Tu pasaporte en español para disfrutar de un fuwa fuwa time intelectual

Hanasaku Iroha 14-15: Quiero decirte que te amo

...Porque eres tan igual a mí

Habiéndoseme complicado las cosas en estas últimas dos semanas, tenía confianza en que dada la conexión entre los episodios 14 y 15 la reseña sólo se centraría en un solo aspecto. Felizmente esta espera pudo permitirme no caer una vez más en especulaciones erróneas, y contemplar el cuadro completo en lo que respecta al desenvolvimiento de Yuina, la protagonista principal de esta aventura veraniega. En lo que respecta a la trama, las cosas fueron desde abordar los problemas administrativos de la posada playera Fukuyo, hasta enfocarse en la indecisión que todo joven atraviesa al pensar en su futuro. Con tal variedad de temas por tratar, sólo me queda avocarme por aquel que llamó más mi atención.

El clásico episodio playero de toda serie siempre incluye, a veces descaradamente y otras muy camuflado, varios clichés y estereotipos muy manoseados en el anime de los que no haremos mención por respeto al público. Por esta razón, sorprende la temática tomada en esta ocasión al llevarnos junto a Ohana y compañía a disfrutar del sol y la brisa de la playa sin presentar fanservice sin sentido, sino una curiosa historia de amor que nos da pie a explayarnos en otra divertida, complicada, angustiosa, graciosa y humana vivencia común a todo mortal: la confesión amorosa. De sólo pensar en el momento de la 告白, el nerviosismo se apodera de nosotros, sin importar la edad o el sexo, y el cerebro se hace chicharrón pensando en la respuesta que recibiremos a continuación. Tarde  temprano, todos tendremos que enfrentar esta posibilidad, ya sea confesándonos o recibiendo una confesión. Si estamos del lado “receptor”, los sentimientos que nos invaden pueden ir desde “debo estar soñando” hasta “trágame tierra” dependiendo de quién sea el galán o la musa que se acerque, o se atreva, a confesarse. Si estamos del lado “emisor”, reunir el valor y la determinación para abordar el tema, sabiendo que nos jugamos la vida y el corazón, se convierte en la empresa más complicada y atemorizante que podemos experimentar. Estando en estas circunstancias, nos es sencillo comprender la situación a la que se enfrenta nuestra querida Minko, y también los pobres desafortunados que osan declarársele. Teniendo definido hacia dónde apuntan sus sentimientos, a Minchi no se le hace difícil rechazar de plano cualquier confesión que se le presente; pero no podemos dejar de pensar en lo desdichado que se debe sentir el insistente pretendiente al recibir una vez más la respuesta negativa de parte de la mujer amada. Minko tiene muy claro lo que significa estar enamorada: para ella esta persona es, simplemente, la única. Además de hablarnos sobre la moralidad de la aprendiz de cocinera, podemos argüir en favor de los profundos sentimientos que su joven corazón alberga. Al cuestionar el actuar de Yuina, la cual deja que algún interesado se le confiese, Minko demuestra que para ella lo importante no es ser correspondida (ya que ella aún no ha reunido el valor para confesarse), sino el ser sincera consigo misma. No se trata únicamente de la exclusividad o la fidelidad; más bien, tiene que ver con estar seguro de lo que uno quiere (y hablamos de “querer” en la forma de cariño, no solamente deseo). A lo sumo lo que más le interesaba a Yuina al escuchar la confesión era elevar su ego sintiéndose admirada. Para la gran mayoría de las personas, en especial los jóvenes (Yuina incluida), el cortejo y el noviazgo son cosas pasajeras, simples como un juego cualquiera. Al entrar en una relación de este tipo, muy pocos piensan con seriedad en la posibilidad de llegar al matrimonio, a una relación duradera de toda la vida. Al haberse fragmentado tanto la moralidad en este tiempo, las relaciones amorosas se vuelven pasajeras, y se pierde el encanto y romanticismo de las uniones sólidas, y los compromisos terminan por no comprometer realmente y por completo a las personas. Sin intentar sermonearnos sobre temas morales, lo de Minchi es bello, ya que implica una entrega total hacia el ser amado, al grado de cerrarse en su atención hacia otros pretendientes. Puede tener relación con su personalidad fría y temperamental, o hasta quizás con la cultura conservadora japonesa, pero es lindo ver cómo se reserva todo lo que tiene por dar sólo para esta persona. Sin llegar a las exageraciones típicas, Minko es lo que calificaríamos de la tsundere más aproximada a la realidad que podemos ver en el anime.

En el otro lado de la moneda tenemos a Yuina, bella como pocas, y con la personalidad más dócil de esta serie. De hecho, es tan dócil que a la fecha, ya se fue con Tohru a dar una vuelta en motocicleta (osadía por la cual generamos tooooda una chismosa campaña a favor de Minko al mejor estilo de las viejas del barrio), le sigue el juego a un sonrojado compañero de clase (lo cual la hace ver como “fácil”), y encima de todo, ahora nos sale con que tiene novio. Está bien, eso de las promesas de la infancia lo hemos visto desde Love Hina (y de seguro aún más atrás, pero esto es lo más atrás que puedo recordar en este instante), y no nos extraña que siendo tan coqueta y juguetona haya aceptado continuar con la idea aún siendo una señorita. Este afortunado, llamado al nacer Yosuke, tuvo el privilegio de estar en el lugar correcto en el momento correcto, para conocer a Yuina cuando niños, e iniciar este juego del amor en una etapa de la vida en la que todavía no se tiene plena conciencia de las implicancias. Ahora que ambos ya dejaron la infancia atrás, se le presenta la oportunidad para retomar el “juego” ahora de forma seria, y dadas las ventajas que obran a su favor (1.- la familiaridad con la princesa; 2.- el hecho de que ella aún crea en la promesa; 3.- la personalidad regalona de la muchacha), vuelve a presentar su propuesta, la cual no coge por sorpresa a Yuina debido a la relación o el afecto que puedan sentir el uno hacia el otro, sino por cuanto supone esa relación. De hecho, no necesitamos ser muy perspicaces para notar que la chica no está enamorada; a lo sumo, siente cariño de amigos por Yo-chan. Por esta razón, su respuesta al final del episodio 14 suena muy coherente y sesuda, en realidad sorprendente viniendo de boca de la airhead de la serie. Es sencillo concordar con su postura, ya que por más amigo que sea el muchacho, no tiene ni una pizca de delicadeza para tratar a sus subordinados, y más aún siendo ellas todas mujeres. Su espectacular metida de pata con el personal del Fukuyo le costó muy caro; pero es extraño que además de la vergüenza pública que pasó, las repercusiones posteriores fueran mínimas. El soñar con hacer de su posada la mejor de Japón, pero carecer totalmente de las cualidades para administrarla, habla a las claras de la clase de persona que es. Para no vapulear más a un personaje esporádico, nuevamente Yuina nos sorprende al tomar las cosas por el lado laboral más que por el romántico. Su respuesta no se basó en la exploración de sus sentimientos, sino que se vio a sí misma examinando por primera vez su futuro, lo que le depararía la vida al aceptar la proposición. La principal preocupación de Yuina no es si podrá amar o respetar a este hombre de todo corazón, sino qué significará unirse al dueño de una  posada. ¿Y el amor?, bien gracias. Mientras la trama se sigue desarrollando, Yuina vuelve a plantearse la idea de vivir y trabajar en una posada, con todas las consecuencias adjuntas a esa decisión. Estando rodeada de personas que viven en y para una posada, empieza a sentir el peso de la indecisión, y el punto de viraje para ella termina siendo el momento en el que es comparada con Ohana, la cual es diametralmente opuesta a ella. Para ella, tan segura de sí misma, hallarse en desventaja de la noche a la mañana, esto es, reconocer que debido a su actitud ha sido dejada atrás en cualidades y metas por sus contemporáneas, es como un uppercut al mentón de su autoestima. Su breve desequilibrio se hace evidente al pasar de elogiar la laboriosidad de Ohana a ningunearla catalogándola de “nada especial”. Cierto, sus planteamientos son correctos al postular que se debe vivir haciendo lo que a uno le gusta, pero en realidad sólo tendría derecho a decirlo alguien que ya haya decidido qué es lo que le gusta en la vida. Fingir que puedes hacer lo mismo que otros hacen es una ilusa forma de escapar del punto en cuestión.

En el caso de ambos jóvenes, el amor como sentimiento es todavía relativo, ya que no tienen la capacidad de evaluar por completo las características de una persona y sopesar si lo que sienten es simple atracción o un enamoramiento real. Para Yosuke, no fue difícil confesarse a Yuina, para al día siguiente fijarse en Ohana, y al final volver a mostrar interés en Yuina. Para Yuina, no tenía nada de raro aceptar declaraciones de otros chicos teniendo novio, para después rechazar la proposición del mismo, y luego coquetearle sólo por celos. En general, hemos podido presenciar dos situaciones distintas sobre la forma de abordar el amor, una relacionada con el pensamiento y la entrega, y la otra tomándosele a la ligera. De todas las decisiones que tengamos que tomar en la vida, decidir a quién amar es la que podría augurarnos la felicidad o la desdicha de por vida. Y tomar esta decisión puede ser más doloroso que unas ampollas en las manos.

6 comentarios

  1. rolo2k

    Luego de la tríada de capítulos llenos de intensidad emocional y revelaciones con las que cerró el primer ciclo de Hanairo, era de esperar que la serie se tomara un respiro y relajara un poco el ritmo de la historia; y qué mejor forma de hacerlo (desde el punto de vista del anime) que con el ya clásico e infaltable episodio de verano.
    Muy buena tu reseña, desde que vi por primera vez el episodio 14 había estado esperándola, pero no fue sino luego de ver el siguiente episodio que comprendí que ambos debían verse en conjunto para comprender a cabalidad las cosas y así evitar sacar conclusiones erróneas, y lo digo porque yo caí en esa tentación.
    Yo también había notado que en estos dos episodios se manejan dos puntos de vista, por encima de los sucesos ocurridos en el hotel ó posada, que son: el aspecto de las relaciones sentimentales y la vocación de trabajo, sin embargo luego de leer tu reseña coincido con en el enfoque que le diste.
    Me gustó mucho el paralelismo que hiciste entre Yuina y Minko con respecto a la forma en que encaran la tan amada y temida “declaración amorosa” y las consecuencias que aquella trae tanto para el emisor como para quien la recibe. Ya en un comentario anterior había mencionado que me resultaba curioso el hecho de que ambas sean las chicas más deseadas por sus compañeros de instituto, al poseer personalidades tan opuestas; y es que ambas representan dos modelos distintos dentro del ideal amoroso femenino. Yuina, la niña bien, es la típica chica popular: el linda, graciosa, amable, simpática, siempre sonriente y además condescendiente con todo aquel que se atreve a abordarla, lo cual es un poderoso imán para cualquier adolescente; por su parte, Minchi también es bella, pero por el contrario, es esquiva, fría, reservada e incluso hostil, pero al mismo tiempo proyecta un aire de misterio y lejanía que también resulta irresistible para aquellos que toman como un reto la posibilidad de conquistarla.
    Y es precisamente en la forma en que ambas encaran la declaración amorosa que yo me decanto definitivamente por Minko, ya que para ella el amor es un asunto de convicción (al igual que su decisión de ser la mejor cocinera), mientras que para Yuina representa solo una posibilidad tan lejana como la posibilidad de dedicarse a algo en la vida (ya que por el momento lo importante es la diversión).
    Debe admitir que en un principio estuve de acuerdo con las palabras de Yuina al finalizar el capítulo 14, ya que su punto de vista resultaba lógico, tomando en cuenta lo sucedido en la posada y el desastre provocado por su supuesto prometido. Es cierto que Yuina en cierta forma se rebela ante una condición muy común incluso en nuestros países, en especial en los negocios familiares: al ser herederos del patrimonio familiar se espera que el más joven continúe con el legado de sus padres y abuelos. Sin embargo, las verdaderas razones de Yuina tenían que ver más con la evasión de su compromiso con Yusuke que con su vocación de vida; aparte de cómo dice un refrán “No se puede hablar de lo que no se conoce…” y Yuina admite que jamás en su vida ha trabajado.
    Es por eso que me pareció risible el berrinche que Yuina hizo cuando su prometido la comparó con Ohana, haciendo que por primera se hiciera una ampolla en la mano… y más aún cuando aquello lo consideró un triunfo.
    Personalmente creo que el personaje de Yuina es el más flojo de la serie, si bien cumple su papel de contrapunto tanto de Minko, en el plano de las relaciones amorosas, como de Ohana en su carácter de heredera de la posada rival de Kisissu..

    17 julio 2011 en 10:00

  2. Qué bueno que te hayas fijado en esos aspectos. Yo esperaba que casi todo el mundo se fijara en el poquísimo fanservice que hubo (ya me imaginaba a la gente haciendo pausa constante al final del 15)… pero bueno, es cierto, Yuina en el 14 estuvo bien, pero en el 15 se me cayó por completo. Al ponérsele al lado de las chicas tanto en el opening como el ending, yo pensé que en algún momento su personaje levantaría y se haría relevante, tal como Nakocchi, pero con esto último, concuerdo contigo al decir que es el personaje más flojo de la serie. El Saimoe nos confirmará cúanto de su belleza (que es lo único que tiene) le ayudará a ganarse fans.
    Por otro lado, recuerdo que en uno de tus comentarios dijiste que esta serie estaba en falta con Enishi, y por lo visto la producción te escuchó, ya que el 16 tratará de él. No sé porqué, pero esta serie saca el profeta que todos llevamos dentro

    17 julio 2011 en 15:10

    • rolo2k

      Gracias por tu comentario, estoy de acuerdo con todas la opiniones, en especial con lo que respecta a Yuina, pero no quise ser tan directo para no ofender a sus fans, que como dices deben haber varios; igualmente dudo que se le de más protagonismo.
      Lo del fanservice de los baños me lo obvie porque ha sido casi una constante en todos los episodios y por otro lado es bastante moderado, a excepción del desastre del capítulo 3.

      19 julio 2011 en 11:55

  3. Todavia no he visto el 15 pero ya con el 14 Yuina me cayo mal. Es decir, una cosa es querer divertirse otra muy distinta es divertirse a costa de los demas. Es comprensible dada su falta de conocimiento en cosas de la vida tan sencillas para la clase promedio pero eso no justifica su falta de interes por los sentimientos ajenos. Esa indiferencia la llena de vacio que hasta cierto punto es bastante detestable.

    Si le pasara un carro por encima no creo que nadie la extrañaria, me refiero a nosotros claro no a los personajes pues son bastante buenos aun con el mas despota.

    18 julio 2011 en 02:14

  4. davidvfx

    No dire mucho ahora mas que estos dos episodios es un claro ejemplo del CAOS de una relacion de parejas que ya lleva tiempo y que cuando llegan aun incrusijada se hace un gran CAOSSSS.

    por digo Caos, es que como espectadores tenemos un balanza mas nivelada pero si nos ponemos en los zapatos de cada unos de las partes podriamos justificar la ligeraza de Yunia al tirar todo un Plan de futuro con su novio o cricificarla y llevarla a la ahogera si estamos en los zapatos del novio, la verad los dos tomaron las cosas con mas madures que los jovenes de entras esas edades, no terminaron hechandose la culpa de por que no lo dijo antes, que por que te haces ideas futuras sin consultarme, que me vistes la cara, y toda una bola de enjuciamientos que se podrian dar para justificar la discucion que NO se dio en este caso.

    El novio y la misma Yuina pasaron en horas un proceso lo que vemos en noviasgos destrosados pasan en años, donde se podrian volver a encontrar alños mas tardes con una Yunia descantanda por su desicion y viendo como sus conocidad logran un plan de vida (laboral) mas exitoso con lo que llega un poco de depresion y encontrase con el EX-novio dedicado en su plan original y firme y revelando que se encontro con “otra” chica que si compartia sus planes futuros (ohana es el ejemplo) y estan logrando que funcione ese plan, causando que la ex-novia sienta el orgullo dañado y frustado, lamentando y reconciderando si la decision que ella misma hiso…. PERO en este caso fue de horas asi que la reconcilacion fue posible…. triste a los que les tomaron años este proceso ya que no hay marcha atraz. (acalro que este ejemplo se puede invertir los sexos no es que quiera pintar a Yunia de equivocada ya que sus argumentos se me hicieron mas que validos aun que si tuvo poca sutilesa al decirlo, lo dijo como a cualquiera de los pretendientes de la escuela…

    Excelente reflexivo doble ep de Hanasaku Iroha

    18 julio 2011 en 15:12

  5. De lo reflexivo, no lo había puesto así, tienes razón. Es casi como un resumen de lo que pasa a diario entre parejas de jovencitos que se meten en algo para lo que aún no están preparados. Lástima que en la realidad, los finales no son así de felices. Y creo que si le pasara un carro, sólo Ohana y su abuela llorarían, pero a los 2 días se les pasa.. dudo mucho que vuelva a tener protagonismo

    18 julio 2011 en 18:07

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