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Mawaru Penguindrum 1: Revolutionary Penguin Girl

Tú no has visto nada...

El regreso del gran maestro Kunihiko Ikuhara, director de una de las obras más soberbias de la historia del anime, viene acompañado de un proyecto que ejemplifica su exorbitante fuerza como director, repleta de extravagancia, misticismos, emociones, elegancia y… tabú, lo cual esperábamos desde el primer momento que supiéramos de sus intenciones. Este primer episodio nos presenta a unos hermanos bastante unidos, Shoma, Kanba y Himari junto al trío chiflado de pingüinos súper carismáticos, embarcados en una complicada misión que les exigirá luchar o aceptar el destino y sus inesperadas consecuencias, conocidas como tragedias y milagros. Una revelación al final nos prepara para ingresar en una vertiente del terreno sentimental, bastante infrecuente (algunos la consideran ilícita), aunque por ello más atractiva para quienes tengan la mente suficientemente abierta y estén dispuestos a comprender estas relaciones que ignoran las barreras del ADN.

Hablemos ante todo acerca del Destino, concepto según el cual, lo que ocurrirá durante nuestras vidas está escrito, determinado de antemano, tiene un sentido y una finalidad que no pueden modificarse. Esta idea podría asociarse con una visión romántica de la vida, que explica por qué tenemos personas tan increíbles a nuestro lado y cuánta felicidad nos han proporcionado; sin embargo, tenemos también el otro lado de la moneda: los acontecimientos más injustos y perturbadores ocurren de forma inesperada y dolorosa contra nuestras personas más queridas. Ambas facetas aplican a nuestra historia protagonizada por la familia Takamura. Los hermanos Shoma y Kanba se dedican a ofrecerle la mejor vida posible a su débil hermana Himari (que será seguramente una de las chicas más encantadoras del año, alegre y sin malicia: su personalidad me recuerda a Ohana Matsumae). Este ambiente idílico se ve perturbado por una cosa: la desagradable noticia de que le queda poco tiempo vida, por lo cual, los muchachos se empeñan en hacerle más feliz la existencia, a pesar de su rabia contra Dios y el Destino. ¿Por qué algo tan cruel ocurre con una chica tan adorable como Himari a quien las cosas pequeñas y simples le entrañan una gran felicidad? La explicación teísta es que todo tendrá un motivo: los caminos del señor son misteriosos para la compresión humana, sin embargo, no es consolador este pensamiento para uno de los hermanos, Kanba, que prefiere rechazar la doctrina de la voluntad divina. El muchacho estaba dispuesto a todo por su hermana, ya que rechazando las ideas de Dios y Destino, lo que resta es un mundo material, donde calamidades como la de Himari ocurren sin sentido ni justicia. Tragedias y desastres son la regla, no la excepción para todos los seres vivos. La naturaleza no tiene la obligación de tratarnos mejor por eso. El mundo nos proporcionará explicaciones acerca de “cómo” ocurren las cosas, pero raramente nos darán un “por qué”. No obstante, un mundo sin divinidades permite que se pueda construir un futuro propio y pelear contra las tristezas que se cruzan en nuestro camino. Pero incluso pensando de esto modo, hay límites impuestos por la materia y las capacidades humanas y el futuro de Himari estaba determinado por lo que la ciencia podía prever. Ya estaba trazado: al final, lo único que podían hacer es embellecer los últimos momentos de su hermana, permitiéndole que tuviera un día propio dedicado totalmente a ella, haciendo de cada instante un preciado recuerdo y alejando la trágica noticia creando un ambiente semejante a una ilusión. Sin embargo, tarde o temprano la realidad se manifestaría y, cuando todo parece finalizar sin remedio, ocurren estos acontecimientos que llamamos milagros, que desafían toda lógica y creencia.

Ikuhara no había dirigido mucho desde su obra maestra (Revolutionary Girl Utena) al punto que directores más recientes hayan producido más volumen episódico de anime dirigido y guionado, pero toda obra con su participación es de muy buena calidad: se puede esperar de él incluso que Penguindrum logre superar sus más altos estándares. Como notamos, esta obra tiene semejanzas con su precedente, en principio, respecto del aspecto visual, como sería la transformación de Himari, cuando empieza a ser controlada por esa existencia, Nadine, así como detalles estéticos mas curiosos como que los personajes escenograficos sean apenas figuras blancas y neutras, parecidos a las figuras de transito moviéndose mecánicamente como señalando su nula existencia. Apenas deben ocupar espacios vacíos mientras solamente los que tengan una relevancia tienen derecho a un cuerpo diferenciado. Ahora hablemos de los pingüinos que serán el centro de los extraños acontecimientos que se sucederán. Recientemente vimos una serie de obras donde estas heladas aves tienen el papel protagónico, iniciado por el espléndido documental La marcha de los pingüinos. Aquí se nos presentan como criaturas que solo los hermanos pueden ver, pero que tienen una actitud muy humana en su interacción con los protagonistas, casi como si fueran personas pequeñas que no pueden comunicarse verbalmente pero en todos los demás aspectos se comportan con sorprendente humanidad. El que acompañaba a Shoma es interesante, ya que el muchacho tardó en reaccionar al darse cuenta que esta criatura le ayudaba durante el día, sin contar su aspecto caricaturesco comparado con los pingüinos realistas que aparecen en el acuario. Solo se asusta al notar que es el único que lo percibe. Pareciera que ha visto un fantasma, una alucinación, producto de una locura, hasta que llega a su casa y encuentra a sus hermanos actuando cordialmente con los pingüinos, puesto que tuvieron más tiempo para congeniar con ellos al quedarse en casa. Nadine con su presencia imponente al usar el cuerpo de Himari invoca las palabras de “técnica de supervivencia”. Se aplica tanto al hecho de haber salvado a Himari a cambio de una misión como también de proporcionar a la familia las habilidades para cumplirla, llevándolos a esa dimensión donde ocurre el mayor espectáculo visual del episodio con una pizca de comedia al expulsarse a Shoma como si fuera un programa de concursos. Recientemente en la serie Oretachi no Tsubasa habíamos presenciado el caso de personalidades múltiples donde una más preponderante impone su presencia al punto de poseer el mismo cuerpo y pretender quedárselo permanentemente (Garuda, aunque cambia de parecer al final). En el caso de Nadine, al parecer, es un ente distinto a Himari, que emplea su cuerpo como vehículo para alcanzar sus propósitos y solo por este motivo la mantiene viva, lo que indica que nuestra joven no está libre de su fatal destino y solo sobrevivirá mientras sea una herramienta. Por otro lado, que Kanba haya tenido la escena final del arranque cardíaco remarca el último aspecto llamativo del episodio.

Los que conocen Utena deben saber de las estrechas relaciones incestuosas que se desarrollaban al punto que la reciente Yosuga no Sora pareciera una historia infantil. Por tanto, se esperaba que Mawaru Penguindrum pusiera en escena estos sentimientos con la premisa de los hermanos huérfanos que se conocen de toda la vida. No figuran los obstáculos mayores para el florecimiento de estas relaciones que serían los padres. Frente a los patriarcas, la sociedad sería el menor de los problemas. Kanba desde el comienzo mostró un afecto mas explícito hacia su hermana: estaba dispuesto a sacrificarse por ella ofreciéndose a donar sus órganos. Cuando surgió Nadine, fue a Kanba a quien atravesó con su mano evidenciando el grado de apego sentimental del muchacho. Este vínculo llega a extremos tales como robarle un beso a Himari tal si fuera la bella durmiente. Por otro lado, me inquieta la posibilidad de que Shoma también abrigue estos sentimientos, de ese modo, estaríamos ante un inédito triángulo amoroso fuera de los terrenos de los doujin, donde este asunto será corriente pero no estructurado. Los animales, según Kanba, son movidos apenas por instintos, por lo que parece una forma más elegante y menos problemática de vivir, pero el que seamos conscientes de nuestra existencia nos permite disfrutarla más porque, a pesar de su doloroso precio, es gratificante. Estamos en un mundo donde la realidad y la fantasía se mezclarán constantemente y donde será difícil diferenciar ambos espacios al punto de que todo pudo haber sido un sueño. Utena sirve de precedente y correspondería con prudencia empezar a cuestionar todos lo hechos.

4 comentarios

  1. Paola

    Ha sido toda una sorpresa ver este anime…bastante raro!, pero definitivamente me tiene enganchada ya con la escena final. El momento de la transformación de Himari me hizo acordar a la transformación del cuerpo de Utena en automóvil, jaja. Guarda muchas similitudes con la anterior mencionada, y a mi me encantó Shoujo Kakumei, esta sin duda está en mi lista de favoritos. Tu reseña es excelente, gracias por el aporte.

    11 julio 2011 en 15:52

  2. Creo que esta es la primera vez que dejo un comentario sobre alguna de tus reseñas. Realmente leí primero tu reseña y luego me propuse ver el episodio. Fue realmente interesante. Todo seria más fácil si tener conciencia significara simplemente ser consciente, pero la consciencia se desgaja en un horizonte de posibilidades que termina por confrontarnos con el mal y el fracaso. Es imposible creer en un Dios que permite que las personas sufran de tal forma, un Dios que permite tales injusticias, de ahí ese ateísmo moral de Kanba. Este destino del que nos habla la serie parece sacado de una tragedia griega, por otro lado, es algo muy común en toda representación artística, enfocadas en las formas existenciales de la vida…

    12 julio 2011 en 12:59

  3. Al igual que Fortuna, tampoco he visto el episodio, pero me aventuro a leer tu reseña para hacerme una idea de lo que voy a enfrentar. Con sólo leer el nombre Ikuhara ya sabía que lo que venía podría calificarse de transgresor y surrealista, y que los conceptos mezclarían realidad con fantasía. Lo que me sorprende es el uso de tanto color pastel, al grado que pareciera una serie a lo Ojamajo DoReMi. Pero si vamos a tener que lidiar con el mismo tópico de Yosuga no Sora, para mí sería otra serie que se va al tacho… Espereo ser desengañado en lo sucesivo, o después de ver el epi 1.

    15 julio 2011 en 15:08

  4. Ya puedo opinar porque finalmente pude ver el episodio, de hecho me adelante un poco jejeje pero me centrare en aspectos generales.

    El termino que emplearia para un anime de este tipo seria “bizarro” por su combinacion de cosas tan extremas tanto en estetica como en argumento. La animacion es bastante buena, sin embargo por estar dirigido a un publico meta tan reducido, no creo que llegue a estar entre las mejores. Ademas los argumentos son demasiado densos y parecen fuera de contexto con las imagenes, sin embargo esa misma exentricidad podria ir guidad a crear un estilo diferente que es bien recibido por la gente que gusta de cosas diferentes.

    Habra que ver como evoluciona la serie, el incesto a mi me choca bastante, no esta tan bien solapado como en Utena, de hecho es muy directo. Diria que es mi primera argumento en contra. Lo segundo seria esa mezcla tipo agua y aceite de la historia. Resalta mucho pero puede en ocasiones ser demasiado chocante. Igual la seguire viendo a ver que sucede. El mayor logro resulta en el factor sorpresa, no hay nada que se pueda aventurar uno a decir de la serie, no se sabe que seguira ni donde terminara, eso es emocionante no lo puedo negar.

    18 julio 2011 en 00:48

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