afirmar sin lugar a dudas que el que no vive para servir, no sirve para vivir.

7 comentarios

  1. Quiquedt

    Gran reseña de la serie, del desarrollo de los eventos y las actitudes de los personajes. Quisiera agregar que en el grito de Koichi, al final del encuentro, tambien vi en eso emocion y felicidad por parte de él.
    Me ha gustado bastante esta serie y varios de sus personajes, la considero una de las mejores de la temporada.

    22 septiembre 2011 en 06:01

    • Tienes razón. Interpreté el grito de Koichi como un “qué dificil que es contenerse!”; pero también pudiera ser un “que emoción!”. A todos nos pasa cuando nos dan el sí.
      Desconozco si será muy popular (es fácil ver qué series son populares, como PMMM), pero a los que nos gusta nos parece fenomenal

      22 septiembre 2011 en 22:50

  2. davidvfx

    vayay como dice el dicho mas tarde que nunca, y que Ohana se declaraya casi solo dos ep del final pero lo HACE.

    La tan esperada resolucion, por que no es mentir que yamas de alguno, entre ellos yó, ya deciamos: ” y que lo encuentra ya con novia lo mas seguro”. Pero alegremente vemos que no fue asi y es que el quems arriesgaba era Ko-chan ya que en la actualidad de nuestra sociedad que la novia se vaya a vivir a otra ciudad es sinonimo de Corton sin decir palabras o que te pondra el cuerno, igualse aplica a la inversa del genero.

    la mencion que haces Benjaminn con Takaki Tono (Byosoku 5 Centimeter) pues no es que se mejor la resolucion si no que es aunAntitesis de la peliculaya que aqui las cosas resultaron diferente ya que Ohana no dio por perdida sus sentimientos y la relacion en cambio la niña de Takaki Tono (Byosoku 5 Centimeter) desde la despedida dio por todo perdido el chico al igual que Ko no podia olvidar y es el unico qque mantuvo la esperanza… hasta la escena final que tristemente, a mi interpretacion es cuando decide dejar todo atras… bueno podria hablar de interpretaciones de esta pélicula y del pv extra que tiene una reinterpretacion del final con los niños que podria planterotra cosa pero es que es tan largo que me lo reservo.

    Las razones que con Ookamiha expresado me han llegado a ser convincentes y es que eslo mismo que la ultima llecion de padres a hijos y es la de dejar el nido para vuelen ya es dejar los encerrados en microcosmo del hogar solo limitaria sus posibilidades y es que los trabajadores no logran ver eso, a veces la partida es dificil pero al igual que elhogar en cual has vivo toda la vida la partia es dolora pero es nesesari si no el estancamiento seria una sentencia.

    Algo curioso que comparto contigo es lo fuera de control que se les fue las cosa de las manos a los trabajadores, ya que en lugar de salvar Kissuiso estaban destruyendo le sentido y ser del lugar, curiosamente Nako que es la unica que pudo dar palabras correctas a la razon de por que salvarlo tambien se dio cuenta que la menra en que lo hacian destrui lo que querian proteger, es como en un cancer terminal que por querer alargar la vida hacemos sufrir mas a la persona o en un grupo de musica donde la la quimica no da mas y querer a largar lo inevitable solo da un producto de mala gana y mala calidad… bueno varias reinterpretaciones se pueden dar pero igual ya esta dad la idea.

    dejando esto atras ya que no uedo agregar mas ya que esta todo dicho es que Ookamiha ya esta queriendo dejar todo pendiente hecho, como el conocer al futuro esposo de su nieta y darle la bendicion, por eso dejo que el apocento donde ella descansa sea el lugar para ospedarse, no se si Ookamiha vaya a dormir en ese lugar poniendo a Kou mas nerviso que cuando estuvo solo con la madre de Ohana.

    la madre de Ohana llega en un moento que mas parece la reunion en que se decidira quein esel quedara acargo del lugar como si de un testamento se fuera hacer…. y es que de verdad solo esto queda el destino del Kissuiso … aun que siento que nos plantean un DeadFlag para Ookamiha.

    24 septiembre 2011 en 17:14

  3. Tamaño comentario!!!
    Extraordinarios puntos que mencionas. Aunque ya se pueden interpretar las palabras de Ohana como una declaración, parece que en el último episodio, (mañana!!! no lo puedo creer! no quiero que llegue mañana!!! No quiero que se acabe!!!) por fin la hobiron le dará la ansiada respuesta al fiel Koichi. Esto ya deja el drama para ser un shoujo, pero esperemos para ver qué pasa. Lo peor sería que nos salgan con un final demasiado abierto.
    Lo de Byousoku 5 Centimeter era solo por Koichi, en el sentido de no haber olvidado a su amada. Y te apoyo, esa película es para pasar no horas, sino semanas o meses hablando de ella. De hecho, es mi carta de presentación ante la gente que hace gesto cuando les digo que me gusta el anime. Si critican y me encasillan en Goku y Sailor moon, les pido que la vean y después me digan qué les pareció. Así he hecho muchos amigos con los que ahora veo anime… Y yo tambien interpreté el PV extra como otro final!!!! Makoto Shinkai es inmenso.
    En lo personal, creo que la decisión de la Ookami llega muy tarde. Debió darse cuenta cuando Satsuki se largó de casa; y pensar en su hijo, que era apasionado de las películas. Pero por más errores que cometiera, igual la gente del Kissuiso hizo peor malogrando casi por completo la indentidad de la posada. Las comparaciones que pusiste me hicieron pensar en cuantas bandas conozco que llegaron a ese nivel, y aunque soltaron discos calificados de “mediocres” todavía tenían detalles prodigiosos (Audioslave – Revelations p.ejm)
    Y tienes que reconocer que Satsuki hizo su aparición justo en el momento preciso para su redención, con su familia y con la audiencia. Ya no sé si quiero o no quiero ver mañana la final de la serie que más cariño le he cobrado, ya que es la primera en la que puedo desatar al crítico que tenía adentro.

    24 septiembre 2011 en 23:16

  4. rolo2k

    Wow, ver de nuevo reunido al clan Shijima y esta vez en plena acción fue magistral, no en balde adorna la portada de esta reseña.
    Dos episodios realmente densos, muy apropiados para prepararnos el viaje hacia el gran final.
    Me parece muy interesante la alusión que hace Benjammin a la película Byosoku, en especial porque hasta ahora no me había percatado del parecido entre Takaki Tono y Koichi (a mi parecer un detalle subliminal de los señores de PA Works), sin embargo coincido con la opinión de davidfx en que el enfoque que da HanaIro con respecto a los amores a distancia resulta en una antítesis de dicha película, pues tratándose de Koichi y Ohana se aplica muy bien la frase que dice “la distancia en un viento que apaga el fuego de amores pequeños y aviva el fuego de los grandes amores…”, queda pendiente el desenlace del ansiado encuentro y la tan esperada declaración de amor… aunque todo parece indicar un buen desenlace.
    También coincido con Benjammin que el grito aparentemente desaforado de Koichi tras la partida de Ohana llevaba mucho de desahogo y frustración, más no de desesperación.
    A lo largo de esta historia hemos sido testigos de la gradual humanización del personaje de Sui Shijima, la férrea Ookami de Kissuiso, primero en pequeños y sutiles detalles y luego en acciones concretas, pasando de ser una mujer severa, dura, insensible y quizá hasta cruel por momentos, hasta ser humilde, condescendiente, comprensiva y hasta afectuosa con su nieta, mostrándose a sí misma como una mujer que durante años la luchado por mantener vivo el sueño que forjó junto a su esposo de hacer de kissuiso el lugar que es. De la breve conversación con Ohana en el capítulo 24 sabemos que su deseo de cerrar la posada obedece a su intención de “liberar” a sus descendientes y empleados, dando por sentado que sobre ellos pesa la obligación de seguir su legado; sin embargo en ello radica también un planteamiento egoísta, puesto que considera que nadie es digno de continuar con su sueño (pese a que Hanishi y la misma Ohana le han expresado abiertamente que desean hacerlo). Fue necesaria la crisis suscitada al interior de la pensión, el accidente de Tomoe y sobre todo la prudente y sincera opinión de Nako para hacerla comprender su error.
    De nuevo fue gracias a Nako y la oportuna aparición de Satsuki (y con esto salda la deuda que tenía con nosotros desde el inicio de la serie) quien al igual que su madre aceptan con humildad servir como un empleado más, que todos recuperan el verdadero espíritu que forjó kissuiso.
    Debo añadir que me pareció muy agradable la breve escena entre Minko y Tohru, cuya relación también parece ir por muy buen camino.
    Viendo hacia trás pienso que haber enviado a Ohana a Yugasagui fue la mejor decisión que Satsuki pudo tomar… ¿o acaso fue premeditado?
    Todo queda listo para el encuentro final en el festival de Bomburu.

    25 septiembre 2011 en 00:07

  5. La naturaleza y género de Hanasaku Iroha se corresponden con esta suerte de amor casto (dejando de lado que Japón sea un país de contrastes, entre extremo conservadurismo y perversiones extravagantes). No creo que el interés de la serie sea descarnalizar el amor, sino poner en escena las ilusiones de adolescencia que alimentan el aprendizaje. Ohana sufre, pero también roza la felicidad a partir de esos sentimientos y ellos la conducen en su camino hacia la madurez. Sobre la expresión poética, estoy muy de acuerdo contigo, sin embargo, he observado que son metáforas muy cotidianas como esta imagen de los frejoles que se quedan al fondo de la lata de sopa. Son imágenes cercanas al espectador y por ello, muy humanas. Esto evita que se asemeje demasiado a un shoujo, donde predomina la idealización. Hanasaku Iroha es un melodrama intenso, pero nunca se distancia de su público. Ohana encarna una ética, pero no deja de ser una chica normal en proceso de crecimiento.
    Recuerdo que en privado te pregunté quién podría heredar el Kisuisou. Por ahora, Sui es imprescindible y aunque Enishing quiso imponerle un giro personal, terminó cometiendo ese error del cual su madre pretendía prevenirlos: negarle a la posada su espíritu, su estilo, su propósito. Enfocarlo como un negocio pudo parecer más moderno, una necesidad de adecuarse a los tiempos, pero incluso desde una perspectiva empresarial, era un desatino pues le quitaba al Kisuisou su “ventaja comparativa” frente a otros establecimientos. Al parecer, Enishi comienza a comprenderlo (aunque a su esposa nadie le arrebata las ganas de convertirse en la nueva Ookami).
    Nako, la mejor entre todos… desde hace varios episodios. Aunque al principio parecía un personaje retraído y sin discurso, es quien mejor se comporta durante esta crisis y quien opta por alzar la voz cuando era necesario. Sobre Satsuki, todavía no termina de persuadirme una madre capaz de abandonar a su hija donde la abuela (en plan de empleada, antes que nieta) para huir con su pareja, pero aunque haya sido deficiente en sus responsabilidades como progenitora, al menos se dignó a colaborar. Finalmente, Ohana reconoce que ha encontrado una nueva familia en la posada. Pese a lo asumido por Minko, ella no tiene “otro lugar a donde regresar”, porque ahora ese hogar es el Kisuisou.

    25 septiembre 2011 en 00:12

  6. Nunca supe cómo expresar EXACTAMENTE lo que acabas de decir. Esto de que “Ohana sufre, pero roza la felicidad a partir de esos sentimientos”, traté de explicarlo en alguna oportunidad; pero tus palabras lo dicen de la forma simple y directa como debe ser. Ese inexplicable y hasta contradictorio sentimiento de regocijo en medio del dolor…
    Y lo de los frijoles no hallé como darle aplicación, pero también me llamó la atención. Era como si Koichi intentara decir “no voy a perseguir lo que está lejos de mí, sin antes valorar lo que tengo cerca”. La exposición está guiada por un sendero ético, casi se diría idealizado en el sentido del desarrollo a partir de valores morales, pero sin perder su sabor terrenal, cotidiano.
    Dado que todos tenemos nuestros puntos de vista distintos, alguien podría verlo utópico, otro lo vería real.. esa clase de confrontaciones y discrepancias en el anime, cosas que en otro contexto se tomarían como “simples por venir de un programa de televisión”, pero que tienen el potencial de poder ser analizados y desglosados, las aprendi aquí, y de tí Serious.

    25 septiembre 2011 en 14:10

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