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22 febrero 2010

Hidamari Sketch ×☆☆☆ 7: Los 51 grados de Chika

por seriousman

Ahora, se enciende como un sol la primavera, mis sueños se convierten en promesas...

Si alguna actividad resaltó en este reciente episodio de Hidamari Sketch fue sentarse en torno a una mesa y comer, fondo narrativo sobre el cual se desarrollará no un relato, sino un retrato. Desde luego, empleo el término en sentido expositivo, no pictórico, para referirme a la descripción y reconocimiento, mediante sus actos y palabras, de un personaje. A Chika la conocemos desde la primera temporada, pero esta ocasión el capítulo no exploró su amistad con Yunocchi o los desencuentros con su testaruda hermana, sino que, otorgándole la predominancia e incluso el dominio casi absoluto de casi todas las escenas, discurrió sobre su reciente madurez de quinceañera orgullosa por cursar la preparatoria. Semanas atrás habíamos contado, entre las muchas virtudes de Hidamari Sketch, el poseer un nutrido elenco de simpáticos personajes secundarios que complementan el mosaico tipológico del ahora sexteto protagónico. Chika destaca por su vitalidad y frescura para desenvolverse entre desconocidas convirtiéndolas de inmediato en sus amigas. Sucedió con Yuno y gracias a su estrecho contacto reapareció en temporadas anteriores (incluso le presta un disco y suelen intercambiar sms); ahora sucede igual con las nuevas inquilinas, en especial Nazuna, pues al parecer, Chika además de cautivar al público con sus potenciadas dotes moe (el upgrade de secundaria a high school es evidente en los pics), también detenta un talento innato para cosechar la amistad de chicas tímidas y/o dojikkos, probablemente por su arrolladora personalidad que le permite deslumbrar a muchachas mayores y sumergirse en la conversación con entera facilidad. Su dinamismo convierte a Chika en un personaje refrescante, audaz, amena, la amiga perfecta empaquetada en encantadores trazos de moe-ness fashion. La niña ha crecido, se aplaude la evolución.

Los españoles andan de moda porque Hiro pone a prueba sus dotes culinarias preparando una exquisita paella de mariscos que ningún cocinero hispánico le reprocharía. En Hidamari Sketch, las comidas, además de instantes de placer donde se manifiestan los valores privilegiados por la serie (la convivencia armónica y mansa, el compartir en grupo una alegría sosegada, la esfera de cariño mutuo que forman las residentes), son también el cronotopo por excelencia para una serie que privilegia el rápido intercambio humorístico por encima del desarrollo argumental cómico. Tratándose de una adaptación de 4-koma es inevitable, pero Hidamari Sketch ha convertido los almuerzos, lonches y cenas en momentos propicios para explotar el potencial de hacer interactuar a sus personajes en incontables situaciones y tratando temas variados. Sería interesante si algún fanático obseso de la serie inventariara todos los tipos de platos, bocadillos y postres que han ingerido las chicas desde su primera temporada. La cocina está asociada a Hiro, pero también los dulces y luego las dietas. El hambre infinito es la marca identitaria de Miyako (en realidad, todo comportamiento hiperbólico) y así le gusta describirse. Los directores subrayan constantemente el valor de los alimentos en la serie enfocándolos con detalle para mostrarlos suculentos al espectador, como invitándolos a compartir ese placer.

15 febrero 2010

Hidamari Sketch ×☆☆☆ 5-6: La primavera del amor

por seriousman

La dosis necesaria de calorías

Para esta reseña de Hidamari Sketch continuaré utilizando el formato que empleé semanas atrás para comentar el capítulo cuarto, pues encaja perfectamente con las características del show, permitiendo explotar sus guiños de vanguardia y sus excentricidades estilísticas. Es cierto, se abordan temas estereotípicos del repertorio del animé, en especial de la comedia estudiantil, como los controles físicos y el romance, pero también continúa explorándose esa veta temática que quedaba pendiente desde el capítulo previo, acerca de la vocación artística y las elecciones que pueden determinar nuestro futuro. El encuentro de Yuno con la simpática Arisawa.senpai contiene esa mezcla de ingredientes emotivos y anticlimáticos que identifican el estilo de Hidamari Sketch: una situación banal, pero fuera de la rutina, como perder el celular y luego, cuando timbras, descubrir que “alguien” contesta, conduce a Yuno a un inesperado hallazgo siguiendo la tónica de la serie cuya estética enuncia la luminosidad de la vida cotidiana.

Hidamari Sketch suele merodear los difusos límites del yuri durante varios chispazos que exponen la sensibilidad, con frecuencia cálida e inocente, de sus personajes. La admiración de Yuno por Arisawa-senpai es presentada casi como un flechazo, un impacto para la pequeña, quizá porque la imagen de devoción por el arte que inspira y su aura de solemne concentración estimulan inconscientemente su sentido de la belleza. Estos efectos son representados a través de la imaginería sentimental (sonrojos, arrobamientos, la doble despedida) sugiriendo con disimulo una tenue tensión erótica sembrada en la mente del espectador y retroalimentada por momentos de humor como cuando Arisawa-senpai se burla de Yuno pidiéndole que pose desnuda. Son casos de efímero subtexto lésbico que subrayan el caracter inusual de la fugaz relación entre ambas, la excepcionalidad del encuentro entre sujetos disímiles que convergen en un instante de simpatía.

Aunque, supongo, es el típico personaje de episódio único, y asumiendo que después de haberse graduado no tendría por qué reaparecer, me encantaría que Arisawa-senpai pasara alguna tarde a visitar a Yuno en el número 201 de los Apartamentos para Pequeños Demonios. Esta serie posee una interesante galería de figuras secundarias y ocasionales que destellan en distintos grados de ternura o pureza, sin embargo, los pocos minutos dedicados en un racconto a esta antigua estudiante de tercer año valieron para destacarla como la mejor senpai que cualquier chica indecisa pero voluntariosa como Yuno desearía para recurrir a su consejo. Posee la madurez de Sae, el carácter amable y acogedor de Hiro y perspicacia para el humor (espontánea aunque no desbordante, por tanto, no cabría la comparación con Miyako. Sus respuestas son sinceras y naturales, como admitir que incluso faltando meses para terminar su preparatoria no haya tomado una decisión concluyente acerca de su futuro y su única premisa, por entonces, fuese la imborrable impresión que le causaron los jóvenes estudiantes de una Facultad de Artes.

Siendo el Arte (con mayúsculas, en sentido global, entendido como el oficio de percepción y (re)producción de la belleza) un tópico capital para Hidamari Sketch, resulta inevitable mencionar la consonancia entre esta problematización de la vocación artística y el acostumbrado experimentalismo de SHAFT, la ocasión ideal para concebir cada encuadre o secuencia como una poética de la visualidad. Vemos cómo un arte (la cinematografía, la animación) relata las circunstancias de otra arte (la pictórica) para que, a través de esa interacción, pueda explotar sus recursos. Mientras Yuno y Arisawa-senpai dialogan, el director se encarga de enfatizar el contexto: una dibuja, mientras la otra posa. Entre ambas media un acto de creación y los materiales que propician su forja (un sketchbook y un lápiz), pero también el mismo arte se convierte en motivo de conversación: la escena completa funciona como metáfora del vínculo que describe, a la larga escala, Arisawa-senpai al narrar su sorpresa en el campus universitario. Esa simpatía entre desconocidas que experimenta Yunocchi es el hilo rojo del Arte.

Especial de Meganekkos

3 febrero 2010

Hidamari Sketch ×☆☆☆ 4: Cortinas y PH

por seriousman

Cuidate de las cosas lindas, porque puedes encontrártelas en el toilet

De los creadores del arroz-moe y las cejas de Mugi comestibles, llega el próximo producto que promete revolucionar el mercado con su irresistible lindura. ¿Está cansado de la monotonía al entrar al baño?, ¿la suavidad del triple hoja no basta?, ¿busca experimentar sensaciones más “florecientes”? Pues no desespere porque Hidamari Sou tiene la solución a sus urgencias: el papel higiénico moe, con garantía SHAFT, recomendado por la prometedora revelación del moe-ness Nazuna-chan y testeado por un exigente equipo de connaisseurs en asuntos kawaii presidido por Yunocchi-senpai. Y cuando lo apremie una emergencia, puede servir como cortina gracias a su elegante y enternecedor patrón. Llame ya! y además del 20% de descuento se llevará de regalo y completamente gratis (escuchó bien) el libro de cocina oficial de Hiro “50 recetas para enamorar a Sae”.

Oferta solo disponible por teléfono y en todas las sucursales de I’m Home Center. No incluye gastos de envío y puede llegar más tarde que los RAWs de GirlFriends 29.

Así comenzó la mañana del 21 de diciembre de 2012

Para esta reseña, ateniéndome al vangardismo socarrón de SHAFT, probaré con un formato distinto al usual, no por ociosidad, sino porque este episodio exige harto comentario de imágenes, no siempre en tono solemne. Los invito a este recorrido visual (no cronológico) advirtiendo, de acuerdo al Decreto Ministerial, que la audiencia masculina es responsable de los daños que Yunocchi-senpai o Miyako armada con una motosierra puedan infligir a vuestros respectivos nutbladders. Hablando de sanidad, porque el tema “sanitarios” lo trataremos más adelante, hace tiempo no aparece la enfermera del colegio. Quien arribó temprano a cumplir sus responsabilidades fue Yoshinoya-sensei, es decir, la visión más cercana al fin del mundo que alcancemos a imaginar. Esta premonición ominosa se extingue después del opening: el episodio retomará el conflicto de Nazuna y su dificultad para integrarse al grupo, argumento que desarrollará empleando como entramado superficial una visita en plan de shopping al home center local.

La dulzura y temerosidad de Nazuna superan cualquier inocentada tierna de Yuno, pero tantos sonrojos indefensos y arrebatos de depresión corren el riesgo de transformarla en una suerte de cachorrito desamparado expuesto para provocarnos algún suspiro, pero empalagoso luego de 4 episodios sin superar su timidez. Me alivió que Nori la rescatara a tiempo del remolino de autoflagelación emocional tendiéndole la mano para entablar una vínculo de hermandad afectuosa (en resumen, yuri rampante) como sus emparejadas senpai. Mientras tanto, se resaltaba con insistencia la lejanía de Nazuna respecto del resto, una distancia elaborada como culpa o vergüenza por no pertenecer al departamento de Artes: la circunstancia permitió emplear a plenitud el arsenal gráfico propio del estilo minimalista Hidamari (y copiado recientemente por Baka to Test): formas geométricas, siluetas, puntillismo, fragmentariedad, es decir, la marca registrada de Shinbo.

Esta artisticidad consciente vuelve a manifestarse durante las últimas escenas, aunque en lugar de sugerir distanciamiento, ahora resaltan la unidad fortalecida del grupo de vecinas que colaboran juntas en la siembra de algunas hortalizas y rato después, compartiendo una cena, el ritual típico de la Residencia: la toma “aérea” de las mesas atestadas de platos no es caprichosa: se necesita remarcar el crecimiento del grupo subrayando la adición de una mesa extra. Además de redundar en su obsesión geométrica (la acumulación de rectángulos y circunferencias perfectas que inspiran un clima de idealidad), la brevísima toma muestra a las inquilinas como un simulacro de familia alrededor de un eje gráfico común (la ensalada que no pertenece a nadie, sino a todos), participando de un acto colectivo que confirmará la entrada de Nazuna en el círculo de confianza. Unirse en la aventura de armar un huerto y recibir el apoyo de su compañera de grado fueron los pasos iniciáticos de la pequeña para ingresar a esa sorority de inocentes afectos homoeróticos (yam-yam).

30 enero 2010

Hidamari Sketch ×☆☆☆ 3: El tamaño sí importa

por seriousman

Ahora recuerdo por qué prefiero tomar té

Recuerdo cuando probé un expresso por primera vez. Como hasta ahora, no entiendía nada de cafés y cuando el mozo me preguntó, ordené lo primero que me sonaba familiar. Craso error: ese día descubrí el significado de la amargura y comprendo, en parte, la desagradable sorpresa de Yunocchi ante la diminuta tacita en engañosa correspondencia con su estatura. Había adelantado en otro post acerca del nuevo opening y prometí un comentario más analítico del último shot, donde las chicas aparecen durmiendo (¿la siesta?) acostadas en círculo sobre una sábana arrugada. Me encanta la postal porque juega con distintas formas de simetría. La secuencia de apertura utiliza en varios momentos el número 3 (tres parejas de amigas, tres grados, tercera temporada) simbolizado por las tres estrellas, sin embargo, esta toma subraya y condensa otros significados. Para comenzar, fíjense en la distribución de las almohadas formando un triángulo. En realidad, se trata de una imagen tierna, pero de fuerte subtexto erótico yuri, de amistad romántica: las connotaciones de la cama como significante son ambiguas, pero innegables, más aún cuando se remite a una escena de sueño grupal, tiene este aire orgiástico neutralizado por el candor de los personajes pero que deja un sello de sensualidad. Antes habíamos discurrido acerca de las parejas de opuestos complementarios y aquí parecería romperse esta tendencia a la geminación porque Nori y Nazuna están equidistantemente separadas por sus senpai. En realidad existe un tipo distinto de agrupamiento: en cada pareja hay un polo masculino y otro femenino, mejor dicho, uno tomboyesco y otro lady-like, en sentido simbólico. Las primeras son más altas y suelen ejercer un papel protector sobre las segundas, más pequeñas y delicadas. Si trazamos nuestra clásica línea imaginaria que divide el encuadre en dos mitades, estos espacios se tornan evidentes, superpuestos a otra división entre grados con las mayores arriba, Yuno y Miyako abajo y las debutantes a los extremos. Esta sensación de equilibrio (el círculo es una figura de unidad), potenciada por la estética moe (la posición fetal de Nazuna, las manos entrelazadas de Hiro y Sae, el bostezo de Miya-chan), la convierte, repito, en digna pieza de wallpaper. Ahora, ¿por qué dedicarle tantas palabras a esta explicación? Porque pienso aplicar estas particiones a esta reseña. El capítulo tiene dos secciones: una en presente y otra en racconto, unidas por el mismo tema de fondo, la dificultad de tomar decisiones que afectarán nuestro futuro (en especial, la vocación). Y mientras Yunocchi-senpai duda, Yoshinoya is hot enciende las hormonas de sus estudiantes masculinos con su calenturiento atuendo. Teme consultarle a Miyako, porque es su complemento y recurre a sus superioras, de donde sale más confundida. Entonces, decide mirar hacia el futuro y cambiar el aspecto de su cuarto, pero termina volviendo al pasado, de donde extrae fuerzas gracias a la carta de sus padres. Logra decidirse y esta satisfacción (un gran logro que permanece en su interior), le recuerda un episodio previo, cuando conversó con Sae acerca de esas preocupaciones: el encuentro entre la tomboy mayor y la lady-like menor.

Back to the basics

28 enero 2010

Hidamari Sketch ×☆☆☆: comparando los OPs

por seriousman

A comienzos de esta temporada, Hidamari Sketch nos sorprendió ingratamente con un opening de escaso virtuosismo gráfico, imágenes estáticas y aburridas estrellas con estelas multicolor. A partir del tercer episodio, que pronto reseñaremos, se estrenó una nueva versión con cambios radicales. El clip se compone de novísimos fragmentos con mejor calidad de animación, se añaden detalles a las secuencias pobremente decoradas, las  inquilinas de primer grado reciben una mayor cuota de participación y se aprovecha el ritmo de la canción (acelerada y coral, como un cántico de porristas, típico de Hidamari) para acompasar el bombardeo visual, un collage móvil inimaginable si juzgamos como antecedente el mediocre primer intento. Este video invita a comparar ambos OPs y atestiguar este positivo cambio de fachada. Cuando SHAFT se propone superar sus propios linderos, quebrantan cualquier expectativa. El encuadre final de las seis chicas acostadas en círculo merece un comentario adicional y exige a gritos una versión limpia para usarlo como wallpaper. Aparte, los pasos de Nori moviendo las caderas son über-kawaii. Esta IT Revolution Girl acaba de ganarse mi admiración (¡viva el software libre!).

18 enero 2010

Hidamari Sketch ×☆☆☆ 2: Software libre

por seriousman

Nori tiene una extraña concepción de "software libre"

No recuerdo otro anime donde se disfrute de manera tan variada y estrafalaria toda clase de comida, como en Hidamari Sketch. Existen animes sobre cocina, pastelería o panadería (como el excelente Yakittate Ja-pan!), pero pocos consiguen retratar con tanta vivacidad (y al servicio de la comedia) el placer de degustar unos fideos, una torta o una tostada. Me acuerdo de Chizuko Oe, la pequeña gourmet de Mahoromatic que podía identificar los sabores característicos de todos los mejores restaurantes de la región, curiosamente, también era rubia e hiperactiva como la golosa de Miyako, pero carente de su ingenio vivaz. Cualquier ocasión es propicia para una celebración gastronómica en los Apartamentos Hidamari: desde una ingente cantidad de snacks hasta complejos platos durante una cena de invierno. La hora de comer podría considerarse el cronotopo preferido de la serie para retratar la cotidianeidad de los personajes, del mismo modo que la rutina de Yuno bañándose en la tina es el leit-motif narrativo para la recapitulación de toda una jornada de donde se extrae una moral optimista. En Hidamari Sketch no existe espacio para la crítica y la desolación, la premisa es dejarte envolver por el entorno despreocupado y heart-warming de la convivencia entre amigos como ocurriría durante nuestros días más soleados. Entonces, el goce sensitivo de paladear un simple tazón de arroz mientras se conversa de trivialidades se convierte en una manera idónea de observar el paso del tiempo. La riqueza de Hidamari Sketch radica en su capacidad de hacerte sonreír, pero no reír. Proponer esto último podría parecer, para los elitistas, una forma de escapismo, concentrarse únicamente en los aspectos luminosos y felices de la vida, minimizando la tragedia. Otros considerarán que, como comedia, sería un experimento fallido que concita simpatías, pero ninguna carcajada. Gracias a Hidamari Sketch, descubrí que existen actualmente dos tipos de comedia: una orientada a la risa, de estética grotesca, ritmo ametrallador y cimentada en el ridículo; la segunda, más cotidiana, anecdótica y de ritmo pausado, tiende hacia la sonrisa. No establezco una jerarquía, ninguna es mejor ni peor, sin embargo, provocar una reacción moderada resulta más complicado que arrancar carcajadas masivas. No basta con rasgos moe ni gestos enternecedores: son necesarias personalidades carismáticas. La prueba de fuego para las nuevas inquilinas fue justamente una fiesta de bienvenida organizada por sus senpais en el departamento de Yunocchi (desde ahora Yunocchi-senpai) donde Miyako emplea toda su genialidad para inventar un método divertido para conocerse mejor y mientras tanto, demostrar que las verdaderas chicas lindas pueden comer en volúmenes industriales y no engordar un gramo. El capítulo anterior tanto las chicas como este honesto blogger llegaron a la conclusión errónea de creer que la chica IT Revolution era Nazuna: en efecto, fueron sus padres quienes invitaron a almorzar al cuarteto, pero la loquita freeware-flash-let’s play era Nori, quien ganó este primer round entre novatas si tomamos como criterio su carácter y dones para la comedia. Nazuna es incómodamente adorable y edulcorante, aunque la perdonamos por esas mismas razones (la lógica entra en conflicto al hablar de moe-ness y la susodicha destila feromonas de ternura). Interrogada acerca de sus aficiones, Nori dicta cátedra sobre tecnología y web 2.0 actualizando al resto de inquilinas que parecen no haber sujetado nunca un dichoso mouse. El único problema (¿o acaso se trata de una alusión siniestra?) sería que mientras pontifica acerca de CG y HTML (seguro también escribe un blog), aparece el logo de cierto sistema operativo… Notamos cierta empatía de Miyako al escuchar que Nori no tiene demasiado dinero y debe bajarse software libre (léase μtorrent para descargarse sus RAWs favoritos). Luego, Nazuna knockea mentalmente a Yunocchi-senpai, que acaba quemando fusibles por tratar de responder una compleja pregunta acerca de su vocación. Miya-chan sale al rescate contando que hay una profesora stripteasera y cosplayer que realmente incentiva al alumno.

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