Incluso el cielo se sonrojó

Incluso el cielo se sonrojó

Un repentino magnetismo recorre nuestra médula cuando una chica linda se sonroja, aunque la forma, duración, intensidad y tonalidad del sonrojo sean variados, arrojando diferentes significados y múltiples consecuencias, desde la ira tsunderesca hasta la ternura más lovey-dovey. La diversidad de reacciones femenina puede rastrearse a través de sus maneras de sonrojarse: sus extremos, sus miedos, sus ridiculeces, su carácter. Quisiéramos creer que la personalidad de una mujer se revela cuando su rostro se colorea parcial o totalmente, y cuando menos, al tratarse de una convención gráfica del animé, es un elemento de significación. Aunque me propuse reseñar tres series para cubrir tres géneros o tres estilos de narrar distintos (Nogizaka Haruka no Himitsu Purezza, Seitokai no Ichizon y Sasameki Koto), también estaba urgido a examinar en perspectiva, no profundamente sino en visión panorámica, la mayoría de producciones estrenadas en octubre. Hubiese optado por comentar las series de otoño analizando su argumento, falencias o aciertos, pero abundan los blogs serios dedicados a estas loables tareas: prefiero romper el protocolo, irme por las ramas con digresiones absurdas acerca de asuntos frívolos y proponerles este tema ingenuo como hilo conductor porque creo con sinceridad que una nimiedad mayúscula puede conducir a grandes descubrimientos, además de divertirme tratando una materia despreciable que produciría en cualquier persona cuerda las ganas de castigarse con sucesivos facepalms. Mi único propósito es ofrecer una guía poco ortodoxa. Ojalá este breve tour por el pudor, la ofuscación, los arreboles y la vergüenza ajena sean útiles para ayudarlos a escoger entre la marejada de estímulos moe que sobrepoblarán las pantallas hasta diciembre. Mi selección es reducida, insuficiente y no pretende abarcar la totalidad de series a disposición. Por motivos obvios quedan excluidas aquellas incompatibles con la naturaleza del blog (e.g. Fairy Tale).

sora-no-otoshimono-03-1Sora no Otoshimono. El protagonista es un pervertido clásico, del tipo voyeur que espía a su osana najimi cuando está desvistiéndose o utiliza los poderes mágicos de una carta que cumple deseos para forzarla a utilizar las bragas que le plazcan (caso contrario, los calzones saldrán volando cual golondrinas). La víctima propicia sigue también un modelo convencional: chica recta, modosa y de senos grandes, bastante fiel pero poco paciente para soltar el primer golpe, Mitsuki debe tolerar (aunque en realidad, se comporta como la típica amiga con complejo de hermana mayor) las travesuras ero-ero de su vecino, bendecido por la casualidad al recibir, caído del cielo, a un Angeloide mascota que cumple todos sus caprichos con consecuencias desastrosas como desaparecer a toda la humanidad o arruinarle su tarea. Como Mitsuki es atractiva en su simplicidad, pero de temperamento explosivo y poco sentido del humor ecchi, sus sonrojos son frecuentes y tienen como correlato el merecido golpe al morboso de turno, siempre el mismo. Típica comedia calentona con violencia ocasional y un simulacro de trama, los sonrojos recaen solamente sobre la inocente Mitsuki porque, lo evidencian sus medidas, es carne fresca para la malacrianza.

shinkoihimemusou-03-1Shin Koihime+Musou. Bachou es tan vergonzosa que pasa un capítulo entero sonrojándose… ¡porque es incapaz de llamar a Chouhi por su nombre propio! Como sabemos, en el mundo del Romance of Three Kingdoms, cada guerrero tiene un nombre propio, otro de respeto e incluso un tercer nombre. Comprendo que para una cultura donde resulta trascendental el empleo de ciertas convenciones para referirse a alguien (con deícticos de respeto como -san, -sama, etc.) y donde llamar a tu mejor amigo por su nombre o apellido significa cosas distintas, pasar de un uso a otro sea complicado, pero últimamente se está convirtiendo en un tópico del erotismo. Para ejemplos, el último capítulo de -Saki- donde Nodoka y Miyanaga necesitan una visita al templo para decidirse a utilizar sus nombres de pila y casi rozan el orgasmo. Pero como Koihime+Musou siempre se planteó como una serie ridícula el drama de telenovela que arma Bachou porque no puede dirigirse a una niña usando su ridículo nombre (Rin Rin) y los malentendidos que provoca son hilarantes. Y además de Bacho, podremos seguir disfrutando de las vergüenzas que Chou’un hace pasar a Kan’u con sus comentarios eróticos y el rubor atolondrado de Koumei cuando es puesta en aprietos o son descubiertas sus aficiones por leer libros sobre posiciones sexuales (verídico). La mejor variedad de sonrojos de la temporada podría estar en Koihime+Musou, desde el rubor brillante debajo de los ojos típico de la tomboy vulnerable hasta el rojo absoluto fosforescente.

sasameki-koto-02-1Sasameki Koto. Tratándose de una serie yuri, los sonrojos son un elemento de comedia, sobre todo cuando los rostros se deforman y, en la mayoría de casos, la afectada es Sumika, porque Ushio hace tiempo que perdió la vergüenza. Como no reprime su opción sexual, no teme andar por el mundo declarándose lesbiana militante y soñando con su botón de rosa. En cambio, como muchas dark tall bishoujos, Sumika no sale del closet por temor a confundir a su mejor amiga y producto de la represión, cada cierto tiempo disfrutamos  de alguna deformación, sudoración, gestos exagerados y también uno que otro sonrojo. El mejor ocurre cuando Akemiya (un trap, en realidad enamorado de Sumika, pero obligado por su onee-chan a modelar como travesti) le dice en plena clase que “es linda” y provoca un brinco con estupor y reacción exagerada. Aunque no existe una tendencia a provocar sonrojos entre los personajes, dado que el ritmo de la serie es más sereno y relajado, incluso tratándose de un drama romántico, se utiliza con frecuencia las marcas de estilo para denotar la excitación, el arrobamiento o la cólera. El yuri es más propenso a las lágrimas, los temblores y las pupilas dilatadas como medios de expresión sobredramatizados. Sasameki Koto tiene la virtud de ser casi un slice of life porque los eventos transcurren como si no existiera un conflicto en progreso.

kampfer-04-1Kämpfer. (Taichi ha publicado un artículo introductorio donde se ofrece información detallada sobre las premisas de la trama). Hemos visto pocas escenas de lucha para tratarse de una serie de acción (el término “kämpfer”, significa luchador en alemán) y demasiadas situaciones ecchi y avances yuri para caracterizarla como una comedia romántica anómala que utiliza la excusa del combate con superpoderes para poner en escena una suerte de harem straight y yuri en simultáneo. El protagonista masculino debe transformarse en mujer para pelear (en realidad, lo obligan a combatir por su supervivencia) y mientras tanto, enamora sin proponérselo a amigas y enemigas que utilizarán todos los métodos válidos para seducirlo (-a). Además de proponernos una comedia ridícula con tintes lésbicos o cuando menos bisexuales, los guionistas tuvieron la genial idea de fraccionar la personalidad de la tsundere clásica haciéndola literalmente dos personas en una. Akane, la tierna, tímida pero algo morbosa bibliotecaria meganekko es una kämpfer que libera sus frustraciones y rabia cuando se transforma en una sexy y violenta pelirroja. Sin embargo, cuando se encuentra en estado deredere, suele malinterpretar, siempre en sentido kamasútrico, las palabras del protagonista y sus alucionaciones la conducen a una suerte de nirvana del sonrojo, además de tornarse incandescente como lava de volcán en contadas situaciones. No será la única en padecer este fenómeno porque en Kämpfer se sonrojan hasta los alimentos, sino fíjense en el pulpo de salchicha del opening.

toarukagaku-04-1Toaru Kagaku no Railgun. Es increíble cuánto mejora el universo Toaru sin Index. En algún momento sospeché que Mikoto-oneesama debía ser la protagonista de esta serie, pero nunca me imaginé que sería un salto cualitativo tan enorme, sobre todo porque Biribiri es también una nivel-5 de los sonrojos. Con Kuroko acosándola con mayor frecuencia y dos nuevos personajes que refrescan el argumento, los primeros episodios fueron entretenimiento asegurado gracias al aporte yuri de Loli Obama y los consiguientes enrojecimientos de Mikoto con castigo físico para su acosadora y mejor amiga, pero el reciente episodio 4 es epic-win absoluto porque reaparece Touma y provoca sucesivas escenas de sofoco en las mejillas de la chica del railgun, incluso mientras están intentando combatir y como podemos comprobar en la imagen, se muestra un modelo extremo de sonrojo del tipo tetera en ebullición, mejor dicho, coloración plena del rostro acompañada por emisión de vapor (que deviene en algunos casos en desmayo, pero Biribiri es recia). No he realizado la contabilidad (porque tengo mejores cosas que hacer) pero a grosso modo por su frecuencia, Mikoto sería el personaje más avergonzado de la temporada, una tendencia que venía exhibiendo desde Toaru Majutsu no Index por su personalidad tsunderesca hacia Touma. Ahora la insertan en un universo más yuri, de fuertes lazos femeninos, pero su habilidad para tornarse un tomate continúa siendo un valor añadido para la comedia. Me sorprende, sin embargo, que no lance chispas cuando se ruboriza.

asuracryin-01-1Asura Cryin’ 2. Una colorida combinación de harem, mecha, magia, fantasmas, demonios, comedia, tragedia… y cuando existen chicas lindas rodeando a un imbécil, siempre alguien se sonroja. Aunque en los últimos episodios han vuelto a tomarse en serio su componente de acción, su enrevesado argumento mantiene el vigor que consiguió captar mi curiosidad en primavera, además de enfrentar a nuestros héroes contra el reloj, pues el empleo de sus propios poderes merma sus almas hasta la destrucción. Aquí la sonrojada predilecta es Kanade Takatsuki, quien encaja con exactitud en el perfil del segundo tipo de chica fácil de sonrojar: tímida, modosa, recta y delicada, además de provocar la envidia de Misao por sus grandes senos, es la depositaria más usual de las bromas ecchi o los malentendidos que la vinculan a Tomoharu. Como víctima habitual de las escenas risqué (como ser sorprendida cambiándose de ropa), su vergüenza no alcanza grandes niveles de sonrojo, pero tiene consecuencias físicas porque pierde el control sobre sus poderes para manipular el fuego y puede iniciar un incendio. Mi preferida del grupo es Misao por su valentía y espontaneidad, bastante alegre para tratarse de un fantasma y estar obligada a ser compañera inseparable de su mejor amigo de la infancia, aunque su carácter optimista y burlón le impidan sentir demasiada vergüenza. Quizá veamos menos sonrojos ahora que Misao recuperará su protagonismo y la angustia gane terreno sobre el humor, pero la serie sabe preservar el suspense.

seitokai-03-minatsuSeitokai no Ichizon. Imposible olvidarnos de una serie donde casi todos los personajes han perdido una considerable fracción de su vergüenza y tratándose de diálogos a puerta cerrada con pocos invitados circunstanciales, incluso Minatsu, la más propensa a perder los papeles, ha dejado de sentirse intimidada. Por tanto, los sonrojos son escasos y suelen marcar otras sensaciones distintas al pudor o el ridículo, como el placer y la furia (véase ilustración de Minatsu castigando la perversión de Sugisaki hasta enviarlo momentáneamente a orillas del Estigio). También se registran otra clase de manifestaciones como los sonrojos tipo elipse cuando algún personaje realiza alguna acción cómica ingenua o tonta. Menos evidente (y frecuente) es el sonrojo de ternura, aunque la Presidenta sea un personaje ideal para utilizarlo (por ejemplo, cuando saborea sus usa-maru favoritos). Chikaru es una descarada de renombre, y exhibir sus verdaderos pensamientos sería una debilidad, por tanto, ningún estímulo sería capaz de avergonzarla y menos de romper su frialdad de villana en las sombras. Y con Mafuyu, las apariencias engañan porque anda más concentrada en sus juegos de rol. Además, durante el ending, vemos a la pandilla corriendo desnuda y apenas cubiertos por unos resplandores que disimulan sus partes pudendas. No exijamos peras al olmo, sin embargo, a falta de rubores, siempre tendremos a Sugisaki para intentar encender el fuego en los pómulos de sus compañeras.

nogizaka-haruka-01-1Nogizaka Haruka no Himitsu Purezza. Como buena comedia que intenta presentarse bajo el empaque de una historia romántica, se sonrojan todos: Haruka, en primer lugar, pero también Shiina, Mika, Touka, las meido, las amigas de Shiina, la maestra libidinosa, Yuuto, los personajes de Nocturne High School Lacrosse Club; y para mayor inri, se ruborizan en casi todas las modalidades habidas y registradas en el animé: desde las mínimas rayas, pasando por las nubes de rubor sobre la nariz hasta el copamiento total del rostro en diferentes tonalidades de rojo y bajo circunstancias variadas, aunque la mayoría relacionadas al avergonzamiento producto de indiscreciones o situaciones de riesgo erótico. Mika suele, a pesar de su edad, enrojecerse de excitación, aunque también de pudor por el acoso yuri-rape de la onee-chan de cabello verde cuyo nombre me precio de haber olvidado pero desvirgó táctilmente a medio elenco en el primer episodio. Quien muestra mayores matices es Haruka, que emplea sus sonrojos para expresar vergüenza, enternecimiento, timidez, sorpresa, placidez, e incluso alegría. Todo depende del área cubierta por los arreboles. Desde luego, nuestra parejita de tórtolos protagonistas se llevan el óscar del sonrojo porque pareciera que jamás podrán intercambiar un diálogo sin quemárseles las mejillas, aunque la tsundere Touka Tennouji estuvo a punto de robarles esta distinción con apenas veinte minutos de moo-moo milk, digo, de enrojecimiento multifuncional. Para variar, el ending es interpretado por un quinteto de personajes chibi, todas sonrojadas.