Tu pasaporte en español para disfrutar de un fuwa fuwa time intelectual

[C]: The Money of Soul and Possibility Control 9: I want to see the world’s burn.

Give my your future and I will do you very rich...

Singapur ha desaparecido; Hong Kong y Beijing han sido afectados, aunque poco, por la gran crisis financiera; Japón ha perdido su futuro. Estos son los resultados, hasta ahora, del fenómeno conocido como [C] (del cual la serie recibe su nombre), que al parecer es temido por todos los involucrados dentro del D.F. e incluso es conocido por quienes no han entrado en contacto con tal; el [C] arrasa países enteros, sumiéndolos en la miseria o haciéndolos desaparecer. Comenzamos nuestro episodio con una reunión del G-20, donde vemos a los principales miembros del Fondo Monetario Internacional discutiendo con angustia la caída de los precios y las convulsiones monetarias que afectan la región del Oriente Asiático – el jefe del F.D.M., “por alguna razón,” posee ciertas similitudes con Dominique Strauss-Kahn. Mientras que los principales líderes capitalistas del mundo se encuentran impotentes ante tal situación, los miembros del D.F. de distintas tendencias se preparan para tomar el futuro en sus propias manos.

En este episodio fuimos testigos de cómo todo un país puede perder su futuro, lo cual no es tan descabellado como suena, pues muchos de nosotros hemos sido testigos de cómo unos cuantos pueden vender el futuro de sus países a empresas extranjeras o a gobiernos foráneos, con tal de paliar las necesidades del presente, ponen un parche que es tragado por el agujero que desean sellar, dejando las cosas como estaban desde un principio o incluso peor. La decisión de Mikuni de poner su plan en práctica para detener la amenaza de [C] consiguió parar en seco la onda de destrucción que consumiría todo Japón, a cambio, Mikuni renuncio a su futuro y al de los demás – algo que afecto tanto a Msyu como a Q quienes expresan dolor frente a esta acción -, esa cascada arcoiris de múltiples colores usada como materia prima para imprimir dinero midas, es el futuro de incontables vidas consumidas a favor del solvente suficiente para comprar cualquier cosa, en este caso la estabilidad de una nación. En este trato con el demonio, Mikuni se ve obligado a arriesgarlo todo con el único propósito de proteger sus ideales; Masakaki, sonriendo y estallando en carcajadas, es la figura diabólica que disfruta todo esto, usando la oscuridad (su tarjeta de crédito para obtener capital liquido) con el único propósito de conseguir el dinero suficiente para cubrir la caída de los precios y las acciones de todo Japón. El dinero negro se imprime en grandes cantidades y es depositado en la cuenta del Starling Guild. Preparados para la catástrofe, los empresarios del gremio compran todo lo que pueden, inyectando grandes sumas de dinero dentro de la economía. El resultado: la desaparición completa de la juventud nipona. La cura es peor que la enfermedad, el medidor que Jennifer usó para calcular los efectos sobre la economía del arriesgado plan de Mikuni parecía como un medidor del pulso cardíaco: en el momento en que este dejo de responder, estableció que todo estaba muerto. Al sacrificar el futuro, Mikuni logro proteger el presente, un presente que está vacío. Lleno de mendigos, pobres y ancianos. Quizás la escena que me impacto más fue el momento en que Kimimaru sacaba la basura y observaba un parque lleno de niños y sus madres, al instante, este se convertía en un vertedero, no mans-land, lleno de vagabundos y personas sin esperanza. Frente a la juventud, los sueños y la fuerza vital, la sustracción de la vida de una sociedad deja solamente bandas de desempleados que llenan las calles.

This country... what happen?

Al ver a sus conocidos desaparecer, Kimimaru se replantea por completo su forma de actuar hasta el momento. Antes tenía sus dudas, ahora ha decidido recuperar el futuro que le fue arrebatado a todos por el Banco Midas, aun cuando eso signifique usar métodos ilegales (Jennifer esta lista para todo). Las palabras de Jennifer acerca de la confianza en el dinero o en el Banco Midas han tomado un aspecto terrorífico. Mikuni confiaba en que era capaz de utilizar el D.F. para sus propios fines. La triste realidad nos muestra otra cosa. El D.F. resulta incontrolable y cualquier confianza que se apoye en el resulta comprometedora. Frente a la quema de dinero por parte de Kimimaru en el capitulo anterior, ellos simplemente imprimieron más dinero que antes (y mientras lo hacian se escuchaban llantos y gritos), lo cual deja el mundo en un estado más lamentable que en los capítulos pasados. Incluso Mikuni está arrepentido de haber elegido, su decisión no parece la correcta – si es que alguna vez la hubo. Ahora bien, la gran revelación resulto ser que el padre de Kimimaru poseía un assets similar al de su hijo, cuyo nombre era Mua (Msyu pero con cabello negro). La razón de que ambas sean parecidas sigue siendo intrigante. K: “Hay un significado para las similitudes, verdad?” T: “Podría ser. Tal vez tu futuro sea similar.” Ante todo, según Jennifer, el parecido entre assets representa el vínculo entre padre e hijo, una prueba de amor. Aun así, los assets son sueños, posibilidades que se han perdido. J: “Sueños llenos y vacíos. Sueños que soñamos y saber que pensamos que ellos no pueden ser llenados.” Los assets son sueños perdidos, sueños amados que han perdido su existencia, quedando condenados a vagar, a esperar que alguien los haga realidad. De ahí que Kimimaru convierta Msyu en su hija, deseando que ella se haga humana (algo que había expresado anteriormente y que ahora toma cuerpo para él). Msyu no esta contenta, prefiere su presente,  y ante su deseo de ser besada por Kimimaru – un beso de amor –recibe un beso de preocupación.

Nada parece ser lo mismo, incluso los más cercanos a Kimimaru se han transformado. Hanabi, su amor ideal, se ha sumergido en una grave crisis de depresión y melancolía. No solamente ella, sino todos a su alrededor. Lo cierto es que la crisis no ha cesado, y a pesar de los esfuerzos de Mikuni, el establecimiento – que debería haber salvado a todos – causa miseria y neurosis a los habitantes del archipiélago oriental. Ver a Hanabi y a su madre ser incapaces de reconocer incluso a los conocidos, se convierte en un síntoma de una grave esquizofrenia. En realidad, toda esta serie es esquizofrénica, llena de pensamientos contradictorios, cambios incesantes, devenires constantes, problemas irresolubles, vidas atrapadas en simulacros e ilusiones (todo esto parece más bien alucinaciones), donde el concepto de lo real es llevado hasta el extremo de la irrealidad, hace que todo se convierta en un juego de incoherencias. Cuando uno de los encargados de Hong Kong decía que Singapur desapareció y de repente olvido que ocurrió, esto parecía un ataque neurótico de represión (psicopatología de la vida diaria). Cada personaje revela distintas facetas de su existencia que parecen incompatibles con su propia forma de ser: ¿qué mejor prueba de los simulacros en esta serie que la incapacidad de los mismos personajes de reconocer la realidad en la que viven? ¿A caso Ebara no dudaba de haber tenido familia alguna vez? ¿Kimimaru no se asusta cuando descubre que su mundo ha cambiado? Todos los entres parecen más bien compartir la misma locura de creer que hay algo que salvar, porque la gente a su alrededor ha olvidado lo que sucedió antes: la madre del episodio anterior olvido a su hijo rápidamente y continuó su camino. Lo más cercano, familiar, se hace desconocido. En el ending hay una frase que siempre me ha llamado la atención, aquella en que hacen mención a teorías y a la píldora roja o azul, una referencia a Matrix, donde el juego de los simulacros es llevado al extremo en el mundo cinematográfico. Todo esta hecho pedazos, el mundo se ha ennegrecido por completo. La realidad no se puede atrapar con las manos.

What have I do?!

Solamente Masakaki parece estar disfrutando lo que sucede en este momento, su sonrisa, su mirada, su risa frente al desastre no deja de paralizar la sangre, y aunque Mikuni ha vendido su propia alma al diablo, parece ser que el precio que pagó no es suficiente, pues el futuro que ha sido tomado como colateral, como deuda, no deja más que un saldo cero en el valor real de todo futuro posible. Masakaki aun exije un pago. Verlo bailar de felicidad después de que la cantidad de dinero que ha conseguido el banco se incrementó parece ser parte del oficio de este Mefistófeles capitalista quien no deja de celebrar. No hay duda de que hay ciertas semejanzas entre [C] y Puella Magi Madoka Magica, sobre todo cuando pensamos en la leyenda fáustica del ser humano que hace un pacto con el Diablo, pero mientras en Madoka Magica la trama era explicada en la medida en que iban transcurriendo los episodios, en [C] sabemos mucho menos que al principio. Además, la situación en [C] es completamente diferente a la que enfrentaban las mahou shoujo: en esta última, los Incubadores tenían un discurso “objetivo’’ y “científico” que muchos adoptaron como lógico y coherente, de hecho algunos tomaron partido por Kyubey, aun cuando el discurso de éste era profundamente totalitarista, dispuesto a sacrificar a los individuos y especies en función de los seres superiores y el universo en que estos habitan. La situación trágica dentro de la serie se desarrollaba alrededor de la confrontación de las emociones de las protagonistas y del defecto fundamental que guardaba el cosmos mismo, la entropía era el reverso natural de las maldiciones y muerte propagadas por las brujas, ambos procesos eran, en el fondo, desordenes tanto en el mundo físico como social, por eso eran defectos incorregibles, pues el orden sobre el que se sustentaban estaba organizado ontológicamente. Por eso, el mejor de los mundos posibles que intentó crear Madoka al sacrificarse es atrapado en una encrucijada cuando se vuelve necesario reconocer el mal que sigue habitando incluso el universo recreado, luego el mundo se hace imperfecto y se convierte en el peor de los mundos – en realidad el correlato punto por punto del mejor de los mundos. Como [C] no tiene un principio de organización, sino que es un puro juego de azar, la tragedia que desarrolla es incluso más profunda porque aquí no hay justificación racional para lo que está ocurriendo. Masakaki no es un maestro de la lógica o la ciencia, es un amo de la estética, una estética que para él se expresa en la risa exterminadora dirigida hacia el dolor y el sufrimiento ajeno.

Aun hay muchas cosas que me reservo de analizar con profundidad debido a que la serie no ha terminado y siempre existe la posibilidad de que se convierta en una oda optimista. Como sea, me ha gustado su desarrollo hasta ahora.

5 comentarios

  1. sayabros

    O sea… cualquier parecido con la economía actual es mera coincidencia.

    15 junio 2011 en 00:58

  2. Tara

    Me gusta la idea del caos, pero solamente puede haber un caos ordenado; sino simplemente se convierte en algo absurdo producto de intervenciones tan baratas como el deus ex machina. Espero que en capítulos sucesivos se vayan esbozando las reglas del juego para darle coherencia a las emociones y las acciones de los entres. Por cierto nunca he visto “Puella Magi Madoka Magica”.

    16 junio 2011 en 02:11

    • Aun faltan dos episodios para el final y el desarrollo de la serie no parece muy claro. Kimimaru y Jennifer van a ir en contra del D.F. pero aún así no hay garantía de que sucederá. [C] nunca definió con coherencia las reglas de los deals entre los entres, tampoco ha definido que es el futuro o la relación que tiene con los protagonistas. Hay muchísimas cosas que permanecen sin explicarse. Creo que esta serie deja muchas cosas en el aire, por lo que la mayoría de las veces recibe una crítica negativa. Deberías ver Madoka Magica, es un anime bien escrito y dirigido. Con respecto a lo del caos, no estoy de acuerdo contigo, pero te responderé dentro de la próxima reseña.

      16 junio 2011 en 10:46

  3. mijogo

    Aun faltan capítulos, como para saber si no existe algo atrás de este mundo que quiera sacar algún provecho de él, ya que de las tragedias siempre hay alguien que se beneficia, por ejemplo hay gente que se beneficia de las guerras, el plus de Madoka es que los personajes protagonistas son los afectados, en un anime es más significativo la muerte de un protagonista que la muerte de miles de desconocidos, a mi me sorprende en esta serie mas las situaciones que pasa las personas que son cercanas al protagonista.
    Lo que me hizo pensar este capítulo, es la función de la economía, ya que hace un tiempo escuche una discusión acerca de que es más importante, el presente o el futuro, hoy he visto que se piensa en el presente, el sistema neoliberal, piensa así, obtener la mayor ganancia hoy día, mañana no importa, a veces tiende a ser voraz con los recursos y solo se fija en aumentar capitales, pero hay otros que dicen que esto afecta gravemente al futuro, ya que afecta la economía de países, comenzando por las trasnacionales, segundo , la falta de inversión en los propios pueblos, otros dicen que es mejor un desarrollo sustentable, no importa crecer rápidamente, lo que importa es desarrollar a un país a medida que mejora su situación económica, paso a paso.

    16 junio 2011 en 14:37

    • Creo que [C] toca un tema muy sensible cando aborda la discusión presente vs. futuro, porque dentro de este tema queda encerrado todo el desarrollo de la sociedad consumista moderna. Si todos los países del mundo consumieran la misma cantidad de recursos que los E.U. de A. contemporáneos la vida vegetal y animal sobre la tierra desaparecería. Mikuni renuncio al futuro de la misma manera en que su hermana renuncio a despertar algún día. De cualquier forma, la temática del desarrollo sostenible siempre se enfrenta con el terrible problema de que para construir algo hay que destruir, haciendo que cualquier intento de conciliación armónica enfrente grandes paradojas. El problema de la entropía podría ser aplicado en este caso también, debido a que todo lo que ha ocurrido provoco un aumento del desorden físico (la desaparición de una ciudad, un país, unos edificios) y espiritual (enfermedades mentales, locura, pobreza).
      En cuanto a la primera afirmación que hiciste sobre el beneficio para alguien de todo lo ocurrido tendremos que ver si el propósito del D.F. es sustraer el futuro de las personas y que ellos obtienen algún bien de valor por todo eso. Hasta el momento no hemos visto algún indicio de eso, algunos tienden a tomar las constantes carcajadas de Masakaki como indicio de que el lo planeo todo desde el principio, yo no estoy muy seguro. De cualquier forma me reservo de interpretar esto por varias razones y veré si los próximos episodios las confirman.

      16 junio 2011 en 15:32

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