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Usagi Drop 10-11 (FINAL): Mejor de lo que esperabas

Y fueron felices para siempre

De forma casi subliminal, dentro del ending se camufló una frase que aparece en todos los volúmenes del manga de Usagi Drop, a saber, don’t you think this world is better than you expected? Este bello enunciado resume de forma sencilla pero poderosa la temática en la que han girado los once episodios de esta hermosa oda a la paternidad y el amor filial. Las dos entregas finales nos han expresado con magna maestría la infinita felicidad que proviene del sacrificio, la indestructible unión que puede forjarse entre dos almas distintas, la innata necesidad de todo ser vivo de disfrutar de compañía, la vigencia de valores morales que en tiempos modernos se creían perdidos, y lo bella que sigue siendo la vida pese a desgracias y percances. Desentrañar todos los aspectos abarcados en esta serie es un titánico trabajo que a nivel personal considero imposible de realizar sin quizás enturbiar con palabras aspectos que simplemente pueden ser apreciados y disfrutados visualmente. Intentando cerrar de forma digna el análisis de esta producción, nos sumergimos en el último de los retos a los que Daikichi hace frente: mirar hacia su futuro junto a Rin con optimismo.

Fiebre de sábado por la noche

El desarrollo de Daikichi en su faceta de apoderado de Rin ha alcanzado un punto en el que ya no considera su estado como temporal, dudando sobre si podrá o no cumplir con todas las responsabilidades de la paternidad. Ahora que tiene cierto dominio de las artes de la educación y la crianza, empieza la autoevaluación, un proceso por el que se compara a sí mismo con otros padres y se mide con esa regla para ver si está alcanzando el nivel requerido, si está siendo un buen padre para la maravillosa hija que le ha tocado tener. Dado que es un defecto humano esto de compararse a otras personas – defecto que en ocasiones es compulsivo e inevitable -, inconscientemente Daikichi aprovecha toda ocasión para contrastarse con sus pares femeninos o masculinos para hallar una respuesta, la sensación o confirmación de que su proceder es el adecuado, que no está fallando en algún aspecto. Al conocer a Mi-chan, padre de Sayaka, su mente hizo las comparaciones del caso por default, en cuanto al aspecto físico primero, y luego en actitud hacia la prole. Hasta cierto grado, por naturaleza las personas que son agraciadas nos repelen a los que no lo somos, y probablemente debido a ello, Dai-chan se sintió inferior a Mi-chan, viendo su propia actitud fruto de un impulso y no de una decisión seria. Mi-chan cambió un estilo de vida que para muchos sería ideal por uno más sufrido, todo gracias a su hija, dejando ver la clase de persona que es, lejos del estereotipo existente alrededor de los modelos y su frívola vida. Demostrando sencillez, rápidamente socializa con Daikichi convirtiéndose a la postre en un aliado para su congénere. Al formar un trío junto a Nabe-chin, Daikichi siente que da un paso más hacia la consecución del verdadero status de “padre” para Rin, y sin darse cuenta, halla, no puntos de comparación, sino puntos de apoyo emocional y mental. El relacionarse con otros en su misma condición también le brinda la oportunidad de aflorar sus virtudes morales siendo de gran ayuda para Yukari, que aún con su experiencia, es delicada y susceptible. En su rol de padres solteros, ambos necesitan con urgencia del ánimo que brinda la compañía de un cónyuge, y mientras Daikichi y Nitani-san van afianzando su mutua amistad y colaboración, se deja la puerta abierta para una muy posible relación sentimental. Poco a poco a las dos familias monoparentales  se les va viendo como una sola, tanto por la afinidad como por la recíproca asistencia entre padres e hijos.

La importancia que tiene Yukari en la vida de Daikichi y Rin se pone en evidencia al caer esta última víctima de la fiebre. Valgan verdades, las enfermedades infantiles son una constante preocupación para los progenitores, no solo por los desvelos y la labor añadida que significan, sino por el contemplar el padecimiento de un indefenso ser querido sin poder hacer mucho por ayudarle. El niño podría no estar preparado para aguantar el embate de las dolencias como lo haría un adulto. La inutilidad emocional de Dai-chan sale a flote, no porque le sea imposible soportar esta adversidad, sino por los abrumadores sentimientos que lo invaden, sintiéndose impotente al no saber con exactitud qué hacer para aliviar a la pequeña. A su vez, se hace claro su sincero interés por el bienestar de su protegida, tomando la enfermedad con seriedad. Al ser primerizo en el cuidado de un niño enfermo, podemos entender el tamaño de su frustración, ya que sus gestos describen la conmoción interna que experimenta viendo a su amada niña sufrir por la fiebre, al punto de hasta desear estar en su lugar con tal de aliviar su dolor.

Las oportunas palabras de Nitani-san le proporcionan el equilibrio que debe mantener ante la desgracia, como varón que es, manteniendo la calma para no caer en la desesperación, la que obra en contra cuando nos hallamos en problemas. Aún si son palabras comunes, recibir ese tipo de apoyo es invaluable cuando la soga nos aprieta tanto que no podemos respirar. Estando fuera de esa responsabilidad, puede ser sencillo menospreciar el desasosiego de Daikichi por algo tan cotidiano como una fiebre; pero visto dentro de su real contexto, por más común que sea una enfermedad, la reacción de los padres siempre será poner como prioridad la salud y el bienestar de su descendencia, no pudiendo evitar el ser afectado por el dolor ajeno. El apoyo de Yukari fue más allá de las palabras, ya que a costa de sacrificios personales demostró su interés y amor por sus actos, asistiendo a ambos enfermos. No nos equivocamos al decir que se trata de amor de la madre de Kouki por Rin, ya que si bien a la rubia es imposible no amarla, entre ambas familias ya casi no existen barreras que los separen, y la filiación se hace implícita. Si, como dice la madre, “Rin estará bien mientras Daikichi esté a su lado”, Daikichi estará bien mientras Yukari esté a su lado.

XOXOX

Poco a poco las expresiones de cariño entre padre e hija se han hecho más naturales y espontáneas, evidenciando la capacidad que todos tenemos de mostrar y recibir afecto. Al ser una niña, Rin precisa esas tiernas muestras de amor, y contemplamos con agrado como ha llegado a amar intensamente a Daikichi, más que como padre, como amigo. Si pensamos en la torpeza y tosquedad de Daikichi al comenzar a vivir con Rin, y luego presenciar la escena final del episodio 10, en la que de forma tierna el hombre toma en sus brazos a su preciada pequeña, entendemos el gran efecto que esta relación ha tenido en ambos, forjando más que una amistad una interdependencia entre los dos, al grado de aseverar que se trata de una familia real, más real que muchas familias de la realidad. El afecto familiar no sólo se siente, sino que se expresa tanto en palabras como en hechos. Una caricia vale más que mil palabras. Estos son en realidad los pilares sobre los que descansa un hogar, ya que sin importar las carencias económicas o las limitaciones físicas que existan, todos los miembros de la familia deben sentirse identificados con la misma, sentir que son parte integral de esta, brindarles la seguridad del arraigo que tienen en el seno familiar ratificándoles, por medio de efusivas maneras, el amor que se les tiene.

A propósito del amor y el cariño, la creciente tensión afectuosa entre Yukari y Daikichi genera especulaciones de todo tipo. Sigue sorprendiendo el respeto y formalidad que existe entre ellos, al llevar su amistad con decencia y decoro, sin las presiones típicas de este tipo de acercamientos. Es como si ambos se dieran cuenta de lo que está sucediendo, pero no quisieran precipitarse a apresurar una relación que por sí sola se está desarrollando. No se necesitaron muchas visitas, encuentros solitarios o largas conversaciones íntimas para forjar un vínculo de aprecio mutuo, bastó quizás con la disposición a hacer nuevas amistades de forma normal, y dejar que la naturaleza haga el resto. La cercanía que tienen debido a los hijos sirve como disimulada excusa para frecuentarse, no sólo por intereses románticos, que no son explícitos, sino por la estima y confianza que bilateralmente se inspiran. Ya que todo apunta hacia el inminente inicio de una relación sentimental entre los dos, la pregunta podría ser cual sería el momento apropiado para el inicio de la misma.

Daikichi todavía tiene muchas cosas que aprender en su camino por los senderos de la paternidad, pero su buena actitud y las amistades de las que se ha sabido rodear le están sirviendo de gran ayuda en su cometido. La duda que expresa el treintañero sobre si está dispuesto a no tener un “tiempo para sí mismo” podrá sonar egoísta, pero es válida, considerando que en realidad no es el padre biológico de Rin y hace tan sólo unos meses que vivía solo para sí mismo sin pensar en nadie más. Cierto es que el cambio de circunstancias le ha mejorado como persona, y hay que reconocer que poseía excelentes cualidades humanas las que se vieron potenciadas con la llegada de Rin, pero aún así le era necesario asegurarse de si esa forma de pensar era válida, si es el único que piensa así, si está haciendo lo correcto deseando un tiempo para él; ya que sin una respuesta acertada, la duda podría volverse en su contra haciéndole preocuparse en exceso por la libertad perdida y empezara a sentir no como un privilegio sino como una carga, un sacrificio, el criar a la niña. Recuerdo muy claramente una ocasión en la que la joven madre soltera de una linda niña le comentaba a otra dama la “necesidad” que tenía de dejar a su hija al cuidado de su madre por unos días ya que ella precisaba de un “tiempo para sí misma”. Semejante comentario me sonó extremo egoísta y corto de miras, al tomar en cuenta las necesidades personales antes que las de la persona más importante de su vida. En el caso de Daikichi, ya que él no tomó la primigenia decisión de engendrar a Rin, con cada día que pasa los ojos se le van abriendo cada vez más al enorme universo que significa criar un niño. Por ello, su duda merece una respuesta lógica y convincente; y ésta llega de forma sencilla y contundente.

El consenso en la contestación de sus tres nuevos amigos expresa claramente lo que en verdad es ser padre: el tiempo que uno pasa con los hijos es en realidad el tiempo para uno mismo. No hay padre (amoroso, claro) que no disfrute de pasar tiempo con su retoño. Aún si esto implique poco descanso y hasta sacrificios de cualquier tipo, todo se ve compensado por el amor que se recibe en cambio. La inmensa mayoría de progenitores afirman que en el primer instante que contemplan a su descendencia se quedan eternamente enamorados de ese pequeño ser, extasiados por la maravillosa presencia del indefenso bebé. Mientras pasan los años, cada nueva experiencia vivida con el infante se convierte en un imborrable recuerdo para ellos, y hasta los momentos desagradables se ven minimizados por las alegrías que se derivan de verlo crecer y convertirse gradualmente en más que un hijo, en un pequeño amigo. Aun si Daikichi no tuvo el honor de ser el padre biológico de Rin, acompañarla a lo largo de su niñez y posterior adolescencia se convierte en una perspectiva sobrecogedora, abrumadora por  cierto, pero llena de expectativa e ilusión. La conversación que sostiene con Kazumi gira en torno al mismo tema; las ideas de su hermana son similares a las que el mismo tenía en cuanto al tiempo dedicado a los hijos y las consecuencias de traerlos al mundo, pero las palabras del hermano mayor se escuchan resueltas y decididas, libres de dudas, persuadido de que ser padre no es algo que temer, sino que a la larga termina siendo una empresa remuneradora. Al razonar con su hermana menor, no se vale de dogmatismos o sensiblerías, sino más bien del correcto uso de la empatía, comprendiendo que la aversión o el temor hacia la concepción de las criaturas es normal, que el deseo de seguir disfrutando de libertad es inherente a todo ser humano, añorando permanecer siempre joven y libre de obligaciones. Daikichi no niega esa idea, pero aprovecha para animar a Kazumi a hacer la prueba, convencido de que a pesar de las quejas o aversiones, su hermana lo hará bien, ya que además de conocerla de toda la vida y saber de sus buenas cualidades, sabe por experiencia propia que todos tenemos la capacidad para ser buenos padres.

La amena temática sobre la caída de los dientes de leche cierra el hilo argumental de la serie ilustrando magníficamente el paso del tiempo sobre los niños, y cómo su crecimiento es tomado con fascinación y asombro por sus familiares. Notar el aumento en la estatura pasa de ser una situación normal a ser un indicio de mayores cambios, y el querer conservar los dientes caídos da cuenta del inherente deseo del hombre de detener el tiempo o al menos conservar, atesorar, aquellas etapas memorables en la vida de los seres queridos, momentos que se hacen inolvidables por el simple hecho de haber estado allí. Usagi Drop nos deja una hermosa lección de amor y disposición al sacrificio con la historia del primer año de Rin y Daikichi juntos, su aprendizaje en el universo de la paternidad, la urgencia y belleza de los valores morales que hoy en día casi se han perdido, y la necesidad de aprender a ver lo bueno en todas las cosas, a saber hallar a la felicidad en medio de la desventura, a disfrutar de cosas tan simples como un abrazo o una sonrisa. Aún en medio de un mundo plagado de desgracias y adversidades, vivir con una esperanza es posible, sabiendo apreciar las cosas que se tienen sin envidiar o añorar las que no se poseen. Sobreponerse a la pérdida de un ser amado y encontrar una luz al final del camino es posible. Sacrificar las preferencias personales y hacer cambios radicales en nuestro estilo de vida es posible. Todo depende de la actitud con la que se haga. Todo depende de tener la motivación correcta. Todo depende de que haya amor. Si hay amor en tu vida, ¿no crees que este mundo es mejor de lo que esperabas?

Sinceramente, considero un gran privilegio la oportunidad brindada por Seriousman de reseñar esta extraordinaria serie; labor que no creo haber realizado de la forma en la que se lo merecía tanto el anime como el blog y los lectores. Aún así, espero que las reseñas hayan sido de su agrado, y expreso mi más sincero agradecimiento a todos los lectores, en especial a aquellos que se tomaron la molestia de postear algún comentario. Pido sinceras disculpas por la forma en la que los análisis llegaron, en pares, debido a circunstancias laborales. Muy especialmente quiero agradecer de todo corazón a Rolo2k, por sus acertadas opiniones que cubrían vacíos que había pasado por alto; y a Konopikyu, que desde el principio mostró su apoyo por la labor de este novato en el arte del reseñar anime. Gracias infinitas.

12 comentarios

  1. Muy buena reseña, la serie fue de lo mas agradable que he visto este año, no tengo palabras para comentar la serie ya que pusiste todo en tu reseña XD, en serio muy buena reseña.

    21 septiembre 2011 en 01:26

  2. Excelente reseña y una gran conclusión para esta entrañable serie amigo Benjammmin, para mi también ha sido un gusto haber participado con mis breves comentarios a tus magníficas reseñas junto a todos aquellos que como yo hemos disfrutado hasta el fin de esta bella historia, la que considero una de las más memorables que he visto hasta ahora, sin menoscabo de otras producciones y temáticas, pero en lo particular me ha encantado este género.

    Debo admitir que en un principio me sentí un tanto decepcionado de la forma en que finalizó, quizá en parte porque normalmente nos acostumbramos a ver finales más dramáticos y también porque esperaba seguir disfrutando las tiernas pecipecias de Dai-chan y la pequeña Rin, así como detalles sobre el futuro de Daikichi con Yukari y la probable redención de Masako; sin embargo su sencillez y naturalidad es lo que hace adorable esta serie,demostrándonos que valores como el amor, la amistad, la familia, trascienden las barreras del idioma, las raza y la cultura; no hace falta saber japonés para entender que Daikichi y Rin han llegado a formar una verdadera familia.

    Tomando nota del comentario de tu reseña anterior, parece que hay material incluso para una posible segunda temporada y se especula además del estreno de un capítulo especial a finales de octubre, espero que esto se concrete.

    ¡Definitivamente Usagui Drop ha sido mejor de lo que hubiera esperado!…

    21 septiembre 2011 en 16:03

  3. La mejor de la temporada y creo que supera (aunque no sea el mismo genero creo ) a AnoHana, un anime con diseños e historia diferente, aunque lo corta le da un toque mas melancolico , espero encontrarme con series asi en otras temporadas y de las reseñas son buenas pues dan puntos de vista que uno no capta normalmente, lo que mas me gusta de un anime es ver que añaden pequeños detalles los cuales, como lo fueron en cada ending o bien el ending final en el cual ya no salen conejos sino los compañeron de Rin

    22 septiembre 2011 en 12:16

  4. En verdad, esta serie ha sido única desde muchos puntos de vista, por la historia, los personajes, el diseño de los mismos… Ha sido una experiencia inolvidable cubrir la serie para todos los lectores. Gracias por sus palabras de ánimo.
    Concuerdo en que el final daba para más; pero la ventaja es que en el manga la cosa continúa. Ahora que ya ha terminado la serie, podría adelantar que solo se ha abarcado poco menos de la mitad del total de capitulos. La historia continua 10 años después, con una Rin adolescente. El aire es un poquito diferente, y casi como que del josei se pasa al shoujo; pero no deja de ser entretenida. Además que los que hemos llegado a amar a Rin estaríamos contentísimos por saber más de ella. Y obviamente sobre Daikichi y Yukari…
    Sobre si es la mejor de la temporada, te apoyo, aunque quizás solo sea la opinión de nosotros cuatro (HanaIro abarca 2 temporadas). AnoHana fue brutalmente desgarradora (se me hizo un nudo en la garganta con el final); pero Usagi Drop tomó las cosas más por la vena tierna que por la sentimental. Ambas historias llegaron a lo hondo de nuestro corazón; pero quizas a diferentes lugares emotivos. Personalmente, no creo que vuelva a aparecer un anime así de sano, así de intenso, así de moral. Una producción con ese nivel de valores morales a estas alturas es irrepetible. Me alegro de haber estado aquí en este tiempo compartiendo con ustedes esta obra magna de la animación

    22 septiembre 2011 en 22:38

  5. He llegado muy tarde y por lo cual pido disculpas! Este mes y medio… casi dos me ha pasado de todo. Pero bueno al menos el final de Usagi fue algo que pude ver con disfrute.

    Los niños tiene un aura muy hermosa, hace poco una amiga mia tubo una linda bebita y la verdad que he descubierto lo mucho que me gustan los bebes. Siempre he considerado que mi vida en ocasiones no parece tener ningun sentido, que la familia en ocasiones no es tan linda y unida como una quisiera y que en difinitiva hay cosas demasiado oscuras. Sin embargo basta ver sonrier a un niño pequeño y de alguna magica forma todo se borra, se te llena la mente de dulzura y el sol vuelve a salir por la ventana. No hay nada que te haga mas fuerte que velar por el bienestar de un niño o al menos a si lo creo.

    Muy buena reseña Benjamin, en realidad que las pusieras en pares no me parece que les haya quitado meritos, es mas hasta la condesacion se siente natural y apropiada. En mi opinion nunca fuiste un novato, es mas, sacaste adelante dos series sin dejar ninguna de lado, yo no pude hacer eso. De verdad que tienes mucho talento pero sobre todo entrega y amor lo cual se nota en cada palabra. Gracias a vos por darnos algo tan generoso en lo que pones el corazon asi como el talento.

    4 octubre 2011 en 00:57

  6. Saludos de nuevo Konopikyo, te extrañamos…

    4 octubre 2011 en 07:36

  7. ¡Estoy de acuerdo, hacías mucha falta! ¡bienvenida de nuevo!

    4 octubre 2011 en 14:44

  8. Les debo una disculpa, y es que me han pasado muchas cosas a nivel personal, parece que este es el año de los hospitales para mi, si fuera por un bebe nome importaria pero no, no es el caso (ah por aquello no soy yo la que ha tenido que estar hospitalizada sino mi abuela y despues mi mama). Voy a esperar un tiempo todavia a ver si se me estabiliza de nuevo mi rutina diaria, porque he estado de aqui para alla. Igual ya creo yo que puedo volver a comentar pues ya tengo un poco mas de tiempo para ver anime.

    Gracias a todos! Tratare de incorporarme tan pronto como pueda.

    4 octubre 2011 en 15:37

  9. Esas palabras dan esperanza… te deseo la mejor de las suertes…

    4 octubre 2011 en 15:41

  10. wow

    conoscan el final delmanga el supuesto padre se queda como pareja a la hija sin mentir

    28 mayo 2012 en 03:07

  11. pucha de verdad esta reseña está muy bien heche y me hubiese gustado que ese fuera el verdadero final porque asi esta hermosísima ^^, pero elfinal del manga ya es radicalmente distinto >___< porfavor leetelo!!!

    14 agosto 2012 en 11:53

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