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Puella Magi Madoka Magica 12 (Parte II): El doble legado de Kaname Madoka

El hilo rojo del Destino

Una indecisa y apocada adolescente japonesa se convierte en diosa. No sería la primera en la historia del anime, cuyos arquetipos épicos femeninos podrían resumirse en la tríada diosas-androides-mucamas, y porque este medio ficcional suele escenificar, en casi todos sus géneros, las relaciones entre divinidad y humanidad (probablemente por influencia del sintoísmo). Como Haruhi Suzumiya o Yurie Hitotsubashi, Madoka también viene siendo elevada a los altares fuera de su universo ficticio, pero a diferencia de Kamichu! o SuzuHaru, en lugar de releer un tópico mediante la parodia, en Puella Magi Madoka Magica se replantea un género hasta subvertirlo. La pelirrosada reescribió su propio mundo transformando las leyes que rigen los ciclos de la energía emocional y el sistema de puellae magae, pero la serie deconstruyó, canceló y quizá revitalizó por última vez el modelo mahou shoujo, tanto que muchos se preguntan si acaso presenciamos el mejor anime de la Historia después de Evangelion.

Madoka culmina la fase apocalíptica de desestructuración y demolición del mundo en decadencia cuando enfrenta su última batalla contra ella misma (la bruja que gestó su Soul Gem al hacerse cargo del desconsuelo de innumerables heroínas no reconocidas), es decir, contra su instinto de supervivencia, su ego, su unicidad e individualidad, para disolverse en el todo, ser el Todo o estar presente en todo (depende de nuestra perspectiva teológica). Gracias a ese desprendimiento supremo, Madoka alcanza el epítome del heroísmo, la muerte gloriosa, que conduce al rango de divinidad. Sin embargo, nuestra joven diosa trasciende la figura, antes comentada, de la apoteosis del héroe legendario porque no será entronizada por ninguna colectividad. En realidad, ella redefine el Universo para reescribir sus leyes, disolviendo la Historia y eliminando su recuerdo para fundirse en la totalidad de seres como una chispa o impronta divina. A diferencia de Cristo triunfante en el Apocalipsis, Madoka desaparece para volverse omnipresente y omnisciente. Abandona su condición de figura histórica (condicionada por las variables de tiempo y espacio) para convertirse en algo eterno (su vida no tendrá comienzo ni término). Los instantes finales de la destrucción plantean, justamente debido a estos atributos, un problema narrativo en distintos frentes. Tanto la narración (el acto de contar) como el relato (lo contado) son nociones temporales, tienen una duración o hacen referencia a determinado lapso. No obstante, al descomponerse el mundo desde sus cimientos, en determinado punto, antes de crearse el Nuevo Cielo y la Nueva Tierra (Ap. 21: 1-4), no existirá nada, ni siquiera el tiempo. ¿Cómo poner en palabras y relatar aquello que no transcurre ni sucede en ningún sitio? ¿Cómo concebir un punto de vista y un narrador para estos sucesos si ningún sujeto podrá presenciarlos? En principio, relativizando esta última afirmación. Dios puede escoger a algún privilegiado para que atestigue la totalidad del proceso, como Madoka pudo permitir que quienes la acompañasen durante ciertas etapas fuesen Kyuubey y Homura, aislándolos de la hecatombe para convertirlos en espectadores. QB explica hasta último momento las implicancias del sacrificio (ser suprimida del recuerdo de la gente, la transición de humanidad a eternidad, su transformación en “concepto”), pero desaparece, quizá porque su misión como contraparte retórica de Madoka culmina cuando ella se impone mediante sus actos al Incubador. Sin embargo, Akemi-san permanece hasta breves momentos antes de la disolución absoluta y preserva sus memorias de dimensiones anteriores. Homura, en términos narratológicos, funciona como perspectiva privilegiada: desde su experiencia y mirada conocemos y asimilamos los eventos. Su último encuentro con Madoka es desgarrador porque se siente, desde la posición de Homura, como una tragedia, peor que la muerte, la mayor de las pérdidas. Sobre el aspecto funcional, esta elección era imprescindible e insustituible porque constituye el clímax sentimental de la serie. Se expresa, por fin, a plenitud, sin ambages y con transparencia (simbolizada por la desnudez de ambos personajes) el amor y la gratitud que Madoka y Homura se profesan. Las líneas principales del relato convergen en este diálogo: la serie no podía concluir sin este intercambio que justifique el esfuerzo de Akemi-san poniéndole final a su lucha aciaga contra el Destino y recompensándola con la declaración de amistad de Madoka (“You were my best friend”).

Respecto de la coherencia interna, la escena con Homura en ese espacio de indeterminación cósmica era necesario porque Madoka había sanado a todas las puellae magae cuyas Soul Gem estuviesen a punto de corromperse, sin embargo, le sobraba una última persona por atender debido a su carácter particular: las personas comunes y corrientes como sus padres y amigos fueron “recreados”, reescritos. Las mahou shoujo en peligro y las brujas fueron redimidas y curadas. Homura no calificaba como gente normal (desde que encapsularon su alma en una gema), pero tampoco había sido consumida por la frustración al extremo de perder la esperanza. Nunca tuvo Grief Seed, por tanto, le correspondía un trato particular, no solo porque fuera amiga de Madoka, sino porque gestó mediante sus continuos saltos temporales la salvación de todas las chicas mágicas: su situación emocional no podía quedar pendiente sin un mensaje de aliento, consolación y conforte de parte de Madoka. El pico dramático se alcanza cuando la pelirrosada le entrega a Homura sus listones como garantía de recuerdo y prácticamente nombrándola su representante en el mundo presente. O contraviniendo a Kyuubey, la única prueba palpable de la existencia de Madoka, que desgraciadamente nadie puede comprobar. La estrategia para dotar de lugar y temporalidad a este momento que debería carecerlos se encuentra en la presencia de Homura que humaniza esa circunstancia, pero para describir lo inefable, la narración audiovisual echará mano de otros recursos, como la abstracción del contexto. El entorno está formado por nebulosas de destellos coloridos. Los cuerpos de ambos personajes son siluetas atravesadas por el reflejo del cosmos. Pero también se construye un transcurrir sobre la base de esta escenografía aparentemente conceptual. Podemos captar una evolución de la nada absoluta hasta los inicios de la re-Creación del mundo. Homura llora sola sobre un fondo oscuro y acuoso (¿el Océano Primodial?), un único resplandor la ilumina hasta que Madoka la abraza e introduce el primer color. Cuando se separen, una franja que cruza en diagonal el encuadre revela un espacio poblado de estrellas y anuncia la recomposición del universo. Madoka ha cumplido sus primeras labores como diosa, en consecuencia, su despedida coincide con este viraje. De acuerdo al esquema apocalíptico que adoptamos como referencia, la Nueva Tierra debía equivaler al Paraíso Terrenal, libre de maldad, perfidia y pecado, donde prime no solamente la bondad sino la perfección, pero aunque ahora las mahou shoujo no se convertirán en brujas, la Realidad que diseña nuestra protagonista dista de ser paradisíaca. El desconsuelo y la rabia tienen cabida. ¿Por qué? ¿Existen leyes inviolables? ¿Qué criterios habría priorizado Madoka?

Cuando Madoka recolecta la energía negativa y concentra en ella la esperanza (la energía positiva) de las mahou shoujo, por tanto, reúne en sus manos las fuerzas que producen equilibrio en el Universo. En otras palabras, aunque Madoka sea eterna, la energía la precede. Es cierto, la pelirrosada es una diosa, pero no todopoderosa. Incluso durante la Edad Media, se discutía si acaso el poder divino tenía límites lógicos. Interrogándose en Summa Theologica si Dios podía “hacer que lo pasado no fuera”, santo Tomás de Aquino responde:

bajo la omnipotencia de Dios no cae lo que implica contradicción. Que lo pasado no haya sido implica contradicción. Como contradicción implica decir que Sócrates está sentado y no está sentado, como que estuvo sentado y no estuvo sentado. Decir que estuvo sentado indica algo pasado. Decir que no estuvo sentado indica algo que no fue. Por eso, que el pasado no fuera no cae bajo el poder divino. Y esto es lo que señala Agustín en Contra Faustum: El que diga: Si Dios es omnipotente, que haga que lo hecho no haya sido, no se da cuenta que está diciendo también: Si Dios es omnipotente, que haga que lo verdadero, por lo mismo por lo que es verdadero, sea falso. Y el Filósofo en VI Ethic. dice: Sólo esto no puede hacer Dios: convertir lo hecho en no hecho.

Esto último es importante porque existe una diferencia sustancial entre lo “sido” y lo “hecho”. Madoka puede rehacer el mundo, recomponer la materia y reordenar las energías, pero no puede negar que los sucesos de pasado hayan ocurrido. Como dice Tomás, Dios puede devolverle la gracia al pecador, pero no puede quitar el hecho que haya pecado. El límite de Dios sería la lógica que Él representa. Aplicando esta interpretación a la “teología” de Madoka, otras leyes entran en consideración. Para la pelirrosada es imposible eliminar la energía, transformar su naturaleza (“sanear lo negativo”) o negar la existencia de su ciclo (las puellae magae se extinguen cuando agotan todo su poder); en consecuencia, su función como diosa no consiste en crear ex nihilo (desde la nada absoluta), sino en re-organizar lo anteriormente desmontado. Esta actividad demiúrgica no conduce hacia un Final de la Historia: no habrá Cielo ni Infierno definitivos. Se propone, en cambio, un reinicio, un reseteo con mecanismos nuevos que dignifiquen el oficio de puella magi. Para esta re-composición del mundo, se emplearán como elementos aquellos que conformaron el anterior. Madoka es consciente del problema que aqueja al Universo, pero no puede frenar eternamente la entropía. Solo queda diseñar un modelo de extracción de energía que permita a los incubadores encargarse del dilema cósmico sin amenazar ni engañar a los humanos, sino trabajar en colaboración, imponiéndoles a los extraterrestres -de manera asolapada- una humanización de criterios. Como se desprende del diálogo de Kyuubey y Homura, el sistema desmontado por Madoka resultaba más eficiente y rentable para los intereses alienígenas. El cambio está inspirado en principios morales (impedir el sufrimiento) pero sigue condicionado por criterios utilitarios. El Nuevo Mundo se parece al Viejo, aunque solo sobre la superficie. El hombre todavía debe bregar para sobrevivir, la gente trabaja, tiene familia, se enamora, sufre desencantos (como Sayaka) o termina ofrendándose. Abundan las pulsiones destructivas, sin embargo, se independizan y adquieren forma. Al encargarse de eliminarlas para iniciar el proceso productivo junto a los incubadores, las mahou shoujo vuelven a insertarse en un esquema heroico clásico, al modelo genérico deconstruido y vuelto a reconstruir. Y aunque suene irónico, Kyuubey cumpliría el papel de mascota consejera sin necesidad de desconfiar de sus bemoles éticos. Madoka les repone parte del honor guerrero idealista que preconizaba Sayaka (cuya desaparición servirá de modo sintomático para narrar el nuevo destino de las chicas mágicas y su reencuentro con Kaname-sama en otro meta-espacio, un lugar que no queda en ninguna parte). Su sacrificio tiene valor porque su diosa particular las transportará a un estado superior de existencia o, como propusieron algunos espectadores, una suerte de valhala. Aunque Kyuubey arguya rentabilidad desde su perspectiva particular, la propuesta de Madoka permite un punto de equilibrio entre los intereses humanos y la seguridad del Universo. La sumatoria no será nunca cero, sino en positivo, incluso considerando el escaso optimismo que consiente el nuevo contexto, con demonios encima. Este sería el primer legado sempiterno de Madoka.

Credens Justitia

El segundo legado ejerce su influencia fuera de la ficción y bajo riesgo de errar en nuestras predicciones, sobre la Historia del anime. Han transcurrido apenas cuatro semanas desde la difusión del último episodio el Viernes Santo de 2011, poco tiempo para enunciar un juicio determinante. Por tanto, si Puella Magi Madoka Magica será encumbrada en un futuro cercano como la mejor serie de animación japonesa después de Evangelion (o quizá al mismo rango), es materia de profetas: necesitamos algunos años para comprobar cuánto repercute su interpelación, primero, sobre el género mahou shoujo y, luego, sobre la épica del anime. La relectura crítica del modelo no significa su demolición inmediata y categórica, pues seguirán produciéndose nuevas sagas de Pretty Cure o lanzándose películas de Nanoha. Madoka no representa el non plus ultra respecto de las conveniencias comerciales, pues las chicas mágicas tradicionales cuentan con una amplia base de seguidores. Sin embargo, al deconstruir el esquema, torna más exigente al espectador, menos receptivo al convencionalismo. Entonces, si resulta ineludible adelantar un pronóstico (sometiéndolo a la prueba del tiempo, que podría desmentirnos), habría que admitir con todas sus palabras que Puella Magi Madoka Magica ha sentado un nuevo paradigma. Su aceptación se encuentra pendiente de confirmarse en la mente y recuerdo de público, críticos y futuros directores, guionistas, animadores. A diferencia de otras intervenciones metadiscursivas sobre el mahou shoujo (por ejemplo, Kore wa Zombi desu ka? se emitía en simultáneo), SHAFT optó por subvertir las líneas directrices mediante recursos distintos a la parodia, pretendiendo con éxito la sublimidad. La historia de Madoka y Homura no transgrede a través del humor, sino a través de la continua conciencia de la desdicha. Pero su desenlace frustra el monologismo del dolor para recuperar la esperanza. Gracias a este final agridulce y conmovedor, el relato, en perspectiva global, puede describirse como una inspección espléndida sobre la condición humana, la oscuridad y brillantez de su espíritu, la posibilidad del amor en un mundo signado por la desgracia y la validez de continuar creyendo después del derrumbe masivo de nuestras certezas. Si esta serie amerita una posteridad gloriosa, bastarían en plan de alegato las intensas reflexiones que provocó en millares de foros, blogs y listas de discusión, a raíz de esa admirable densidad.

9 comentarios

  1. Madoka Magica es una de las mejores series que he visto en mucho tiempo. Mis primeras experiencias con el anime (Evangelion, Sailor Moon, Serial Experimental Lain) fueron muy buenas y me ha alegra que todavía puedan ser realizadas series de esta calidad. Si bien muchos de los temas de Madoka ya habían sido expuestos en Sailor Moon (muertes violentas, homosexualismo, suicidio, depresión, etc), Madoka se encarga de tirar todo lo bueno del género Mahou Shojo a la basura, hasta el punto en que deja una enorme angustia para quien lo ve. El familiar, que siempre era representado como un ser de gran bondad se convierte en el personaje más odiado de la serie, la desesperación crece a cada paso mientras uno se adentra en un infierno dantesco lleno de colores pasteles y profundamente dadaista, la epopeya del héroe triunfante que se sacrifica por los demás se pierde en el rechazo abierto a tomar esa desición trascental, profundizando en las implicaciones psicológicas de los héroes-niños incapaces de aceptar el destino que se les ha asignado. Sea como sea, Madoka jamás escapa a su destino inicial (desaparecer de la existencia terrenal, aun convertida en diosa cumple esta máxima).

    Toda la historia se tejio como una tragedia donde cada personaje se enfrenta a sí mismo, confrontandose con lo que había rechazado o reprimido en lo más profundo de su alma: Mami enfrenta la soledad y el deseo de encontrar a alguien que la comprenda; Homura termina aceptando el perder a Madoka; Sayaka enfrenta sus sentimientos por Kamiyo y la razón verdadera por la que realizó su deseo; Kyoko la perdida de su familia, su personalidad egoísta que encubría su deseo de ayudar a los demás; Madoka exorcisa sus demonios de angustia y duda al salvar a todas las puellae magae con su deseo y sacrificio. De hecho, todas las protagonistas realizaron el duelo en sentido psicoanalítico.

    Ahora bien, como una deconstruccion es todo y al mismo tiempo es nada, creo que su valor resulta tan incierto para nosotros como lo ha sido cualquier obra que en su momento haya marcado puntos de inflexión a lo largo de la historia. El arte contemporáneo es completamente parasítario, los artistas han renunciado a realizar algo original y se contentan con retomar lo antiguo y darle un nuevo enfoque (ready-made), lo mismo pasa con la industria del anime, lo cual no significa que no sean capaces de crear historias interesantes: Madoka Magica a demostrado que se puede tomar un género popular, con personajes moe y darles un enfoque nuevo, retomando referencias antiguas (Fausto) y realizando una historia que cautiva a quienes entran en su universo ficticio. Aquí realmente se cumple la máxima nietzscheana de “quien luche contra monstruos cuidese de no convertirse en uno. Y si miras mucho tiempo dentro de un pozo, este mirara dentro de ti.”

    Con respecto al problema teológico de lo límites del poder de Dios que mencionas, creo que el problema se encuentra más bien en la definicion filosófica de la retición como la entendia Kierkegaard, en la cual se retoman una y otra vez los mismos elementos que reaparecen de forma diferente en cada uno de esos retornos constantes que se realizan, tal y como un libro que se vuelve a leer nos permite darnos cuenta de elementos que habíamos saltado en una primera lectura o como escuchar una canción muchas veces nos permite seguir líneas diferentes de su polifonía. La repetición del mundo y el tiempo no es la misma (los viajes de Homura en el tiempo, el mundo nuevo creado por Madoka), esta cargada de la realización de posibilidades siempre nuevas y existentes virtualmente (potencia). Aun así, todas estas acciones estan dadas de antemano y se realizan independientemente de los deseos humanos, toda acción humana no es otra cosa que una sumatoria en una realidad ya dada, no altera nada; el sacrificio de Madoka no altera esta “lógica de lo peor”, donde el mundo no tiene un orden que pueda ser destruído (no hay orden alguno), únicamente desordenes múltiples. A esta imposibilidad de cambiar algo la llamamos nihilismo.

    24 mayo 2011 en 10:33

  2. Konopikyu

    Yo espero que Madoka se convierta en un anime memorable y trancendente, aunque yo tampoco sabria definir a nivel de masas que tan popular puede llegar a ser. Sin embargo fuera de estadisticas, para mi es uno de los mejores animes que haya tenido la dicha de ver, me emociono de forma de la que hace mucho tiempo no lo hacia otros animes, y veo muchos entre viejos y nuevos. La animacion refleja mucho de lo que es la serie en si, vanguardista, oscura, extraña, hermosa, sorprendente, fuerte en sentimientos, tragica, dura, cruda, triste… tanta gama expresada de una forma tan entendible, la introxpectiva, el seguimiento constantes para saber el final… Esa tension que crea sencillamente para seguir la historia, eso es fabuloso. El anime chatarra (con el perdon de los que si les guste, es solo mi apreciacion personal) al que nos tienen acostumbrados, nos da una historia sencilla, plana, de mucha fuerza pero de poca integridad, y dicho sea de paso tambien sin final claro (por eso no veo ni Naruto ni Bleach), porque ya hace mucho tiempo que sus autores se desligaron de sus personajes e historias, el comercio abrasivo siempre sera el enemigo de la inspiracion. Sin embargo hay una pocas ecepciones, que para mi Death Note lo fue tambien, que logran ambas cosas, un equilibrio que requiere algo de maña entre lo que es un producto terminado, innovador y hermoso que logre tambien ser popular. Una verdadera obra de arte para mi.

    Me encanto tu analisis, gracias por seguir la serie y darle aun mas encanto a la profundidad que representa.

    24 mayo 2011 en 13:25

  3. Me van a fusilar por este comentario: no he visto Puella Magi Madoka Magica!!! (llueven piedras)…
    Añadir algo más a lo que ya han comentado de forma magistral, aunque solo van 2 comentarios, me sería entorpecer sus palabras. Me asombra el potencial que ha tenido esta serie, aun solo basandome en lo leído en este foro. Lástima que, como dijo Seriousman, “necesitamos algunos años para comprobar cuánto repercute su interpelación, primero, sobre el género mahou shoujo y, luego, sobre la épica del anime”.
    Y por supuesto, felicito el nuevo banner de este blog, esta de antología, me encanta.

    25 mayo 2011 en 22:15

  4. mijogo

    Madoka aun me tiene pensando, después de años viendo anime pensé que ya me había vuelto un poco insensible, una serie repercutía a lo mas una semana en mis pensamientos, pero Madoka en ese ámbito supero a todas de este último tiempo, la forma en que se fue superando a si misma capítulo a capítulo, la disfrute al máximo y con ganas de seguir viendo anime de esta calidad , se que Shaft nos sorprende cada cierto tiempo y ese mes que esperamos en incertidumbre de no saber cuándo saldría el final y la tragedia que había ocurrido, agudizo el sentimiento de espera a este gran final.

    La vida de Madoka tiene un comienzo, ella creció en una familia normal, su transformación a una diosa lo cambio todo, ahora su existencia tiene otro significado, en ese universo, no tiene principio ni fin, pero Madoka aun tiene claro su procedencia, por eso mismo aun juega con su hermano pequeño, aun debe recordar las promesas que hizo en algún otro mundo, así que ella se debe por completo a su existencia terrenal, ya que fueron las bases para su reconstrucción , solo puso en práctica sus ideales y mejorar la existencia de aquellas chicas que sufrirían al convertirse en brujas.

    Homura sufrió bastante en todo su trayecto al final y aun así sigue sufriendo, el no estar con su amiga, siempre la recuerda, a veces con tonos felices y en otros con tristeza, aquella amiga que la mira de cerca, pero no la puede sentir, ella tiene que seguir luchando en el mundo que Madoka le entrego, sabe que ese es su legado y su deber es protegerlo, por eso se debe esmerar mas por luchar contra los demonios, además de heredar la habilidad de Madoka , Homura se convirtió profeta.

    Fue un gusto ver Madoka y haber comentado aquí, muchas veces pude ver detalles gracias a serious que solo no hubiera logrado, además de algunos detalles que no se encontraban en la serie, que ayudaban en la comprensión que fue entregada por los otros comentaristas, yo también creo que Madoka se consagrara con los años, al menos es la mejor de este último tiempo .

    26 mayo 2011 en 14:09

  5. - Test Type -

    Al igual que el compañero mijogo, habría pasado por alto varios detalles de esta compleja serie de no haber sido por las agudas observaciones y acertadas interpretaciones que conformaban cada reseña. Por tanto, con admiración agradezco al autor de las mismas por realizar, de nuevo, una labor excelente.

    P.D. Muchísimas felicidades por este nuevo aniversario. Aunque, en vez de congratular prefiero a gradecer a todo el cast de Serious Moe Business por otro año de esfuerzo y dedicación ante la complicada labor que supone reseñar un producto cultural que se presta a diversos puntos de vista, como es el caso de aquello que ha llamado nuestra atención por una amplia gama de razones, la mayoría, por fortuna, positivas: el anime.

    9 junio 2011 en 01:10

  6. sado-kun

    Por favor aclarenme algoo!!!

    Sayaka murio o no murio??! osea, en el universo nuevo que fundo madoka… justo despues de que madoka y sayaka vieran tocar a kamijo, aparecen mami, homura y kyoko.. y dicen “adonde se fue sayaka!!” luego de que se muestra como una bruja acababa de ser quemada.. Pues eso mismo kiero saber yoo!!! sayaka-chan!! donde esta?!?!! se murio? osea que de todas formas se hace bruja y la tienen q fusilar?? porque a partir de ese momento, en q madoka se la lleva… no vuelve a aparecer nunca mas en los minutos que restan del capitulo final.. no me digan q murio de todas formass!!

    12 junio 2011 en 21:09

  7. Sí, Sayaka murió; en el nuevo sistema de PM que Madoka creo, las PM no se convierten en brujas sino que desaparecen en el momento en que se quedan sin energía sus gemas alma, en otras palabras, Sayaka muere de felicidad, pues consigue cumplir su sueño de que Kamijou sea escuchado por todos, en este momento desaparece al haber alcanzado su meta. Si los deseos son la fuente de energía de las mahou shoujo, entonces cuando se cumplen esta energía se agota: Fausto promete entregar su alma a Mefistófeles si este último consigue cumplir su sueño de ser feliz, en ese momento Fausto muere. En realidad todas las PM son llevadas por Madoka a algún lugar donde no se convertirían en brujas o serian purificadas, algo así como un cielo (yuri) o un nirvana. Por cierto, lo que destruyeron Kyuoko, Mami, Homura y Sayaka no fue una bruja sino un Mashu, los demonios blancos con los que luchan de ahora en adelante las mahou shoujo.

    13 junio 2011 en 12:41

  8. Serious, tengo que felicitarte porque tu análisis ha sido tal vez el mejor de los que he leido en español por la red.

    Paralelamente quise hacer un análisis pero más resumido (por razones de trabajo), y pues he publicado un fragmento (que no es nada corto) de lo que a mí me pareció de Madoka Magica: http://taichinoyume.blogspot.com/2011/06/analisis-anime-mahou-shoujo-madoka.html

    En resumen diría, que este es uno de esos animes que aparecen cada década y marcan un hito. La historia será la que de el veredicto final. Saludos!

    18 junio 2011 en 02:56

  9. javier

    la verdad si no hubiera leido este articulo no hubiera visto todos los significados ocultos de madoka, la verdad, el diseño de animacion y la historia eran bastante para que la viera, pero nunca me habria llegado tanto de no ser por estos post. solo tengo una duda: cuando madoka le dice a homura que se volveran a ver ¿se refiere acaso a algun paraiso?

    me gustaria haber leido un analisis de este tipo de card captor sakura y lirycal nanoha, quiza lo halla en este blog pero no lo hallo, lo malo es que despues de esto, me costara que mi fanfic, la leyenda de las alas de la estrella tenga un nivel de simbolismo y profundidad que esta serie.

    6 septiembre 2011 en 22:28

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