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Blood-C 8-10: Las heridas abiertas por la sangre de los muertos que vuelven a la vida

I can fly

Mirada perdida, espacio triste, lagunas carmesí. Una niña repite como una grabación averiada las mismas palabras, mientras lanza gritos de desesperanza. Sus ojos vacíos lloran, su cabeza duele, su cuerpo siente. No entiende su fisiología, la cual pasa inadvertida, su personalidad se convierte en su peor enemiga. Totalmente cegada por la sangre humana, observa a su alrededor un genocidio horripilante y no hace más que pensar que algo está mal. El mundo ha perdido su esplendor y ha sido engullido por un torbellino rojo de sesos y carne lacerada. Mientras que la vida se desvanece en una especie de neblina, la muerte se alza triunfante en los restos que componen los cadáveres de unos cuantos estudiantes. Cada cual intenta escapar para luego caer en la trampa de una boca hambrienta, hechos papilla por los dientes cuadrados de una bestia horrible. Todo esto es una pesadilla, una falsa y cruel ironía, una mala broma contada con desacierto, porque al siguiente día me encuentro con dos fantasmas gemelos…

La tensión que ha ido creciendo en los últimos episodios ha alcanzado su pico en el último capítulo, ahora ha llegado el momento de descubrir toda la verdad, nos preparamos para ver a un volcán estallar. Esta tensión que se ha construido lentamente, estalla a partir de pequeños detalles inciertos: un colegio vacío durante una lucha atroz, unos libros nuevos que se hacen pasar por viejos, el nombre de una madre desconocida que acecha en las tinieblas, una isla extraña que aparece en medio de la nada, etc… Estos elementos que no cuadran en absoluto con el contexto en que se encuentran, causan una especie de shock que multiplica su fuerza en la medida en que la muerte de los compañeros y amigos conduce a la locura y al olvido. Por más que alguien intente acercarse a Saya en forma de padre, de amigo, de amante, parece condenado a sufrir un destino mortal. En cierta forma las palabras de los demás no consiguen alcanzar a Kisaragi: aun cuando sus jaquecas se hagan más fuertes y sus recuerdos emerjan del fondo de sus memorias reprimidas, el lavado mental opera con un cierto grado de éxito. La gente parece preguntarle cosas sin sentido: piensa acerca de quién eres, piensa acerca de tus recuerdos e ideas, pregúntale a tu padre acerca de ti misma… Todas esas preguntas se desvanecen sin respuesta cuando Saya se desmaya antes de ser capaz de desenredar la madeja de mentiras que la localizan en un pueblo aislado lleno de muertes. En realidad, el único reclamo que todos los Furukimono le hacen a Saya no es que los mate o extermine, sino que sea incapaz de ver que está siendo controlada como un títere por humanos despreciables. La naturaleza del experimento ha sido confirmada. En estos momentos parece algo inevitable que salga a flote un terrible secreto, pues los recuerdos de Kisaragi aparecen en forma de una cautiva a la cual se le drena su sangre, en medio de una habitación oscura donde se le propone una especie de trato, de recompensa y castigo. En sus recuerdos el universo aparece negro… valdría la pena volver a traer a colación el problema de si Saya experimenta algún sueño que controla su cerebro. En estos momentos el hecho de que las antiguas amigas regresen a la vida trae consigo una avalancha de preguntas y dudas. Ellas estaban muertas y ahora regresaron: ¿Son clones? ¿Ilusiones? ¿Eran humanas o monstruos disfrazados que aparentaban igual que Saya? Misterio terrorífico que causa un terrible vértigo. En el fondo resulta una broma intentar hablar de una naturaleza a modificar en un experimento tan cruel e irreal, esto se acerca a una carencia completa de un fundamento definido o quizás a una imposibilidad completa de entendimiento de la naturaleza. De todos modos, el único motivo que trae consigo este experimento es el sacrificio de vidas reales o virtuales en la cabeza de una adolescente con poderes y emociones fuera de lo normal.

Si la muerte que experimentan los personajes no es real, entonces se disocia la vida que ellos llevan, hecha una representación o una maldición que puede ser modificada y repetida cuantas veces se quiera. Aquí el horror adquiere todo su esplendor mientras los compañeros cercanos son reducidos a sangre y pulpa. Las escenas donde observamos la matanza del elenco del colegio de Saya fueron increíblemente siniestras y pesadamente censuradas, viendo a nuestra protagonista ser la causa, indirecta, de todas esas vidas cegadas por una especie de anfibio-araña. En cierta forma, el hecho de que se encontrara incapacitada para saltar a la acción y experimentar fuertes jaquecas durante el combate, es prueba de su propia inutilidad a la hora de actuar. La jovencita inocente pierde su firmeza, engullida por el oscuro misterio que se construye alrededor de sus pensamientos. El pequeño demonio se ríe de la heroína furiosa al ver los muertos que crea su apetito insaciable, una vez más, junto con el fantasma hecho de cabello, le pregunta a la niña enojada por qué se encuentra enojada. Ella responde que es normal sentirse de ese modo por la muerte de los amigos, pero la tristeza no se encuentra en sus ojos. Los lagrimales de la jovencita no se desbordan produciendo cascadas que bajan por sus mejillas, su depresión no es producida por la ausencia de sus amigas y vecinos. Esa tristeza es una mentira, del mismo modo que el pueblo que protege. El perro sigue diciendo e intenta convencerla de que despierte por completo, pero ella permanece durmiendo. Abraza al canino con desaliento, lo observa con reserva postrado en su ventana. La chica intenta relajarse, sin embargo se encuentra perdida ante las atrocidades de las que es testigo. Uno podría acusar, en cierta forma, a la cazadora de ser insensible ante las matanzas que han acontecido, aun así, pienso que estas la afectan, no tanto al causar un sentimiento de pérdida irreparable, al contrario llaman su atención sobre ciertos elementos que se encuentran fuera de lugar, o causan que ella misma se dé cuenta de sus limitaciones y se cuestione su papel. No obstante seria falso reducir todo el abanico de emociones que experimenta Saya a unos cuantos problemas, porque ella demuestra una furia extrema al ver su imposibilidad de cumplir su promesa. Sus ojos rojos revelan su estado de ánimo, se lanza sin pensar hacia sus enemigos. En términos de fuerza, habilidad y competencia, no hay comparación entre sus dos estados de humor: su regresión a su antiguo yo provoca escalofríos, al poder rebanar de un tajo a los seres amenazadores, partirlos en dos, cortarlos hasta hacerlos carne cortada. En su estado hipnótico todo perece, pero este estado es esporádico. También resulta anormal su reacción frente a las palabras de afecto de los demás, excepto Fumito y Tadayoshi, en el universo psíquico de la heroína no existen personas aparte de esos dos entes masculinos, incluso ante la confesión de Tokizane, Kisaragi permanece siendo un tanto fría y distante. Mientras tanto continúa hechizada en un país fantástico.

Aun cuando los últimos tres episodios nos hayan revelado una cantidad de incoherencias y se produjeran tantas muertes importantes (Yuuka, Tokizane, lo que restaba del pueblo, han encontrado su fin en manos de los Furukimono), el velo que cubre el misterio del pueblo sigue sin revelarse. Solamente aumenta la expectativa, no produce un desenlace. De ahí que los tres capítulos que han transcurrido, contengan tan poca información acerca de lo sucedido. Siguen ocurriendo tragedias, mas no significa que obtengamos una respuesta. De cualquier modo jamás la obtendríamos de un evento tan devastador. Podemos confirmar que los más sospechosos entre los protagonistas han sobrevivido. Las intervenciones de Tsusutori-sensei llaman la atención, pues ella no se encontraba en el tiempo y espacio en que ocurrió el baño de sangre de la escuela, lo mismo Tokizane. Kanako revela, de forma impactante, la terrible verdad que veníamos sospechando, que el libro que Tadayoshi enseña a su hija tenía algo extraño: era nuevo, y la biblioteca una mentira, sus amigas se encuentran vivas y no bebe café sino té. De algún modo todos rechazan el café que bebe Saya. La farsa se revela en la forma de un juego, un juego que la profesora decide no continuar al ver a la pequeña permanecer quieta a pesar de todos los shock que sufre constantemente. Decide tomar un camino activo y observar de que manera una chica buena reacciona ante el descubrimiento de la verdad debajo de todas las mentiras.El pueblo donde Saya combatía, quedaba limpio y arreglado: incluso pensando que en varias ocasiones, las luchas entre la cazadora y sus presas carnívoras, causaban muchos daños, eso jamás fue explicado. En este simulacro, el mundo ha quedado ordenado con intenciones de mantener a flote la pesadilla la mayor cantidad de tiempo posible, aun cuando los Furukimono se han encargado de estropearlo. Fumito, por otro lado tiene una relación cercana, de vigilancia, con Tadayoshi, a quien informa del estado actual de su hija y al parecer alimenta el demonio interno que este lleva: un brazo vendado es prueba de algo, quizás del hambre que devora al humano externo. Ahora bien, el cambio más radical que ha sufrido la serie es la eliminación del slice-of-life en favor de la convivencia de Saya con los involucrados más probables en el experimento humano que la ha transformado en lo que es en estos momentos. Cada episodio la pasa bebiendo en su habitación el brebaje preparado por Gimauve-kun y comiendo sus inusuales postres que al parecer varían dependiendo del ingrediente con que los preparan. De ello depende su color: el rojo nos remite, en el contexto, a la sangre, tal vez la que le ha sido extraída antes del comienzo de la serie. Tadayoshi despierta profundas interrogantes y Kanako muchas más de las que su simple apariencia sugeriría.

El fantasma hecho de cabello decía que Saya se alimenta de un fruto aún más prohibido que el de los Furukimono. Esto abre una nueva interrogante, pues resulta que la heroína desempeña un papel más oscuro de lo que pensamos. A esto se suman las constantes alusiones a ese convenio que está siendo roto y al hecho de que Saya diferencia a los monstruos de los Furukimono, como si se trataran de dos clases que la mayoría somos incapaces de distinguir de modo apropiado por no tener el conocimiento de su clasificación exacta. Todas estas interrogantes marcan el último arco que esta historia está alcanzando, con resultados catastróficos para los involucrados. Ahora que Kanako está impulsando la trama hacia su desenlace, veremos cómo se confirman nuestras sospechas y dudas…

3 comentarios

  1. davidvfx

    …………. no se pero al algo que no me cuadra en estos ultimas “masacres” al pricipio la muertes de nono y nene tubieron su agustia dolor y seculas… pero ha habido tanto muertos hasta aqui y algunas muertes estan manejandolas de forma tan “normal” como la amiga de saya (la tomboy) que ubo una falta de angustia al suceder como cuando matan a los demas compañeros, es mas creo que alguno que fue mas impactante la muerte del pobre estudiante que ya la habia librado y que le cae un vidrio por culpa indirecta de Saya, y no es que se lo reproche sus esfuerzos pero pareciera que saya cometio varios errores que llevo la muerte de sus compañeros… pero el mas grande y sigo si comprender que es lo que pensaba ella es en esperar que el Yokai (ya no estoy seguro que sean vampiros) se acercara al salon de clases; Saya al ver al Yokai devio salir y enfrentarlo y no esperar a que se metiera al salon y para meter la pata mas dudo mas dejando morir a otros estudiantes hasta que se le ocurrio sacar la espada, oseaa ya estaba comprometido la seguridad…. Aque no lleva esto?

    bueno las actitudes tomadas se pueden dar por razones 1.- Saya tiene algun orden sicologica de no esponer su edentidad y esos explicaria el por que no actuo rapido, y es que es raro por que con nono no paso asi ella actua rapido solo que en la fraccion de tiempo en que recogia la espada fue el intervalo fatal para la gemela… peroa qui no veo logica, saya quien es una persona que no le agana la indecicion se quedo pasiva mucho tiempo..

    tambien puede ser que el guionista de estos ultimos episodios estuvo faltas de ideas y sele ocurrio el poner perpleja sin razones a saya, si fue asi tal ves veamos algunos capitulos con muertes apresuraras y con algunas actitudes contradictorias a lo que vimos en los primeros.

    Obra que se vislumbra el estilo de finales con una vuelta de 180 grados como lo fue con X-1999 o RGveda

    19 septiembre 2011 en 13:31

  2. Tienes toda la razón, Saya cometió muchos errores y fue indirectamente culpable de la muerte de casi toda su clase; siempre me ha llamado la increíble insensibilidad de Saya frente a la muerte de los demás, es como si le fueran indiferentes en muchas ocasiones. Por eso siento que tiene algo de psicópata o simplemente no las vive porque esas muertes resultan falsas para su subconsciente…

    19 septiembre 2011 en 16:55

  3. Las demas muertes eran de personas ”sustituibles” contraria a Saya que es una raridad en la humanidad, y mantenerla viva vale mas que todas las vidas de su pueblo.

    19 septiembre 2011 en 20:52

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