Tu pasaporte en español para disfrutar de un fuwa fuwa time intelectual

FRACTALE 2: El sentido del tacto

Tóoocame que tócame que tócame

Para quienes nunca se enteraron, FRACTALE ha empezado a causar polémica, aunque el motivo de controversia poco se relacione con las temáticas que plantea. Los productores de la serie decidieron tomar medidas draconianas contra los fansubs y suspendieron la emisión legal por internet vía Funimation. Aunque la medida nos parezca contraproducente y grotesca, sería erróneo afirmar (como se desprende de algunas páginas en lengua inglesa) que no habrá streamming autorizado de FRACTALE para toooodos los extranjeros, pues el portal en francés Wakanim cuenta con una versión disponible para los francófonos, ça veut dire, el 0.0001% de nuestros lectores. Por ahora, dejemos apartadas las políticas lingüísticas y abordemos la configuración de este universo narrativo tan original. Como sospechábamos, Clain vive contracorriente: no utiliza un doppel y ni siquiera consiente tener uno. Es consciente del control que ejerce el sistema mediante las oraciones para recoger información sobre la ubicación y circunstancias del individuo, de manera que pueda tenerlo censado y controlado como reces. Y parece haberse desencantado de la filosofía que sostiene retóricamente ese modelo de vida y organización social. Para nadie es un secreto que toda estructura dictatorial, autoritaria, rígida, intentará reprimir el derecho de libre asociación. Pero más inteligente y maquiavélico sería convencerlos -ofreciéndoles un discurso falsamente libertario- de que sociabilizar implica sujetarse, amarrarse a un lugar y perder su libertad, como alegan los padres de Clain. Aunque esto signifique desestructurar la familia, al Estado (el sistema FRACTALE) le conviene asegurarse que toda forma de colectividad sea anulada porque corre el peligro de generar focos de subversión. Ustedes alegarán que el fascismo, en general aquellos que proliferaron en España y Latinoamérica eran de raigambre ideológica religiosa y defendían ardorosamente los valores familiares y la estabilidad de la familia como núcleo social (igualmente, la versión fachosa del conservadurismo nacionalista que dominó salvajemente el pensamiento político en Japón entre los años treinta y cuarenta). Pero el sistema FRACTALE comparte ciertos elementos stalinistas: cuando el Estado se convierte en la única religión, no cabe otra clase de fidelidad. Incluso la maquinaria estatal se encarga de sustituir al derecho de libre asociación creando instituciones donde la gente pueda reunirse, pero bajo su tutela. En FRACTALE, se convence a la gente de poner por delante su bienestar o placer individual antes que sus responsabilidades familiares asegurándose de esa manera un alto grado de disgregación: todos separados, viajando constantemente, no existe forma de armar una rebelión.

Con Nessa, la serie experimenta un salto cualitativo. Pareciera que Kana Hanazawa hubiese optado por imitar la voz de Aki Toyosaki para imprimirle un tono infantil, travieso, distraído, al estilo de Yui Hirasawa. Mientras que Phryne sembraba algunas interrogantes con su actitud misteriosa y sus frases sugestivas pero inciertas, la chica de coletas aporta claves más precisas, aunque no de manera directa, sino por contraste con el sistema al cual parece no pertenecer. En primer lugar, su naturaleza es imprecisa: si asumimos como cierta la declaración de la sacerdotisa mayor al inicio del segundo capítulo, Nessa sería la pieza maestra de la estabilidad universal, quizá una entidad que mantiene vivo al FRACTALE o, caso contrario, una suerte de virus o plataforma tecnológica que altere el funcionamiento del sistema. Sin importar su condición, Nessa sostiene un discurso crítico y desencantado hacia la sociedad donde vive Clain. Es intrépida y le encanta explorar y disfrutar de las pequeñas delicias que ofrece la vida corriente. Aunque para el presente episodio se desconoce su identidad, si fuese un doppel como se sospecha, tendría que expresar las mismas desavenencias que su contraparte en la vida real: el desarraigo voluntario de las personas le causa lástima. Si Nessa fuese parte integrante del sistema, como una pieza maestra o un código para acceder a su núcleo, entonces la crisis de FRACTALE iniciaría desde adentro, desde sus entrañas. Sin embargo, el aspecto trascendental de Nessa como personaje es la relevancia que asume en varias dimensiones el sentido del tacto: 1. como experiencia sensorial frente a una sociedad que viene reduciendo el contacto cercano, palpable con el resto de seres humanos; 2. como retorno a lo concreto frente a lo virtual, exhortando a Clain a redescubrir la sencillez de la brisa, de correr sin ataduras, de caerse, de acariciar algo y sentirlo real; y 3. como lenguaje sin palabras para transmitir emociones: toda cultura impone normas, límites, códigos al contacto corporal, y seguramente la mayoría entiende que tocar al otro es sinónimo de familiaridad y depende del grado de confianza.

No cabe duda en otro aspecto: el sistema está corrupto, pero además, está corrompiendo y solo pocos se percatan. El Estado exige del individuo total sumisión a cambio de “favores” o, como dicen los políticos, de asegurarles el funcionamiento del Estado de bienestar. Esta figura de las reivindicaciones sociales de izquierda ha degenerado a tal extremo en FRACTALE que llega a confundirse con el clientelaje, una forma de política perversa que consiste en emplear los recursos estatales y los programas sociales para comprar conciencias. En otras palabras, el Estado provee al sujeto de dádivas (alimentos subvencionados, salud barata o gratuita, e incluso dinero) para ganarse su simpatía y obtener réditos políticos. En FRACTALE, el sistema sustituye a todo el aparato político, por tanto, no existe espacio para la deliberación. En la actualidad, los partidos han entrado en crisis y pocos idealistas mantienen un compromiso ideológico auténtico, nadie confía en las instituciones y en varios países la gente desconfía de la democracia. Para ellos, sería perfecto que un programa de computadoras milagroso se encargara de la administración pública en lugar de tolerar a esa sarta de vejetes que aparecen en los noticieros, y estarían dispuestos a sacrificar su derecho a disentir y reclamar, siempre y cuando ese software prodigioso y divino gerencie el Estado mejor que los presidentes, diputados o ministros. ¿Acaso no sería magnífico deshacernos de esos parlamentos farragosos donde ciento y pico señores se la pasan discutiendo y palabreando? ¿No sería mejor dejarle el trabajo sucio a un sistema infalible, 100% eficiente?

No, nunca.

No pretendo defender a los políticos porque creo que tanto ellos como el Estado son males necesarios. El único sistema que puede garantizarnos verdadera libertad es aquel donde puedo manifestarme en contra y ser respetado aunque sea la minoría. Todo gobierno donde la gente no participe es una forma de dictadura, una farsa. No necesitábamos ver FRACTALE para saberlo: tenemos a Cuba y Venezuela aquí cerca. Decía Benjamin Franklin, “Quienes pueden renunciar a su libertad esencial para obtener una pequeña seguridad temporal no merecen ni libertad ni seguridad” y quizás era severo, pero una sociedad que hipoteca su derecho a la disidencia por un poco de pan, vacunas y educación gratuita ha perdido su orgullo. La genial novela de Aldous Huxley, Brave New World (Un mundo feliz), un clásico de la ciencia ficción distópica retrata un escenario similar al de FRACTALE, aunque desde una perspectiva ligeramente distinta. Huxley creía que el peligro residía en el potencial deshumanizador de la industrialización. Pero el resto es idéntico: un sistema casi perfecto ha sustituido a la política, las mujeres no se quedan embarazadas porque las personas se crean en fábricas, no existen las familias, crianza, educación y manipulación son la misma cosa, una serie de ejercicios catárticos reemplaza a la religión. En suma, los individuos nacen para servir al Estado. Hasta que aparece alguien “de afuera”, un “salvaje”, alguien como nosotros, un old-styler. Sería sorprendente si un crítico literario como Hiroki Azuma no hubiese leído a Huxley porque los pilares temáticos del argumento parecen calcados. Solo falta que aparezca nuestro “extranjero”, pues Clain jugaría otro papel: proviene de la esfera del sistema Fractale pero a diferencia de sus padres, ha comenzado, por alguna razón, a desconfiar del sistema. Su negativa a tener un doppel y su insistencia en vivir solo le permiten dedicarse al oficio que más asusta al Estado totalitario: pensar.

La escena cumbre del episodio ocurre justo después de la discusión familiar, cuando Clain insinúa que el sistema no está funcionando bien porque los doppels de sus padres están malogrados, los despide y sale corriendo en busca de algo. Ni siquiera sabe qué, pero continúa corriendo hasta cansarse. El asunto es sencillo: Clain no necesitaba ir a ningún lado ni encontrar nada. Solo quería correr, sentirse libre y vivo. Nessa había dejado su huella: Clain buscaba reafirmarse en la concreción de su cuerpo, cansarse, creer que nada puede detenerlo y puede hacer algo aunque carezca de sentido. No queda claro si participa en el ritual de recolección de datos, pero después de correr buscando inconscientemente la libertad, se reencuentra con su amiga pelirroja que encarna al espíritu verdaderamente libre, no aquel que intenta librarse de las ataduras, sino quien puede y quiere elegir a qué atarse. Es probable que mi interpretación suene muy right-wing a ciertos lectores, pero desde mi perspectiva, el sistema Fractale no alude al Estado de bienestar (welfare State) exactamente, sino a los peligros de superponer al Estado por encima de los individuos. Todavía es temprano para averiguarlo, pero por ahora enmarca mejor en la tradición del pensamiento liberal. El sujeto es enfrentado a un monstruo que limita y reprime en silencio mientras en la superficie brinda una libertad ficticia. Nessa sería ese elemento perturbador que inyecta vida y revela un mundo de percepciones novedosas.

6 comentarios

  1. Tomoya

    La serie toca fuertemente el aspecto de la política en su eje… hay un ambiente de cambio, una fuerte revolución va a surgir.

    Bien dijo Napoleón: “Divide y vencerás”… Se observa fuertemente, el efecto de la división en Fractale. Donde cada uno tira para su lado.
    En Nessa, más que cualquier otra cosa, refleja la inocencia del anime… no conoce nada, y sin embargo disfruta de lo poco o mucho que puede ver a su alrededor. Un juego de sonrisas en el que se hace mucho énfasis, y llega a contagiar a uno, por lo radiante, lo inocente, y lo sencilla que es.

    En el episodio 3 se consolida este estilo, sobre todo hace un hincapié mucho más fuerte en lo político, pero eso es harina de otro costal! xD.

    Por cierto, no pude evitar que me llamara la atención esto: “… una sociedad que hipoteca su derecho a la disidencia por un poco de pan, vacunas y educación gratuita ha perdido su orgullo.”
    Puede que sí, puede que sea falta de orgullo, y puede que haya que pelear más por la dignidad, algo extremadamente valioso para un pueblo. Pero no creo que le pueda a hablar de orgullo o dignidad, a alguien que ve a su lado muerte y miseria. Ejemplos de eso se ven a la orden del día… lo triste es que el orgullo generalmente se pierde por gente que va a hacer peor las cosas… la desesperación y la necesidad tienen cara de hereje, por suerte seguramente tanto en tu país como en el mío, podemos hablar todavía del orgullo y de la dignidad, ojalá nunca tengamos que saber lo que es la necesidad y perder el orgullo con tal de ya no vivir, sino de sobrevivir.

    Perdón si desvirtué el tema, pero me resultó interesante, lo mismo que rescaté de estos últimos episodios de Fractale!

    Saludos, jaa ne!

    29 enero 2011 en 05:34

  2. - Test Type -

    Querido diario:

    … y ese día fue la primera vez que me enamoré de una genki-girl.

    29 enero 2011 en 05:42

  3. Hei

    …Daijoubu genki dashite watashi ga soba ni iru kara…

    29 enero 2011 en 18:42

  4. Juan Mario

    Si bien han existido casos de totalitarismo estatal de corte comunista, groseros, atroces, y su daño hacia las poblaciones que decian proteger han sido innegables, no olvidemos que el totalitarismo no necesita un color politico, tal como los mencionas los fascistas fueron totalitarios teniendo ideas economicas de centro con un ligero toque hacia la derecha, las teocracias directas como los fenecidos estados papales, o las que existen en algunos estados musulmanes radicales (a diferencia de lo que son estados musulmanes de corte moderado), o encubiertas como lo eran algunos reinos en europa en la edad media, donde la iglesia catolica tenia inclusive mas poder que el rey, han demostrado que pueden llegar a ser tan totalitarios como lo fue la Rusia Stalinista (al margen de los resultados positivos/negativos que este regimen pudo haber conseguido, negar que fue totalitario y los atropellos que se cometieron seria absurdo), o la Camboya de Pol-Pot (este tipo junto con Hitler, creo que es el que se lleva el premio gordo del carnicero del siglo XX).

    Tampoco olvidemos que la empresa privada puede ser tan totalitaria como lo es el estado, en obras de ficcion ya se ha representado a las megacorporaciones corruptas, tan poderosas que los debiles estados no pueden hacer nada en contra de ellas (dos casos emblematicos vienen a ser la saga de peliculas Alien y el anime Bubble Gum Crisis), y si revisamos la historia reciente de la humanidad, pues no encontramos mucha diferencia, sino veamos la masacre de obreros en Colombia apoyada por la Banana Fruit Company, o el golpe de estado orquestado por John North en Chile con el fin de mantener sus condiciones extremadamente ventajosas en la explotacion de salitre, o las compañias mineras que les financian economicamente las armas y sus delirios de grandeza a los señores de la guerra Africanos, a expensas del sufrimiento de la poblacion civil, con la condicion que les permitan explotar diversos minerales en sus territorios (sobre todo el cada vez mas importante Coltano y los diamantes).

    Creo yo que el problema mas que en la clasica dicotomia iniciativa privada/libertad vs estado/seguridad en la cual se enfrascan los dos frentes, el problema se encuentra en otra dimension, me refiero al problema del poder, cuando demasiado poder se concentra en unas pocas manos (sea este poder de naturaleza politica, religiosa, ideologica o economica), se genera una grave distorsion, y se da el riesgo que las personas que detentan dicho poder simplemente lo usen para satisfacer sus caprichos personales, supuestamente uno de los motivos por los cuales existen los estados es evitar dicho abuso de poder, pero penosamente muchas veces se ha pervertido dicho fin.

    No soy alguien que este de acuerdo con posiciones de un estado de bienestar inflado (que corre el riesgo de convertir a las personas en meros mantenidos), sin embargo creo por un lado basandome una vision menos pesimista del Leviathan de Hobbes, que los humanos sacrificamos ciertos grados de libertad individual con el fin de conseguir ciertos grados de seguridad, a que nivel debe llegar dicho sacrificio, pues debe ser algo que por mas redundante que suene debe ser elegido en libertad.

    Por otro lado como menciona Amartya Sen, no se puede hablar de libertad sin justicia, que quiere decir, de que le sirve a una persona tener toda la libertad negativa del mundo, si su poder es tan pequeño, que el conjunto de grados de libertad que realmente puede ejercer es pauperrimo, mientras que otros que detentan un mayor grado poder y por lo mismo de libertad, con tal de mantener dichos grados de libertad, sea en forma inconsciente o deliberada, limiten a los primeros en el ejercicio de su libertad, ese es otro de los motivos creo yo por el cual existen los estados, para garantizarle a las personas que va a tener los mecanismos necesarios para lograr sus metas, limando ademas las asimetrias y distorsiones generadas por la asimetria de poder existentes en forma natural en la sociedad (por que tambien es ridiculo querer que todos obtengamos lo mismo, el que se esfuerza y arriesga mas, obviamente debe obtener mas, sin embargo se debe garantizar en la medida de lo posible, es decir en la medida que sea factible, que todos obtengan un estandar de vida minimamente digno, para que de alli partan en la busqueda de sus objetivos personales, claro mientras que estos no dañen a sus semejantes)

    Y mas que una critica directa hacia el estado, creo que este anime es una critica directa hacia el totalitarismo sea cual sea su origen, y en este caso en lugar de un estado comunista totalitario, tenemos, al menos hasta donde hemos visto una teocracia totalitaria (aunque cabe recalcar que los estados comunistas totalitarios tienen mucho mas parecido a las teocracias totalitarias, que lo que a primera vista parecen, sino recordemos a la China comunista donde el libro rojo mas parecia una biblia que nada).

    Por ultimo, me parece interesante que como liberal aceptes al estado como un mal necesario, la que de lo contrario mas que a una posicion liberal, o libertaria estarias cerca a una de corte anarco-capitalista, la cual a mi humilde criterio es simplemente caotica.

    2 febrero 2011 en 20:35

    • Al anarco-capitalismo lo considero una desviación utópica del liberalismo, y quizá no carezca de coherencia argumentativa, pero me parece inaplicable a la vida real. No puede existir libertad económica sin Estado de derecho, es decir, sin leyes ni mecanismos que administren justicia y garanticen el derecho a la disidencia, vale decir, a estar en desacuerdo o ser minorías. Un liberal moderado podría incluso también apoyar los programas sociales del Estado de bienestar, pero advirtiendo que debe mantenerse un ojo previsor sobre ellos evitando el derroche y la manipulación. En efecto, el Estado es necesario, pero como las grasas: de manera equilibrada y en la menor cantidad posible.

      Trasladando esa crítica a FRACTALE, deberíamos preguntarnos qué sacrificaron los hombres al momento de confiar en el sistema subordinándose al poder del Estado (cuando este debía funcionar como una herramienta para alcanzar el bienestar) y si el discurso científico puede llegar a confundirse con el religioso convirtiendo a la tecnología en una forma de culto. Recordemos que los grandes totalitarismos del siglo XX abandonaron la fundamentación mítica del poder para estructurar discursos filosóficos o científicos que validaran sus proyectos de sociedad: el comunismo se valió del materialismo dialéctico y el nazismo en una versión delirante del evolucionismo; sin embargo, ambos derivaron en una sacralización absoluta del Estado y sus representantes, donde la existencia del individuo carecía de sentido fuera del Partido/bando/colectividad/Patria, etc.

      2 febrero 2011 en 22:54

  5. davidvfx

    oygan es mi imaginacion o Nessa mw suena como a Yui de k-on

    4 febrero 2011 en 04:31

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s