Tu pasaporte en español para disfrutar de un fuwa fuwa time intelectual

FRACTALE 3-4: Adiós a la utopía

Nessa SÍ - Phryne NO

De repente, estalla una cruda matanza, una carnicería brutal, y el tono del relato se torna lúgubre, tenso, macabro. La velocidad de los acontecimientos reproducen la angustia de quienes la observan desde fuera, de quienes contemplan la masacre liberados del control mental del sistema Fractale pero también ajenos a esa delusoria sujeción que impone la ideología. Clain se encuentra atrapado entre quienes hipotecan su libertad para subordinarse como piezas a una estructura totalitaria y quienes optan voluntariamente por convertirse en herramientas para la Revolución: un entrampamiento irreductible, pues equivale a verse acorralado sin salida entre una distopía manipuladora y una utopía colectivista donde la vida del sujeto solo adquiere sentido a través de la lucha. Pero el muchacho también se halla al centro de una encrucijada romántica, por ahora implícita, entre Phryne, la chica que odia el amor, y Nessa, la suma encarnación de lo adorable. Aunque el motivo de disputa entre ambas se enuncia con claridad, no existe una declaratoria de afectos que encienda las hostilidades. Estos dos procesos paralelos van entretejiéndose para el gran cliffhanger después de dos capítulos de ritmo trepidante que atrapa al espectador sin dejarlo descansar un segundo: Phryne huye con Clain, aunque el reencuentro haya enfriado su relación. La renuencia de la joven sacerdotisa a sincerarse con la única persona que demuestra con hechos preocuparse por su bienestar desdibuja la imagen de heroína sensible y espontánea que ofrecía durante el primer capítulo, cuando le propuso a Clain volverse amigos e incluso canta para desearlo a las estrellas. La Phryne del cuarto capítulo frunce demasiado el ceño y aunque ese cambio de actitud hacia el jovenzuelo se justificara porque pretende evitar que se involucre en su conflicto contra el aparato que controla el sistema, su disgusto es representado con bastante autenticidad y pareciera que menosprecia a Clain o lo considera poco apto para acompañarla en su combate personal.

Simpatía por el demonio

Lost Millenium es una utopía laica, autogestionaria y hasta cierto punto comunista respecto de la propiedad de los medios de producción, pero esta situación está condicionada por su precariedad y su aislamiento voluntario. Ideológicamente está arraigada en un pasatismo militante, pero digno, pues se rebela contra un sistema que deshumaniza, esclaviza y manipula las mentes de sus súbditos tecnológicos (los seres humanos convertidos en receptores de ondas y meras cifras en una base de datos). Si asumimos que Granitz condensa las características de este proyecto de sociedad, el sujeto común y corriente que acaba de sacarse la venda de los ojos, como Clain, podrá distinguir sin dificultad que la guerra se libra entre dos posiciones extremas, entre una estructura autoritaria y un modelo colectivista que reverencia y mitifica no necesariamente los métodos ni las técnicas del pasado, sino una visión aldeana del mundo, donde la solidaridad es un valor cívico antes que una virtud del espíritu y, de nuevo, el individuo queda subsumido en los propósitos partidarios, como mero instrumento del discurso, de la ideología. Los habitantes de Granitz están orgullosos de serlo, pero ello implica subordinar su individualidad: sus vidas solo adquieren sentido en relación al proyecto político de Lost Millenium. En otras palabras, aunque luchen por liberarse de una dictadura teocrática y tecnocrática en simultáneo, el proyecto de los rebeldes es premoderno, agrícola, sostenible solo a pequeña escala (un poblado, una comuna), pero con terribles limitaciones para el progreso material y conducente a otra forma de “sociedad cerrada”. Las palabras de Sunda o el abuelo bastan para demostrar que Lost Millenium no pretende desarticular el sistema para instaurar un Estado democrático, sino que intentan dinamitar la podrida institucionalidad del Fractale para propagar un modelo, antes que racional, místico: el hermano de Enri habla de orgullo y dignidad, un núcleo de humanidad que merece rescatarse, pero lo manifiesta con un fervor épico que muchos hallarán inspirador o poético, pero que oculta sus falacias como organización subversiva. Todos los grupos terroristas aluden a similares principios axiológicos para validar sus actos como justicieros: si toleramos esos argumentos en la ficción llegamos al entrampamiento conceptual de tener que admitírselos también a ETA, Al Qaeda o Sendero Luminoso. Bajo ese riesgo, prefiero describir el escenario confrontacional de la siguiente manera: cualquiera que gane, pierde la libertad o el progreso, a menos que FRACTALE pretenda idealizar a la subversión. El Sistema representa al progreso sin libertad, Lost Millenium a la libertad sin progreso. Los únicos que continúan aplicando esa fórmula de conservadurismo espiritual (afán de pureza), agrarismo colectivista y cacicazgo serían las tribus indígenas de, digamos, el Amazonas.

Sin embargo, oponerse a un sistema, un estilo de vida o cultura, es distinto a intentar derrumbarlo o sustituirlo. Una solución, también conservadora, es preservarse al margen y aislarse en pequeños reductos. El pueblo de Granitz cabría en esta definición si solo funcionase como refugio para quienes voluntariamente repugnan de Fractale y pretenden vivir una existencia más simple, menos mecanizada, más humana. Podrían haberse olvidado del resto de la Humanidad, incluso negarse al contacto, porque, al parecer, mientras no obstaculizaran su dominio, el Sistema ni siquiera los juzgaba un peligro. De nuevo, podría trazarse un paralelo con los aborígenes de cualquier continente subdesarrollado. No obstante, el proyecto político de Lost Millenium trasciende el mero “distanciamiento”: aspira a transformar el mundo. Se alejan de la corrompida civilización de Fractale, pero también se proponen aniquilarla porque, con justa razón, encarna la Maldad. Al tomar ese paso, su disidencia se torna militante, el fin justifica los medios o, peor aún, se glorifica todo acto que conduzca hacia el objetivo. Entonces, los rebeldes dejan de parecernos unos inconformistas traviesos, algo idealistas y honorables: cuando deciden pasar a la acción e interferir con el ritual, ese heroísmo se deteriora. Tanto las fuerzas de seguridad del Sistema como ellos, quienes inician la reyerta, son culpables de una matanza reprensible, innoble, vergonzosa, sobre civiles desorientados, a quienes ni siquiera buscan salvar. Los inocentes, como siempre, se encuentran en medio del fuego y terminan siendo además de marionetas, el escudo de carne de los bárbaros. Aunque la escena de Enri llorando sobre el cuerpo inerte de Butcher es conmovedora, debemos recordar que el estatuto de los mártires es ambiguo. Algunos ofrendan su vida en nombre de valores e ideales que escogen defender, pero terminan convirtiéndose en iconos de adoración colectivista. Esta transferencia ideológica puede observarse durante el entierro cuando los “fuertes” del grupo imponen su discurso radicalizado a los “débiles” (una mujer anciana y una niña) quienes aprecian a Nessa y reconocen su gesto de buena voluntad. En esta dicotomía, cuesta preguntarse si los métodos de Lost Millenium son errados. Muchos fanáticos del género épico no suelen cuestionar si sus series preferidas enaltecen la guerra incluso cuando esta tenga como propósito reestablecer la paz o sobrevivir. El problema radica en conceptualizar la guerra como un asunto de dos bandos con héroes y villanos. Falso: en este escenario de polarización, se obvia la opinión de quienes se posicionan al centro, como Clain que desconfía del Sistema, pero reprueba a Lost Millenium y concluye como cualquier sujeto racional y decente que “Todos están locos”.

Piensa en mí, llora por mí, llámame a mí…

Antes de conocer a Phryne, Clain vivía como un geek solitario, empozado en su nostalgia tecnológica pero renuente a participar en esa farsa de mundo feliz. Como muchos NEETs o cualquier marginal, se exilia despreciando un entorno exterior que considera, si no irreal, urdido en mentiras. Clain era, incluso cuando vivía en la sociedad del Fractale, un escéptico que renegaba de los dopplers, que extrañaba sus épocas de infancia en familia junto a sus padres, que abrigaba una tristeza tácita por sentirse abandonado. Supongo que Phryne entró en sintonía con esos sentimientos porque ella también atraviesa por un proceso similar, aunque más duro porque sobre sus hombros reposaba una responsabilidad de gobierno y porque conoce de primera mano la trama del poder que maneja el Sistema. Ambos son dos desencantados, pero mientras Clain es consecuente con su nihilismo, Phryne es congruente con su anhelo de independencia. Entre ambos termina mediando un personaje más simpático, como Nessa que mediante su inocencia, frescura y franqueza infantil es capaz de apropiarse todas las escenas donde participa. Incluso su engreimiento se perdona porque se percibe adorable. Al contómetro de moe-ness le faltan cifras para medir su intensidad. El gran conflicto interior de Nessa consiste en su propia existencia: cuando asiste al ritual, su naturaleza de doppler se vuelve patente al aparecer la verdadera Nessa, hermana de Phryne. Aunque la pequeña es consciente de su condición (algunos la tratan como una persona normal, otros como mera data), me imagino que podiendo desarrollar sus propios sentimientos, sienta perturbarse su identidad cuando Clain anda tras Phryne, quizá porque teme verse relegada, negada en su presencia. Nessa encarna también las paradojas que generan el totalitarismo y las guerras: en este contexto deshumanizante, ella representa al Amor que perdieron los hombres cuando se sometieron al Fractale, pero también ese afecto noble que desprecian quienes convierten la dominación o la muerte en un estilo de vida. Nessa simboliza esa Humanidad perdida que Sunda reclama, una hermandad cándida y utópica como brotada de una canción de Lennon. Sin embargo, ella ni siquiera es una máquina: es software, datos, una abstracción proyectada sobre una Realidad donde no pertenece sino artificialmente. Una lástima: entre la demencia del abuso, la manipulación y las balas, los únicos cuerdos son un chico desilusionado y una conjunción de ceros y unos que ama el amor como solo lo amado puede hacerlo.

P.D. FRACTALE no se emitió este jueves 10.

3 comentarios

  1. davidvfx

    … Buen analisis que das ya que yo tengo un punto de vista similar al que propones y que la ver se puede ver reflejada en nuestra realidad que nos pintan a los grupos Extremistas como el diablo mismo pero no queremos ver lo diablico del otro lado.

    Entiendo que gente como los talibanes existen no por que quieren si no por que los lideres del mundo los ha obligado, y tambiens e que el las acciones extremas no es correcta pero es como cuando acorralas a un perro por jalarle la cola es obio que te tirara la mordida y ya que nos muerde lo acusamos de “perro malo” ¡quien es el malo realmente?

    nunca he estado deacuerdo con esos actos como bombas humanas ect pero me he preguntado si yo hubiera nacido en un pais pobre como irack y fuera un apcificsta y derrepente callera un bobma por “error” en mi casa matando a mi familia no me volveria en un radical sin importar que me llamen terrorista…..

    Es una serie interesante y hasta ahorita da un buena vision de la situacion… hasta ahorita no a dado un mensaje realmente pero como digo esta planteando un buen escenario me interesa la “resolucion” que nos dara… aun que yo prefieron la filosofia de Nessa …… “Nessa Odia Odiar, Nessa ama amar”

    11 febrero 2011 en 21:45

  2. Tomoya

    Es lo que me gusta, que piensan… no son perfectos, pero tienen un porqué para ir contra la corriente de fractale. Proponen un modelo, tal vez sí, en la vida real sostenible a una población reducida… ahora bien, ¿qué pasa con la gente? No hemos visto grandes concentraciones de gente en ningún momento.
    En fin, en muchas cosas estuve de acuerdo, y en otras tantas estuve absolutamente en desauerdo, pero nada mal.

    Saludos, ja ne!

    12 febrero 2011 en 04:49

  3. - Test Type -

    Liberar, a juicio de quien esto escribe, no implica alejar y/o suprimir las circunstancias que influyen sobre la determinación del individuo, sino, informarle sobre las circunstancias existentes para que este, ya con capacidad de discernir los pros y contras de cada alternativa, elija entonces vivir bajo las circunstancias que sean de su agrado. Por tanto, en base a tan simplista definición, me es irónico que Lost Millenium califique de restringente al sistema FRACTALE cuando ellos pretenden imponer su modelo social sin siquiera haber informado (hasta donde sabemos) sobre los motivos de su campaña a la población no perteneciente a su comunidad; alcanzando tal contradicción su faceta letal cuando, durante sus operaciones de sabotaje, el mencionado grupo mata sin vacilar a quienes supuestamente considera víctimas.

    En pocas palabras, Lost Millenium se convierte en lo que más odio para destruir la causa de ese odio.

    Por otra parte, poco sabemos sobre las causas que propiciaron la formación del grupo subversivo, las verdaderas intenciones de los administradores del sistema, así como el estado general del mundo como para reprobar absolutamente a cada actor en este conflicto. Por ejemplo, los fundadores de Lost Millenium bien pudieron ser un grupo de personas asediadas por orden de los líderes religiosos al haber elegido no formar o continuar siendo parte del orden social ligado FRACTALE.

    Sin embargo, si la organización religiosa permitió la dimisión de esa gente sin represalia alguna, incluso después de la fundación de una comunidad alternativa fuera del alcance FRACTALE, entonces poco o nada tienen de salvadores los ideólogos y activistas de Lost Millenium, ya que no estarían combatiendo a un grupo que coarta el derecho a la autodeterminación, siendo ellos, un grupo fascista que navega con bandera de freedom fighter al usar la represión como pretexto para intentar imponer su orden social.

    Por cierto, sin importar que eventos produjeron su estructuración, nada absuelve a Lost Millenium de haber matado civiles inocentes sin provocación alguna por parte de estos.

    24 febrero 2011 en 00:28

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s