Tu pasaporte en español para disfrutar de un fuwa fuwa time intelectual

Toaru Majutsu no Index II 5: Una cierta monja que lame báculos

Slurrrp...

Aunque el lema de Toaru Majutsu no Index afirme que la acción comienza “cuando la magia y la ciencia se encuentran”, esta colisión ocurre con escasa frecuencia. Ambos espacios narrativos suelen seguir procesos separados y salvo el arco de Hyouka y el episodio del brujo azteca enamorado de Biribiri, el resto de capítulos apenas comprometen en combate real al bando científico y las diversas iglesias militantes. El arco de Orsola y Agnes sirve de ejemplo para graficar esta estricta separación: ningún esper interviene (Touma es level 0) y la contienda se enmarca en las rencillas entre vertientes del cristianismo que se posicionan estratégicamente en el juego de poder (regodeándose como Laura Estuardo en su cínico maquiavelismo). Se forma, entonces, un entramado caótico de discursos impregnados de una extraña mezcla de fanatismo y pragmatismo, donde católico-romanos, amakusianos y anglicanos entreveran sus confusos argumentos con tamaña solemnidad, pues según ellos, se ocupan de asuntos serios y trascendentes que justifican el sacrificio, la traición, el asesinato. Sus agentes, como Agnes o Kanzaki, operan sobre un mapa mental esquemáticamente trazado para identificar alianzas y enemistades según las conveniencias coyunturales. Las funciones dentro de la estructura pueden variar, pero los elementos continúan manteniendo sus nombres (Iglesia Católica Romana, Iglesia de Inglaterra, Iglesia Ortodoxa, etc.). Como adivinarán, este sistema entra en caos cuando se introduce un componente extraño e insólito que acapara de súbito el protagonismo. Los miembros de cada facción tratarán de catalogar a este “extranjero” en alguna categoría previa para reordenar su concepción del mundo, pero ese “forastero” se resiste al encasillamiento porque, desde el inicio, reafirma su diferencia, su oposición al mecanismo del sistema, pretendiendo jugar con sus propias reglas. Esto ocurre con Touma, quien no pertenece al entorno del cristianismo, no manifiesta ninguna orientación religiosa e ignora las diferencias entre confesiones. Apenas es entrometido en las rencillas, sus rivales lo identifican como anglicano o cuando menos simpatizante, no como un elemento ajeno a la estructura, pues ello significaría concebir que existe un mundo exterior capaz de influenciar en el delicado equilibrio de poder. Sin embargo, Touma solicita con insistencia no considerarlo partidario de nadie: nuestro protagonista lucha por su supervivencia en el presente, aquí y ahora. La situación es paradójica porque el héroe, al defender una moral, es decir, el sustrato ético de la serie (la simplicidad de la amistad por encima de la complejidad de los conflictos políticos), se opone al discurso que maneja casi todo su entorno, enfrentándose a rivales por salvar su pellejo y defender a inocentes, no porque guarde fidelidad a determinado bando ni porque desee resolver esa disputa posicionándose como un factor influyente en disputa. No obstante, Kamijyo-kun es consciente de su condición sui géneris, de haberse metido en camisa de once varas al admitir a Index Librorum Prohibitorum como su protegida mandando al traste su calma: retornamos entonces a la paradoja constante de aspirar a una vida corriente y obedecer en exclusiva el mandato del corazón aún sabiendo de antemano que la tranquilidad no durará siquiera dos días. En cambio, sus contendores parecerían actuar guiados por la convicción de creerse especiales, poderosos, ungidos: esa certeza absoluta deriva en desproporción, en locura. Al enfrentarse a Touma, sus circunstanciales adversarios pierden parte de su humanidad, se desesperan, se descalabran, poco a poco se desdibujan hasta el puñetazo final.

Cuando Kanzaki lo visita en la clínica, Touma expresa con claridad que su única razón para pelear es meramente coyuntural, que no existen enemigos, sino escenarios de injusticia que deben remediarse, y amigos como Index a quienes apoyar porque los hermana un vínculo sentimental, no ideológico. Aunque Toaru no incurre en clichés tan torpes, es cierto que muchas series de acción pretenden añadirle profundida moral al relato apelando al relamido recurso de celebrar y alabar la amistad (exceptúo los slice-of-life pues estas historias, por definición, tematizan las relaciones amicales). El caso de Touma se apartaría del estereotipo porque el rollo carece de moraleja y cursilería, y porque su principal propósito es negar la supuesta gravedad del discurso político o confrontacional que reproducen los voceros institucionales, quienes al comienzo se presentan como maduros, seguros, probablemente mayores de edad o emancipados, pero después de revelarse el carácter ilusorio de sus certidumbres, quedan miserablemente expuestos como marionetas enredadas en sus propias pasiones. En cierta medida, representa una venganza del adolescente contra el envilecimiento del mundo adulto negándole validez a sus temas supuestamente serios. El arco adquiere sentido gracias a estas reflexiones de Touma y los posteriores comentarios de Laura Estuardo, de donde deducimos, esperanzados, que pronto brotará una pugna interna en Necessarius que comprometa a Kanzaki y Stiyl, quienes no parecen compartir los planes de su moestática arzobispa. Sin embargo, presenciamos y quizá toleramos el arco más flojo de Toaru (incluido Railgun, creo yo), partiendo del despropósito de programar como antagonistas a un rebaño de monjas en estado berserk que, efectivamente, eran derrotadas de manera masiva y colectiva, cual si fueran piezas de dominó sin siquiera merecer una pizca de dignidad antiheroica. Son montonadas de carne de cañón y tanto Stiyl como el líder Amakusa las calcinaban o tumbaban sin contemplación. Ese carácter robótico se confirmó cuando Agnes lanzó su última convocatoria y ninguna atinó a moverse paralizadas de miedo. Esperaba que sister Angelene y la otra hermana que luchaba con la rueda de santa Catalina jugaran un papel preponderante, pero apenas destacaron entre esa turba anónima.

Pantyshot?… In my Toaru Majutsu no Index?…  It’s more likely than you think

No obstante, me encantó la actuación de Agnes como final boss, incluso a pesar de tres cosas criticables que empañan en general el rendimiento de este arco. Para comenzar, su exposición inconclusa dejando dispersas muchas aristas, como los trágicos días de infancia de la monja, que funcionaría como clave interpretativa para una lectura psicológica que la descargue de culpas (el trauma crea al villano). Este detalle es insinuado por un flashback y semanas atrás, cuando Agnes se introduce en la tienda de Touma a abrazarlo creyéndolo su padre. Me imagino que reaparecerá pronto, reposicionada como aliada en lugar de adversaria porque, en caso contrario, se echaría al trasto ese asomo de moe-ness de huérfana desamparada que parece delatar su verdadera identidad plagada de dudas, de miedos, de desesperación. Otro asunto mal desarrollado (y sorprende, tratándose de Toaru) es la ausencia total de explicación coherente sobre la naturaleza del arma de Agnes, pues de ello depende apreciar y admirar la solución que encuentra Touma para derrotarla. La parte decisiva del combate ocurre demasiado rápido y queda la impresión de haber ocurrido por casualidad, no porque nuestro héroe destruyera corajudamente la ilusión del poder mágico de Agnes. Aunque se trate de resonancia, Kamijyo-kun no derrota al báculo, solamente quiebra la barrera de protección de la monja aprovechándose de su sorpresa para knockearla. En anteriores arcos, Touma vencía por una mezcla de ingenio y street fighting. Sabiendo que sus rivales poseen habilidades sobrehumanas, está obligado a ejercitar su inteligencia y ser preciso en asestar el golpe definitivo. En consonancia con un arco bastante soso, la resolución carece de brillo heroico, a menos que consideremos que resistir los golpes fuera parte del plan maestro de Touma que incluía sembrar de cartas rúnicas la basílica para convertirla en un gran círculo mágico. Incluso bajo esa perspectiva, pareciera que Touma derrotó a Agnes no mediante la anulación de su poder, sino aguantando y acorralándola. A final de cuentas, como buena loli de Kugimiya, la religiosa minifaldera destacó gracias a ese desbarrancamiento maníaco y ultraviolento, una suerte de tsundere sin deredere, completamente psicópata y dispuesta a asesinar en serio.

Para la próxima semana, reaparecen Kuroko, Biribiri y Uiharu, ojalá en interferencia mágico-científica.

Este blog condena la violencia contra la mujer (salvo en casos de legítima defensa contemplados por la ley)

6 comentarios

  1. creo que ultimo punch fue innesario, Agnesis ya estaba indefensa y sin poder para atacar, la hubieran arrestado, seria menos violento pero bueno, de escenas celebres se hacen series

    15 noviembre 2010 en 15:31

  2. Rin Tohsaka

    Perdona, ¿te importaría escribir de una forma mínimamente comprensible?, es que no se entiende ni la mitad de lo que dices.
    Sólo una curiosidad: ¿acabaste tus estudios de Primaria? Porque no lo parece de la forma en que te expresas.

    16 noviembre 2010 en 11:11

    • En teoría, no debería ni responderte, amigo troll, pero lo hago para aprovechar la oportunidad y reiterar que -como en Saimoe- no pienso tolerar comentarios insultantes en este blog.
      Ignoro si te diriges al autor de este post o al comentarista que te precede, pero cualquiera fuese el caso tu comment ya estaría borrado y tu IP probablemente banneado.
      Así que alégrate porque serás el único troll que sobrevivirá, simplemente por motivos pedagógicos.

      16 noviembre 2010 en 11:38

  3. Rin Tohsaka

    Perdona, seriousman, pero en primer lugar en mi comentario no había el menor insulto. Léelo bien, por favor, tan solo empleo algo llamado “ironía”, porque realmente me pregunto si el articulista ha completado sus estudios más elementales por la forma en que escribe y se expresa (no haciendo la menor separación entre párrafos, ni puntuando correctamente ni sabiendo componer mínimamente las frases como es debido). Creo que un blog con el prestigio de Serious Moe merece algo bastante mejor, la verdad.

    En segundo lugar, si quieres hablar de “Trolls” te recomiendo que te informes un poco sobre el propio articulista, que ha sido expulsado ya de varios foros por ese motivo precisamente. Por si no lo sabes a este chaval le gusta entrar con múltiples identidades a los foros (muchas veces haciéndose pasar por chica), sembrar agrias discusiones y luego con aquellos con los que no comparte sus opiniones se burla de ellos en su blog, insultándolos gravemente (a las chicas por ejemplo constantmente nos llama “perras”). Contigo mismo o conmigo probablemente acabe haciéndolo también, y si no me crees, tiempo al tiempo. Yo solo te recomiendo que te leas a fondo su blog y te des cuenta de a quién habéis “fichado” realmente. Ojalá que este cáncer no afecte también a Serious Moe, pues me parecía hasta ahora un buen blog, en serio. Te deseo toda la suerte y ojalá me equivoque, pero este tipo acabará haciendo aquí lo que suele hacer siempre.

    16 noviembre 2010 en 15:47

    • A ver, Rin. Comprendo tu molestia, pero por ahora, el articulista a quien te refieres no ha mostrado mayor indicio de mal comportamiento en este blog. Los artículos que se publican en esta página son revisados y corregidos por su administrador tratando de respetar el estilo propio de cada blogger. Tampoco he recibido quejas de mis lectores habituales, por tanto, no tengo por qué recortarle a Kitsu (supongo que se trata de él) su interés por participar. En caso desees sostener una discusión personal con Kitsu por motivos ajenos a la serie que se está blogueando, supongo que encontrarás otros canales por dónde responderle, atacarle o contrarrestarle con tu ironía, pero como notarás, estamos sosteniendo una polémica que nada tiene que ver con Toaru Majutsu no Index. El propósito de la caja de comentarios es proponer un diálogo con las opiniones vertidas en la reseña, no para solucionar peleas entre usuarios. Aunque no contenga groserías, tu comentario es agraviante y tiene como única motivación atacar a otra persona. Esa es una actitud trollera, reñida con todo principio dialógico.

      Por otra parte, te recomiendo que leas con atención el artículo porque el autor soy yo. Si visitas con frecuencia Serious Moe Business habrás notado que escribo con párrafos largos, en un lenguaje que puede resultar pesado porque, por deformación profesional, abundo en asuntos académicos, pero te aseguro que llevo dándole varias vueltas a la reseña y no encuentro faltas ortográficas o gramaticales que justifiquen tu descontento. Por la forma como escribes, debo asumir que tu comprensión de lectura es cuando menos aceptable (sino superior), por tanto, asumiré que tuviste un desliz.

      16 noviembre 2010 en 18:22

  4. Rin Tohsaka

    Gomen, así es. A quien me refería es a ese sujeto llamado “Kitsu” (entre otros mil nombres que utiliza) y a su entrada sobre el episodio nº 5 de esta serie que leí en su blog, no a la tuya de aquí. Como en su blog dijo que iba a empezar a bloguear aquí y ví esta entrada con una extensión similar a la suya y empleando screenshots prácticamente idénticos supuse que sería la misma, copiada y pegada aquí, por lo que te ruego que me disculpes, pero es que con eso ya en mente ni me molesté en volver a leerla (que quede claro, sólo porque pensaba que era la misma, no porque no me guste leer tus entradas, que sí que me parece por supuesto que son buenas y que sabes escribir, a diferencia de otros).

    Por lo demás reitero que te deseo toda la suerte del mundo con tu blog y ojalá que ciertos personajillos no lo empiecen a pudrir como ya han hecho en otros sitios por los que han pasado. La gente de la Comunidad Yuri Hispana entre otros foros te pueden dar más señas al respecto si tienes curiosidad sobre este tema. No te extrañes por cierto si empiezan a aparecer más personas por aquí como yo a “saludar” a ese tipejo llamado Kitsu en las entradas en las que él aparezca. Ha insultado y se ha burlado de tantísima gente en foros y en sus blogs (lo digo en plural porque el primero se lo borraron, con más de 700 entradas publicadas, por todo lo que ponía de insultos, groserías y Hentai) que seguro que tarde o temprano irán apareciendo más en cuanto vean que el sujeto está por aquí. Ánimo y hasta otra.

    16 noviembre 2010 en 19:39

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s