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Toaru Majutsu no Index II 19-20: De villanos, antihéroes, héroes y no-héroes.

Cuando -por fin- se cruzan la magia y la ciencia

¿Cuántos episodios debimos esperar hasta que los caminos de ambos bandos se crucen de manera frontal? La conversación entre Vento y Aleister Crowley es crucial en este aspecto, pues la declaratoria de guerra abandona los cauces tácitos y subterráneos del juego de espionaje y sabotaje para abordarse de forma franca y declarada contra el mandamás de Ciudad Académica por parte de una fanática religiosa apoyada por la Iglesia Católica y que representa a un poder superior incluso al Sumo Pontífice. Desde luego, estas afirmaciones son relativas: el combate continúa reducido a intervenciones individuales, no mediante ejércitos; los móviles del enfrentamientos siguen siendo desconocidos para la población y tampoco se plantea públicamente el conflicto entre Iglesia y Ciudad. Sin embargo, aunque sus rutas nunca estuvieron del todo separadas, cuando Vento coge el walkie-talkie para comunicarse con Crowley, el lema de Touma al final de cada preview alcanzó cierta plenitud de sentido. Antes, hubo diálogos, desavenencias y negociaciones, pero la mayoría de arcos marcaban una separación tajante entre ambos ámbitos. Ahora incluso, al intercambiar “parejas” (o protegidas) Touma y Accelerator, vemos a Last Order involucrada en una batalla entre el peliagudo protagonista y la maga de los cientos de piercings, mientras que Index, de casualidad, se inmiscuye en las mortíferas rencillas entre facciones dentro del bando científico: estas circunstancias enfatizan la sensación de cruce, de mezcla, de conjunción, es decir, distintas formas en que religión y ciencia entran en contacto generando además un estado de caos estructural respecto de cómo funcionaban antes las separaciones en la serie. Al irrumpir Vento, todo parece afluir sobre un mismo núcleo narrativo. Desde entonces -suponemos- las consecuencias de cada arco influirán sobre ambos bandos sin excepción.

Siempre resulta útil conocer la estructura mediante la cual se organizan las interacciones entre personajes en un relato como Toaru, con propensiones épicas (de esto último no cabe duda porque predominan los combates y el comportamiento heroico). En teoría literaria, se suele hablar de “actantes” (véase el modelo de A. J. Greimas) cuando nos referimos a la categoría de “personaje” dentro de un esquema funcional: de esta manera, el protagonista, quien lleva a cabo la acción, suele estar acompañado de compañeros o “coadyuvantes”, y recibe una “misión” por parte de un “destinador”. La acción del héroe (que consiga sus objetivos) beneficia a un “destinatario” y cuando la lleve a cabo, deberá enfrentar a ciertos “oponentes”. En buena parte de la épica, héroe, destinador y destinatario son personas distintas, y el género moderno de acción ha heredado estas formas pero habiéndose alejado de la idealidad, ha introducido varios matices. El caótico combate que comienza a desarrollarse en Ciudad Académica plantearía no solo una versión del esquema heroico (el principal, sería, obviamente el encabezado por Touma), sino una serie de arborescencias que pretendo explicar mediante cuatro categorías que, presiento, caracterizan los grados de heroicidad entre los combatientes.

El villano. En lugar de definirlo como encarnación del Mal absoluto, podemos suponer que dentro de una lógica de heroismo humanitario y colectivo, si el héroe defiende al débil, busca preservar la paz y raras veces obtiene una ganancia o recompensa material por su esfuerzo, el villano persigue un propósito egoísta, que debe imponerse sin piedad por encima del derecho del resto. No debemos fiarnos del discurso porque puede encubrir ese carácter abusivo bajo premisas solidarias o piadosas. Por ejemplo, la psicótica de Vento, tan católica que transforma su lengua en arma al servicio de su Iglesia colgándole un crucifijo, justifica su conducta de acuerdo a las finalidades que pretende alcanzar su bando y sus ideales religiosos, en concreto, convertir al mundo al catolicismo romano aunque deba mediar la fuerza. Según sus parámetros, la ciencia es una abominación, un pecado, un agravio en contra de Dios. Si Cristo es el único camino correcto, entonces, Vento tendría razón: la lucha contra los enemigos de la Civitas Dei (la Iglesia del Señor) es válida porque su presencia evita la instauración del Reino. Sin embargo, desde la perspectiva contemporánea, no existe la Verdad absoluta, sino solamente los puntos de vista, muchas veces divergentes. En consecuencia, para convivir, la solución más pertinente es el diálogo y la tolerancia. Como la mayoría de espectadores ha asumido que esos ideales son fundamentales, Vento deja de parecernos una Juana de Arco y se asemeja más a cualquier jihadista islámico. El villano es maquiavélico y fuera de sus objetivos, no conoce otra ley. Amata Kihara entra con mayor facilidad dentro de esta definición, pues no emplea el nombre de Dios o la Iglesia para esconder su ambición. Como Vento, la destrucción le proporciona placer, porque la violencia manifiesta la materialización del poder sobre el cuerpo o las propiedades de otro. Por ello, los villanos plenos de Toaru, aquellos que no conocen la redención, suelen ser sujetos al borde o completamente inmersos en la psicosis, enfermos mentales que no ahorran sus risotadas, deformaciones faciales o abiertas declaraciones de superioridad.

El antihéroe. Su status es complicado de determinar, pero gracias a este carácter ambiguo, se trata -sin dudas- del modelo heroico más afin a las sociedades posmodernas: muchos de sus actos pueden calificarse de abominables, pero sus fines se vinculan con cierta forma de justicia, incluso poética, que lo tornan simpático a ojos del público y porque, puestos sobre una balanza, sus enemigos son individuos más aborrecibles. Mientras el héroe lucha solo cuando se torna inevitable y procurando mantener una proporcionalidad entre el delito y el castigo, pues encarna el espíritu de la legalidad, el antihéroe disfruta, goza orgasmáticamente del placer de la pelea e incluso puede divertirse matando o cometiendo actos ilegales como el vandalismo o el hurto. Sin embargo, pervive en su espíritu un fondo de conciencia que deriva sus actos hacia el Bien. Accelerator encarna esta suerte de híbrido épico: solo Last Order consigue redimirlo de la maldad absoluta y por salvarla es capaz de cometer toda clase de excesos. La genial escena al interior del laboratorio, entre sombras y fogonazos de un solo color (a veces rojo, a veces verde, entre las pocas veces que J.C. STAFF se permite esos artificios visuales) demuestra que el muchacho no perdió el gusto por matar a quemarropa a un rendido. Pero cuando recordamos que esta explosión casi demoníaca fue provocada por el afán de rescatar a una niña pequeña, que debe sobrevivir a una trampa mortal tendida por quienes lo instrumentalizaron y tiranizaron durante años, la venganza se torna válida e incluso una solución deseable frente al poder omnímodo que puede alcanzar cualquiera de los bandos extremos en conflicto. Sin Last Order, Accelerator carece de discurso que respalde sus actos ante el espectador: este elemento de balance le garantiza un alto grado de empatía a pesar de sus espamos de enajenación. Cuando conversa con el doctor cara de rana demuestra que detrás de su propensión al tremendismo, es un sujeto razonable que puede priorizar ante todo la defensa al débil, una actitud que también Librorum Prohibitorum consigue inspirarle.

La heroína. Merece un párrafo aparte en cualquier anime posterior a 2000, cuando la presencia del elemento femenino en esta función superó cuantitativamente a la masculina. Sin embargo, también obviando el sentido de género, la facción de Mikoto Misaka (en concreto, los personajes de Railgun) serían la representación más cercana a lo heroico tradicional. La actividad de Mikoto en su spin-off suele estar circunscrita al marco legal que le proporciona la pertenencia de Kuroko y Uiharu a Judgement. La ejecución de la justicia, la defensa al desvalido, la solidaridad como norma de vida son aspectos de Biribiri que solían manifestarse mejor en su propia serie pero que intuyo se pondrán en juego ahora que parece convertirse ella también en posible blanco de la ofensiva. Menciono este filón pese al poco airtime de los personajes ligados a la Princesa Eléctrica porque brinda indicios de una participación más rotunda de Kuroko y Mikoto, porque cualquier escena que involucre a Kazari es un placer auditivo gracias a Aki Toyosaki, y porque la libido lésbica de Shirai-san siempre será fuente inacabable de humor. Para redondear el concepto de heroicidad alrededor de Misaka, podemos caracterizar su perfil épico gracias a Railgun, pero si juzgamos únicamente Index, el panorama cambia porque esta función apenas se expresa en contadas ocasiones y, por ejemplo, durante el arco de las hermanas, Mikoto terminó siendo la destinataria/destinadora de la acción heroica de Touma.

El héroe/no-héroe. Acabo de inventarme esta categoría para poder clasificar a Touma, aunque quizá haya un nombre más adecuado para referirme a una clase de héroe que no desea serlo, pero en cuanto debe asumir esa responsabilidad, adopta todas las características del paladín justiciero e incluso se mimetiza con un discurso y unos ideales dignos. El no-héroe no renuncia al deber del héroe en sentido estricto, solo se niega a la actividad heroica constante. Mejor dicho, no anda en busca de aventuras, sino que estas lo abruman contra su voluntad. Es sintomático que Touma enfrente a espers y magos teniendo como única arma una habilidad defensiva (el Image Breaker), sus puños y algunos milisegundos de inspiración, además de cierta dosis de suerte. Por desgracia, estas capacidades que le permiten romper las ilusiones de cuanto pretencioso usuario paranormal se atreva a enfrentarlo, no sirven de nada cuando deba lidiar con armas de fuego. La tensa escena en compañía de Last Order, escondidos ambos detrás de un automóvil destrozado nos recuerda que incluso el sujeto que podría cambiar el curso de la guerra entre magia y ciencia es vulnerable a una bala bien disparada. Desde luego, detenernos en este detalle implicaría cuestionar la continua falta de criterio entre los cabecillas de la Iglesia Católica porque, si se trataba de asesinar a Kamijou-kun, mejor que una maga asesina, hubiese resultado un buen francotirador. Sin embargo, seamos espectadores competentes: este criterio económico (la solución más eficiente es aquella que redunda en mayor beneficio realizando el menor gasto) es incompatible con una serie de acción, donde debe predominar la espectacularidad, la radicalidad, una desmedida cifra de daños materiales, lo catastrófico y el combate directo, la oposición entre heroicidad y demencia. Touma encarna esa primera función, en especial cuando se dedica devotamente a socorrer al desprotegido, incluyendo a gente que acaba de conocer, pero a diferencia de otros héroes, su voluntad de salvar al mundo nace de la indignación o de la necesidad de recuperar su tranquila vida de estudiante malaventurado.

3 comentarios

  1. mijogo

    A Touma no lo matan de un balazo, seria porque es ciencia y la iglesia católica lo considera una abominación , por eso mandan al mago mas fuerte que tienen para matarlo, ademas de demostrar su superioridad al derrotar a uno de los enemigos mas grande que tiene, porque Touma se a ganado un nombre dentro de su propio universo.

    Tengo una debilidad por las heroínas , a eso sumemos le, que sean adolescentes , bad ass y moe, casi seguramente sera mi personaje favorito, el auge de este tipo de personajes a sido una bendición para mis gustos, con respecto a estos, me agrada la manera de enfrentarse a los problemas que tienen , la feminidad y el desplante que tienen en el campo de batalla , que delinea sus curvas en tiempos de conflictos, pero no creo en la desaparición completa del modelo masculino, son mas bien complementario, ya que veo menosprecio masculino en algunos relatos , cuando agregan a un hombre que no ayuda en nada a las acciones y aun así lo alaban, es un deshonra al macho.

    El antiheroe nos da minutos de intensa acción cuando se presenta, dejándonos con esa sensación de satisfacción y de duda con respecto a su estado moral, que deja en sus manos , el como las situaciones llegaran a su fin y si las consecuencias serán catastróficas, solo quedara encomendarse a una fuerza mayor que así sea.

    8 marzo 2011 en 21:26

  2. Juan Mario

    En realidad a Touma no lo matan de un balazo por algo muy simple, un francotirador muy probablemente no podria matarlo, podra parecer un disparate lo que digo, pero mas adelante en la historia se develaran mas misterios acerca de quien es realmente Touma y mas o menos una idea de que es el Imagen Breaker, lo que pasa con el es que como se lo mencionara en el futuro (al menos en el anime) Lessar una de sus Haremettes (la que en mi ranking personal ocupa un muy justo segundo puesto luego de Biri-biri), Touma no confia realmente en su verdadero potencial, y cabe agregar que solo lo muestra cuando realmente no le queda otra opcion.

    Si bien ciertos indicios han sido soltados en forma casi casual, que clase de ser humano ‘normal’ es mutilado, pierde una cantidad importante de sangre y a pesar del shock puede darse el lujo de intimidar a su oponente, ademas de luego que le reimplanta el brazo sigue con su vida normal a los pocos dias, que clase de resistencia fisica ttienehhhhhhhh una persona que es aplastada por una cruz de metal que pesa facilmente entre 300 o 400 kilogramos y se para como si nada, o quien puede recibir unos cuantos millones de voltios de Biri-biri y de alli ir a pelear con un monstruo como Accelerator.

    Otro detalle que tambien han mostrado en forma muy sutil es que muchas veces, Touma tiene como una suerte de intuicion de batalla, esa inspiracion de pocos milisegundos, ese aparente chiripazo donde percibe como va a ser atacado, que menciona SeriousMan es justamente la manifestacion de dicha intuicion. Muchos detalles acerca de Touma van a ser confirmados en una, espero segura, tercera temporada, ironicamente en el siguiente arco al que estamos viendo en estos momentos, iba a ser revelada una parte bastante importante de dicha informacion, pero penosamente parece que vamos a tener que esperar un tiempo para ello (espero que no sea mas de un año).

    Para finalizar respecto a Touma, para su motivacion me parece mucho mas admirable que la del clasico paladin justiciero que va en su reluciente armadura y majestuoso corcel impartiendo idealistamente y a veces infantilmente justicia por el mundo, Touma ha demostrado que puede ser extremadamente cinico, pesimista, e inclusive hasta miedoso, sabe ademas que se encuentra en un mundo donde grandes poderes juegan con las personas y las sacrifican como si fueran simples fichas de ajedrez, sin embargo cuando tiene que ayudar a alguien se deshace de dichas caracteristicas de su personalidad y lucha por un ideal, pero no su ideal de justicia, sino el ideal, y la felicidad ademas, de dicha persona.

    Con respecto a los antiheroes, si bien no existe una categorizacion absoluta he encontrado una escala muy interesante en la famosa, o infame segun como quiera versele, pagina tvtropes alli menciona que hay en estricto cinco tipos de antiheroes (ver la entrada SlidingScaleOfAntiheroes), el Accelerator que nos muestra en el arco actual, se situa en la cuarta categoria (el antiheroe que tiene motivaciones nobles, que le sirven como ancla en su camino a la redencion, pero su actuar es brutal e inmisericorde), sin embargo en futuros arcos, otra vez la bendita paciencia igual que en el caso de Touma, veremos como lucha por situarse en la tercera categoria (el antiheroe que no disfruta actuando en forma brutal, y solo lo hace cuando es estrictamente necesario).

    Biri-biri y su grupo de amigas si son lo que mas se acerca a un conjunto de heroes tradicionales, una cualidad que es hermosa en ellas es su idealismo, en realidad cuando vi el opening de la OVA de Railgun me puse a pensar que justamente dicho idealismo de adolescencia, dicha creencia de que el mundo puede ser convertido en un lugar bonito para vivir con solo desearlo y esforzarse, es lo que Touma protegio en Biri-biri, no solo la salvo fisicamente de inmolarse contra Accelerator, sino que la salvo de convertirse en una amargada que cree que no es posible mantener un ideal en un mundo comj en el que los personajes se desenvuelven.

    9 marzo 2011 en 11:45

  3. selhael

    Amigo Mario, intentas exponer en tu comentario que Touma posee el Imagen Breaker a modo de AT-Field (con lo cual se abrirían un mundo de posibilidades sobre su existencia y su fin, principalmente me invita a preguntar el origen de tal facultad, mas que el COMO, DONDE, CUANDO, el Por qué?..) Haciendo hincapié sobre el hecho que desde el principio de la serie tal fenómeno me llamo la atención (recordando el ingreso de « Index~suit~out ») pues desde sus inicios llevo atendiendo este show que hoy nos congrega. Espero que el presente coment sea advertido y seguire disfrutado como siempre tan agradable Blog!

    18 marzo 2011 en 22:26

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