Tu pasaporte en español para disfrutar de un fuwa fuwa time intelectual

Ao no Exorcist 10-11: Black Cat

Nuevas mascotas adquiridas

Tal vez el mayor legado de Shiro como paladín fue su carisma. Todos los flashbacks que hemos tenido de él lo mostraban sonriente y cool. No en vano sus hijos heredaron esta cualidad, aunque en nuestro protagonista se haga resaltar estos aspectos incluso para repetir una especie de conquista de su padre, a base de palabras, un mínimo de fuerza física pero al máximo de sinceridad y emotividad. Y eso que todo aliado importante con quien Rin inicie una relación debe tener alguna semejanza con él, sin importar si pertenece a otra especie. Se aguardaba la aparición de Kuro, según lo visto en el opening que, como en varias series, contiene muchos spoilers (excelente material de especulación, por otra parte), lo que puede neutralizar la sorpresa, excepto por el final feliz alcanzado mediante un discurso alentador.

A veces cuando los hermanos discuten usan una carga verbal tan agresiva que da la impresión que pronto llegará un momento dramático en que dirán algo insensato o pendenciero, en especial, cuando Rin menciona a Shirou de una forma irrespetuosa. Desde luego, sucede porque se deja llevar por el asunto sin pensar correctamente en lo que dice o cómo reacciona para romper un par de gafas de Yukio, y es aquí donde pesa su cercanía ya que los lazos familiares permiten que incluso en acciones así de provocativas, no sean malinterpretadas en un contexto real de desprecio o asumidas con mala intención, sino apenas como majaderías, como bravatas burlescas en tardes ociosas. Sin embargo, indica algo más: mientras Yukio decide seguir las normas académicas, lo cual implicaría tomar una decisión cruel en pos del bien común o de un resultado seguro, Rin es mucho más instintivo y por eso se muestra más parecido a su padre y ello explica esa relación tan especial, incluso de favoritismo, porque a pesar de que los padres digan que aman a sus hijos de idéntica forma es común que tengan algún favorito, sin despreciar al otro pero dejando exhibir cierto desbalance en los afectos. Esto conduce a que Rin repita una conquista de su padre, que fue ganar el aprecio del gato demonio, Kuro. Shirou lo consigue de forma festiva y usando las palabras correctas porque conocía los sentimientos del gato, quien, pese a ser adorado como un dios, tiene una actitud infantil, actúa bajo el imperio de sus emociones e impulsos negándose a aceptar la realidad. Allí estaban reunidos los ingredientes para una tragedia, pero incluso mostrando sus dientes no lucía necesariamente peligroso. En términos simples, no era nada menos que una rabieta de niño pequeño, aunque desde otro punto de vista, sopesando el poder que tenía significaba una amenaza de daños mayores. De cualquier forma, era posible controlarlo sin recurrir a medidas drásticas, como Yukio, que creyó que Shiro había creado una sustancia fatal para Kuro, lo que revela cuánto conocía Yukio a su padre al considerar primero una opción tan drástica en lugar de otra más acorde a las actitudes de Shirou. En ese caso, hablamos del uso de matatabi, que, para quienes no estén enterados, es una planta cuyas hojas destilan un olor utilizado para entretener a los gatos. La serie pretende describirla como una sustancia similar al alcohol pero parece más cerca a  las drogas ilícitas o la hierba gatera. Para una mejor explicación, recomiendo este video, donde se observan sus efectos.

Entonces, Rin termina actuando como un héroe más que lo planeado por Yukio, ya que solucionó el problema de mejor manera. La mayor señal de agresión fue apenas un cabezazo estático. De todas formas, hay que apuntar que la decisión de Yukio se basa en los estándares que obligan a procurar mayor seguridad y eficacia, se trata de disminuir las pérdidas, no eliminarlas como lo quería Rin. Por esa razón, a pesar de que nuestro protagonista tal vez nunca llegue a ser un paladín, de forma extraoficial sería un miembro de gran importancia para la sociedad exorcista. Es fácil creer que Shirou tuvo los mismos pasos que su hijo a su edad e igualmente, de una forma u otra, debió aceptar las normas oficiales sin perder el rasgo más importante de su personalidad: su carisma, su corazón. Rin será el sucesor de esa magnífica combinación, aunque ahora sea solamente un payaso. En adelante, Kuro se convierte, entonces, en el familiar de Rin, siéndole útil a medida de las necesidades del momento. Al respecto, pudimos comprobar unos asomos de su colaboración en combate, a pesar de que el episodio playero pareció arriesgado para la serie. Para ponerlo en claro: el estilo grafico y la preponderancia de elenco masculino no le permitirá basarse en los arquetipos habituales para estos episodios, a menos de que abundara el manservice, algo que muy pocas series arriesgan (Hakuoki, como ejemplo), pero prefirieron ofrecer una historia de aventura, ligera, inspirada en el cine de catástrofes, con monstruos gigantes y belicosos, además de reunir en un grupo bastante raro a Rin, Izumi y Shima, siendo este último el más vivaz y cómico entre los jóvenes de la serie. Por el momento, su función estriba en promover la socialización, pero el episodio se dedicó más a resaltar la figura de Izumi. Puede que intentaran mostrar su importancia particular frente al resto de personajes o que buscaran satisfacer al público amante de las tsunderes. Aunque Shima viera más su lado tsun, nosotros ya conocimos su parte dere en otras ocasiones y, en este episodio, hacia el jovencito aventurero de Yohei.

La intención de Yohei de acabar con Kraken por motivos de puro honor masculino nos parecerán infantiles pero aunque resulte obstinado, la intención del episodio era presentar un filler entretenido y permitir el lucimiento de personajes que tal vez no veamos más posteriormente. También sirvió para experimentar ideas nuevas, ya que no se valieron mucho del fanservice en esta ocasión (incluso menos con el color del traje de baño de Izumi): hicieron lo que mejor sabían, es decir, una batalla. La producción debió estar ansiosa por usar a Kuro, porque fue este quien peleo más tiempo con Kraken. Inclusive las demás habilidades del grupo fueron contenidas de manera que Kuro destaque como la principal estrella de esta pelea entre gigantes, habituales en las películas tipo Godzilla, aunque no resulte vencedor, pues, como nos revelan al final, no era necesaria una victoria. Irónicamente, sin superpoderes, Yohei fue el personaje que colaboró más en la pelea, de donde no se extrajo mucho, ya que este demonio había sido domesticado, convertido en buen chico por el padre de Yohei, lo que demuestra que también las personas sencillas pueden tender lazos de amistad con los demonios de la serie. La relación entre Izumi y Yohei empezó con un desafortunado intento de heroísmo, pero las metidas de pata del niño sirvieron para alegrarla y sacarle una sonrisa de ese rostro de grandes cejas (que seguro será un fetiche para algunos). Mejor disfrutar de estos ratos de ociosidad y mucho menos seriedad, porque cuando vengan tiempos más exigentes, serán episodios que extrañaremos.

Una respuesta

  1. asf

    gracias, excelente C:

    31 marzo 2012 en 12:55

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s