Tu pasaporte en español para disfrutar de un fuwa fuwa time intelectual

Usagi Drop 4-5: Madre solo hay una

...y como esta, mejor ninguna

«Rebel my new last name
Wild blood in my veins
Apron strings around my neck
The mark that still remains».

Metallica – “Mama said”

Nadie podrá negar jamás que las madres son lo mejor que hay sobre la faz de este planeta. La invaluable labor que ejercen al cuidar y educar a sus hijos, la cual empieza apenas reciben la noticia de la concepción y se alarga por más de dos decenios, es simplemente asombrosa, más si meditamos en todos los sacrificios que ellas hacen con mucho amor y de muy buen agrado por darle lo mejor a su prole. Salvo contadas excepciones, las madres merecen todo el agradecimiento y amor del mundo. Lástima que en el caso que nos toca considerar, estaremos tratando con una de esas tristes anomalías.

Todo ser humano es por naturaleza un ser social; necesitamos de la compañía de otras personas para nuestro pleno desarrollo emocional. Los niños son el mejor ejemplo en cuanto a la capacidad humana de socializar con otros, ya que por lo general carecen del prejuicio y recelo que de adultos nos impide crear lazos de amistad con facilidad. Gradualmente, del grupo de amistades que se obtiene se van seleccionando aquellos que llegarán a ser nuestros inseparables, nuestros mejores amigos, por el tiempo que las circunstancias lo permitan. Los parámetros que usamos para hacer esta selección no pueden definirse dogmáticamente por gustos o personalidades semejantes, ya que no hay una receta precisa para hacer amigos; y también hay que reconocer que muchos de nuestros entrañables actuales no fueron precisamente de nuestro agrado cuando los conocimos. Estas consideraciones las pudimos comprobar con Rin, la que ya había conseguido una amiguita en su (qué extraño!!) sobrina-nieta Reina, con la que al primer contacto tuvieron un pequeño choque de personalidades; y ahora la vemos hacer su primer buen amigo varón con el rebelde y malgeniado Kouki, compañerito de parvulario. Pese a las diferencias de personalidad, existe cierta similitud entre ambos niños, ya que los dos están siendo criados por una sola persona. Tal es la excelente elección de Rin para los amigos, que le propicia una feliz reunión a Daikichi con la bella Yukari Nitani, madre del travieso Kouki. Estos cotidianos encuentros terminan siendo una suerte de bendición para ambos; primero para Rin, ya que puede hallar alguien que la proteja de las habladurías y entienda la situación en la que vive, la que ni ella llega a comprender a cabalidad; y segundo para Daikichi, ya que además de conocer una hermosa y agradable mujer solitaria, tiene la oportunidad de conversar con alguien en su misma condición y compartir, más bien, recibir consejos de parte de una persona con mayor experiencia en el arte de criar niños. En la enredada faena que tiene Dai-chan por delante, no caen nada mal un par de recomendaciones de los que más saben, y es innegable que se siente bien recibir la empatía de parte de los demás. En ese sentido, la compañía de Gotou-san es también una bendición para el treintañero, puesto que su buen carácter y el optimismo que le pone a su tarea como madre son un estímulo para continuar con la brega, que de a pocos se va haciendo cada vez más sencilla y llevadera. Gradualmente, Daikichi se va acostumbrando a su nueva faceta como padre, y la gente de su entorno va haciéndose a la idea de que las cosas con respecto a él han cambiado para bien. La breve reunión de despedida que le organizaron los compañeros de trabajo fue un bonito gesto de aprecio hacia él, y les permitió conocer la preciosa razón por la que su mejor trabajador decidió realizar cambios drásticos en su vida.

En el caso de las amistades femeninas de Daikichi, vemos una clara diferencia. En su trato con Gotou-san se evidencia mucha confianza, pero a la vez respeto, ya que si bien la menuda compañera de trabajo es alegre y desenvuelta, también tiene bien claro cuáles son sus prioridades en la vida (su hijito y su trabajo), considerando además que no se nos ha revelado si cría a su hijo en compañía de su esposo o está sola. En el supuesto caso que se encuentre sola, el hecho de que esté criando a un bebé no la descalifica inmediatamente como posible acercamiento romántico para Daikichi (la verdad, cuando la vi por primera vez, pensé que ella sería el interés romántico del protagonista), porque eso es precisamente lo que parece que ocurrirá con Yukari. Desde la primera mirada, esta mujer captó la atención de Dai-chan (también la de Rin), y en lo subsiguiente, se nota a leguas el nerviosismo que siente cuando está cerca de ella. Claro, no es una tensión de adolescente enamorado, pero se nos deja la puerta abierta para posibles especulaciones sobre el futuro de esta amistad. De hecho, también la afinidad entre Rin y Kouki podría darnos qué hablar en lo sucesivo, ya que se nos invita constantemente a ver sus manos enlazadas, cosa que en la infancia es normal, pero recordemos que este no es un anime infantil. En lo que respecta a la amistad entre un hombre y una mujer, es difícil de hallar el punto medio entre el mero aprecio y el amor; y las cosas pueden cambiar de un momento a otro. Suceda lo que suceda, las nuevas asociaciones que nuestros personajes están consiguiendo les sirven de mucha ayuda, en especial a Daikichi, el cual no deja de pensar en la mamá de Rin.

Si en toda serie debe haber un personaje que sea el antagonista, el odiado, el detestado, debemos cambiar el género de los epítetos hasta ahora usados, ya que arribó con cinco episodios de retraso la que ocupará el lugar de honor para satisfacer nuestro instinto asesino despotricando de sus acciones y parlamentos. Masako Yoshii es la epítome de la dejadez y la irresponsabilidad, situación que empeora si consideramos que actúa con desidia para con su propia hija. Desde el primer momento en que escuchamos su voz, su forma de expresarse y el tono que le imprime a su voz nos dan cuenta de la actitud y personalidad de esta joven mangaka. Gracias a que por fin pude terminar de ver Bakuman, puedo entender mejor lo extenuante que es este oficio, lo complejo que es el proceso de creación, presentación y publicación de un manga, y lo mucho que se exige del dibujante si desea mantener el status dentro de la editorial. Por lo visto, el trabajo de Masako-sensei está siendo serializado, y entendemos que para llegar a ese nivel debe haber luchado durante mucho tiempo. Sin embargo, esto no justifica que por alcanzar su meta haya descuidado y hasta rechazado a su descendencia. Es tristemente común que se considere un “error” o un “obstáculo” la concepción de una criatura cuando no ha sido planificado, y parte de nuestra horrorosa realidad es la existencia de procesos abortivos para ponerle fin a este “inconveniente”. Aún cuando Masako no optó por el aborto, igual siguió conservando una actitud negativa hacia Rin, ya que, a pesar de haberse esforzado por cuidarla y preocuparse por su salud (cosas que son dignas de mención), no tuvo reparos en ocultarle su identidad como progenitora; y la repulsión de Rin hacia ella hablan de la clase de trato que esta debió darle. Sus palabras faltas de delicadeza, y la carencia de emoción por saber noticias de su hija van comunicándole a Daikichi la clase de persona con la que está tratando; y el hecho de que no revele el amor característico de madre terminan por irritarlo al punto de increparle (con educación, por cierto) los descuidos que tuvo con ella dejándola sola por las noches. Intentando excusarse de la responsabilidad, y sin poder determinar su interés por Rin, Masako demuestra una inmadurez preocupante. Su intención de acabar con indiferencia la conversación es cortada por Daikichi, el cual deja en claro quien debió ser el centro de la conversación en todo momento.

Al expresar su interés en el bienestar de su protegida, nuestro héroe abre por completo su corazón ante la decisión que ha tomado desde que acogió a la huérfana, quedándole bien claro qué es lo que debe hacer de allí en adelante. Más que el simple hecho de adoptarla y convertirla legalmente en su hija, Daikichi se vuelve en un padre real para ella, con la plena capacidad de amarla desde el fondo del alma, y demostrárselo de forma efusiva. Inconscientemente, el hombre ha forjado un lazo perdurable con la rubiecita, cosa que Yukari le hace notar al decirle que hasta los berrinches y las quejas son normales en una “familia”. El tan solo imaginar que tres meses antes estaba solo, y ahora forma parte de una familia, su propia familia, genera un sentimiento que puede impulsarlo a tomar decisiones serias sobre su futuro, el cual ahora comparte con Rin. Esta escabrosa reunión con Masako solo incrementa el cariño que siente por la niña, resolviéndose a estar con ella en este importante momento de su desarrollo, cuando ella empieza a sentirse cada vez más grande, deseando ser ya una señorita y preocupándose por su aspecto.

Son dos las escenas más comentadas en los foros sobre el episodio 5. La primera tiene que ver con el momento del baño de Daikichi y Rin; el cual lamentablemente ha sido malinterpretado por prejuicios y la fea costumbre lolitesca que la gran mayoría de producciones le deja a la afición. Separándose por completo del género morboso, Usagi Drop nos presenta una bella muestra de cariño y confianza entre padre e hija, haciéndonos evocar quizás algún recuerdo de nuestra infancia, libre de intenciones impúdicas u obscenas. La otra escena es por otro lado, conmovedora y toca la fibra sensible del corazón al ver al hombre derramar lágrimas sintiéndose amado por una pequeña mujer. Ya comentábamos con anterioridad que el amor puede tomar diferentes formas, y espero que todos los lectores estén en buenos términos con sus progenitores, ya que de esa forma se nos hará sencillo comprender los sentimientos que experimenta Daikichi. Sentir el amor de un hijo es la mejor recompensa que un padre puede recibir por los años de sacrificio y abnegación que brinda a su descendencia. Al ser Daikichi primerizo en este campo, todavía no alcanza a entender si es él quien enseña o quien aprende de Rin. Hasta este punto, la serie empieza funcionar como un trailblazer dirigiéndose por su propio rumbo, abarcando tópicos hasta ahora desconocidos o poco tratados dentro de este universo que es el anime. Las opiniones podrían ser variadas, pero se hace un lugar en nuestra mente al llegar a lo más hondo de nuestro ser y sacar a flote aquello que nos hace humanos: el amor.

8 comentarios

  1. Whoa enserio la escena del baño tuvo ese tipo de comentarios? Vaya cosa… quiza sea cuestion de costumbres pero no por eso tienen que ver con mal ojo lo que hacen en otros paises. Bañarse con niños pequeños es algo muy normal, es decir el adulto tiene la madurez y el niño la inocencia asi que nada se cruza por la mente en esos momentos. Que monton de pervertidos por pensar algo asi enserio…

    9 agosto 2011 en 11:02

  2. A mí también me molestó, pero no me sorprendió. El anime se ha convertido en sinónimo de sensualidad para la opinión general, y eso conlleva que los aficionados esperen ver sensualidad en toda producción; por eso son exitosas las series ecchi y las que explotan los fetiches del otaku. Esa es una de las razones por las que me gusta Usagi Drop, está libre de los consabidos clichés, y narra una historia única y atemporal.

    9 agosto 2011 en 12:52

  3. Mike sXe

    Este Anime si que despierta el instinto paternal, muy buen capitulo que bueno que no hubo drama inecesario; el buen Daikichi ya habia asumido su responsabilidad y solo quería saber la razón de que abandonaran a Rin y una vez hecho eso siguió como si nada, admirable la madurez de Daikichi; algo me hace pensar que Rin podria no ser hija del abuelo, quizá sea de otro sujeto y el quiso hacerse cargo de ella ya que pudo ser producto de un embarazo no deseado.

    9 agosto 2011 en 17:47

  4. Ahhh… qué te puedo decir…. es cierto, en la conversa no queda claro cómo asi se juntaron Masako y el abuelo Souichi, cosa que suena extraña pero posible; además que a juzgar por el testamento el abuelo le cogió mucho cariño y respeto a la chiquilla. Algo de bueno debió tener. Y sobre el testamento, qué bizarro dejarlo en un blog; y el da-kyun fue un mate de risa

    9 agosto 2011 en 20:59

  5. konopikyu

    Por cierto yo entendi mal las lagrimas de Daikichi… yo crei que habia llorado por que Rin en cierta forma le habia dicho que no queria tenerlo como padre y que eso le habia dolido pero que desde luego sabia que fue sin intencion alguna. Entonces, si lloro de felicidad por que fue exactamente? ahi si no entendi…

    9 agosto 2011 en 23:45

    • rolo2k

      Sí, a mi me ha quedado la misma duda, pues no me queda claro si fue por la respuesta de Rin (obviamente él ya se ve como su padre) o si es porque le enterneció la confianza que ella le tiene; es totalmente admirable la madurez que ha adquirido Daikichi en apenas unos meses, demuestra su calidad como persona, pues en todo momento antepone el bienestar y la felicidad de Rin a cualquier otra cosa.
      Con respecto a la madre de Rin, es cierto, aún quedan muchos cabos sueltos, pero aunque muchas de sus justificaciones pueden resultar razonables, me es difícil entender que se de la espalda al amor incondicional de una criatura (tomando en cuenta que al parecer ya tiene pareja), tal vez Dai chan tiene razón al pensar que es totalmente inmadura: A pesar de todo no sé si se deba encajar como “la mala del cuento”, pero definitivamente tiene mucho en su contra y sus actitudes terminan de hundirla más.
      Finalmente con respecto a la escena del baño, a mi me pareció lo más natural del mundo, cualquier interpretación que conlleve al morbo me parece totalmente fuera de lugar.
      Una dupla de episodios realmente enternecedores, me encanta esta serie.

      10 agosto 2011 en 01:02

  6. konpikyu

    Pues asi como la mas mala no (pero si es mala madre eso fijo), casi diria que le da miedo asumir la responsabilidad y por eso la actitud tan escapista. Sin embargo puede que ese pequeño interes que tiene aun por su hija como por la madurez de Daikichi que quiza cambie en algun momento. Porque de otra forma no valdria siquiera indagar en su vida o dedicar tiempo a retratarla. Por que sera que con la juventud muy repetidas veces viene tambien el egoismo? Es algo cierto y algo deprimente a veces.

    10 agosto 2011 en 15:26

  7. Sin dogmatismos, me aventuro a decir que las lágrimas fueron de felicidad, ya que la musicalización así lo ponía (sino hubiera sido una escena cómica y la musica hubiera sonado así); además que encajaba bien con la escena final. Tiendo a interpretar lo que quiso decir la niña como “Esta bien, Daikichi es mi buena suerte”, basándome en el significado de su nombre, pero creo que puedo estar equivocado. Si es así, lo más probable es la interpretación de Rolo2k.
    Y si, es mala madre, y ciertas cosas de su conducta pueden sonar justificadas; pero no se me aguantaron las ganas de criticarla a pesar de sus buenos puntos.

    10 agosto 2011 en 17:13

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s