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[C]: The Money of Soul and Possibility Control 5: Aprendizaje

Please, Kimimaru, kiss me

Todos los elementos han sido puestos en su lugar, de ahora en adelante sólo nos resta ver como se desarrollara la acción de la serie, pues parece que esta se hace cada vez más tétrica. Este episodio sin duda trata acerca del aprendizaje (cultivation) que cada uno vive a su manera en espera de conseguir cumplir los objetivos propuestos para su vida, y los fracasos son parte de ese aprendizaje. Kimimaru debe ahora cumplir la promesa que hizo en el episodio anterior: ser lo suficientemente fuerte como para controlar los tratos en que participa, disminuyendo los efectos de estos en el mundo real. Aun siguen pesando con mucha fuerza las incertidumbres con respecto a qué es el futuro y cuáles son los efectos que sufren los entres cuando participan en los tratos, pero esta incertidumbre alrededor del futuro es una característica esencial acerca de él: nadie sabe lo que nos espera el día de mañana.

A new couple have borned

Primero que nada hagamos unas observaciones rápidas: la palabra gremio es una palabra medieval. Durante el Medioevo, existían organizaciones sociales, cuerpos estamentarios, que conformaban asociaciones de personas que compartían un mismo oficio y que protegían los intereses comunes de todos por encima de los individuales. Así, los gremios de mercaderes regulaban el precio de todos los productos que vendían los miembros, nadie podía vender más barato o más caro que los demás. De hecho la frase “uno para todos y todos para uno” (de los Tres Mosqueteros) es la expresión de esa mentalidad colectiva que busca asegurar la vida en común de las personas, con la intensión de no causar daños innecesarios en la vida y obras de los demás. De hecho los gremios eran lugares de aprendizaje, donde los miembros adquirían las habilidades necesarias para desempeñar su oficio, también realizaban funciones de caridad, al cuidar a las viudas y huérfanos, fundaban hospitales y realizaban donaciones a las iglesias. Esta actividad, puede ser asimilada a la realizada por el Starling Guild de Mikuni: recordemos, los tratos en que participan los miembros son regulados minuciosamente, nadie gana grandes sumas de dinero en un solo trato, además usan las ganancias colectivas de los miembros para comprar la deuda externa de la economía y salvar empresas en bancarrota. Otro paralelo posible para esta clase de asociaciones podría ser dado por la cultura nipona. En el Japón es común que varias empresas participen de forma conjunta a la hora de realizar alguna inversión o proyecto que puede costarles mucho dinero, pues el desarrollo del capitalismo japonés, a diferencia del europeo (excepto Italia, cuyo desarrollo se parece al del Japón) y norteamericano, se basó sobre los antiguos modelos sociales de cofradías y gremios artesanales, formas tradicionales las cuales tomaron ideas liberales y las desarrollaron a su propio modo. Así, en la serie se configura una especie de crítica hacia el modelo individualista liberal propio del siglo XIX, pues la revolución industrial se encargaría de acabar de una vez por todas con los sistemas gremiales, dando paso a un conjunto de individuos libres que compiten entre sí para obtener el mayor beneficio posible.

Otra observación que quisiera realizar sería la aplicación del modelo keynesiano en el programa: Mikuni compra los bonos estatales (QE: quantitive easing), con la intensión de mantener el mercado en funcionamiento y disminuir la inflación, algo que el gobierno japonés ha hecho en el pasado, pero que no deja de ser una estrategia arriesgada a la hora de proteger la economía., pues puede causar serios déficits bancarios. Dejando de lado las teorías económicas serias, de hecho las acciones de Mikuni parecen afectar por completo al mundo real, de acuerdo a las reglas establecidas en la serie. La agente Jennifer no deja de confirmarnos que la natalidad y la calidad de vida de las personas disminuye, mientras que los suicidios y crímenes aumentan. El dinero Midas invertido en el mundo real es parte del futuro de los entres que lo poseen, entonces al ponerlo en circulación como moneda de cambio cotidiano, se esta vendiendo el futuro por el cual se está luchando. Recuerdo mucho una escena en el tercer episodio, donde la agente Jennifer iba a comprar en una tienda de rosquillas, de repente la realidad experimenta una distorsión y la tienda se convierte en una proveedora de taiyaki, resaltando que las posesiones (assets) son parte del mercado y que en cada trato la realidad sufre el cambio de acciones efectuado en el duelo. A pesar de que las intenciones de Mikuni puedan ser nobles, el mundo no deja de ir cuesta abajo. Mikuni dice “que en vez de ver a la gente morir de hambre en un mundo limpio, yo prefiero elegir la paz en uno sucio”. Con esto queda confirmado su deseo de soportar sobre sus hombros el futuro de su país. Sin embargo esto no deja de ser muy idealista, pues nada de lo que sucede en la serie parece anticiparnos un mejor mañana. A las personas que pierden se les niega un futuro, atrapados para siempre en un solo sitio. Ebara-sensei cada vez más se sumerge en la desesperación. Pero el futuro no es solamente algo mío, también involucra el de muchos otros: la lucha entre Kikuchi y Yasushi nos confirma de modo más tajante que quienes nos rodean también son afectados por los tratos (los demás tambien son parte de nuestro futuro, pues nuestra vida transcurre a su lado). Kimimaru, luego de haber sufrido su primera derrota, termina con su tía en el hospital y reprueba un curso (increíblemente Hanabi no sufre ningún daño, tal vez significa que no es parte de su futuro).

this is cute

Ahora bien, la existencia del D.F. sigue siendo problemática, pues el hecho de que proporcione estabilidad al mundo humano significa que gana más y más peso a la hora de influir sobre lo que sucede en él. Mientras más tienes, más es lo que puedes perder y por lo tanto causar mayor daño sobre el futuro. No deja de ser impactante cómo en este episodio esos dos magnates se desangran en el trato sin pensar en las consecuencias de sus propias acciones, dejándole al gremio de Mikuni la responsabilidad de disminuir las perdidas de ambos. Es notable que el sentido de “realidad” en [C] es bastante débil. Todo parece cambiar a cada segundo, implicando que hasta la acción más mínima, se revierte en perjuicio de los otros, el devenir de la realidad es demasiado móvil como para poderlo predecir y controlar, demasiado inestable como para que nuestras acciones se correspondan con los resultados que esperamos, y nuestras buenas intenciones son tragadas por las terribles consecuencias que generan a cada paso.

A manera de excurso, analizare a Masakaki, Msyu y Q. Debo anotar que en este episodio no apareció Masakaki, la figura más enigmática en [C]. Vestido como una especie de arlequín, con colores contrastantes, una sonrisa malévola y de movimientos un tanto burlescos y juguetones, creo que este es el personaje más intrigante de la serie. Aprovechando su ausencia, quisiera comentar algo sobre él: si pensamos que todos los activos en [C] son demonios, entonces no cabe duda de que Masakaki es un demonio o al menos una especie de entidad que gobierna el distrito financiero, asegurándose de que todos cumplan con las reglas. Él parece ser una especie de mediador, aunque no se involucra mucho con ninguno de los entres. No tiene respeto por nadie, excepto por Mikuni (a quien se dirige con el honorífico de -sama). Hay algunos que piensan en Masakaki como en una especie de Mefistófeles (como Kyubee), pero eso es llevar el paralelismo demasiado lejos, pues hay notables diferencias entre ambos, no obstante pienso en él como un trickster (tramposo), ser mediador que permanece al margen de todo y observa con atención  el desenvolvimiento de lo que sucede con el deseo de sacar provecho para sí de cada trato en que se involucran sus victimas. De todos modos, el misterio que envuelve a este personaje es demasiado grande, y dado que su función lo coloca lejos del resto de los integrantes, él es el típico personaje en el que no se puede confiar. A diferencia de las personalidades de Msyu y Q, que se corresponden con sus respectivos colores, la de Masakaki es enigmática. Msyu es un demonio bastante abierto, arrojada y valiente, dispuesta a sufrir cualquier clase de herida en pro de conseguir la victoria, de color rojo y con ropa reveladora no deja de ser sensual, esto se corresponde con su personalidad, colérica, teniendo como signo característico sus ataques que involucran el fuego (candente como ella misma). En cuanto Q, quien se mantiene casi todo el tiempo somnolienta, de colores fríos (azul, purpura, verde), resulta bastante depresiva, inactiva y melancólica. Ella no parece tener interés en nada, únicamente se dedica a satisfacer sus necesidades primarias (tener su estomago lleno) y pensar un tanto en lo que ocurre con cierto pesimismo. De todos los assets que conocemos son ellos los que poseen mayor personalidad, quizás como expresión de los respectivos futuros de sus entres.

do you have the control?

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