Tu pasaporte en español para disfrutar de un fuwa fuwa time intelectual

Yuru Yuri 5: Teoría del yuri

Bochornos de verano

En respuesta a quienes criticaban este blog por aplicarle fatigosas lecturas teóricas a frívolos slice-of-life carentes de plot y protagonizados por genéricos moeblobs, la hermanita de Himawari sorprende con una reflexión aguda y enternecedora acerca de cómo el mandato social desvirtúa y aliena la conducta y las aspiraciones de los adolescentes, obligándolos a incorporarse a un modelo productivo que idolatra la excelencia sobre los valores humanos. Esta sabia intervención de la mocosa demuestra la densidad ideológica contenida en esta serie. El discurso de Yuru Yuri respecto del deseo es transgresor y disecciona las estructuras de poder que difunde la sociedad como ideas preconcebidas para perpetuar mecanismos de normalización. Esta serie merece una lectura concienzuda, que describa cómo los planteamientos radicales de Sakurako y las iniciativas de ruptura de Chinatsu-chan cuestionan el pensamiento hegemónico, y le otorgue a Yuru Yuri el lugar que merece entre las series más reflexivas de 2011.

A quienes les falla el radar de sarcasmo, les aclaro que las líneas anteriores iban en broma… y quizás en serio. En efecto, Yuru Yuri no precisa ni sugiere consumirse como un producto solemne y trascendente, sino de acuerdo a sus coordenadas genéricas, como comedia ligera cuya principal intención es divertir con circunstancias ridículas. Y obviamente, sería erróneo tomarla en serio. Sin embargo, todo producto cultural puede suscitar una reflexión acerca del contexto donde se produce: este episodio es un ejemplo magnífico (no puede entenderse la mitad si ignoras qué significan los términos “doujinshi” y “Comiket” ni tampoco los estereotipos del género mahou shoujo). Sin importar su escasa profundidad, me parece un excelente espécimen de estudio. Así somos en Serious Moe Business: nuestro lado serious no anula nuestra faceta massmediática. Si no les gusta, pueden cambiar de blog (eeh, perdón…)

Un yuri “masculino”

Yuru Yuri no oculta ni disimula su contenido homoerótico (Chinatsu no se siente ambiguamente atraída por Yui, sino enamorada hasta la obsesión, por citar el caso más clamoroso). Se desentienden de la sugestión hipócrita para abalanzarse a la alusión directa. Nadie dudaría, entonces, en catalogarlo como yuri. Incluso el manga original se publica en una revista especializada en ficción lésbica, Comic Yuri Hime S. No obstante, cabe una observación que influye en los patrones de consumo: este magazín está destinado al público masculino juvenil y adulto. Este detalle es sustancial porque implica un conjunto de variantes compositivas que lo distinguen del yuri tradicional. Cuando comentaba GirlFriends y Sasameki Koto, precisaba que, hasta mediados de la década pasada, el molde del yuri se asemejaba bastante al modelo Marimite: de preferencia dramático, heredero de la novela de Clase S, de diseño shoujo, estilizado y con pretensión de elegancia. Sus historias de amor sublimado eludían la realización carnal y atenuaban el deseo, y se caracterizaban por su honda aspiración de pureza y un código ético, moral y espiritual de raigambre aristocrática. Estos relatos solían dirigirse, como target, a una lectoría o audiencia femenina, y aplicaban al homoerotismo las mismas categorías del romance shoujo heterosexual: la muchacha activa y dominante solía representarse con rasgos varoniles, aunque delicados, como una especie de príncipe. Estos últimos años apareció lo que denominé una nouvelle vague del yuri, opuesta al esquema básico: mayormente de género cómico, slice-of-life o love-comedy, paródico, de estilo moe y bastante cotidiano. El romance lésbico no desdeña la dimensión corporal ni sexual, por el contrario, juega con ella para generar humor e incluso la reivindica. Las protagonistas son chicas comunes y corrientes de clase media insertas en dinámicas propias de la sociedad de consumo. Estas series apuntan a un público masculino: la pareja lésbica es homogénea, ambas chicas son paradigmas del objeto de deseo y ninguna es masculinizada, porque, como algunos relatos del yuri tradicional, también muchas historias del nuevo yuri suelen ambientarse en entornos “cerrados” (o exclusivos) de femineidad, donde los hombres no tienen acceso o son personajes muy secundarios. Yuru Yuri lleva esta clausura al extremo: en cinco episodios, no aparece ningún varón. Todas las familias son femeninas: Akari y Himawari tienen hermanas (y según el sexto capítulo, Yui tiene una prima). La mayoría de asistentes al Comic Market son chicas y cuando Yui y Chitose pasean haciendo cosplay, antes que encontrarse con fotógrafos grasientos, se cruzan con un binomio madre-hija. Del resto de rasgos también podemos hallar mínimo un ejemplo en este episodio (las alucinaciones de Chitose son parodias in a nutshell del viejo yuri, Chinatsu quiere besarse y hacer “cosillas” con su senpai, todas las muchachas tienen buen gusto para la moda, y el único acto de homosexualidad concreta -el beso que asesinó a Akarin- es objeto de ridiculización, pero no de condenación).

Teoría del yuri rape

La característica más sustancial de este tipo de yuri es, indudablemente, la preeminencia del humor sobre todo atisbo de solemnidad o gravedad. El amor es problemático y puede causar angustias, pero jamás se renuncia a la comedia. El homoerotismo puede utilizarse como fuente inagotable de gags o fundamento base para jugar con una variedad de situaciones. Algunas series, como Yuru Yuri, en parte anulan el conflicto que causa al interior del sujeto el asumir una sexualidad alternativa, contraria al “uso social”. Kyouko y Chinatsu no tienen temor o reparo alguno en declarar sus apetencias. En cambio, cunde una naturalidad y ligereza para hablar del tema, como si no existiera ningún resquemor respecto a las pulsiones lésbicas. Cuando las muchachas manifiestan estos anhelos (caricaturizados, pero sinceros), causan gracia. Se obvia y se olvida la conflictividad del sexo y todo se confunde en una gran risotada que torna inofensiva incluso la perversión. Un caso digno de mención es el tópico que designaré (usando una categoría surgida entre los fans) ” falso yuri rape”. En concreto, no hablamos de violación sexual: la “agresora” (llamémosla así por convención) no pretende causarle daño a su víctima, los actos se circunscriben a un contexto lúdico y consiste mayormente en tocamientos, además que -condición sine qua non– ambas chicas deben seguir siendo amigas antes, durante y después del suceso. El falso yuri rape es cómico, no porque se abstraiga de la violencia, sino porque siendo violento, esos actos contra la voluntad son conceptualizados como inofensivos y traviesos gracias a la ridiculización. Nadie consentiría en reírse de una violación. Muchos se preguntarán entonces qué aminora la sensación de abuso en una escena como el beso forzado de Chinatsu a Akari-chan. En principio, que quizá nuestra protagonista sea la única heterosexual químicamente pura del elenco principal, convirtiéndola en la “diferente”, la “anómala” del grupo. (Sobre Yui, tengo mis dudas). Deberá encarar a la lesbiana más rampante, peligrosa y enfervorecida después de Kuroko Shirai. Ambas habían sido enfrentadas antes en la imaginación de Sakurako para determinar a la verdadera lead character de la serie en un combate grotesco mezcla de super sentai y chicas mágicas. La llegada de Chinatsu, en efecto, despintó a Akarin, pero ambas han forjado cierta amistad. Además, el contexto del desvirgue bucal revela otra característica de esta clase de series: los adultos están casi ausentes. No existen referentes de autoridad que repriman el deseo (o los ímpetus instintivos) de Chinatsu. La sociedad y sus leyes no interfieren a través de sus representantes, padres o tutores. La nueva generación sería más corporal y menos conservadora. Sin embargo, para evitar la caracterización violenta, deben confluir otros factores, entre ellos, que -dentro de la estructura de personajes- la agresora no cumpla el papel de villana o malvada. Chinatsu no es maligna. Tiene defectos, un lado oscuro y su tierna apariencia puede ser engañosa, pero su enamoramiento es honesto y cuando no entra en estado de lesbianismo berserk, actúa como una chica “normal”. Como cuarto requisito, la situación debe desarrollarse de manera grotesca y burlesca. La escena de persecución es graciosa porque el llanto de Akari es risible, las muecas de Chinatsu son ridículas y sobre todo, porque la agresora termina perjudicada pues es sorprendida y malinterpretada por sus senpai.

El segmento destaca porque Chinatsu es castigada en su ridiculez al quedar expuesta delante de Yui y porque el equívoco acompaña a la casualidad con una precisión idónea. El timing es demasiado perfecto, para atraparla justo en el peor momento y aunque su reputación no queda demolida porque la homosexualidad no es estigmatizada, que Yui y Kyouko se alejen creyendo que interrumpían un momento íntimo, es devastador para los propósitos de Chinatsu. La justicia poética es humorística: la pelirrosada fue por lana y acabó trasquilada: a hierro matas, a hierro mueres. Pagó con humillación el aprovecharse de, ¿cómo se llamaba?, ah, Akarin, y esta condena por sus excesos como pináculo de comicidad contribuye también a amortiguar la violencia. La niña malcriada no salió impune. Además, influye en este aspecto la igualdad de condiciones entre ambas chicas: dos adolescentes pequeñas y frágiles, ninguna es fortachona o posee caracteres masculinos. Sin embargo, a pesar del descalabro de Chinatsu, Akari no recibe una reparación que compense los “daños”, sino que termina desmayada del shock y nadie la socorre: tanto la desestiman inclusive sus propias amigas que es tratada como un objeto con quien puede practicarse los besos y luego dejar arrojada en el suelo. La crueldad contra Akari-chan, independiente del yuri, es otra constante del humor de Yuru Yuri, y merecería otra explicación acerca del gusto por reírnos de los tontos y los ingenuotes. Sin embargo, en este caso, la clave está en la exageración: perder la conciencia por un beso es poco frecuente, a menos que el pudor sea superlativo. Me hubiese gustado comentar también la relación entre Himawari y Sakurako, pues su secuencia revela una extraña forma de amistad, como si pelearse fuese su método para evadir la cursilería y, simultáneamente, mantenerse en contacto y poner de manifiesto su afecto. Media entre ellas una complicidad especial si comparten tiempo juntas haciendo sus tareas y conocen a sus familias. Las enemigas de verdad se repudian, no comparten una familiaridad. Supongo que en próximos episodios tendré la excusa perfecta para explicar su extraña versión de amor serrano. Por mientras, nuestra apreciación académica termina aquí.

P.d. Aprovecho esta oportunidad, ahora que hablábamos sobre la capacidad de escribir reseñas serias sobre series triviales, para felicitar y reconocer a mi equipo de colaboradores, quienes con inteligencia y dándose un tiempo en sus agendas han poblado de variedad de opiniones este blog. Muchas gracias.

17 comentarios

  1. Esta serie no la estoy viendo pero me meto a comentar porque me llamo la atencion la introduccion que hiciste. Curioso yo siempre he considerado una gran habilidad el poder analizar todo con un enfoque racional aunque en apariencia no lo sea. Y es que si lo aplicamos a un enfoque mas artistico es imposible ser estricto, todo tiene su peso y un valor como forma de comunicacion. Aunque bueno en este mundo hay tana gente que es dificil ponernos de acuerdo, igual mientras no se haga nada que perjudique al projimo no entiendo donde esta el problema, yo personalmente he aprendido mucho con ustedes de palabras y conceptos que ni sabia. Criticar un gusto no tiene sentido, espero no te hayan molestado mucho Seriuos igual somos mas lo que apoyamos que los que vamos en contra. Igual estoy totalmente a favor de los sarcamos, amo esa forma de dar puños en el orgullo.

    15 agosto 2011 en 02:15

  2. Me gustó tu analisis, en algunos foros que visito veo división de ideas respecto a la tercera parte del capitulo pues de verdad eso lo puede tomar a broma y no tan en serio y aquellos los que no les gustaron esperan a que haya una “explicación” para el proximo capitulo, lastima que no hay aunque exceptuando por aquella imagen de “kansyu no Akari” si alguien que sabe japonés podria traducir lo que dice Akari en la imagen
    http://yuruyuri.com/episode/05.html

    15 agosto 2011 en 02:18

  3. lnn

    yo entré como un caballo
    un detector de sarcasmo me sería muy útil (sin sarcasmo)

    15 agosto 2011 en 10:15

  4. Akari heterosexual. what? Bueno, debido a la revista en que se publica esto seria imposible por que seria invocar la ira del fandom que con respecto a la sexualidad de sus personajes deben ser cerradamente yuris ya que su publico no quiere compartirlas, um ejemplo vino exactamente del manga, donde Akari tenia un ”hermano siscon” pero este fue tachado con nada de sutileza para ser cambiado por una hermana mayor incestuosa por obvios motivos, claro, estas exigencia no vendrian si fuera publicada en una revista de variedad. La actitud sorpresiva de Akari entonces deberia interpretarse como inocencia o densidad.

    15 agosto 2011 en 10:37

    • danyami

      Jajaja, q pendex los japos, entonces las chicas de k-on tambien deberian ser yuris segun dicen??, y mas chicas de otras series ?

      21 agosto 2011 en 11:58

  5. Yo opino que la hermanita de Himawari se robó todo el capítulo XD ahhh se te olvidó comentar como Ayano se auto engañó creyendo que iba a una cita con Kyouko para terminar en el Comiket (al buen estilo de Konata-sama).

    15 agosto 2011 en 11:01

  6. Mike sXe

    La hermanita de Himawari es un personaje de relleno; lastima, pero tiene mucho carisma si yo fuera Nomori la pondria en el Manga.

    15 agosto 2011 en 12:55

  7. davidvfx

    entonces la hermanita no existe en el manga? pero la hermanita de Yui si?

    por cierto hace poco encontre es Scan de algun libro, no se sea diseños originales del anime pero es un scan de una guia para animadores par distinguir las alturas de los personajes..

    curiosos aparece la hermanita de Yui y pero no la de Himawari… si fue creado a ultima hora explicaria su ausencia, pero entonces la escene donde hablan de Akarin tanbien fue inventada fuera del manga…. pobre Akarin (LOL)

    15 agosto 2011 en 20:25

  8. davidvfx

    aaaa y sale tambien la chica de la mano misteriosa

    15 agosto 2011 en 20:25

  9. danyami

    Serious, ahora con el saimoe, vas a seguir reseñando las mismas series o droopearas algunas?

    16 agosto 2011 en 01:25

    • Ojalá tenga tiempo para ponerme al día con Kamisama no Memo-chou, pero Yuru Yuri es fija: me divierto mucho reseñándola.

      16 agosto 2011 en 01:50

  10. El primer parrafo si fue sarcastico……¡pero vaya que de seguro te encanto el publicarlo!, se notan las ganas que tenias de explayarte con esas lineas abiertamente, sin reservas y restregarles a tus criticos en la cara sus palabras, por esa razon te apoyo, tienes mi voto (+1), “usalo como gustes…XD”, Saludos.

    16 agosto 2011 en 06:45

  11. La palabra que describe yuru yuyi, y esta reseña, es desviación. Comedia, burla, carnaval… repite como un mimo los gestos de otras series para convertirlas en una carcajada que desahoga las frustraciones de cada cual. Debo admitir que la introducción no me llamo la atención, sino el comentario sarcástico posterior. Yo creo en lo que hace este blog también y por eso me uní a él. El anime en su versión actual, cargada de pulsiones sexuales desenfrenadas nos muestra un mundo al revés en el que la gente se ríe, pero igualmente un mundo que abre toda una gama de posibilidades. Espacio de otras sexualidades, de otros modos de vida, de otras categorías de belleza que encuentran su lugar dentro de estos mundos de cabeza…

    16 agosto 2011 en 09:33

  12. Espectacular, fue muy epic la escena de Chinatsu y Akarin, partiendo por lo hilarante de la persecución y la perdida de inocencia de Akarin, ella no tenia ni idea de lo Yuri que eran sus amigas, pero el beso fue lo mejor, normalmente siempre ese tipo de escena nunca se realizan , pasa algo que las cortan, pero no hay nada mejor que ocurra con dos chicas, ese evento tuvo un alto grado de erotismo, las feromonas estaban densamente esparcidos por el aire, desde la respiración hasta el ambiente y lo sello ,el descubrimiento.

    20 agosto 2011 en 21:43

  13. Eclipse

    Me entretiene mucho estos análisis, tanto o más que solo ver el anime en cuestión. Hace un tiempo que sigo algunas entregas de esta página. Estoy comenzando a pensar seriamente en colaborar con estos análisis, pero primero necesitaría un poco más de tiempo libre a la semana, realmente me gustaría ayudar.

    Muy buen análisis!
    Saludos…

    1 septiembre 2011 en 22:37

  14. Me parece muy interesante el concepto de “teoría del Yuri” que desarrollaste en tu análisis… es cierto que la concepción del Yuri ha cambiado en los últimos años, tal como lo menciones en mangas como Girlfriends ó series como Sasameki Koto, que las encontré muy divertidas. Espero conocer más de esta serie.

    17 marzo 2012 en 13:49

  15. Juan Alberto Flores Bernal

    Esta página es genial. En lo que respecta a los análisis ,yo soy estudiante de historia y nos exigen mucho la rigurosidad y el manejo de conceptos para llegar a una buena exposición de los objetivos alcanzar. Admiro mucho este muro por la dedicación y hacen que la cultura otaku sea tomado algo más que simples dibujos. Sigan así.

    10 julio 2012 en 19:32

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s